Este es el término que se utiliza para definir algo que, ademas de feo, es muy grande, con lo que su presencia ofende la vista y el buen gusto a todos los que viven en las proximidades. Actualmente, el “impacto visual” es una de las objeciones que se ponen a los parques eólicos.
La Torre Eiffel se construyo para la exposición universal de París de 1889, y que generó todo tipo de protestas de toda la población de París, que la veían como una montaña de chatarra. De hecho, estaba previsto que la torre se desmontara tras la exposición, pero finalmente se decidió conservarla pese a las protestas. Hoy día, la Torre Eiffel es uno de los monumentos mas emblemáticos del planeta y a nadie se le ocurriría decir que es fea.
Corolario: ¿Alguien se apuesta a que dentro de 30 años los parques eólicos se considerarán parte imprescindible de cualquier paisaje y el colmo de lo fashion?
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4 respuestas ↓
1 El Judas. // 8 de Febrero de 2007 a la(s) 5:18 pm
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Pues ahora que lo dices, la Torre Eiffel es bastante fea. Nunca lo había pensado.
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2 jjjjjjjjjjjj // 8 de Febrero de 2007 a la(s) 6:37 pm
No se trata de eso. Se trata de no ocupar con infraestructuras humanas los últimos reductos medio bien conservados que nos quedan. Es decir, se trata de no perder más espacios silvestres, sin duda el bien más escaso en los tiempos que corren. Hay muchos lugares para poner turbinas eólicas, por ejemplo sitios simplificados por la agricultura y atravesados por vías de comunicación. Los molinillos son feos o bonitos según se miren, pero en su sitio. Y su sitio no son las últimas sierras que nos quedan.
3 monti // 8 de Febrero de 2007 a la(s) 9:55 pm
Vale, pero las razones son de tipo ecológico, no de “impacto visual”…
4 Jose Antonio // 3 de Julio de 2007 a la(s) 6:49 pm
Por lo menos los molinos tienen un aprovechamiento, el peor impacto visual es de de las grandes vallas publicitarias, que están proliferando por doquier, “nos estan robando en paisaje” .
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