En el vídeo que muestro a continuación pueden verse todas las evidencias que hay en contra de la teoría de la evolución. Observadlo atentamente.
Las evidencias contra la evolución
5 de Junio de 2008 · 192 Comentarios
Etiquetas: ciencia
En el vídeo que muestro a continuación pueden verse todas las evidencias que hay en contra de la teoría de la evolución. Observadlo atentamente.
Etiquetas: ciencia
192 respuestas ↓
1 Iñaki // 5 de Junio de 2008 a la(s) 1:48 pm
Jejeje! Muy bueno!
2 Evidencias contra la evolución « Pasa la vida // 5 de Junio de 2008 a la(s) 3:04 pm
[…] Vía Teleobjetivo […]
3 versus // 6 de Junio de 2008 a la(s) 10:04 am
quizás se queda un poco corto…
4 Phosphoros // 2 de Octubre de 2008 a la(s) 1:16 pm
Muy Bueno…¡¡¡JÁ!!!.
Saludos.
5 yo_noe_18@hotmail.com // 19 de Febrero de 2009 a la(s) 4:32 am
naaaaaaa noc d q se trata sto la cosa q pacen x mii metro …
http://www.metroflog.com/yo_noe_15
http://www.metroflog.com/0–xxx_n0e_xxx–0
6 Sebastián // 24 de Junio de 2009 a la(s) 1:14 am
La verdad es que hay muchas evidencias en contra de la evolucion.
Incluso cientificas.
http://www.losnavegantes.net/PDF-LN/evolucion.pdf
http://www.chick.com/es/reading/tracts/0529/0529_01.asp
Tambien los craneos del eslabon perdido fueron reconstruidos a partir de pequeñas partes correspondientes a otros animales.
¿Por que tienen que creer lo que el sistema les impone, solo porque lo dice la mayoría?
En la Biblia está toda la verdad. Y si no creen en ella… ¿acaso no hay muchas otras cosas cotidianas que creemos solo por fe?
Saludos.
7 jessik // 11 de Julio de 2009 a la(s) 1:46 am
eso e s una porqueria
8 jessik // 11 de Julio de 2009 a la(s) 1:50 am
solo quiero decir q estoy de acuerdo con sebastian todos deveriamos cree en lo de la biblia ok ¿piensalo o no ?
9 Francisca // 13 de Julio de 2009 a la(s) 4:33 am
Estoy de acuerdo con Sebastian y Jessik, la Biblia es la verdad de todo y de todos nosotros, la evolucion es ilogica, improbable y falsa, busquen las respuestas en el Señor, y no crean en necedades.
PD: tengo sólo 14 años y me doy cuenta de la idiotez de la evolución
Bye !
10 Phosphoros // 2 de Septiembre de 2009 a la(s) 12:57 pm
RESPUESTA A LAS MENTIRAS CREACIONISTAS:
Los Creacionistas, tienen una combinación muy especial de Ignorancia y Pedantería que los caracteriza, diferenciándolos de otro tipo de Pseudocientíficos. Primero mezclan todo, como si fuera lo mismo: Big-bang, Abiogénesis y Evolución Biológica. Después, pasan de un supuesto Pseudocientífico a otro supuesto Pseudocientífico, y finalmente transliteran textos científicos, sacándolos de contexto, para que digan lo que ellos quieren que digan. Por supuesto pensando que todas esas tácticas de tergiversación son VERDADERA CIENCIA.
Tanto el Big-bang, como la Abiogénesis y la Evolución Biológica son cosas completamente distintas. La Primera y la Tercera son Teorías Científicas debidamente comprobadas, en cambio, la segunda está en fase de Hipótesis Científica, con un conjunto de Hipótesis Rivales compitiendo entre sí. El único hilo conductor que tienen es la Filosofía de la que son parte: Naturalista, Materialista, Mecanicista y Transformista. Pero, por supuesto, eso los creacionistas NO lo saben, o lo ignoran deliberadamente. Dudo mucho que lo enseñen en la Iglesia, en las Escuelas Dominicales, o en las Universidades Creacionistas.
La Teoría del Big-bang tiene las siguientes evidencias: Homogeneidad a Larga Escala, Diagrama de Hubble (Expansión del Universo), Fondo Cósmico de Radiación de Microondas, Fluctuaciones en el Fondo Cósmico de Radiación de Microondas, Abundancia de Elementos Primordiales Livianos, Estructura a Larga Escala del Universo, Edad de las Estrellas, Tiempo de dilatación en el Brillo de las Supernovas, Evolución y Distribución de las Galaxias, etc…. Presentando los siguientes problemas: Horizonte, Planitud, Edad de los Cúmulos Globulares, Monopolos Magnéticos, Materia Oscura y Energía Oscura, etc…
La Hipótesis Abiogenética trata de explicar el origen de los organismos a partir de la materia no viva, y tiene los siguientes modelos (en ninguno de los cuales hace falta un “Ser Sobrenatural”): Urey-Miller, Fox, Eigen, Wachstershauser, Mundo de ARN, Mundo de Hierro-Sulfuro, Burbujas, Autocatálisis, Arcillas, Gold, Mundo de Lípidos, Polifosfatos, Ecopoiesis, Panspermia, etc…Muy pocos científicos, como Nasif Nahle del Biology Cabinet Organization, piensan que la Abiogénesis y la Evolución son lo mismo, ya que consideran que la primera involucraría a la Evolución Química. Aunque los Creacionistas “Científicos” y los Creacionistas del Diseño Inteligente, insistan NO tiene nada que ver con la Generación Espontánea de la antigüedad.
Por más que los Pseudocientíficos Creacionistas digan lo contrario, el lento ritmo de cambio geológico no pudo haber bastado para producir la actual diversidad de organismos en un lapso entre 6.000 y 10.000 años, (NO importa cuantos “tipos creados” o baramines, se inventen) la edad de la tierra y el universo según muchos Creacionistas “Científicos” (Witcomb & Morris, 1961; Morris, 1970-1974; Barnes, 1971; Humphreys, 1989; etc…), según sean la supuesta “antigüedad aparente” que el dios Judéo-Cristiano le dio al universo, supuestos defectos en la datación radiométrica, la taza de crecimiento de la población mundial, el supuesto decaimiento del campo magnético terrestre, la supuesta disminución en la velocidad de la luz, la deposición de los sedimentos oceánicos y la geología “diluvial” con el imposible ordenamiento hidrodinámico de los fósiles, etc… Las técnicas de la geología moderna para estimar las edades confirman que la edad de la Tierra oscila entre los 4.200-4.600 millones de años de antigüedad, tiempo más que suficiente para abarcar el desarrollo de las modernas formas de vida a partir de ancestros primitivos. Según Schopf (1968), los fósiles más antiguos de organismos que presentan una estructura celular aparente se han datado en 3200 millones de años y fueron encontrados en la Serie Onwerwacht de Sudáfrica, consistente en barras (del tipo de las bacterias) y esferoides (del tipo de las cianofitas) carbonosas que se conservan en sílex y otras rocas sedimentarias de grano fino. En la formación Ferrífera de Gunflint de Ontario, Canadá, que tiene una antigüedad aproximada de 1900 millones de años (Precámbrico inferior y medio) se han encontrado estructuras del tipo de las cianofitas (algunas de las cuales forman estromatolitos) y estructuras del tipo de las bacterias. En la formación de Bitter Springs, de Australia Central, que cuenta con una antigüedad de 1000 millones de años se han descrito algunos fósiles eucariotas, que parecen representar algas superiores y hongos. La fauna de animales multicelulares más antigua que se conoce es la de Ediacara Hills, en el sur de Australia, de unos 680-700 millones de años (Precámbrico superior), y que consta de una totalidad de animales de cuerpo blando, algunos de los cuales son o presentan gran parecido con celenterados (medusoides y pennatulaceos), anélidos, equinodermos y organismos de afinidad desconocida.
Sobre la Teoría de la Evolución Biológica les voy a hacer un pequeño resumen (aunque dudo mucho que lo entiendan):
I. La evolución es un concepto unificador de la Biología: La Teoría de la Evolución (Lat. Evolvo: desenrollar o desplegar), nos capacita para comprender la inmensa variedad de formas de vida que existen en el planeta. La Evolución es el cambio acumulativo en las características de poblaciones u organismos, que aparece en el transcurso de generaciones sucesivas relacionadas por descendencia. La Teoría de la Evolución trata del origen de todas las formas de organismos que ahora existen y se opone al mito religioso de la Creación Especial, que dice que cada “tipo” (Baramin) de organismo fue creado sobrenaturalmente como tal y no está, por lo tanto, relacionado por descendencia con cualquier otro. Se establece una diferencia entre los conceptos antiguos de la evolución y el estudio científico, relativamente moderno, de los mecanismos de la evolución (Gradualismo, Saltacionismo y Neutralismo).
1. Lamarquismo (1809): según Jean Baptiste conde de Lamarck (1744-1829), los caracteres adquiridos durante el desarrollo de un organismo son heredados. Se creía entonces que en las plantas estos cambios eran el resultado de los efectos directos del ambiente. En los animales, un cambio en el ambiente provocaría un cambio en las necesidades del animal, suscitando la producción de nuevas estructuras para satisfacer dichas necesidades. El desarrollo ulterior de estas estructuras o su desaparición al cabo de muchas generaciones se explicaba por la teoría del uso y desuso. Desgraciadamente para esta hipótesis, los efectos del uso y desuso se hallan restringidos a los tejidos somáticos, por lo que fue desechada.
2. Darvinismo o Darwinismo (1858-1859): Charles Robert Darwin (1809-1882) & Alfred Russel Wallace (1823-1913), independientemente proponen idénticas teorías sobre el origen de las especies por selección natural producida por la acción de leves variaciones de diverso tipo, seleccionando, por lo tanto, aquellas especies mejores adaptadas para sobrevivir.
2.1. Selección Artificial: Partiendo originalmente de unas pocas especies de animales y vegetales útiles, los seres humanos han producido gran número y variedad de razas selectas, mediante la cría y reproducción de aquellos ejemplares que poseían las características más valiosas.
2.2. Selección Natural: Es la parte esencial de la explicación darwiniana de las causas de la evolución, y se basa en las siguientes proposiciones:
A. Sobreproducción de descendientes: Cada especie produce más crías de las que puedan sobrevivir hasta la madurez. Debido a su aumento en progresión geométrica el número de individuos de una especie tiende a ser enormemente grande; no obstante las poblaciones permanecen aproximadamente constantes, permaneciendo el número de individuos de cada especie casi estacionario en condiciones normales, porque las enfermedades, la competencia, el clima, etc…, eliminan a muchos individuos; lo cual muestra que gran parte de la descendencia, en cada generación, debe perecer.
B. Variación o Variabilidad: Entre todos los individuos y especies naturales existen variaciones, de todos los grados, entre las crías. Dada esta variación, algunos individuos estarán mejor dotados para la lucha por la existencia, que otros.
C. Competencia o “Lucha por la Existencia”: Como se producen más individuos de los que pueden sobrevivir, hay entre ellos competencia por los alimentos y el espacio. La lucha por la existencia, es el resultado del elevado índice de reproducción de la mayoría de los organismos; los individuos que presentan variaciones poco adaptadas a las condiciones naturales son eliminados, mientras que aquellos que las presentan favorables continuarán existiendo y reproduciéndose. Hay competencia entre las crías por los recursos indispensables para la vida, por ejemplo: alimento, espacio, hábitat. El éxito de esta lucha por la existencia decidirá cuáles deben sobrevivir y cuáles desaparecer.
E. Supervivencia para reproducirse o Transmisión hereditaria de las características: Las crías con la combinación de las características más favorables están en condiciones de sobrevivir y reproducirse, traspasando dichas características de la siguiente generación. La selección natural, o sea, la acción del ambiente sobre las variaciones heredadas que tendrá como consecuencia la conservación de los individuos con variaciones favorables y la eliminación de aquellas cuyas variaciones son desfavorables. Los menos dotados, como en su mayoría morirán jóvenes, no alcanzarán a reproducirse.
2.3. Selección Sexual: según la cuál la competencia en la elección del compañero, por ej: luchas entre los machos, elección ejercida por las hembras, etc…determina quién será favorecido en la unión.
3. Neolamarquismo: modificación de la hipótesis evolutiva de Lamarck, que asevera que los caracteres heredados forman el principio de las diferencias específicas. Fue sostenido, entre otros, por Trofim D. Lysenko (1898-1976) en la ex URSS en contra de la “Burguesía Darwinista”, apoyado primero por Stalin y luego por Khrushchev, pero cuándo este último fue destituido, los líderes soviéticos reestablecieron la genética clásica y el Neodarwinismo.
4. Neodarwinismo o Teoría Sintética de la Evolución (Julian Huxley, 1942): se denomina así, a las interpretaciones modernas, del Darwinismo, basadas en conocimientos que combinan a la teoría de la Selección Natural con las Leyes de Mendel, la Teoría Cromosómica de la Herencia, la Dinámica de Poblaciones y la Biología Molecular.
A. Leyes de Mendel (1866): anunciadas por Gregor Johann Mendel (1822-1884), son las que gobiernan los caracteres de los seres vivos.
a. Primera Ley de Mendel (Ley de Segregación): asevera que los Alelomorfos se segregan. En la meiosis se segregan los miembros de las parejas de cromosomas homólogos y se reduce a la mitad el número de cromosomas que pasa a cada gameto.
b. Segunda Ley de Mendel (ley del Arreglo Independiente): es la distribución al azar de los gametos de los alelos. En la fecundación, la unión al azar de 2 gametos de sexo distinto, reúne las dotaciones de cromosomas (y por lo tanto de genes) procedentes de los 2 padres, dando lugar a la producción de individuos con combinaciones génicas distintas.
B. Teoría Cromosómica de la Herencia (Walter Sutton & Theodor Boveri, 1902): Los cromosomas, que son cuerpos filamentosos que consisten de ADN y proteína, existentes en todos los núcleos celulares contienen los genes ultramicroscópicos dispuestos linealmente, de los cuales depende el desarrollo de los caracteres de un individuo.
C. Mecanismos que introducen Variabilidad en el ADN: Los cuales pueden ser:
C.1. Mutaciones: los genes presentan mutaciones, que son los cambios de un gen de una forma alélica a otra, o los cambios heredables en la secuencia del ADN cromosómico (produciéndose también reordenamientos cromosómicos); ambos procesos tienen por consecuencia alteraciones de la dotación génica (y por lo tanto de caracteres) que se transmiten a las generaciones sucesivas. El gene alterado es alelomórfico con respecto al anterior. Las mutaciones pueden ser:
d. Mutaciones Puntuales o Génicas: afectan a 1 sola base nitrogenada (1 sólo nucleótido),que se producen por Sustitución (Transición o Transversión), Inserción o Deleción.
e. Mutaciones de Sitio Múltiple o Cromosómicas: afectan la estructura del Cromosoma en regiones más o menos amplias, se producen por Duplicación, Inversión, Supresión o Translocación.
f. Mutaciones Genómicas o Cariotípicas: afectan el número de cromosomas debido a errores durante la formación de los gametos.
C.2. Elementos Genéticos Móviles: son secuencias de ADN capaces de desplazarse de una célula a otra, incluso entre especies diferentes, o dentro de una misma célula, y de multiplicarse en ellas, por medio de:
d. Virus: hay Virus capaces de insertar su material genético en el genoma de la célula hospedadora alterando su estructura, por ej: Provirus, Oncovirus, etc…
e. Plásmidos Bacterianos: son pequeños segmentos de ADN circular, capaces de autorreplicarse del mismo modo que el cromosoma bacteriano.
f. Elementos Genéticos Transponibles, Transposones o Genes Saltarines: son secuencias discretas de ADN que pueden pasar a otros sectores del genoma de la misma célula, insertándose al azar en secuencias génicas, intergénicas o reguladoras de genes. Pudiendo ser Transposones Bacterianos o Eucarióticos.
C.3. Aparición de Nuevos Genes Funcionales: ocurre en ocasiones que un solo gen primitivo origina durante la evolución una familia de multigenes, localizados en distintos cromosomas.
D. Genética de Poblaciones: la evolución ocurre siempre que se produce un cambio en las frecuencias génicas (alélicas) de la población, incluso cuando este cambio no tiene efecto visible.
E. Selección Natural: la evolución ha ocurrido por Selección Natural producida por Mutaciones, no por mutación directa; la selección natural elimina multitud de mutaciones perniciosas, pero preserva las que son útiles.. La mayoría de las mutaciones son deletéreas, trastornando el mecanismo del desarrollo embrionario del organismo, pero un pequeño grupo de las mismas son realmente la materia prima del cambio evolutivo.
F. Gradualismo: Los grandes cambios que ocurren durante la especiación (Macroevolución) son el resultado de cambios menores que se acumulan durante largos períodos (Microevolución).
5. Teoría Neutralista de la Evolución Molecular (Motoo Kimura, 1967): Las mutaciones son piezas inofensivas que el genoma adquiere con el paso del tiempo. Estos genes inofensivos se extienden a través de la población mediante deriva genética aleatoria. Puesto que no alteran el funcionamiento de las proteínas, escapan a los efectos de la selección natural.
6. Teoría de los Equilibrios Puntuados (Niles Eldredge & Stephen Jay Gould, 1972): Las estirpes cambian poco durante la mayor parte de su historia, pero ocasionalmente esta tranquilidad se ve puntuada por rápidos procesos de especiación.
II. Pruebas de la Evolución: el concepto de Evolución es un pilar de la Biología y está bien fundamentado.
A. Paleontología: Los fósiles son restos o huellas de animales y plantas ya desaparecidos. Existen grupos, con Formas Transicionales, como, entre las plantas, las Progimnospermas y Pteridospermas (formas transitorias entre las Pteridofitas y las Gimnospermas), Las Benettitales, Pentoxylales y Caytoniales (con formas que relacionan a las Gimnospermas y a las Angiospermas); entre los animales, los Crosopterigios y los Ichthyostégidos (con formas transitorias entre los peces y los anfibios), los Antracosaurios y Seymouriamorfos (formas intermedias entre anfibios y reptiles), los Therapsidos (que son los llamados “reptiles mamiferoides”, por razones obvias), los Maniraptores y las Arqueornitas (que presentan una clara transición Reptil-Ave), etc…
En lo que toca a las formas persistentes o pancrónicas (los “fósiles vivientes”), según B. Melendez (1977), en primer lugar, sí han variado, aunque poco, y en ellos la velocidad de la evolución ha sido menor que en otros organismos. En segundo lugar, evolucionaron muy rápidamente, antes de llegar al estado en que se encuentran. La realidad es que la evolución no es constante para los diversos grupos sistemáticos, ni para uno mismo en el transcurso del tiempo.
B. Anatomía o morfología comparada: Sí los organismos se hallan de hecho relacionados entre sí, es lógico suponer que cuánto más estrecha sea la relación entre dos especies cualesquiera mayor será el número de características comunes que ellas posean.
1. Órganos homólogos (Gr. Homos: el mismo + lego: hablar): Cuando en distintos organismo encontramos estructuras que tienen igual origen estructural e idéntico origen en el desarrollo, y se hallan construidas según el mismo plan fundamental, decimos que tales órganos son homólogos, oque poseen semejanza homóloga, sin tener en cuenta que sean o no similares en su aspecto, o que desempeñen iguales funciones. La Homología es una semejanza fundamental; igualdad estructural de un órgano o parte en una clase de organismos comparada con la misma unidad de otros, que es consecuencia de comunidad de antepasados.
2. Órganos análogos (Gr. Analogía: relación): Cuando en diferentes organismos encontramos estructuras que parecen iguales y poseen funciones similares, pero difieren en su plan estructural y en su origen, decimos que duchas estructuras son análogas, o que poseen similitudes análogas. La Analogía es la semejanza de rasgos o funciones externas, pero no de plan estructural o del origen.
3. Órganos vestigiales (Lat. Vestigium: huella o resto): Son órganos pequeños o degenerados, pero que corresponden a órganos, otrora útiles, que habían estado completamente desarrollados, que han dejado de serlo, lo que es probado por el hecho de que órganos homólogos de aquellos, se encuentran aún en función en otros organismos emparentados.
C. La Embriología comparada: La embriología, que es el estudio de las etapas del desarrollo individual de los organismos, si bien constituye una rama especial de la biología, está íntimamente relacionada con la anatomía comparada. Los problemas abarcados y las evidencias que proporciona la embriología se dividen en 2 categorías:
C. La Embriología comparada: La embriología, que es el estudio de las etapas del desarrollo individual de los organismos, si bien constituye una rama especial de la biología, está íntimamente relacionada con la anatomía comparada. Los problemas abarcados y las evidencias que proporciona la embriología se dividen en 2 categorías:
1). Las semejanzas entre embriones de distintos grupos y las semejanzas entre embriones de grupos “superiores” y adultos de grupos “inferiores”. El parecido entre embriones de animales diferentes es más próximo que el parecido entre los animales adultos.
2). Algunos caracteres ancestrales son conservados en la ontogenia de los descendientes; esta persistencia puede ser una ayuda en la interpretación de las relaciones evolutivas.
La acumulación de cambios genéticos procedentes de organismos de diversa evolución modifica el patrón de desarrollo de los embriones de los vertebrados superiores.
D. Bioquímica, Biología Molecular y Fisiología Comparadas: Las semejanzas fundamentales entre las propiedades fisiológicas y funciones de los organismos, proporcionan evidencias contundentes para la Evolución.
l). El suero sanguíneo es más parecido en los vertebrados próximos que en los vertebrados distantes.
2). La secuencia de aminoácidos en proteínas como citocromos y hemoglobina revelan mayor similitud en especies próximas.
3). La mayor proporción de las secuencias de nucleótidos de ADN es idéntica en organismos estrechamente relacionados.
4). La universalidad del Código Genético es una evidencia decisiva para afirmar que todos los seres vivos están relacionados. Las pocas excepciones confirman acontecimientos importantes, como la generación de la célula eucariótico por endosimbiosis (Teoría Endosimbiótica de Lynn Margulis, 1970).
E. Taxonomía: la asignación de los organismos a las distintas categorías taxonómicas, no es arbitraria; se basa en el hecho de que las diferentes especies poseen características en común, más o menos numerosas, y pueden ser reunidas en grupos reducidos o amplios, de acuerdo al grado de relación determinado por las homologías u otros medios.
F. Ecología: la adaptación de los organismos a modalidades especiales de vida, presentan 2 aspectos, por un lado, se observa una gran perfección en muchas funciones y estructuras adaptables, y por el otro, se observan especies imperfectamente adaptadas al medio, o que carecen de características de adaptación que serían deseables.
G. Biogeografía: Las especies animales y vegetales no se hallan universalmente repartidas, y difícilmente una especie cualquiera se encuentre en todas las partes del mundo cuyas condiciones sean apropiadas para su existencia. La distribución geográfica de los organismos, no es arbitraria, sino que responde a un patrón definido, y apoya la evolución.
1). Áreas que se han separado del resto del mundo por largo tiempo, tienen una flora y fauna específica de esas áreas (endemismo).
2). Cada especie es originada solamente una vez (como su centro de origen).
3). De ese centro de origen, cada especie se expande hasta que una barrera la detenga.
III. Conclusión: La gran mayoría de los biólogos, serios, aceptan la teoría de Darwin-Wallace como la mejor explicación general de la evolución. Discrepan, principalmente, debido a la mejor comprensión de algunos procesos biológicos esenciales, desconocidos en su época, pero descubiertos por las investigaciones recientes, como ser el Neutralismo y el Equilibrio Puntuado, pero no del hecho evolutivo en sí.
Por más que los Creacionistas se esfuercen en decir lo contrario, las expresiones Evolución y Darwinismo NO son necesariamente sinónimas, aunque a menudo se las emplee como tales; muchos biólogos reservan la segunda para la explicación que dio Darwin de las causas de la evolución.
El Diseño Inteligente es un reciclado del teólogo inglés William Paley, creador de la famosa analogía del fabricante de relojes: “si encontramos un reloj de bolsillo en un campo- escribió Paley en 1802- inmediatamente podemos inferir que fue producido no por procesos naturales actuando ciegamente pero por un intelecto humano diseñador. De la misma manera- él razonó- el mundo natural contiene abundante evidencia de un creador sobrenatural”.Para ir finalizando, debo decirles que, tanto las falacias lógicas del Universo bien afinado, la Complejidad Bioquímica Irreductible de Michael J. Behe (1993) y la Información Compleja Específica de William A. Dembski, ya han sido ampliamente refutados por científicos como Ken Miller y Francisco J. Ayala, entre muchos otros. El “Diseñador Inteligente”, es sólo una criatura imaginaria que vive en las mentes de los seguidores del “Delirio Ininteligente”.
Los Creacionistas son profundamente deshonestos y mentirosos, primero quisieron Prohibir la Teoría de la Evolución, luego dijeron que el Creacionismo es una Ciencia, después admitieron que es una religión, pero aduciendo que la Evolución es una Religión del “Dogma Ateo-materialista”, y finalmente inventaron el engendro del Diseño Inteligente. Pasando de un “manotazo de ahogado” a otro. Se la pasan pregonando a los cuatro vientos la “caída del Evolucionismo”, contando uno a uno los “científicos” disidentes a la “Ortodoxia Darwinista”, y MINTIENDO DESCARADAMENTE a los fieles de sus Iglesias, diciéndoles que cada vez hay un “mayor consenso entre los científicos” apoyando el Diseño Inteligente, la Creación Especial y el Diluvio Universal. Ni hablar de los fracasos contundentes en las cortes de los EEUU.
Los Creacionistas son MENTIROSOS, y lo único que les interesa es juntar fieles para vender libros, recolectar su DIEZMO, y que visiten sus “Museos de la Creación”.
Pero al final (como ya lo he escrito en muchos Blogs), los Creacionistas deben tener razón, ya que la principal evidencia ´´científica´´ en contra de la Evolución en general, y la humana en particular, se encuentra en: Génesis 2, 7 ´´Entonces Yahvéh-Dios formó al hombre del polvo de la tierra, insufló en sus narices aliento de vida y fue el hombre ser viviente´´, debido a que en la cabeza de los creacionistas en lugar del Cerebro encontramos mucho, pero mucho, polvo…
P.D.: Esta respuesta, ya la he estandarizado, con más o menos modificaciones para correos personales y para Blogs, contestando a las mentiras y medias verdades de los Creacionistas en general; y debo decir que NINGUNO hasta ahora ha respondido satisfactoriamente, salvo con un montón de jerigonza religiosa y pseudocientífica.
Phosphoros…
11 Phosphoros // 8 de Septiembre de 2009 a la(s) 7:18 pm
Sebastián, Jessik y Francisca dejen el librito de fábulas -la Biblia- y pónganse a estudiar que les hace falta…es evidente que juventud e inteligencia no van de la mano.
12 Emanuel // 21 de Septiembre de 2009 a la(s) 11:55 pm
Muy bonito el laaargo comentario, pero te hace falta info, primeramente todo salio de la nada, esa seria la explicacion mas logica, cientifica y matematica si Dios no existe, es posible que durante el transcurso del tiempo se pueda formar un automovil en el desierto? si, si es posible dado una bacteria es mas compleja que un auto, los evolucionistas proponen que el transcurso del tiempo, un caldo prebiotico produjo un ser viviente que fue capaz de reproducirse y “evolucionar”, es interesante que coloques los problemas del hipotetico Bigbang y las mediciones de la edad de las galaxias dependen de un modelo si el modelo es errado la edad es errada, el modelo ya es contradicho por el “problema del horizonte” y si me dejas especular al igual que los cientificos, la luz viaja a 300,000KMps y esa seria la evidencia que hace constatar que el universo tiene millones de años, es imposible que el la luz de galaxias lejanisimas llegara a la tierra en un instante aunque eso es lo que esta mostrando el problema del horizonte, que la luz viajo a una velocidad instantanea para dejar el calor en igual temperatura partes desconectadas del universo.
13 Emanuel // 21 de Septiembre de 2009 a la(s) 11:56 pm
http://www.conoze.com/doc.php?doc=488
14 Phosphoros // 23 de Septiembre de 2009 a la(s) 6:36 pm
PROBLEMAS QUE LOS CREACIONISTAS NUNCA VAN A PODER SOLUCIONAR: BREVE GUÍA PARA PERPLEJOS.
Los Creacionistas sin importar su tipo (Judíos, Cristianos, Musulmanes, Védicos, etc..) insisten, una y otra vez, que el Creacionismo es una Ciencia y la Teoría Evolutiva es una Religión, ya que según ellos “se necesita mucha Fe para creer en la Evolución”. Más allá de lo profundamente IGNORANTE y DESHONESTO de tal aseveración, es digno de recalcar que los Creacionistas se dedican casi exclusivamente en querer refutar la Evolución (cosa en la que han fracasado miserablemente), pero nunca brindad evidencias de la Creación. ¿a que se deberá esto?… Se podrían analizar muchos acontecimientos del supuesto “Registro Bíblico” o “Coránico” para poder ver que el Relato del Génesis o del Corán no concuerda con la realidad de la naturaleza, pero sólo vamos a analizar algunos versículos superficialmente.
Fundamentos del Creacionismo y su relación con las Ciencias: La Teoría Evolutiva tiene sus bases en las siguientes Ciencias: Geología, la Paleontología, la Bioquímica, las Citología, Histología, Embriología y Anatomía Comparadas, la Genética, la Biogeografía y la Dinámica de Poblaciones. Teniendo, además, la siguiente Evidencia que la respalda: los Fósiles Transicionales, la Anatomía Comparada (Órganos Homólogos, Análogos y Vestigiales), la Embriología Comparada, la Biogeografía (Centros de Origen, Áreas Endémicas, Áreas Relictuales, etc…), la Bioquímica y Biología Molecular Comparadas y la Universalidad del Código Genético. Por lo tanto la pregunta más lógica sería: ¿En donde están las bases científicas del Creacionismo y que Ciencias Auxiliares la respaldan?, ¿en donde están las Evidencias de la Creación en la Naturaleza?, ¿son las especies especialmente creadas, inmutables, funcionales y perfectas?, ¿existe diseño en la naturaleza?, etc…. Además, la Biología Evolutiva tiene todas las Características del Conocimiento Científico, es: Abierta, Analítica, Clara, Comunicable, Especializada, Explicativa, Fáctica, Fundamentada, General, Metódica, Legal, Objetiva, Precisa, Predictiva, Provisoria, Sistemática, Verificable, y Útil. El Creacionismo y el Diseño Inteligente, ¿comparten estás características?. A pesar de su pomposo nombre, el creacionismo ´´científico´´ NO tiene absolutamente nada de ciencia, ya que nos podríamos preguntar: ¿cuales son los métodos científicos del Creacionismo ´´científico´´?, ¿cómo se describen, comparan y evalúan los mecanismos propuestos para la creación?, ¿cómo puede un creacionista determinar cuál de entre todas las historias de la creación es la correcta sin recurrir a los textos ´´sagrados´´?,etc…
Por lo tanto, para saber sí el o los Creacionismos, tienen una base científica, o no, tenemos que verificar sí sus libros Sagrados, en los que ellos sustentan sus aseveraciones ya que los consideran inerrantes en materia de Ciencias, tienen errores de tipo científico. Al encontrar esos errores podemos descartar, sin lugar a dudas, a estos libros como material de estudios para las Ciencias Naturales, en particular, y para el resto de las Ciencias, en general.
1. Matemáticas: Los fundamentalistas se la pasan diciendo que la Biblia es Matemáticamente Exacta, que no fue escrita por hombres y que esconde “códigos secretos” pero sí ni siquiera tiene el valor de Pi = 3,1415926535 8979323846…, etc…sino Pi = 3 (1 Reyes 7, 23 ss; II Crónicas 4, 2), con un error de 45070 ppm (partes por millón) entonces, ¿en donde está la exactitud matemática de la Biblia?.
2. Las Leyes de la Física: Veamos como la Creación Divina ignora y/o Viola algunas Leyes de la Física:
Termodinámica: Los Creacionistas insisten en que la Teoría de la Evolución viola la Segunda ley de la Termodinámica, ya que la misma desde organismos más “simples” a más “complejos”, incrementando el orden, es una violación de ésta ley, por lo que según éstos debe haber un código o programa, y por lo tanto un “programador”, para dirigir el proceso de ordenamiento, y debe tener presente algún tipo de mecanismo para convertir la energía ambiental para producir la organización superior del sistema. Pero ésta ley, en la Termodinámica Clásica (Carnot, 1824; Rankine, 1859 & Clausius, 1864), con sus modelos Macroscópico, Microscópico o de Sustancia, sólo es aplicable estrictamente a SISTEMAS CERRADOS, NO a los Seres Vivos que somos SISTEMAS ABIERTOS A LA MATERIA Y LA ENERGÍA, por lo que este “argumento” ideado por Morris (1972, 1974), NO tiene NINGUNA validez científica. Es más, sí la pudiésemos aplicarla del modo deshonesto que ellos lo hacen, a la Creación y a los “hechos” Bíblicos, éstos tendrían muchos más problemas que la Teoría Evolutiva (que en realidad NO los tiene). Veamos: la Creación Súbita -de La Tierra (Gén 1,1; Corán, 6:101), él Sol, la Luna, las Estrellas (Gén 1, 14-19)- y los Seres vivos (Corán, 21:30)–las plantas (Gén 1,11-13), los animales acuáticos y las aves (Gén 1,20-23) y los animales terrestres (Gén 1,24-25)-, la multiplicación de los panes y los peces (Jn 6, 1-15), etc…violan flagrantemente la Primera Ley de la Termodinámica o Principio de la Conservación de la Energía (von Helmholtz, 1847); la Creación del Hombre a partir del Polvo de la tierra (Gén 2,7; Ecl 12:7), la “organización hidráulica” de los fósiles (Withcomb & Morris, 1961; Morris, 1974), la resurrección de Lázaro (Jn 11, 1-45), la Resurrección de Cristo (Mt 28, Mc 16, Lc 28, Hch 10,40; 1Co 15, 14; 17; 20), etc…violan la Segunda Ley de la Termodinámica, Principio de la Degradación de la Energía o del Crecimiento de la Entropía (Clausius, 1850). Es más, sí él Dios Monoteísta es eterno, o sea que no sufriría decaimiento de la Energía (aumento de la Entropía), al aplicar la Tercera Ley de la Termodinámica (Nerst, 1906) podríamos concluir que es un Cristal Perfecto, sin defectos reticulares, a -273,15 °C (0 °K) de temperatura. Sin embargo, según Nasif Nahle Sabag (1999), Dorion Sagan (2006) y otros, desde el punto de vista de la física, la principal característica de la Vida es que no está en equilibrio termodinámico, por lo que para definirla se aplicaría la Termodinámica del No Equilibrio, de los Procesos Irreversibles o de la Evolución (Onsager, 1931), ya que no es como la materia inerte (Sistemas Termodinámicos Inertes), es el mismo tipo de materia pero con un cierto movimiento interno, que aprovecha energía del medio y que genera unos desechos: captando energía y alimentos, a través de la respiración y la alimentación, al tiempo que se libera de desechos, para poder mantenerse en un estado fuera del equilibrio termodinámico, al que llamamos la vida. Por lo tanto, la vida es un estado de energía, cuántico-transitorio patente en un arreglo específico de la materia, que experimentan algunos sistemas termodinámicos cuasi-estables, que permite que esta capture y manipule energía del medio ambiente para adquirir un estado de mínimo equilibrio térmico, para bloquear temporalmente la Segunda Ley de la Termodinámica, y así mantener una estabilidad relativa en el número de microestados disponibles, para ayudarles a Crecer, Autorreplicarse y Evolucionar, incrementando o aumentando el número de microestados posibles y la entropía global para el Universo. Lo que les permite a éstos establecer en forma no espontánea y transitoria una serie de intervalos periódicos que demoran la dispersión o difusión espontánea de la energía a más microestados. Sí, bien la segunda ley dice (desde el punto de vista de la Termodinámica Clásica), simplificando mucho, que todo en la naturaleza tiende al desorden y a la desorganización, mientras que la vida es aparentemente tan compleja y organizada En una primera impresión sí parece que haya una contradicción, pero en realidad esta NO existe, la vida también es un fenómeno energético y sigue las mismas leyes. La característica fundamental de la vida es que está basada en un sistema de información genética, que permite a las propiedades termodinámicas de la vida existir durante mucho más tiempo de lo que debería si no tuviera la propiedad de copiar las moléculas y reproducir su forma en las siguientes generaciones. La conservación de la Organización Específica que caracteriza a la vida, representa un trabajo, que consume energía, por ejemplo cuando se ingieren alimentos, cuando se respira y se bebe, se está manteniendo el sistema termodinámico alejado del equilibrio. La vida, pues, es un proceso ligado a la capacidad de acumular reservas energéticas suficientes para el mantenimiento del orden estructural. En el mismo momento en que cesa el aporte de energía, se extingue la vida activa y el orden empieza a desmoronarse.
Óptica: Según el Génesis, Yahwéh creó la luz el día primero (Gén 1, 3) y las plantas el día tercero (Gén 1,11-13), pero creó el Sol, la Luna y las Estrellas en el día cuarto (Gén 1, 14-19), y no solo eso creó el Arco Iris como señal de Pacto con Noé después del Diluvio Universal (Gén 9, 9-17). Con lo que la pretensión de la “Ciencia” Creacionista de que la “Tierra Primitiva” era una Pangea con una Selva Tropical o con una “parcelación ecológica” (Withcomb, 1972; Morris, 1974; VI Congreso Creacionista Europeo, 1995; etc…), NO tiene el más mínimo sentido. Ya que entre la creación de la luz y la aparición del Arco iris, que es producto de la descomposición de la misma (de acuerdo a la Ley de Snell, 1621) cuándo pasa a través de un prisma, pasaron aproximadamente 1656 años -hace 4.300 años atrás, en el 2304 a EC, aunque para los Creacionistas Musulmanes el Diluvio ocurrió hace 3000-2900 años atrás-. Es lógico preguntarse, sí había luz blanca tendría que haber Arco iris, pero sí este no existía entonces no había luz blanca, por lo que cabria preguntarse: ¿cómo hacían las Plantas Fotosíntesis?, ¿cómo era posible tener una selva tropical o una “parcelación ecológica” sin luz?. Esto se vuelve peor aún si consideramos la hipótesis del “firmamento de vapor” (Génesis 1:6-8, 7:11, 8:2, II Pedro 3:5-7), de Whitcomb y Morris (1961) & Morris (1974), para explicar de donde vino el agua del Diluvio, ya que más allá de no poder sostenerse por las Corrientes Convectivas Atmosféricas, la terrible Presión Atmosférica que implicaría (900 atm) y el calor generado por la condensación de semejante cantidad de agua (3500 °C), sería un impedimento enorme para que la Luz Solar atraviese la Atmósfera Terrestre.
3. Astronomía:. Los Creacionistas se la pasan buscando “razones” por las cuales el Big-Bang es imposible, pero se contradicen entre sí con los “días de la creación”, la Biblia con 6 días (Gén 1:31) y el Corán con 8 días en Sura 41:9-12 y 6 días en los Suras 7:51; 10:3. Aunque para algunos Musulmanes el Corán predice el Big-Bang (Suras 41:11; 21:30; 51:47) su concepción del Universo es casi Aristotélico-Ptolemaica (Siglos III a de EC y II de EC), con 7 cielos uno arriba del otro (Corán 71:15-16). Sin embargo, visto y considerando que la Biblia es inerrante, entonces, debemos creer que el Sol gira alrededor de la Tierra, y este con la Luna pueden detenerse (Josué 10: 12-13) –idea muy similar se encuentra en Corán, 21:33; 36:40 -, ignorando completamente la Revolución Copernicana (1543), las Leyes de Kepler (1609), las observaciones de que la Tierra se mueve por parte de Galileo (1632), y la Ley de Gravitación Universal de Newton (1687). Según Russel Humphreys (1999) las supuestas evidencias de un Universo Joven son que: Las Galaxias giran demasiado rápido, los cometas se desintegran con excesiva rapidez, no hay suficiente lodo en el Suelo Oceánico, no hay suficiente Sodio en el Mar, el Campo Magnético Terrestre se descompone demasiado rápido, muchos estratos están demasiado pegados, la arenisca inyectada señala eras geológicas más cortas, según la Radioactividad de los Fósiles las eras geológicas duraron pocos años, el Helio en lugares equivocados, no hay suficientes esqueletos en la Edad de Piedra, la Agricultura es muy reciente y la Historia es demasiado breve. Más allá que si estas trasnochadas aseveraciones son reales o no, con una sola observación nos basta para refutar estos argumentos, por ejemplo: el Telescopio Espacial Hubble (2008) y el Telescopio Espacial Spitzer descubrieron la Galaxia con más corrimiento al rojo (superior a ~7.6), denominada A1689-zD que está a 13 mil millones de años luz de distancia, lo echa por tierra cualquier pretensión de que el Universo tiene 6.000-10.000 años de antigüedad.
4. Geología: Ahora podemos ver sí los Libros Sagrados nos son útiles desde el punto de vista de la Geología actual.
Forma de la Tierra: Sí bien los Creacionistas insisten que la Biblia habla de la Tierra como una “esfera” (Gén 1, 1-18; Is 40:22; Job 1:7), la palabra hebrea utilizada en la misma es “chuwg” que significa “círculo”, y NO esfera. Es más creían que el cielo era una bóveda sólida (Job 37:18), a la que se podía alcanzar (Gén 11:4-6), que contenía a las aguas más allá del cielo (Gén 7:11; Sal 148:4 ; Sal 104:1 y 3), la Tierra era plana (Sal 135:7; Dan 4:11; Mt 4:5-9) tenía basamentos (Sal 18:15 (16); Sal 104:5), cuatro esquinas (Núm 15:38; Ez 7:2; Is 11:12; Job 37:3; 38:13; Apoc 7:1)y había agua más allá de los abismos (Éx 20:4 ; Sal 136:6 ; Sal 24:2; también en el Corán 54:11-13). Para el Corán la Tierra tenía forma de “huevo de avestruz” (Corán 79:30), del árabe “dahaha” y con las montañas como estacas (Corán, 78:6-7; 16:15).
Diluvio Universal: Para la Biblia la lluvia duró 40 días / noches, el tiempo de flotación del Arca fue de 150 días, por lo que la duración total del Diluvio fue de 370 días (Gén 7:12, 24; 8:4, 14). En cambio el Corán No menciona ningún periodo de tiempo para el mismo. Para los Creacionistas (Whitcomb & Morris, 1961; Roth, 2007) las Evidencias del Diluvio son: la distribución de los Sedimentos Marinos, la abundancia en los Continentes de Depósitos Terrestres singulares (sedimentos marinos en los continentes), Menor Limitación Territorial en el Registro de los Fósiles (los cuáles se encontrarían así distribuidos por la selectividad hidrodinámica, los hábitats ecológicos, la movilidad diferencial y la fortaleza de las diversas criaturas), Sistemas Ecológicos Incompletos, las Turbiditas y la escasez de características de Erosión en las Discordancias. Según Lenny Flank & Hernán Toro (1995) y Ken Harding & Ferney Yesyd Rodríguez (1999), sí el Diluvio Universal hubiese ocurrido NO observaríamos las siguientes estructuras geológicas: ordenamiento de los sedimentos por tipo y tamaño, ninguna segregación de fósiles, ningún tipo diferente de Rocas Ígneas (Plutónicas y Volcánicas) y ausencia de capas volcánicas entre los estratos, no existirían las Rocas Metamórficas (por ej: Esquistos Azules) , ningún depósito de acreción acumulada periódicamente (Varves, Núcleos de Hielo, Anillos de Árboles, Arrecifes de Coral, etc…), ningún Fósil de estructura delicada (Nidos, Hormigueros, Icnitas, etc…), ninguna Evaporita (Halita, Silvita, Yeso, etc…), no se encontrarían ni hardgrounds que mostraran litificación, ni terrenos kársticos enterrados, ni Paleosuelos, etc…Sí el Diluvio Universal realmente hubiese ocurrido esperaríamos observar un manto mundialmente uniforme, de cantos rodados dispuestos al azar, guijarros, cieno y arena reposando sobre una capa de arcilla (Rocas Psefíticas: Conglomerados y Brechas) con todos los Fósiles de todas las edades mezclados entre sí, que debería estar sobre cualquier registro geológico pre-existente (Estrato Prediluvial) que en su superficie visible mostraría enormes señales de erosión, la superficie del suelo actual mostraría por todas partes el redondeo de las superficies de la tierra en la dirección en la cual fluyó el agua (Megaondulaciones), si hubieran existido rocas ígneas volcánicas tendrían todas la forma de lavas almohadilladas, esperaríamos encontrar aragonita metaestable (madreperla), vidrio volcánico y ópalo en rocas de todas “las edades”, todos los isótopos radiactivos que no se habrían desintegrado completamente después de unos 6.000-10.000 años existirían aún en la naturaleza, debiendo haber isótopos con una vida media inferior a 80 millones de años, y existiría una única era desde la cima al fondo de la columna geológica (Estrato Diluvial). Además, todas las cordilleras mostrarían una cantidad igual o similar de erosión, las estructuras de coral deberían ser muy recientes, los casquetes polares de hielo no deberían tener más de 5000 capas anuales y deberían de tener una gran evidencia de fusión e intrusión de agua salada en ese período geológico.
Otro argumento muy trillado para justificar la CREENCIA en el Diluvio Universal es el hecho de que muchas Culturas presentan su propia versión de un Diluvio, pero lo que se olvidan de mencionar es que todas estas versiones ocurren en tiempos y lugares distintos, y para nada son evidencia de un único Diluvio. Además, siguiendo ese razonamiento, podríamos creer en los VAMPIROS ya que casi todas las culturas presentan alguna forma que succiona la Sangre o la Energía Vital.
5. Biología: Más allá de los claros errores biológicos de la Biblia, como que el
murciélago es un pájaro (Lev. 11:13, 19), las liebres rumian (Lev. 11:5-6), y que algunas aves (Lev. 11:20-21) e insectos (Lev. 11:20-23ss) tienen cuatro patas, etc…podemos encontrar muchos más, y también en el Corán:
Abiogénesis: Los Creacionistas se la pasan denostando los experimentos sobre la Abiogénesis, como por ejemplo el de Miller-Urey (1953), realizando todo tipo de truquito de feria con las probabilidades, pero si aplicáramos el mismo razonamiento para la Biblia, nos quedan los siguientes interrogantes: ¿cómo o por qué tuvo lugar la creación súbita y divina de las diferentes especies a partir de la nada? (acá NO hacen su famoso jueguito con las Probabilidades, ni de Tornados sobre basureros, y menos aún lanzando moneditas al aire), ¿qué modelo científico explica la transformación a partir del polvo de la tierra en células, tejidos, órganos, aparatos y sistemas de un hombre completo? (Gén 2,7). En cambio, para el Islam todos los seres vivos provenimos a partir del agua (Suras 21:30; 24:45; 25:54), pero ésta es una idea que no es original y proviene de Tales de Mileto (639 ó 624 -547/6 a EC).
Embriología: Nos podríamos preguntar, ¿cómo formar una mujer completa a partir de la costilla de un hombre? (Gén 2,21), ¿los embriones son cómo sanguijuelas hechas de arcilla (Corán 23:12-14), formados de la quintaesencia del agua a partir del barro (Corán 32:8) o como un coágulo de sangre adherido al útero (Corán 35:11; 75:36-37; 96:1-3).?, ¿para interpretar esta Sura 39: 6 como la pared abdominal anterior materna, la pared uterina y los Anexos Embrionarios hay que tener mucha imaginación?, ¿Sí creemos que el (Sal 139:13-16) es verdad, entonces, cómo se explican las Enfermedades Congénitas?, etc.
Anatomía: ¿cómo podemos explicar desde la anatomía del aparato de fonación una Burra que habla (Núm 22: 28-30)?, ¿las Serpientes antes de la caída hablaban, tenían patas, y no se arrastraban (Gén 3,14) –y ahora comen polvo-?.
Ecología: Para la Biblia Los hombres y animales fueron creados vegetarianos (Gén 1:29–30), NO habiendo muerte ni sufrimiento en la creación original, por lo que nos podríamos preguntar, ¿cómo puede subsistir un Ecosistema sólo de Herbívoros?, ¿las Plantas no mueren?, ¿cómo los Animales “Creados Herbívoros” se transformaron en Carnívoros con la entrada del Pecado en el mundo (Gén 3,17-21; Rom 5,12-1; Cor 15,21-22)?, ¿existe algún experimento para corroborarlo?, ¿es más pecador un León que una Oveja?, etc… En cambio para el Corán los Animales Carnívoros integraban a la vida en la Tierra creada desde el principio. El Corán nos dice, además, (Suras 6:142, 16:5, 40:79) que el ganado fue creado para que hombre se lo comiera. En la Biblia Yahwéh dio el permiso concedido al hombre para comer carne después del Diluvio (Gén 9:3) y en el Corán el hombre comía carne en la Tierra desde el principio (6:142, 16:5, 40:79). Por otro lado, sí los Seres Vivos fuimos “Inteligentemente Diseñados”, ¿por qué los Rumiantes no tienen la Enzima Celulasa para digerir la Celulosa y requieren de Protozoos simbiontes, que a su vez poseen Bacterias simbiontes?. Otro gran interrogantes es, ¿cómo hacían Noé y su familia para alimentar a los Animales de Arca?, etc…
Genética: ¿cómo podemos explicar las ovejas rayadas de Gén 30, 37-39 con la Genética Mendeliana, no Mendeliana o la Molecular, o simplemente se trata de Magia Simpática?.
Biogeografía: sí el relato del Génesis fuese cierto encontraríamos un primer Centro de Origen para todos los organismos de la Tierra entre los Ríos Pisón, Guijón, Tigris y Eufrates (Gén 2, 13-14) y un segundo centro de dispersión, sólo para los animales, en el Monte Ararat (Gén 8,4) o en el Monte Chudi, en Arabia, para el Corán (Sura 11:44). Cosa que NO se observa en el registro fósil. Sin olvidarnos de, ¿cómo sobrevivieron la pareja de Animales la Travesía?, ¿de que se alimentaban los animales herbívoros sí las plantas estaban tapadas por el barro?, ¿de que se alimentaron los Carnívoros hasta que las parejas de Baramines se reprodujeron?, etc…
6. La Paleontología: Los Creacionistas se la pasan gritando a los cuatro vientos que no hay formas de transición, que los “Fósiles Vivientes “ (Organismos Pancrónicos) niegan la Evolución y que el Registro Fósil es una evidencia de una “Catástrofe Global”. Todo esto basado en los “tipos creados” o “Baramines” (Gén 1:11,12; 1:20,21 y 1:24,25; Lev 11:13-23) mantenidos “fijos” desde la “creación” (Whitcomb & Morris, 1961; Morris, 1974-1977; Clarke, 1977; Gish, 1978; Wysong, 1982; Siegler, 1983; Conway & Siegelman, 1984; Menton 1994). Más allá que nunca se pongan de acuerdo sí cuándo hablan de los “tipos creados”, sí se trata de Variedades, Subespecies, Especies, Familias u Órdenes, la definición implica otro gran problema para los Creacionistas. ¿Cuál es ese problema?, justamente el mismo que ellos le adjudican a la Teoría Evolutiva, las famosas y nuca bien ponderadas Formas de Transición, ya que si bien encontramos muchas en el registro fósil como evidencia de la Macroevolución, NO encontramos ninguno de los “intertipos” o “interbaramines”, como por ejemplo una Geep o Coveja como la que hay en el Museo de la Creación de Cincinnati, EEUU.
7. La Antropología: La ubicación Sistemática de los Seres Humanos en la Naturaleza es muy clara, somos Eucariotas, Animales, Bilaterios, Triplobásticos, Deuterostomados, Cordados, Vertebrados, Mamíferos, Primates y Homínidos, no importa cuántas mentiras digan para negarlo. Para la Biblia El hombre fue creado en la Tierra, en el Jardín del Edén (Gén 2:8) y para el Corán El hombre fue creado en el Paraíso (‘janna’), no en la Tierra (la primera pareja después fue desterrada a la Tierra, Corán 2:36). Los Creacionistas se la pasan diciendo que los Fósiles de Homínidos son fraudes (recurriendo siempre al Hombre de Piltdown 1912-1953), pero ellos NO tienen ningún fósil de los famosos Gigantes de la Biblia (Gén 6,4; Núm 13,33; Dt 9,2; Jos 12,4; Sab 14,6; Bar 3,26ss) y además se olvidan siempre de mencionar a todas las FALSIFICACIONES BÍBLICAS: las Reliquias de la Edad Media (más de 40 Sudarios, 35 Clavos de la Pasión, 3 Santos Prepucios, Cordones Umbilicales del Niño Jesús, Plumas del Arcángel San Gabriel, el Suspiro de San José, la Leche de la Virgen María, un Pañal del Niño Jesús, y numerosos huesos de los Santos), el Gigante de Cardiff (1869), la Granada del Templo de Salomón (1981), la Tabla de Jehoash (2003), el Osario de Santiago (2002)–aún en discusión-, etc… Es más, insisten con “la aparición súbita del hombre”, olvidándose de todas las Industrias Líticas (Olduvayense, Achelense, Musteriense, Chatelperroniense, Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense, Magdaleniense, etc…), y a su vez no tienen ninguna evidencia de la Civilización Prediluvial. Por último, otra gran MENTIRA CREACIONISTA, es cuándo afirman descaradamente que de acuerdo a los resultados recientes indicarían que la “Eva mitocondrial” vivió hace 6500 años, ya que, basándose en la técnica de Reloj molecular, los investigadores creen que esta “Eva” (nombre no muy feliz) vivió aproximadamente hace 150.000 años o como máximo 200.000 años. Todo esto más allá de las discusiones al respecto.
Conclusión: Por lo tanto, podemos concluir que sí el Universo tuviese entre 6000 y 10.000 años, como insisten los Creacionistas de la Tierra Joven, los Telescopios sólo verían hasta 6000-10.000 Años Luz de distancia, La Tierra sólo tendría dos Estratos el Prediluvial y el Postdiluvial, TODOS los métodos de Datación Geocronológica le darían esa edad a la Tierra (y NO otra), NO encontraríamos fósiles de organismos extinguidos, etc…Sí la Creación Especial fuese cierta, NO existirían Homologías, ni Órganos Vestigiales, y menos aún un Código Genético común, ya que los organismos serían completamente distintos entre sí, y NO tendrían Relaciones Evolutivas entre ellos. ¿Observamos esto en la Naturaleza?, por supuesto que NO……Por lo que podemos ver, por más que insistan, NO hay NINGUNA evidencia de un Dios que creó todo (Col. 1:16, Efe. 3:9, Apoc 4:11, Jn 1:3) ni de un Universo Sabiamente Planificado (Corán 6:101; 51:47; 25:2; 2:164; 7:54; 55:5; 79:27-28; 30:25; 35:41; 23:71; 36: 40; 38:27; 3:190-191; etc..). Desde mi punto de vista el ERROR fundamental que cometen estos Fanáticos Religiosos es querer tomar desde una forma totalmente literalista libros que fueron escritos con un alto Sentido Simbólico, para la Reflexión Religiosa, y NO como Textos Científicos.
Phosphoros.
15 Emanuel // 23 de Septiembre de 2009 a la(s) 8:53 pm
Esta buena la respuesta, pero es demasiada laaarga y me da weba leerla toda.
No se trata de que la ciencia niegue la creacion eso es una mentira, lo que niega la creacion es la Casualidad la ciencia esta en medio y la creacion y la evolucion estas a los lados
Leisntes el link que deje???
Los ateos (no se si llamarlos asi) creen que todo es casualidad mientras los creasionistas no, ese es el meollo del asunto la Teoria de la evolucion se a hecho pasar por “explicacion Cientifica” a la apacirion de la vida y de las especies y organos novedosos
Cuando realmente se basa en casualidades y aletoriedad.
16 Phosphoros // 24 de Septiembre de 2009 a la(s) 12:11 pm
Hola
Emanuel, es evidente que NO entendés NADA de NADA…sería muy bueno que antes de opinar de temas en los que sos un completo IGNORANTE, cómo por ejemplo la Teoría Evolutiva, te informaras un poco, ¿no?.
Saludos.
P.D: la próxima vez tratá de leér el Link…¿o no pudiste entenderlo?.
17 Emanuel // 25 de Septiembre de 2009 a la(s) 2:39 am
Y despues dicen que son los religiosos los extremistas, aqui lo que observo es un TeoEvolucionista extremista que hasta me llamo ignorante y yo ni lo insulte, dame respuestas a los hechos: la luz viaja a 300,000KMPs, los fotones (o particulas asi les llaman en la cuantica) son pequeñisimos y rapidos. Como pudo producirse un organo como los ojos?
Córnea: Funciona como el objetivo, permitiendo el paso de la LUZ. Su función es concentrar la LUZ que entra en el ojo para que llegue (refracte) adecuadamente a la retina.
Cristalino: Funciona como el zoom de una cámara. Su misión es permitir enfocar las imágenes cercanas y lejanas.
Iris: Funciona como el diafragma de una cámara. Controla la cantidad de luz que entra en el ojo, dilatándose o contrayéndose.
Retina: Actúa como una película fotográfica, donde la LUZ se impresiona y se transforma en impulsos nerviosos que se envían al cerebro a través del nervio óptico, donde finalmente se revelan las imágenes.
Vítreo: Es el líquido que hay en el interior del ojo, y que permite que el ojo mantenga su forma.
Y finalmente el cerebro que procesa los impulsos electricos enviados por la retina en imagenes, un organo imposible de explicar mediante “casualidades” y “mutaciones aleatoreas”
“Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro.” Albert Einstein.
Y finalmente: (porque no pierdo mi tiempo con ignorantes) El ignorante afirma, pero el sabio piensa y considera. Albert Einstein.
Entonces hay tres ideas básicas que siempre se presentan: 1) La evolución de lo sencillo a lo complejo y de lo inerte a lo vivo. 2) La evolución ha ocurrido en un periodo de tiempo sumamente largo (~3.5 Giga-años). 3) La completa ausencia de inteligencia en los eventos evolutivos (e.g., eventos puramente aleatorios, por chance, al azar, sin ningún propósito, de probabilidades increíblemente bajas, o contradictoriamente conocidos como “procesos naturales”- la palabra proceso es mal usada en este caso ya que esta palabra en si misma encierra la idea de cierto grado de orden en los eventos). (un copy paste del link que creo que no leistes).
Recuerda que ambos somos seres vivientes y no tienes mas inteligencia que yo ni menos, o todo es Casualidad o NO, te regrese lo de ignorante porque creo que es lo justo, no era yo el que afirma que la Teoria de las Casualidades es acertada, por cierto soy un estudiante de astrofisica que no cree que todo es mera casualidad. Saludes Sinceros.
18 Phosphoros // 25 de Septiembre de 2009 a la(s) 1:00 pm
19 Phosphoros // 25 de Septiembre de 2009 a la(s) 1:25 pm
Emanuel
Mucha Astrofísica, pero de Biología nada…seguís siendo ignorante (no es un insulto, es una realidad). Mejor informate.
http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/bookjehova03.html
http://www.laflecha.net/canales/ciencia/200411088
Saludos.
20 Phosphoros // 25 de Septiembre de 2009 a la(s) 1:46 pm
Hola Emanuel
Las Evidencias de la Evolución son: los Fósiles Transicionales, la Anatomía Comparada (Órganos Homólogos, Análogos y Vestigiales), la Embriología Comparada, la Biogeografía (Centros de Origen, Áreas Endémicas, Áreas Relictuales, etc…), la Bioquímica y Biología Molecular Comparadas y la Universalidad del Código Genético. Y tiene los siguientes Mecanismos: Selección Natural, Migración, Aislamiento, Deriva Genética, Efecto Fundador, Cuello de Botella, etc…
¿Qué evidencias me podés dar de la Creación?.
Saludos.
21 Phosphoros // 28 de Septiembre de 2009 a la(s) 2:23 pm
Para todos los creacionistas…
http://cnho.wordpress.com/10-razones-para-no-creer-en/10-razones-para-no-creer-en-%C2%ABla-ciencia-de-la-creacion%C2%BB/
22 fernando // 10 de Octubre de 2009 a la(s) 1:48 am
para todos los evolucionistas:
http://autorneto.com/referencia/ciencia/10-razones-por-las-que-no-creo-en-la-evolucion
para lo que no creen en Dios vean esto:
http://www.telurica.com/videopost/comprobando-la-existencia-de-dios-eterno
ahora nada mas le voy a decir que se de verdad alguno de ustedes piensa que la vida se pudo haber generado de la materia inerte o que una bacteria pudo haber sido la causa de toda la biodiversidad del planeta, lo unico que le puedo decir es que el que crea eso tiene una fe tan grande que podria mover montañas.
no se necesita fe para creer en Dios, se necesita mucha fe para no creer en Dios.
23 monti // 11 de Octubre de 2009 a la(s) 1:22 pm
A mi, lo que mas me llama la atención de los creacionistas es la furia con la que niegan la posibilidad de que su Dios sea capaz de crear un Universo en el que la vida inteligente surga como consecuencia de sus leyes naturales.
24 fernado // 13 de Octubre de 2009 a la(s) 7:09 am
Hola monti, mira la ley fundamental de la biologia dice que toda vida proviene de una vida anterior, y esta comprobado de manera cientifica y empirica que la vida no puede surgir de la materia inerte esto violaria la primera ley biologica, luego hay evidencia que data de que la tierra no tiene millones de años y ojala la veas aqui te dejo estos dos videos:
http://oraculodeoccidente.wordpress.com/2009/05/21/%C2%BFla-tierra-tiene-solo-miles-de-anos/
y creer que una explocion pudo causar orden es algo muy tonto incluso va encontra de la segunda ley de la termodinamica llamada entropia la cual dice que el orden tiende al desorden y el desorden tiende al colapso, y ver todas las galaxia la perfecta alineacion de planetas como giran alrededor de un astro mayor(sol) estan complicado que esto tuvo que haber sido ordenado incluso segun la segunda ley de la termodinamica desde que comenzo el universo comenzo ordenado, es como cuando ves una computadora es evidente de que un ingeniero la creo, el ver una computadora y decir que ella se autocreo es algo ridiculo y como insano mental deberia de ser considerada la persona que diga eso, y eso sin tomar en cuenta que solo el nucleo de la celula es 190 veces mas compleja que una computadora, imaginate solo el nucleo de una celula, ahora imaginate toda la celula.Esto en verdad a intimidado mucho a los evolucionistas, tanto asi que ahora estan diciendo que la vida provino de un meteorito y que el meteorito trajo la vida esta teoria surgio para poder tratar de salvar la teoria de la evolucion y aun asi no salva a la teoria debido a que cuando los meteoritos entran a la atmosfera se calientan y empiezan a caer con llamas y este calor mata a todos los organismos unicelulares que esten ahi, yo en realidad no se si de verdad los evolucionistas se crean sus mismas cosas por que esto me parece muy irracional.
bueno me despido y saludos.
25 Jorge // 17 de Octubre de 2009 a la(s) 7:27 pm
Saludos a todos. He llegado aquí porque en mi panel de control del blog venían unas referencias hasta aquí.
Quería deciros que no os esforcéis demasiado con las que postulan la evolución, no llegaréis a ninguna parte más que discusiones estériles. Por mi parte ya no les dejo ni acceder al blog para evitar discusiones eternas. Ellos tienen sus dogmas y no van a renunciar a ellos ni hartos de vino. No pueden explicar el principio de la vida más que con invenciones incongruentes. Cualquier persona con dos dedos de frente que analice fríamente la aparición de la vida (desde el día cero) y todas sus complejidades, no puede más que admitir que existe una inteligencia detrás de tanta maravilla. No obstante hay personas que ni pueden ni quieren reconocer la existencia de Dios y van a recurrir a cualquier subterfugio para negarlo: no os esforcéis. Si Dios quisiera ser evidente lo sería. Si no lo es porque así debe ser, ya llegará el momento en que todo se hará evidente, para desconcierto y vergüenza de muchos.
En mi blog, además del tema que os a recomendado Fernado, hay otro titulado Creación versus Evolución que quizá os interese leer.
Adiós a todos
26 Phosphoros // 21 de Octubre de 2009 a la(s) 11:00 pm
Falacias lógicas de los creacionistas «científicos» y del diseño inteligente
Por Phosphoros
Este escrito es en parte en respuesta a “Lista de falacias lógicas que debe evitar toda persona consciente y reflexiva” de John N. Moore, y en parte a “Faltos de Todo Entendimiento de Lógica” por Kyle Butt, además de a muchas otras declaraciones hechas por Creacionistas “científicos” o del Diseño Inteligente, tanto sea en Libros, Revistas, Páginas de Internet o en Blogs. Es mi deber aclarar a los lectores que las falacias que se encuentran en los textos “educativos” creacionistas (y del Diseño Inteligente) son tantas, y tan difíciles de clasificar, que es posible, que las falacias que se citen pertenezcan a más de una categoría. Razón por la cuál algunas van a tener aclaraciones y/o comentarios, y otras no, ya que éstas hablan por sí mismas. Por último, visto y considerando que estas personas son muy sensibles a las críticas trataré, en lo posible, de no utilizar ningún tipo de adjetivo calificativo por el que ellos puedan sentirse ofendidos.
DISCUSIÓN:
La Lógica, en su acepción más amplia, es la ciencia formal que trata sobre el pensamiento como tal y que tiene como objeto de estudio los procedimientos deductivos. Es el estudio de la validez e invalidez de los razonamientos, o también, el estudio de las relaciones lógicas entre proposiciones. En Aristóteles (384-322 a. E.C.), la lógica es la “ciencia de la demostración” porque sólo se preocupa de formular reglas para alcanzar verdades mediante la demostración, o sea, tiene una función demostrativa, destinada a dar reglas para pensar correctamente. Para Kant, es la “ciencia de las leyes necesarias del entendimiento y de la razón”, o que trata de las “leyes formales del entendimiento”, es decir, aquella ciencia que estudia las formas del pensamiento prescindiendo de todo contenido. En Stuart Mill, es considerada como la “ciencia de las operaciones intelectuales que sirven para la estimación de la prueba” o “de las condiciones del correcto pensar”. Esta se divide, a su vez, en lógica formal filosófica, que se ocupa de las grandes formas lógicas subjetivas del pensamiento, tal como son en el proceso real del conocimiento: concepto, juicio y razonamiento; la lógica metodológica, que es la de los métodos que emplean las ciencias; la logística, lógica formal simbólica, algorítmica o matemática, que es el sistema lógico cuyo propósito es salvar la posibilidad de error que emerge del uso de las palabras, ensayando el reemplazo de los términos por símbolos que determinan el pensamiento en forma más concluyente, y que estudia tanto las formas noéticas que pueden expresar la variedad de las formas objetivas, estudiadas por las distintas disciplinas. Se atribuye el origen de esta última a Liebnitz (1646-1716), siendo representantes de este sistema Boole (1815-1864), Peano (1858-1932) y B. Russell. Y la lógica dialéctica, controversia lógica, que es la unidad completa de lo subjetivo y lo objetivo, que investiga las formas noéticas en su valor de reflejo, como también las formas objetivas muy generales en relación con su posibilidad de expresión científica. Según Platón, es el proceso racional por el cual se va de los conceptos a las ideas, Kant la denomina dialéctica trascendental (“Crítica de la Razón Pura”) a la parte que trata de aplicar las categorías del entendimiento a lo que trasciende al fenómeno, y para Hegel es el proceso por el cual se logra la síntesis de los opuestos.
Una falacia o sofisma, es un razonamiento aparentemente “lógico” en el que el resultado es independiente de la verdad de las premisas, siendo una forma de razonamiento deductivo inválida que parece válida, o sea, es un Error con apariencias de verdad. Es la aplicación incorrecta de un principio lógico válido, o la aplicación de un principio inexistente. Una clasificación amplia es la siguiente: 1). De palabras: el error proviene de los términos que deben manifestar el pensamiento; a). el equívoco; b). La anfibología; c). la composición; 2). De pensamiento: el error radica en el razonamiento; I). Formales: a). de la deducción inmediata y b). De la deducción mediata; II). Materiales: a). de deducción: ignorancia del asunto, petición de principio, círculo vicioso, etc…; b). De inducción: ignorancia de causa, error de accidente, observación incompleta, enumeración incompleta, analogía, etc…
Por otro lado la Falsedad consiste en la disconveniencia o disconformidad entre el juicio del entendimiento que afirma o niega, y la cosa en sí. Desde el punto de vista ontológico, la verdad de una cosa es “lo que la cosa es” y la falsedad de esta cosa es “lo que la cosa no es”.
Dentro de las Falacias que John N. Moore y Kyle Butt le atribuyen a los “evolucionistas”, tenemos las siguientes:
1. Argumentum ad hominem (en latín, ‘dirigido a la persona’ o “contra él hombre”): es un tipo de razonamiento que se construye a medida de la persona a quien se dirige, apoyándose en las convicciones del interlocutor, sus creencias y las circunstancias que le rodean, o también, cuando se quiere llevar al adversario a aceptar una opinión nuestra demostrando que ésta deriva de una afirmación de él, o que se halla conforme con algún acto cometido por él. Para John N. Moore los evolucionistas lo comenten cuando “Insisten en que el creacionismo es religión”, pero visto y considerando que los mismos Creacionistas dicen que la Teoría de la Evolución es una Obra de Satanás: “Detrás de ambos grupos de evolucionistas uno puede discernir la maligna influencia de “aquella vieja serpiente”, llamada Demonio, y Satán, que engaña a todo el mundo” (Morris, 1963, página 93) y que “La evangelización de la Creación es un método Escritural para alcanzar tanto a Cristianos como a no Cristianos que hayan sido influenciados por el humanismo evolutivo que domina nuestras escuelas y medios de información.”(Henry Morris, Back to Genesis, June 1994), o también, según P.E. Jonson la misión del Discovery Institute es “Derrotar al materialismo científico y su destructivo legado moral, cultural y político” y “reemplazar las explicaciones materialistas por la concepción teísta de que la naturaleza y los seres humanos son creados por Dios”, es obvio quién comete la Falacia y quién habla de Religión.
2. Definiciones excesivamente precisas o Falacia Reductiva: Las definiciones pueden ser demasiado precisas, esto es, puede ser que excluyan cosas que deberían aplicarse al objeto definido. Para John N. Moore los evolucionistas la cometen cuándo dicen “Seleccionan sólo aquellos elementos de la experiencia que pueden ser pesados, medidos o contados como si fuesen la única realidad”, pero según los creacionistas: “Si la Biblia es la Palabra de Dios -y lo es- y si Jesucristo es el Creador infalible y omnisciente -y lo es- entonces, debe creerse firmemente que el mundo y todo lo que hay en él fue creado en seis días naturales y que las largas edades geológicas de la historia evolutiva verdaderamente nunca ocurrieron.” – Henry Morris (Morris, Scientific Creationism, 1974, 251), o sea que –según los creacionistas-, las explicaciones de la “realidad” espiritual (de la que no se tiene ninguna evidencia) deben desplazar a las de la realidad material (que nos rodea) para, a su vez, describir y explicar a esta última.
3. Argumentum ad verecundiam (del latín ”argumento dirigido al respeto”): es una falacia lógica y un móvil retórico propio de la refutatio del discurso, que consiste en refutar un argumento o una afirmación de una persona aludiendo al prestigio de alguna autoridad ilustre que sustenta el argumento contrario y el descaro del que se atreve a discutirlo, en lugar de considerar al argumento por sí mismo, esto es, el sentimiento de respeto que siente la gente por las personas famosas, para ganar asentimiento a una conclusión, por no tener a mano otros argumentos en que fundarse. Para John N. Moore los evolucionistas lo cometen cuándo dicen que “Quieren hacer creer que todos los científicos competentes y racionales aceptan el evolucionismo”, pero éste se olvida de que los “Doctores” Creacionistas Richard Bliss, Kelly Seagraves, Harold Slusher, Clifford Burdick y Carl Baugh, en realidad no lo son ya que, obtuvieron sus títulos en Universidades “garaje” no acreditadas, y el “Doctor” Kent Hovind o “Doctor Dino” obtuvo el doctorado en la “Universidad Patriota” que una escuela bíblica no acreditada. Pero, además, los seguidores del Creacionismo Científico argumentan que “Es precisamente porque la revelación Bíblica es absolutamente autoritaria y explícita que los hechos científicos, correctamente interpretados, darán el mismo testimonio que el de la Escritura.” -Henry Morris (Morris, Scientific Creationism, 1974, p. 15) o los del Diseño Inteligente de Ciencia Alternativa “La teoría del diseño inteligente es apoyada por doctores científicos, investigadores y teóricos y un buen número de universidades, colegios e institutos de investigación alrededor del mundo. Entre estas personas se incluye al bioquímico Michael Behe de la Universidad de Lehigh, el microbiólogo Scott Minnich de la Universidad de Idaho, el biólogo Paul Chien de la Universidad de San Francisco, el biólogo emérito Dean Keyton en la Universidad Estatal de San Francisco, el matemático William Dembski de la Universidad de Baylos y el químico cuántico Henry Schaefer de la Universidad de Georgia”, escudándose en el respeto (o miedo) que inspira la Biblia y en la autoridad de los seguidores del DI.
4. Argumentum ad populum (en latín significa “[dirigido] al pueblo”): es una falacia lógica que implica responder a un argumento o a una afirmación refiriéndose a la supuesta opinión o llamado emocional (“al pueblo” o “a la galería”) que de ello tiene la gente en general, en lugar de al argumento por sí mismo, con el fin de ganar su asentimiento para una conclusión que no está sustentada en pruebas. Según John N. Moore (que confunde el argumentum ad populum con el ex populo) los evolucionistas lo cometen cuan “Presionan para que se acepte el evolucionismo porque tantas personas creen en la evolución.” Pero, a su vez, los Creacionistas lo usan cuándo dicen: “¿Cómo podría yo estar emparentado con un chimpancé?”, olvidándose que, por un lado los que presionan para que se prohíba la Teoría de la Evolución y se enseñe el Creacionismo (o su variante el Diseño Inteligente) son los Creacionistas, cómo lo ha denunciado la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS), ya que en el año 2008 se han creado a lo largo de Estados Unidos, al menos 14 leyes antievolución. Por otro, les guste o no, sí estamos emparentados con los Chimpancés.
Argumentum ex populo: consiste en defender un determinado argumento alegando que todo el mundo está de acuerdo con él. Pero los seguidores del Diseño Inteligente, de la página Ciencia Alternativa, lo cometen cuando dicen “No hay científico que no admita reconocer el obvio diseño en la naturaleza” o “Durante la década pasada, sin embargo, nuevas investigaciones y descubrimientos en los campos de la física, cosmología, bioquímica, genética y paleontología han causando que un número creciente de científicos y teóricos de la ciencia cuestionen el neo-Darwinismo y propongan el Diseño Inteligente como la mejor explicación para la existencia de complejidad específica en el mundo natural”.
5. Falacia del Uso Indebido de Términos Emocionales: se comete cuando se emplean palabras que tienen la intención de ofuscar emocionalmente el tema tratado, no contribuyendo a una clara reflexión. Para John N. Moore los evolucionistas lo usan cuándo “Utilizan los términos «Fundamentalista» o «Anti-intelectual»”, pero si observamos los comentarios de Ruby Villarreal “Sin embargo, son los mismos evolucionistas quienes nos revelan por qué se aferran tan testarudamente a una noción que es más un conjunto de fabricaciones ficticias que se creen por fe que algo asentado en la realidad observable. Apoyan la evolución porque de otra manera tendrían que admitir que existe un Dios omnipotente ante el cual tienen que rendir cuentas. Se liberan de las ataduras de la virtud y pueden dar rienda suelta a todos sus instintos debido a que están expresando su naturaleza animal, heredada de sus antepasados. Pero la evolución es un cuento de hadas para adultos. Comienza igual que todos los cuentos infantiles: Hace mucho, mucho tiempo… expresado en millones de años para que parezca más creíble. Pero sigue tratándose de una rana convertida en príncipe”, podemos ver que está totalmente desprovisto de términos emocionales, ¿no es cierto?.
6. Argumentum ad antiquitatem (apelación a la tradición o apelación a la práctica común): es una falacia lógica que consiste en afirmar que si algo se ha venido haciendo desde antiguo, entonces es que está bien. Para John N. Moore los evolucionistas lo usan cuando “Utilizan los términos «pre-científico», «decimonónico» o «moderno», «nuevo», «última novedad». Pero los seguidores del Creacionismo Científico argumentan que “Cuando se respalda este alto punto de vista de la Escritura, necesariamente se debe aceptar el Génesis de forma fundamental. Esto no sólo significa seis días literales de Creación sino también ausencia de eras geológicas… Las Escrituras enseñan clara y enfáticamente que hubo una inundación así de global y cataclísmica. Esto sólo puede significar que la Inundación y sus efectos posteriores deben explicar la mayoría de las evidencias fósiles y estratigráficas que se encuentran comúnmente en la corteza terrestre.”(Morris, Back to Genesis, August 1995), o los del Diseño Inteligente de Ciencia Alternativa “Las raíces intelectuales de la teoría del diseño inteligente son varias. Platón y Aristóteles, ambos articularon versiones primitivas de la teoría del diseño, como hicieron virtualmente todos los fundadores de la ciencia moderna. De hecho, la mayoría de los científicos hasta finales del siglo diecinueve aceptaban alguna forma de diseño inteligente”, o sea, apelando a la autoridad de Platón, Aristóteles, la Biblia y los científicos del Siglo XIX.
7. Falacia de la Alegación Tendenciosa: se comete cuando se dramatiza el material que favorece la propia posición, ignorando o minimizando el material que milita en contra de dicha posición. Para John N. Moore los evolucionistas lo cometen cuando “Exageran semejanzas (esqueletales, de apéndices, embriones, proteínas o sangre) como base para la identificación de relaciones entre organismos”. Pero podemos ver cómo Kyle Butt en su crítica al artículo de Frank R. Zindler “‘Creation Science’ and the Facts of Evolution” (1987), no sólo ignora sistemáticamente 8 observaciones y 4 conclusiones sobre las evidencias de la Evolución Biológica, hechas por el autor, cómo los fósiles de transición, la dinámica de poblaciones, las variaciones heredables (mutaciones génicas y cromosómicas), etc…concentrándose sólo en una observación “Observation 1: Living things come only from living things. Spontaneous generation is not possible when living things are already in existence” y en una nota al pie sobre el mismo tema “Life cannot originate spontaneously now for at least two reasons: (1) The oxidizing atmosphere rapidly degrades any organic compounds before they can aggregate to form prebiotic complexes with life-like properties. (2) Existing microbes and other life-forms consume as food any prebiotic molecules starting out on the long biochemical pathway leading to truly living systems. Neither of these roadblocks to spontaneous generation existed before life had formed. The oxygen in our atmosphere is placed there by photosynthetic organisms such as plants and algae, so the primordial terrestrial atmosphere was almost completely devoid of oxygen until these types of organisms arose”, realizando el siguiente razonamiento “¿Podemos hacer experimentos que probarían si la generación espontánea pudiera ocurrir o no en un ambiente sin oxígeno ni microbios que destruirían los compuestos necesarios para la vida? Sí. Y cada experimento para originar vida ha fallado miserablemente. ¿Ha podido algún científico, en algún lugar, en algún momento, bajo alguna circunstancia, realizar un experimento que pudiera probar que la generación espontánea puede ocurrir? ¡La respuesta es un rotundo, NO! Los humanos nunca han podido observar un caso simple de generación espontánea. De hecho, todos los experimentos realizados hasta hoy muestran que no puede ocurrir. No se puede probar que la atmósfera de la Tierra en algún momento en el pasado distante no tenía oxígeno ni microbios. [En realidad, los científicos tienen evidencia creíble que la atmósfera de la Tierra sí contenía oxígeno; vea Thaxton, et.al., 1984)]. Además, se han realizado experimentos que imitan un ambiente carente de estos “inhibidores de vida”, y todavía no ha habido un caso verificado de generación espontánea. Se ha probado que la generación espontánea es falsa”, llegando a la siguiente conclusión “Si Zindler desacredita la idea de la creación basado arbitrariamente en que ciertos compuestos no tienen la capacidad de ser puestos a prueba, entonces, dígame por favor, ¿qué hace él cuando su argumento más fuerte para la evolución está basado en una idea que ha sido probada y declarada falsa? Y ¿quién es el que parece “carecer de todo entendimiento de lógica” en este tema particular? A pesar de los enunciados de Zindler, la creación realizada por un Creador Sobrenatural es la única idea que puede explicar adecuadamente el mundo alrededor nuestro”. Por un lado, analizando el reclamo de kyle Butt, es bueno aclarar que: la Hipótesis Abiogenética trata de explicar el origen de los organismos a partir de la materia no viva, y tiene los siguientes modelos: Urey-Miller, Fox, Eigen, Wachstershauser, Mundo de ARN, Mundo de Hierro-Sulfuro, Burbujas, Autocatálisis, Arcillas, Gold, Mundo de Lípidos, Polifosfatos, Ecopoiesis, Panspermia, etc…los cuales están compitiendo entre sí para llegar a una Teoría Unificada, y que desde los experimentos de Urey-Miller (1953), Oró (1961, 1962), Fox (1965), etc… sí bien aún no se ha logrado crear vida, un grupo de científicos consiguió crear en el 2008 un modelo de protocélula con membrana de ácidos grasos y hebras de ADN en su interior, sin mediación enzimática, razón por la cuál es bueno en insistir que a pesar de los reclamos de Kyle Butt, la Hipótesis Abiogenética NO ha sido falseada, y que aunque los Creacionistas “Científicos” y los Creacionistas del Diseño Inteligente, insistan NO tiene nada que ver con la Generación Espontánea de la antigüedad. Existen, además, dos elementos para probar la evidencia de vida y su abundancia cuantitativa, en el Precámbrico: 1). La existencia de rocas detríticas ricas en hierro en bancos de origen sedimentario, formados probablemente por la acción de ferrobacterias (en el Sistema Arcaico de Minnesota se han encontrado Bacterias Ferruginosas fósiles), y 2). Depósitos carbonosos en las rocas, en pequeñas cantidades, debidos a la presencia de organismos. La primitiva atmósfera terrestre carecía de oxígeno, el cual se habría añadido a través de la Fotosíntesis Oxigénica principalmente. Berkner y Marshal (1964) han indicado que la instalación del oxígeno atmosférico a un nivel capaz de permitir la vida celular animal (aproximadamente un 1% del nivel actual de oxígeno) no tuvo lugar hasta los comienzos del Cámbrico (hace unos 570 millones de años), ya que minerales que en la actualidad se oxidarían en la superficie, durante los procesos sedimentarios continentales, se encuentran libres de oxidaciones en formaciones de por ejemplo: 2000 millones de años. Pero, más recientemente (2007), Ariel Anbar, un biogeoquímico en la Universidad Estatal de Arizona en Tempe, dirigió uno de los equipos de investigadores y participó en otro equipo dirigido por Alan Jay Kaufman, geoquímico en la Universidad de Maryland en College Park, y además, científicos de la Universidad de Washington, la Universidad de California en Riverside y la Universidad de Alberta. Los investigadores analizaron un núcleo de roca sedimentaria en una muestra de 908 metros de largo en Australia Occidental, buscando indicadores geoquímicos y biológicos que representan el tiempo justo antes del incremento del oxígeno atmosférico, han descubierto evidencia de que una cantidad pequeña pero significativa de oxígeno estaba presente en los océanos y posiblemente en la atmósfera de la Tierra hace 2.500 millones de años. Los datos sugieren que el oxígeno era casi imperceptible justo antes de ese punto de la historia del planeta, y que en la primera mitad de la historia de 4.560 millones de años de la Tierra, el medio ambiente casi no contenía nada de oxígeno, excepto el que estaba unido al hidrógeno en la molécula de agua, o al silicio y a otros elementos en las rocas. Entonces, en algún momento, hace entre 2.300 y 2.400 millones de años (Periodo Sidérico del Paleoproterozoico), el oxígeno se incrementó enormemente en la atmósfera de la Tierra y en los océanos, durante la Gran Oxidación.
Por el otro, analizando el reclamo de John N. Moore, NO existe nada en ciencias cómo una “Exageración” de evidencias, o sea, o están o no están, y visto y considerando que la Teoría de la Evolución Biológica tiene las siguientes evidencias: los Fósiles Transicionales, la Anatomía Comparada (Órganos Homólogos, Análogos y Vestigiales), la Embriología Comparada, la Biogeografía (Centros de Origen, Áreas Endémicas, Áreas Relictuales, etc…), la Bioquímica y Biología Molecular Comparadas y la Universalidad del Código Genético, y el Creacionismo “Científico”, junto con el Diseño Inteligente, carecen de todo tipo de evidencia es comprensible que estos autores quieran distraer con semejantes argumentos.
8. Correlación coincidente o causa falsa (Post hoc ergo propter hoc o post hoc es una expresión latina que significa “después de esto, luego a consecuencia de esto”): es un tipo de falacia que afirma o asume que si un hecho o acontecimiento sucede después de otro, por consiguiente el segundo es consecuencia del primero. Para John N. Moore los evolucionistas lo usan cuándo “Argumentan en círculo vicioso para datar rocas por medio de fósiles incorporados en ellas, y los fósiles por medio de las rocas donde se encuentran éstos”, el que, visto y considerando parece ignorar que la Geocronología es la medida de intervalos de tiempo a escala geológica, bien sea la duración en años (o millones de años) de algún intervalo o la datación de un suceso en años (o millones de años), y que la bioestratigrafía correlaciona gracias a los fósiles dos unidades estratigráficas separadas en el espacio; es decir, establece la equivalencia cronológica, la que puede hacerse por diversos métodos, de los cuales sólo algunos hacen uso de los fósiles (litología, quimioestratigráfica, etc.), pero sin embargo, los fósiles representan los instrumentos más importantes de correlación cronológica. El establecimiento de la equivalencia bioestratigráfica es el primer paso, y luego puede demostrarse que esta equivalencia supone equivalencia cronológica aproximada, o sea, correlación. Esta “Edad Geológica” refiere a una escala temporal relativa que no se basa en años transcurridos, sino en la sucesión evolutiva de organismos. Por lo tanto, para establecer la edad geológica de una sección de estratos sedimentarios en cualquier lugar, es necesario encontrar fósiles en esas rocas y reconocer su posición en la sucesión. Si bien, la escala geocronológica fue una escala cronológica relativa durante muchos años, no fue hasta la introducción de los métodos radiométricos de medida del tiempo, a principios del Siglo XX, que no se pudo relacionar esta escala de una manera razonablemente precisa con el tiempo absoluto medido en años (o millones de años). Bell y otros (1961) insiste en que la datación cronológica radiométrica o radiactiva ha proporcionado una escala de tiempo basada en años (o millones de años), a base de la presencia de minerales radiactivos (de Uranio, de Thorio, etc…) en las rocas de la corteza terrestre, independiente de la “escala cronológica relativa”, que se basa en la presencia de fósiles y en la estratigrafía física. Además, se han utilizado con cierto éxito, el contaje del número de unidades de varves en sedimentos glaciares, el número de líneas anulares en los árboles (Dendrocronología) y la posible correlación de unidades rítmicas con la precesión de los equinoccios (un ciclo de 26.000 años), pero los métodos basados en la velocidad de sedimentación y en la proporción del aumento de la salinidad en el agua del mar no han dado buenos resultados.
Pero, más allá de esta acusación sin sentido, si leemos a Ruby Villarreal podemos ver que dice: “En 1962, en Estados Unidos se dejó de orar y de enseñar los diez mandamientos en las escuelas, y la evolución se comenzó a inculcar como un hecho científico probado. Las estadísticas muestran qué ocasionó este alejamiento de la verdad de Dios: el rendimiento escolar bajó de un promedio de 97 a un promedio de 89 del cual no se ha podido recuperar. La cantidad de adolescentes entre 15 y 19 años de edad que padecen enfermedades venéreas aumentó 226%. La cantidad de embarazos en niñas de 10 a 14 años de edad aumentó 553%. La cantidad de parejas que viven en concubinato (unión libre) aumentó 536%. La cantidad de divorcios se disparó 117%. Y los crímenes violentos subieron 794%. Cifras que crecieron alarmantemente en menos de 40 años. En comparación, el crecimiento total de la población aumentó tan sólo un 25% en ese mismo tiempo (1962-1990). Sin embargo, en agosto de este año (1999), el estado de Kansas dejó de enseñar la evolución en las escuelas porque no es un hecho científico”. Por un lado, me gustaría mucho que el Sr. Villarreal pudiese comprobar la relación entre la Teoría de la Evolución la baja del rendimiento escolar, y el aumento de enfermedades venéreas, embarazos adolescentes, concubinatos, divorcios y crímenes violentos. Por el otro, el estado de Kansas ha aprobado la enseñanza del “diseño inteligente”, por 6 votos contra 4 en la comisión encargada, y es la tercera vez en seis años que Kansas vota este tipo de propuestas. En 1999 el comité eliminó toda referencia a la evolución en sus planes de estudios, de un modo totalmente autoritario sin ninguna relación con el método científico.
9. Confirmación sistemática o falacia de afirmación de consecuente: es el equivalente lógico a asumir la verdad necesaria de que lo contrario también lo es. Es llamada así porque erróneamente se concluye que el segundo término de una premisa consecuente establece también la verdad de su antecesora, y este modo de razonar no es deductivamente válido, ya que su conclusión puede ser falsa, aunque sus premisas sean verdaderas. Si se demuestra que P entonces Q, entonces erróneamente se puede deducir que si Q entonces P llevándonos a esta falacia, que se apoya en el sesgo de simetría. Según John N. Moore los evolucionistas, la cometen cuándo “Afirman que existe la vida, y que por tanto ha tenido lugar la generación espontánea”. Pero, el concepto de “Universo bien Afinado” de los seguidores del Diseño Inteligente (DI) es un ejemplo de la misma. Uno de los argumentos de los partidarios del diseño inteligente, ya que afirman que vivimos en un universo bien afinado, con muchas características que hacen posible la vida y que no pueden atribuirse a la suerte, como los valores de las constantes físicas (como el valor de las interacciones nucleares) argumentando que si alguno de estos valores fuera ligeramente diferente, el universo sería dramáticamente diferente, haciendo imposible la existencia de muchos elementos químicos y características del universo tales como las galaxias. De manera que, para que la vida exista (P), hace falta la presencia de un diseñador inteligente (Q) que asegure que las condiciones requeridas estuvieran presentes en su momento produciendo el resultado que este diseñador había previsto.
10. Argumentum ad ignorantiam o Ignoratio Elenchi (Argumento por la Ignorancia o Sofisma por ignorancia del asunto): es una falacia lógica consistente en afirmar la verdad de una proposición sólo sobre la base de porque no se ha probado su falsedad, o bien afirmar su falsedad por no haberse podido probar como verdadera. Puede ser este sofisma de varias especies, siendo el principal el que consiste en probar una tesis que está fuera de cuestión. Para John N. Moore los evolucionistas lo cometen cuando “Afirman que la creación específica no puede ser objeto de ensayo, y que la evolución es la única explicación científica”, pero los creacionistas lo usan por ejemplo en “No sabemos cómo creó Dios ni qué procesos usó porque Dios usó procesos que no están operando en ninguna parte del universo natural. Por esto es que nos referimos a la Creación Divina como una creación especial. Por medio de investigaciones científicas no podemos descubrir nada acerca de los procesos creativos usados por Dios.” (Gish, 1972, General Edition, p. 42), o, “Muchas aves no tienen dientes, pero no hay razón para que el Creador no haya podido crear algunas aves con dientes …. Por alguna razón, aquellas que fueron creadas con dientes se extinguieron” (Morris, Scientific Creacionism, 1974, página 85), o también, “La inferencia de diseño no requiere que tengamos un candidato para el papel del diseñador. Podemos determinar que un sistema fue diseñado mediante el examen del sistema mismo, y podemos sostener la convicción del diseño con mucha más fuerza que cierta convicción acerca de la identidad del diseñador…La inferencia de diseño se puede realizar con alto grado de confianza aunque el diseñador sea muy remoto” (Behe, MJ. La caja negra de Darwin, el reto de la Bioquímica a la Evolución. Editorial Andrés Bello, 1999. Página 244). En definitiva, esto quiere decir que, sin ninguna evidencia y sin ningún experimento que la apoye, todos, debemos creer en la Creación Especial o el Diseño Inteligente cómo un Dogma de Fe, sin evidencia de su Creador (Diseñador) ni los procesos y mecanismos que supuestamente éste utilizo para Crear (Diseñar) el Universo y los Seres Vivientes.
11. Falacia genética: es una falacia lógica que consiste en el reproche de algo basándose en su origen. Se da cuando alguien intenta reducir el prestigio de una idea, una práctica o una institución simplemente teniendo en cuenta su origen (génesis) o su estado anterior. Esto se hace pasando por alto cualquier diferencia que se encuentre con respecto a la situación actual, generalmente trasfiriendo la estima positiva o negativa del estado anterior. Para John N. Moore los evolucionistas lo usan cuando “Aplican acríticamente el principio de la selección natural a los problemas sociales tratando de explicar los fenómenos psicosociales por medio de mecanismos biológicos”, pero los creacionistas lo aplican cómo sí la Teoría de la Evolución fuese igual a la del Siglo XIX, cómo sí la Abiogénesis fuese igual a la Generación Espontánea, cómo si aun se aplicase la Ley Biogenética Fundamental de Haeckel, etc…o sea, cómo si la Ciencia no hubiese progresado desde 1859 hasta ahora.
12. Falacia del Uso Indebido de la Analogía o Sofisma de Falsa Analogía: se produce cuando de lo que es verdad en un caso determinado se concluye que es verdad también en un caso semejante al primero en algún punto o en algún aspecto solamente. Para John N. Moore los evolucionistas la usan cuando “Dan por supuesto que la lucha entre animales es la norma para las comunidades humanas”, más allá de la total y absoluta incomprensión del autor de lo que el creé es la Selección Natural, por supuesto este vive en un mundo de fantasías en el que no hay robos, violaciones, guerras, etc…Pero que tontería la mía, ya que según ellos la culpa de todo esto la tiene Darwin…sin palabras.
13. Petitio principii o petere principium (sofisma de petición de principio): es una falacia que ocurre cuando la proposición a ser probada se incluye implícita o explícitamente entre las premisas, o sea, cuándo se toma como principio de prueba la misma tesis que se quiere probar. Para John N Moore los evolucionistas lo cometen cuando “Enseñan exclusivamente el evolucionismo, aunque, por lo que a la ciencia respecta, el problema de los primeros orígenes sigue siendo una cuestión abierta”, pero este descuidado autor creacionista parece olvidar que sobre el Origen del Universo trata la Teoría del Big-bang y sobre el Origen de la Vida la Hipótesis Abiogenética, pero la Teoría de la Evolución Biológica no trata de ninguna de estas cosas.
14. Círculo vicioso, Dialelo (del griego diallēlos, «recíproco») o “pescadilla que se muerde la cola”: es un argumento circular que consiste en una petición de principio con el cual se intenta probar una cosa mediante otra, y esta segunda mediante la primera. En este sofisma incurren Platón cuando prueba la “espiritualidad” del alma fundándola en la inmortalidad, y a si vez prueba la “inmortalidad” del alma basándose en su carácter espiritual; y Descartes cuando prueba la veracidad divina por la autoridad de la evidencia, y la autoridad de la evidencia por la veracidad divina. Podemos, además, ver esta falacia en Dave Balsiger & Charles E. Sellier Jr. Cuando dicen “Geologist have found scores of sedimentary deposits throughout the world where fossilized remains of animals, plants and man-made artifacts –oftentimes from different geographical regions- were dumped into one huge graveyard. Unusual transportation and rapid burial mechanism, such as a flood, are indicated”, o sea, que los Fósiles justifican al Diluvio, y el Diluvio se justifica en los fósiles.
15. Argumentum ad baculum (Apelación a la Fuerza): que en latín, significa “argumento que apela al bastón”, es una falacia que implica sostener la validez de un argumento basándose en la fuerza o en la amenaza del uso de la fuerza, para provocar la aceptación de la conclusión. Por ejemplo, como los lobbies religiosos-creacionistas desean excluir la enseñanza de la evolución de la educación pública de los EEUU.
Pero tenemos, además, que los Creacionistas “científicos” y los del Diseño Inteligente cometen las siguientes falacias.
A. Argumentum ad nauseam: es la prueba falaz de un enunciado mediante su prolongada reiteración, por una o varias personas. Por ejemplo cuándo los Creacionistas aseveran, una y otra vez, que “los Fósiles de Transición no existen” o que “la segunda ley de la termodinámica hace imposible a la evolución”.
B. Argumentum ad novitatem (apelación a la novedad): es una falacia lógica que sostiene que una idea es correcta o mejor simplemente por ser más moderna. Por ejemplo “Igualmente, el diseño inteligente es más que sólo el último de una larga lista de argumentos sobre el diseño” o “Por lo tanto, el diseño inteligente toma una antigua intuición filosófica y la convierte en un programa de investigación científica” según William A. Dembski.
C. Falacia de Autoridad o Magister Dixit (en latín, “el maestro dijo”): es un argumento retórico paralógico o falacia que defiende que algo es cierto solamente porque lo ha dicho un personaje eminente o muy destacado en una materia cualquiera, en donde, nuestro interlocutor no ha elaborado por sí mismo el conocimiento que dice tener y lo ha recibido de un tercero. Según Wayne Jackson, “Además, es digno de mencionar que muchas de las mentes más grandes de la historia científica han estado dedicadas firmemente a la idea de la creación sobrenatural. Los hombres como Newton, Pasteur, Kepler, Lister, Boyle, Pascal, y otros—nombres comunes en la ciencia—no fueron ateos; ellos creían que la ciencia y el concepto de la creación eran muy compatibles”, que confunde el ser Creyente con ser Creacionista. Pero es muy bueno tener en cuenta que si bien el propio Charles Darwin usó en su correspondencia el término «creacionista» para referirse a sus opositores -así aparece en 8 lugares en su correspondencia publicada, en misivas dirigidas a Henry Walter Bates, Thomas Henry Huxley, George Bentham y William Jackson Hooker -, fue en 1929 el biólogo Harold W. Clark, un adventista del Séptimo Día, que describió como creacionista la obra de su maestro George McCready Price en el título de un libro autopublicado. Razón por la cuál podemos definir cómo creacionistas a cualquier seguidor después de 1929, a los detractores de Darwin, pero no más atrás de la aparición del “Origen de las Especies” (1859), ya que el mencionar cómo creacionista a cualquier persona antes de esa fecha sería un grueso error histórico.
D. Argumentum ad consequentiam (en Latin, significa “dirigido a las consecuencias”): es una falacia lógica que implica responder a un argumento o a una afirmación refiriéndose a las posibles consecuencias negativas del mismo. Por ejemplo algunos creacionistas, como Kent Hovind, creen que la evolución es la base para el Nazismo, Comunismo, Marxismo, la alabanza a la Madre Tierra, racismo, etc.
E. Cum hoc ergo propter hoc (en latín, “juntamente con esto, luego a consecuencia de esto”), es una falacia lógica que afirma que dos eventos que ocurren a la vez tienen una relación causa-efecto, luego el primero es causa del segundo. Para Adnan Oktar (Harun Yahya) “Al publicarse “El Origen de las Especies”, el “hombre blanco” (es decir, los EEUU) imponía rápidamente su dominio sobre otros continentes y civilizaciones. Junto con algunos estados Europeos, particularmente Inglaterra y Francia, harían los mayores esfuerzos por colonizar la mayor parte del sur de Asia, toda el Africa y parte de América Latina. Mientras tanto el “hombre blanco” llevaba a cabo la masacre de los indígenas en América del Norte. Los EEUU se expandían hacia el Oeste matando a todos los nativos que vivían en sus tierras”. Según el teólogo Pablo Santomauro “Las ideas de Darwin y Dalton fueron recogidas en Alemania por Ernst Haeckel, un doctor desconocido que pronto se convirtió en el apologista líder en materia de evolución en su país. Las obras de Haeckel y el mensaje de Darwin se propagaron rápidamente por la Alemania Nazi, y fueron el combustible que avivó el deseo de Hitler de hacer de la raza Aria la superior. ¿El método? Eliminar a los judíos y otras razas inferiores basado en la capacidad inherente de la evolución para clasificar varias razas humanas como especies separadas”. Bueno los comentarios de Oktar echándole la culpa a Darwin de la Revolución Industrial, el avance Capitalista y la Masacre de Indígenas en América, hablan por sí mismos, y no hace falta responderlos. Pero sobre la opinión de Darwin como fundador del Nazismo tengamos en cuenta que los Creacionistas, en especial los Cristianos, parecen olvidarse muy sospechosamente que antes que Adolf Hitler escribiera el ”Mein Kampf” (1925), mucho antes de que Henry Ford escribiera ”El Judío Internacional” (1920), Martin Lutero con “Sobre los judíos y sus mentiras” (1543) el líder mayor del protestantismo ya estaba encendiendo los ánimos contra los judíos, y que para el historiador británico Paul Johnson, es el «primer trabajo del antisemitismo moderno y un paso de gigante en el camino hacia el holocausto». En este libro Lutero aconseja: “En primer lugar, debemos prender fuego sus sinagogas o escuelas y enterrar y tapar con suciedad todo lo que no prendamos fuego, para que ningún hombre vuelva a ver de ellos piedra o ceniza. Esto ha de hacerse en honor a Nuestro Señor y a la cristiandad, de modo que Dios vea que nosotros somos cristianos y que no aprobamos ni toleramos a sabiendas tales mentiras, maldiciones y blasfemias a Su Hijo y a sus cristianos”, “En segundo lugar, también aconsejo que sus casa sean arrasadas y destruidas. Porque en ellas persiguen los mismos fines que en sus sinagogas. En cambio, deberían ser alojados bajo un techo o en un granero, como los gitanos. Esto les hará ver que ellos no son los amos en nuestro país, como se jactan, sino que están viviendo en el exilio y cautivos, como incesantemente se lamentan de nosotros ante Dios”, “En tercer lugar, aconsejo que sus libros de plegarias y escritos talmúdicos, por medio de los cuales se enseñan la idolatría, las mentiras, maldiciones y blasfemias, les sean quitados”, “En cuarto lugar, aconsejo que de ahora en adelante se les prohiba a los rabinos enseñar sobre el dolor de la perdida de la vida o extremidad”, “En quinto lugar, que la protección en las carreteras sea abolida completamente para los judíos. No tienen nada que hacer en las afueras de las ciudades dado que no son señores, funcionarios, comerciantes, ni nada por el estilo”, “En sexto lugar, aconsejo que se les prohiba la usura, y que se les quite todo el dinero y todas las riquezas en plata y oro, y que luego todo esto sea guardado en lugar seguro”, y “En séptimo lugar, recomiendo poner o un mayal o una hacha o una azada o una pala o una rueca o un huso en las manos de judíos y judías jóvenes y fuertes y dejar que coman el pan con el sudor de su rostro, como se le impuso a los hijos de Adán (Gén.3:19)”. Cuatro siglos, más exactamente 399 años, después de haber sido escritos, los nazis citaron los ensayos de Lutero para justificar la Solución Final (1942-1945), que exigió el exterminio de los judíos de Europa (además de Disidentes, Francmasones, Homosexuales, Testigos de Jehová, etc…) por gaseamiento, fusilamiento, y otras medidas de asesinato en masa. Unos 6.000.000 de judíos murieron, o sea, 2/3 de todos los judíos que vivían en Europa en 1939.
F. Demagogia (del griego, dmaggos, líder popular y dmos, pueblo) es una estrategia política que consiste en apelar a emociones (sentimientos, amores, odios, miedos, deseos) para ganar el apoyo popular, frecuentemente mediante el uso de la retórica y la propaganda. Por ejemplo para Darío Bruno “UNO SE PREGUNTA: ¿Tanto cuesta o costaría a las Universidades iniciar un Departamento de Investigación sobre la Teoría Científica de la Creación, a partir de la perspectiva del diseño inteligente? ¿Puede un establecimiento que se dice educativo descartar una teoría científica solo porque hay otra que tiene mayor fama? ¿Se puede tratar esta Teoría solo como una creencia religiosa, cuando crece día a día el conjunto de científicos abocados a demostrarla? Preguntas que intentamos produzcan reflexión y cambios”.
G. Desfile de horrores: es el instrumento retórico por el cual el que habla argumenta contra curso de acción, enlistando un gran número de eventos extremadamente indeseables que presumiblemente resultan del mismo. Su poder depende del impacto emocional de las asociaciones indeseables. Para la Lista de Correo de Answers in Genesis (02/03/2001) “Cuando se le enseña a Johnny en la escuela que es el resultado de la evolución, y que no hay Creador, entonces cuando Johnny decide dispararle a sus compañeritos, uno podría decir que él ha aprendido sus lecciones muy bien”.
H. Deshonor por asociación: es un raciocinio falaz que consiste en darle una mala imagen a un adversario concentrándose sobre partes de sus declaraciones o de su personalidad que tendrían puntos comunes con una personalidad despreciada o aborrecida. Según el blog del Apologista (Ing° Mario Olcese Sanguineti) “Uno de los aspectos más importantes y no obstante menos conocido de Darwin es su racismo: consideraba a los europeos blancos más “avanzados” que otras razas humanas. En tanto presuponía que el ser humano evolucionó a partir de criaturas parecidas a los monos, barruntó que algunas razas se desarrollaron más que otras y que las últimas aún tenían rasgos de simios”. Sí bien muchos de los biógrafos de Darwin están de acuerdo que él no era más racista que cualquier otro victoriano, y es más, tal vez lo era menos que sus contemporáneos. Hablando de este tema es digo de recordarse que los EEUU han sido muy prolíficos en una “Explosión de Profetas” en el Siglo XIX, como por ejemplo: Joseph Smith de los Mormones o Iglesia de los Santos de los Últimos Días (1830); Woodrow Miller, Ellen Gould Harmon White & Joseph Bates, fundadores de la Iglesia Adventista del Séptimo Día (1849/1863); Nathan Bedford Forrest del Ku-Klux-Klan (1865/1867); Charles Taze Russel de los Testigos de Jehová (1874); Mary Baker Eddy de la Christian Science o Iglesia de Cristo Científico (1879); etc…Es justamente en el Juramento del Ku Klux Klan (KKK), el que expresa el espíritu de esta Sociedad Secreta, en donde podemos encontrar lo siguiente:
“Yo, X.Y., ante el Juicio Inmaculado del Cielo y de la Tierra, y sobre los Santos Evangelios, con mi conformidad y consentimiento, declaro suscribir este compromiso sagrado:
Estamos en favor de la causa de la Justicia, de la Humanidad y de la Libertad constitucional, tal como nos fue legada en su pureza por nuestros antepasados. Rechazamos y combatimos el espíritu del partido radical. Nos comprometemos a ayudarnos mutuamente en la enfermedad, la angustia, los conflictos pecuniarios; las mujeres, las viudas y su familia serán el objeto de nuestro respeto y nuestra protección.
Todo Klanista que divulgue o sea causa de que sean divulgados nuestros secretos y obligaciones será juzgado y sufrirá el castigo del traidor, que es: ¡muerte!, ¡muerte!, ¡muerte!.” Ravignant, P. Los Maestros Espirituales Contemporáneos. Plaza & Janes Editores, 1978. Páginas 258-259. Tenemos que tener en cuenta que los Klanistas eran (y son) Racistas, Homofóbicos, Antisemitas, Anticatólicos y en especial se declaraban Antievolucionistas. También debemos recordar que en los EE.UU. se lincharon 2.522 hombres y mujeres afroamericanos entre 1889 y 1918. Sin embargo, ignorando deliberadamente la raíces cristianas del KKK, algunos creacionistas como Paula Weston dicen cosas como esta “Las manifestaciones del racismo pueden ser flagrantes, tales como las perpetradas por el Ku Klux Klan o la opresión del «apartheid» o también pueden ser tan simples como relatar anécdotas degradantes o teniendo una actitud fría de indiferencia”, y le vuelven a hechar la culpa –sin ningún fundamento- a la Teoría de la Evolución “Como resultado del pensamiento evolucionista, muchos en la sociedad occidental son incapaces de experimentar alguna simpatía por los niños hambrientos de las naciones pobres del Tercer Mundo”. Es penoso que estas personas “olviden” que muchos párrafos de la Biblia han sido utilizados para justificar la Esclavitud, como por ejemplo: Éxodo 21, 1-36; Levítico 25, 44-46; Tito 2, 9-10, etc…
I. Falacia ecológica: es un tipo de falacia o error en la argumentación basado en la errónea interpretación de datos estadísticos, en el que se infiere la naturaleza de los individuos a partir de las estadísticas agregadas del grupo al que dichos individuos pertenecen. Esta falacia da por supuesto que todos los miembros de un grupo muestran las mismas características del grupo. Por ejemplo: En revistas creacionistas como Answers in Genesis se dan 101 nombres de “prestigiosos” científicos que no aceptan la teoría de la evolución. Cuando se analiza esa lista cuidadosamente se puede observar que de los 101, sólo 39 son biólogos. El resto van desde matemáticos, programadores informáticos o guardas forestales, con un “background” dudoso para entender esa teoría. El autor de un vídeo de Youtube intentó contactar con esos 35 y de ellos sólo obtuvo respuesta en 16 casos. De esos 16; 14 (el 88%) en realidad si acepta la teoría de la evolución, mientras que 2 (12%) no. Pero planteemos el escenario de que realmente las 101 personas de la lista fueran biólogos y estuviesen todas en contra de la teoría de la evolución. En Estados Unidos hay 3.661.320 biólogos, por lo que sólo el 0,00275% rechaza la evolución. Eso es 1 de cada 36.500. También, de modo muy similar, encontramos en el Discovery Institute repetido por Ciencia Alternativa la siguiente sentencia: “Los científicos en esta lista disputan la primera afirmación y se demuestran como testimonio vivo en contradicción a la segunda. Desde que el Discovery Institute (Instituto del Descubrimiento) lanzó esta lista en 2001, más de 600 científicos han dado un paso adelante para firmar sus nombres. La lista está creciendo e incluye a científicos de la US National Academy of Sciences, las academias nacionales de Rusa, Hungría y Checas, tanto de universidades como Yale, Princeton, Stanford, MIT, Berkeley UC, UCLA, y otras”, más allá que esta lista posee 702 personas, de las cuales 589 son de los EEUU, de los que sólo 100 son Biólogos o Profesores de Biología, por lo tanto 0,00273% rechazarían la Teoría Evolutiva. Pero, aún sí todos estos científicos de la nombrada lista fuesen Biólogos Estadounidenses, sólo el 0,019% estarían rechazando la Teoría de la Evolución Biológica en los EEUU.
J. Falacias de distracción: se caracterizan por el uso ilegitimo del operador lógico, con el fin de distraer al lector de la aparente falsedad de cierta proposición. Por ejemplo el Centro Creacionista Latinoamericano-CANOPY “La gente utiliza el término evolución para referirse a los orígenes de todos los organismos vivos sobre la tierra desde un comienzo sencillo (como una amiba), hasta llegar al hombre u otro organismo viviente de la actualidad, teniendo así todos, un origen común.”, o también, “¿Podría ser evolución si un agente que causa enfermedad, se convierte de una simple enfermedad a un gran peligro para la salud?”, cómo sí todos los seres vivos descendiéramos de las amebas actuales o la Evolución Biológica dependiese de que tan patógeno para los seres humanos es tal o cual organismo.
K. Cambiando de tema: Las falacias en esta sección cambian de tema para discutir sobre la persona que emite el argumento, más que sobre las razones para creer o no en la conclusión. Según el Lic. Pastor Dawlin A. Ureña “El autor de “la Biblia” de los Evolucionistas murió sin Dios pero antes de su muerte se cercioró de hacer un daño a la humanidad que ha tenido, tiene y continuará teniendo repercusiones catastróficas: el evolucionismo ateísta”, dando a entender muy erróneamente que “El Origen de las Especies” es un libro religioso.
L. Apelando a la motivación para obtener apoyo: tienen en común la práctica de apelar a emociones o a factores psicológicos, de manera que no ofrecen razones para creer en la proposición. Para Geoff Chapman “Enséñele a su hijo las falacias de la evolución antes de que se los enseñen en la escuela. Asegúrese como padre, saber los errores en la teoría evolucionista. Para hacer esto, necesita esforzarse y estudiar muy bien libros sobre el tema. Después se tendrá que esforzar enseñándoles estos hechos a lo largo de su educación en su hogar”.
Ll. Falacias que involucran silogismos estadísticos: Una generalización estadística es una afirmación que normalmente es cierta, pero no siempre. Las falacias que incluyen generalizaciones estadísticas suceden porque la generalización no es siempre verdadera. Así que, cuando un autor trata una generalización estadística como si siempre fuera real, el autor incurre en falacia. Por ejemplo, según William Dembski “La inferencia de diseño dice esencialmente que algunas coincidencias son demasiado poco probables como para atribuirlas al azar y por tanto deben atribuirse a una inteligencia diseñadora”.
M. Falacias causales: Es común, en una discusión, concluir que una cosa causa otra. Pero la relación causa-efecto es compleja. Es fácil cometer un error. En general, podemos decir que la causa C produce el efecto E si y solo si:
Generalmente, si sucede C, sucede E y,
Generalmente, si no sucede C, no sucede E
Decimos “generalmente” porque siempre hay excepciones. En muchas instancias, también se exige que una afirmación causal sea apoyada por una ley natural. Por ejemplo para los de la Watchtower “La ciencia de las probabilidades matemáticas ofrece prueba notable de que el relato de la creación que se halla en el Génesis tiene que haber venido de una fuente que tuviera conocimiento de los sucesos” (La vida…¿cómo se presentó aquí?, ¿por evolución, o por creación?. Watchtower Bible and Tract Society of New York, inc. 1985, página 36).
N. Equivocando el fondo: Estas falacias tienen en común el fallo general de no probar que la conclusión sea cierta, por ejemplo la declaración del Discovery Institute “Somos escépticos de la afirmación acerca la habilidad de la mutación al azar y selección natural que da cuenta a la complejidad de la vida. El examen cuidadoso de la evidencia para la teoría Darwiniana se debe alentar.”
Ñ. Falacias Non-Sequitur: Se denomina non sequitur (en latín «no se sigue») a un tipo general de falacias lógicas en las cuales la conclusión no se deduce («no se sigue») de las premisas. En sentido amplio, se aplica a cualquier razonamiento inconsecuente. Desde el punto de vista de Michael J. Behe “Al crecer el número de sistemas que son reacios a una explicación gradualista, se hace más manifiesta la necesidad la necesidad de una nueva explicación” (La caja negra de Darwin, el reto de la Bioquímica a la Evolución. Editorial Andres Bello, 1999. Página 100). Siendo más que obvio, que si el Gradualismo Evolutivo no convence a Behe o al resto de los seguidores del DI eso no implica necesariamente la existencia de un Diseñador Inteligente.
O. Falacia de las muchas preguntas, pregunta compleja o plurium interrogationum: es una falacia lógica que ocurre cuando alguien hace una pregunta que presupone algo que no ha sido probado o aceptado por todas las personas implicadas, con la finalidad de que el interlocutor, si contesta, se vea obligado con ello a admitir dichas presuposiciones aún cuando le puedan perjudicar. Por ejemplo, para Harold Hill “La Evolución dice…Barro. La Biblia dice…Dios. ¿Responde la evolución a los interrogantes que se formulan?. ¿De verdad descendemos de horribles monos?. ¿Nuestros orígenes tuvieron por escenario un caldo de cultivo líquido?. ¿O una nube de gases calientes?. Y de ser así ¿quién hizo el caldo de cultivo o los gases?. ¿O cabe dentro de las posibilidades que un Ser supremo –el propio Dios- proyectó y creó todas las cosas?” (Las Monerías de Darwin. Editorial Vida, 1979. Página 17), la afirmación de algunas de estas preguntas puede ser peligrosa porque implica que el Big-bang, la Abiogénesis y la Teoría de la Evolución Biológica son lo mismo, además de que descenderíamos de monos actuales, y presupone que el dios de las religiones monoteísta existe realmente, más allá de la creencia (o la falta de ellas) de las personas.
P. Falacia del jugador o falacia de Gambler: Es la tendencia a asumir que eventos aleatorios individuales están influenciados por eventos aleatorios previos. Es un falacia lógica por la que se cree erróneamente que los sucesos pasados afectan a los futuros en lo relativo a actividades aleatorias, como en muchos juegos de azar. Sencillamente, las probabilidades de que algo suceda la próxima vez no están necesariamente relacionadas con lo que ya sucedió, especialmente en muchos juegos de azar. Un ejemplo de esto lo constituye la afirmación de Pierre Lecompte dü Noüy, dada en 1947, sobre la improbabilidad matemática de la aparición de la vida a partir de materia no orgánica.
Q. Falacias de definición: Las definiciones pueden ser erróneas de varias formas
Falacia de Circularidad o Tautología: es una que asume una comprensión anterior del término que es definido. Desde el punto de vista de Michael J. Behe “El diseño inteligente se infiere naturalmente de los datos mismos, no de libros sagrados ni creencias sectarias. Inferir que los sistemas bioquímicos fueron diseñados por un agente inteligente es un proceso monótono que no requiere de nuevos principios lógicos ni científicos. Deriva simplemente del duro trabajo que la bioquímica ha realizado durante los últimos cuarenta años, combinado con un examen del modo en que llegamos diariamente a la inferencia de diseño…” (La caja negra de Darwin, el reto de la Bioquímica a la Evolución. Editorial Andres Bello, 1999. Página 240), o también, para Ken Ham “En otra ocasión, un hombre vino a mí después de un seminario y dijo: ‘De hecho, soy ateo. Debido a que no creo en Dios, no creo en absolutos, así que, reconozco que no puedo ¡ni siquiera estar seguro de la realidad!’ Le respondí, ‘Entonces, ¿Cómo sabes que realmente estás aquí haciendo esta afirmación?’ ‘Buen punto,’ el contestó. ‘¿Qué punto?’ le pregunté. ÉL me miró, sonrió y dijo, ‘Tal vez deba irme a casa,’ Yo contesté, ‘tal vez no esté ahí.’ ‘Buen punto,’ él dijo. ‘¿Qué punto?’ Le respondí”.
Definiciones excesivamente amplias: Una definición es demasiado amplia si se aplica a cosas que no son parte de la extensión semántica de la palabra definida. Para Creación Wiki “La teoría de la evolución es una explicación para el origen del cosmos y de la vida en la tierra, que se conoce más formalmente como la teoría general de la evolución. Fue derivada de la presuposición atea, aunque algunos theists ahora espouse a la idea. La teoría abarca los procesos de la evolución biológica, el origen de la vida, y aspectos de la evolución cósmica vía la Big Bang”, pero en Wikipedia encontramos que “La evolución biológica es el proceso continuo de transformación de las especies a través de cambios producidos en sucesivas generaciones, y que se ve reflejado en el cambio de las frecuencias alélicas de una población”.
Oscuridad: Las definiciones pueden ser erróneas al utilizar un lenguaje oscuro, ambiguo o figurado. Por ejemplo, según William Dembski “El DI, por el contrario, busca señales de diseño en el mundo natural y, como tal, no se preocupa de la naturaleza última de la inteligencia. Muestra que existe una inteligencia detrás del mundo, pero no intenta conectar esa inteligencia con una doctrina religiosa en particular”, o también “El DI no es una doctrina religiosa pero señala a una inteligencia detrás del mundo. De este modo, es propicio a la religión en un modo en el que no lo es la teoría evolutiva, que siempre ha descansado en la idea de que las fuerzas naturales sin dirección comprensible pueden llevar a cabo todo lo creado”.
Falso dilema (dilema falsificado, falacia del tercero excluido, falsa dicotomía, falsa oposición, falsa dualidad, falso correlativo o bifurcación): involucra una situación en la que se afirma que dos puntos de vista son las únicas opciones posibles, cuando en realidad existen una o más opciones alternativas que no han sido consideradas. Las dos alternativas son con frecuencia, aunque no siempre, los puntos de vista más extremos dentro de un espectro de posibilidades. Véase, por ejemplo, la opinión que el juez John E. Jones III escribió en la sentencia del caso Kitzmiller contra la Escuela del Distrito de Dover: «El diseño inteligente (DI) está basado en la premisa de una falsa dicotomía, en concreto, que en la medida que la teoría evolucionista sea desacreditada, el DI es confirmado. (5:41 (Pennock)). Este argumento no se trae ante esta Corte por vez primera, y de hecho el mismo argumento, denominado “dualismo artificial” en el caso McLean, fue empleado por los creacionistas en los años 1980 para apoyar la “ciencia de la creación”. La corte del caso McLean señaló la “pedagogía falaz del métodos de los dos modelos” y que “en su esfuerzo por establecer ‘pruebas’ que apoyasen la ciencia de la creación, sus defensores confiaron en la misma falsa premisa que el enfoque de dos modelos … todas las pruebas que criticaban la teoría de la evolución eran pruebas que apoyaban la ciencia de la creación.”»
R. Falacia del punto medio o falacia de la equidistancia: es una falacia argumentativa a través de la cuál el interlocutor trata de atribuir una supuesta credibilidad a una aseveración o una postura por el mero hecho de que se presenta como equidistante al resto de posturas (aunque no sea realmente equidistante siquiera, en cuyo caso se denomina falso punto medio). Según el Dr Terry Mortenson en relación a la Biogeografía y la Teoría de la Evolución “Los evolucionistas dicen que sólo la evolución puede explicar por qué hay ciertas criaturas en un lugar, como canguros en Australia, pero no en ningún otro lugar. Sin embargo, Darwin dijo que la evolución explicaba el patrón de vida en continentes fijos, mientras que la evolución actual supuestamente explica el patrón de vida en continentes que se separaron de uno mayor. Si la evolución es tan flexible que puede explicar tales distribuciones mutuamente incompatibles, entonces no explica nada de nada”. Es evidente que el Dr. Mortenson piensa que aún se aplica en Biogeografía Histórica, que es el estudio de la historia de la distribución de la vida sobre la tierra, la Biogeografía Dispersalista o Dispersalismo de Darwin (1859) y Wallace (1876), que es el método que explica la distribución actual de los organismos sobre el supuesto de que es el resultado de las diferentes habilidades de dispersión de los linajes individuales, y no tiene ni la más remota idea de los siguientes métodos: a). Panbiogeografía de Croizat (1958) que es un enfoque que enfatiza el papel de la localidad y del lugar en la historia de la vida, reafirmando la importancia del contexto geográfico para poder comprender la evolución biológica; b). Biogeografía Filogenética de Hennig (1968) y Brundin (1981) que es el estudio de los grupos monofiléticos en el tiempo y en el espacio; c). Biogeografía Vicariante Cladística (Nelson, 1969, 1973,1974; Rosen, 1976; Nelson & Platnick, 1981) que es el estudio de los patrones repetidos de distribución en muchos miembros de una biota, que pueden explicarse por eventos de vicariancia (o separación), asumiendo que la correspondencia entre las relaciones taxonómicas y las relaciones de las áreas es biogeográficamente informativa; d). Análisis parsimonioso de Endemicidad o Análisis de Simplicidad de Endemismos (Rosen, 1988; Rosen & Smith, 1988) que permite descubrir los patrones naturales de distribución de los organismos, clasificando localidades, cuadrículas o áreas de acuerdo a sus taxones compartidos mediante la solución más simple (criterio de simplicidad o parsimony); e). Filogeografía (Avise, 1987; Hillis et al., 1996) es el estudio de los principios y procesos que gobiernan la distribución geográfica de los linajes genealógicos de nivel intraespecífico sobre la base de datos moleculares del ADNmt (ADN mitocondrial) de las poblaciones. Salta a la vista que quien “no explica nada de nada”es el Creacionismo “Científico” y su mítico Diluvio “Universal”, ya que no tienen ningún método para explicar los patrones de distribución de los organismos en la Tierra.
S. Generalización apresurada o generalización indebida: es un tipo de falacia en la cual se llega a una conclusión basándose en pocos casos que no son suficientes para justificarla. De esta forma, se concluye que como un grupo es de una manera, todos los grupos son iguales. Carl Wieland (1999), en relación a la especiación rápida de los mosquitos en Londres nos dice “Creacionistas informados han señalado ya por mucho tiempo que el modelo Bíblico de la historia terrestre no sólo permite que una especie se multiplique en varias (sin añadir ninguna información nueva, por lo tanto no es como comúnmente se entiende lo que es la evolución), sino también abre los límites para que suceda mucho más rápido de lo que los evolucionistas esperarían. Las miles de especies de vertebrados en el Arca emergieron a un mundo con muchos nichos ecológicos diferentes, tan variados como los mundos de los mosquitos que utilizamos como ejemplo. Debieron haberse separado varias veces en especies nuevas en los primeros siglos y en los consiguientes; tal como la población del oso, por ejemplo, dio lugar a los osos polares, los montañeses, los pandas,
27 Phosphoros // 21 de Octubre de 2009 a la(s) 11:02 pm
tal como la población del oso, por ejemplo, dio lugar a los osos polares, los montañeses, los pandas, entre otros. Las observaciones de estos mosquitos subterráneos en verdad son noticias emocionantes”.
T. “Ningún escocés verdadero” (No true Scotsman) es una frase creada por Antony Flew en su libro de 1975, Thinking About Thinking. El término “ningún escocés verdadero” es adaptado frecuentemente a discusiones acerca de la identificación con movimientos políticos y religiosos. Cuando el asunto en cuestión es subjetivo, frases como “ningún cristiano verdadero apoyaría la enseñanza de la Teoría de la Evolución” podrían en realidad tratar de explicar un punto de vista particular, más que intentar redefinir los términos para vencer en la discusión.
U. Pendiente resbaladiza (efecto dominó): es una de las falacias informales clásicas. Sugiere que una acción iniciará una cadena de eventos que culminarán en un indeseable evento posterior sin establecer o cuantificar las contingencias relevantes. Según David Treybig (2008) “Cuándo Darwin escribió El Origen de las Especies, ¿habrá sido capaz de prever que su teoría desempeñaría un papel fundamental en la destrucción familiar y en la extinción de millones de criaturas en gestación?. Seguramente no. Pero una premisa defectuosa conduce a resultados defectuosos. Los efectos negativos de la conducta inmoral, justificada por la teoría de Darwin, sigue multiplicándose”, culpando a la teoría de la evolución de la Homosexualidad y del aborto.
V. Reductio ad Hitlerum o argumentum ad nazium (Reducción a Hitler, derivado de reductio ad absurdum): fue creada originalmente por Leo Strauss, profesor de la Universidad de Chicago. Es una falacia de la forma “Adolf Hitler o el Partido Nazi apoyaban X; por lo tanto X debe ser malo”. Para Henry Morris, por ejemplo, “Sinembargo uno puede reaccionar moralmente contra Hitler, el fue ciertamente un evolucionista consistente”. (Morris, “la Evolución y el racismo Moderno”, ICR Impact, octubre de 1973), además, “Las filosofías de Karl Marx y Friedrich Nietzsche – los precursores de Stalin y Hitler – han sido particularmente malsanos en su efecto: ambos fueron evolucionistas dedicados.” (Morris, Las aguas turbulentas de la Evolución, 1974 p.33). Para David Treybig (2008), “En la Alemania nazi el concepto ideado por Adolfo Hitler de crear una raza superior se basó en “la supervivencia del más apto”, noción inherente a la filosofía de Darwin. Sin importar si las perspectivas de Darwin eran o no racistas, su teoría y aún el título de su libro (…) se concertaron con la perspectiva racista de Hitler. Finalmente, los intentos de éste por crear una raza superior lo llevaron a exterminar a seis millones de judíos”. Pero lo más penoso de todo esto es que Hitler, en “Mein Kampf” (1925), nos decía “Así hoy creo que estoy actuando en concordancia con la voluntad del Creador Todopoderoso: defendiéndome contra el Judío, estoy luchando por la obra del Señor”. Por todo lo que hemos visto hasta ahora, es obvio que los fundamentos del Nazismo (racismo, homofobia, etc…) se encuentran en la Biblia (Génesis 9, 18-27; Levítico 18, 1-30) y en “Sobre los judíos y sus mentiras” de Lutero (1543), estando insertos profundamente en las bases del Cristianismo, por lo que es una postura muy hipócrita la de buscar un Enemigo Externo, y echarle toda la culpa al “Origen de las Especies” de Darwin (1859) como si este fuera el origen de todos los males.
W. Victimismo: es la tendencia a considerarse víctima o hacerse pasar por tal. Una víctima es quien sufre un daño personalizable por caso fortuito o culpa ajena. El victimista se disfraza por tanto de víctima consciente o inconscientemente simulando una agresión o menoscabo inexistente, y/o responsabilizando erróneamente al entorno o a los demás. En Lógica es una retórica demagógica que busca desprestigiar de una forma falaz la argumentación del adversario denotándola como impuesta o autoritaria. Para ello, el sujeto victimista posiciona a su adversario de forma implícita como atacante al adoptar una postura de víctima en el contexto de la discusión. Por ejemplo, según William Dembski “El trabajo en sí es inmensamente satisfactorio e intelectualmente estimulante. Además, considero que los que buscan acallarlo son dogmáticos intolerantes encapsulados dentro de una tiranía que desprecio. En consecuencia me considero tanto como un científico investigador como un combatiente por la libertad, una rara combinación” y también “Los darwinistas han tenido un éxito completo a la hora de demonizar a cualquiera que disienta de su visión materialista de la evolución. Esencialmente, han establecido un régimen estalinista sobre el academicismo occidental”.
CONCLUSIONES:
Siguiendo a Jorge Méndez (2005), podemos decir que el Creacionismo “Científico” y el Diseño Inteligente violan sistemáticamente los siguientes criterios científicos:
a- Falsabilidad: el falsacionismo o refutacionismo sostiene que la ciencia busca la verdad, pero sólo es posible acercarse a ella tratando de probar la falsedad de las hipótesis científicas y prefiriendo aquellas hipótesis que, por el momento, no han podido ser falseadas. El Creacionismo (incluido el DI) no es falseable, ya que no adelanta ninguna posible observación que pudiera refutar a su hipótesis.
b- Capacidad predictiva: el conocimiento científico trasciende los hechos de la experiencia imaginando cómo pudo haber sido el pasado y cómo podrá ser el futuro. La predicción científica se caracteriza por su perfectibilidad, antes que por su certeza. El creacionismo y el diseño inteligente no predicen ningún hecho nuevo o inesperado que de confirmarse pueda verificar su hipótesis.
c- Parsimonia de niveles: el criterio de máxima simplicidad (maximum parsimony) o navaja de Ockam, es un principio metodológico, criterio lógico, para estimar los parámetros de los datos observados, los que deben ser explicados de la manera más simple posible, sobre la base de minimizar el número de eventos que se requieren para explicar los datos. El Diseño Inteligente apela a niveles metafísicos, como el diseñador inteligente, que son innecesarios cuando basta con los niveles de realidad más próximos y verificables; ni hablar del Creacionismo “Científico” que recurre al dios monoteísta para sus conclusiones.
d- Consistencia externa: el Creacionismo “Científico” y el Diseño Inteligente no tienen compatibilidad con ninguna ciencia contigua o auxiliar, a diferencia de la teoría de la evolución que es compatible con la geología, paleontología, biogeografía, genética, anatomía comparada, dinámica de poblaciones, etc. Es más, tanto el Creacionismo “Científico”, cómo el DI sólo son compatibles con pseudociencias cómo el Catastrofismo de Velikosky, la Arqueología Bíblica, la “Arqueología” de Von Daniken, la Criptozoología, etc…
e- Confirmación empírica: carecen de evidencias empíricas que le permitan competir con la teoría de la evolución y sus pruebas bioquímicas, genéticas, embriológicas, paleontológicas, etc.
f- Consistencia meta-científica: violan el postulado de la legalidad (todo obedece a leyes empíricas) y el postulado de Lucrecio (”nada sale de la nada”), ya que el diseñador inteligente (el dios monoteísta), supuestamente, no obedece a ley físico-química alguna y de la nada hizo el Universo, etc.
En relación a todo esto, podemos concluir que tanto el Creacionismo “Científico”, así como el Diseño Inteligente, están construidos en base a múltiples falacias lógicas y falsedades que no sólo no logran ni remotamente falsear la Teoría de la Evolución Biológica sino que además se presentan como instrumentos pseudocientíficos que sirven como un descarado intento de Adoctrinamiento y Lavado de Cerebro de los alumnos de diferentes niveles de educativos para convertirlos a la religión del creacionista de turno. Como comentario final, podemos afirmar, que los seguidores del Creacionismo y del Diseño Inteligente no son personas ni conscientes, ni reflexivas, y están faltos de todo entendimiento de lógica, razón por la cual no están intelectualmente capacitados para enseñar en ningún establecimiento educativo del mundo, y menos aún, para obligar a las Escuelas Públicas a enseñar religión cómo si esta fuese ciencia.
Phosphoros.
28 fernando // 24 de Octubre de 2009 a la(s) 4:39 am
Phosphoros esta muy bonito tu comentario, pero con todo lo que haz escrito no has dicho absolutamente nada.
29 chalo // 24 de Octubre de 2009 a la(s) 4:44 am
Phosphoros despues de leer todo lo que escribiste me di cuenta de que desperdicie 50 minutos de mi vida.
30 Emanuel // 24 de Octubre de 2009 a la(s) 11:27 pm
Ya voy a “postear” solo estoy reuniendo algunos datos
31 Andres // 26 de Octubre de 2009 a la(s) 4:46 am
LA EVOLUCION ES LITERALMENTE UNA IDIOTEZ
32 Phosphoros // 27 de Octubre de 2009 a la(s) 11:13 pm
¿MIENTEN, SON DESHONESTOS E IGNORANTES LOS CREACIONISTAS?
Los Creacionistas suelen utilizar todo tipo de artimañas para conseguir seguidores, las cuales van desde deformar conocimientos científicos (como la Segunda Ley de la Termodinámica), tergiversar y sacar de contexto declaraciones de Científicos de renombre (Sagan, Gould, etc…), negar descubrimientos científicos (Fósiles Transicionales), presentar errores de un solo científico cómo de toda la ciencia (Hombre de Nebraska), fraudes desenmascarados por los mismos científicos (Hombre de Piltdown), o simplemente mentir. Pero ante los reclamos de los Hombres de Ciencia o los Divulgadores Científicos, ellos se esconden cobardemente bajo su Religión, o las Libertades personales, y se hacen las pobres Víctimas Perseguidas.
Para ser justos, cosa que ellos no son, vamos a analizar la conducta de algunos Creacionistas para ver que tan veraces y honestos son.
En 1983, el bioquímico creacionista Duane Gish, se presentó en los Estados Unidos en un programa de televisión sobre la “controversia” Evolución vs Creación, al cual asistió el bioquímico Russell Doolittle como su adversario, quien argumentó que una de las evidencias que apoyan la existencia de un antepasado común entre humanos y chimpancés era la enorme similitud entre las secuencias de proteínas de estas especies, ya que, en muchos casos las secuencias son idénticas, en otros hay una diferencia de 1 o 2 aminoácidos de los miles que conforman una sola proteína. Frente a tal declaración, Gish respondió, que en realidad eso de las secuencias de proteínas no probaba nada, pues las secuencias de aminoácidos de las proteínas humanas pueden ser iguales a las de un pollo o un sapo y por lo tanto podría ser pariente cercano de estos animales. Luego de terminado el programa, varios científicos escribieron a Gish pidiéndole que les mostrara las secuencias de proteínas de pollo y sapo que eran idénticas a las humanas, pero el señor Gish jamás respondió.
Los “Doctores” Creacionistas Richard Bliss, Kelly Seagraves, Harold Slusher, Clifford Burdick y Carl Baugh, en realidad no lo son ya que, obtuvieron sus títulos en Universidades “garaje” no acreditadas.
El “Doctor” Kent Hovind o “Doctor Dino” , como se hace llamar, (el doctorado es de la “Universidad Patriota”, una escuela bíblica no acreditada) que es fundador y propietario de Creation Science Evangelism y Dinosaur Adventure Land, un pequeño parque temático creacionista en Pensacola, Florida, fue sentenciado el 19 de enero de 2007 a diez años de prisión por fraude impositivo en la Institución Correccional Federal de Edgefield, SC.
Adnan Oktar (Harun Yahya), el principal impulsor del creacionismo islámico, ha sido condenado en Turquía a tres años de prisión, junto con otras 17 personas, por crear una “organización con fines delictivos”, en la que las chicas de la secta captaban adeptos ricos mediante relaciones sexuales, y éstas eran grabadas con cámaras ocultas, y las cintas, entregadas a Oktar, se utilizaban luego para chantajear a las mismas.
El paleontólogo Warren D. Allmon, director del Museum of the Earth en el Estado de Nueva York, acaba de publicar un libro de bolsillo que prepara a científicos y guías de museos para hacer frente a los opositores de la teoría Evolutiva, debido a que cada vez con mayor frecuencia los creacionistas buscan deliberadamente museos para allí cuestionar la Edad de la Tierra, los Métodos de Datación Radiométrica, etc… No sólo eso, el Creacionista Alexander Christian York, fue sentenciado en el 2007 a cinco años de prisión por asesinar al científico biomédico Rudi Boa, turista escocés, con cuchillos de cocina en una riña en un pub en Australia mientras discutían sobre Evolución vs Creación. Además, en ese mismo año, profesores de la Universidad de Colorado (EEUU) que enseñan Biología Evolutiva están recibiendo cartas con amenazas de muerte, presuntamente del Judío Renacido en Cristiano Michael Korn.
CONCLUSIÓN:
Es evidente que los dirigentes creacionistas son mentirosos, deshonestos y hasta criminales, pero queda en cada seguidor de estos grupos ser un Ignorante siguiendo ciegamente las órdenes de su Pastor, o tener un pensamiento realmente crítico y no mezclar Ciencia con Religión.
Phosphoros.
33 rudulf // 28 de Octubre de 2009 a la(s) 2:54 am
La Cronologia o mejor dicho la idiotiologia Del Eslabon Perdido
Lo que sigue es una lista del supuesto registro evolutivo del hombre. Si el evolucionismo es cierto, entonces debiera existir evidencia de él. Empero, la evidencia es muy débil, como veremos.
Ramapithecus hace 14 a 10 millones de años
Australopithecus hace 4 a 1 millones de años
Australopithecus afarensis hace 3,6 a 3 millones de años
Australopithecus africanus hace 3 a 2,5 millones de años
Australopithecus robustus hace 3 a 1,8 millones de años
Australopithecus boisei hace 1,8 millón de años
3. Zinjanthropus
También conocido como el hombre de Africa oriental hace 2 a 1,5 millones de años
Homo habilis hace 2 millones de años
Pithecanthropus hace 500 000 años
Hombre de Nebraska, conocido también como Hesperopithecus haroldcookii
Hombre de Piltdown, también conocido como Eanthropus dawsoni, u hombre de Dawn.
Homo erectus hace 300 000 años.
También conocido como hombre de Java
También conocido como hombre de Pekín o Sinjanthropus pekinensis
Homo Sapiens
Neanderthal hace 30 000 a 75 000 años
Cro Magnum hace 10 000 a 50 000 años
Moderno hace 10 000 años
Homo Sapiens presente
Ramapithecus
El Ramapithecus consiste meramente en un puñado de dientes y fragmentos de quijada. El Ramapithecus era considerado un homínido (ancestro evolutivo del hombre) solamente sobre la base de sus características dentales [E. L. Simons, Annals of the New York Academy of Sciences, Vol. 167, p. 319 (1969); E. L. Simons, Scientific American, Vol. 211, p. 50 (1964); D. R. Pilbeam, Nature, Vol. 219, p. 1335 (1968); E. L. Simons and D. R. Pilbeam, Science, Vol. 173, p. 23 (1971). David Pilbeam, quien fue uno de los primeros en afirmar que el Ramapithecus era un homínido dijo que ahora no está tan seguro de que el Ramapithecus fuese un ancestro de los humanos. Dijo que había hallado nuevos fósiles de la especie que invalidan conclusiones previas [New York Times, 18 de febrero de 1979 (Section L, p. 41).
Australopithecus
El primer hallazgo de esta criatura lo hizo Dart en 1924. Su nombre completo es Australopithecus Africanus. El hallazgo consistió en un cráneo, mandíbula y dientes, con fragmentos de la pelvis, miembros y pie. Los Australopithecinos se clasifican en dos especies principales: Australopithecus Africanus y Australopithecus Robustus. Se considera que el Australopithecus no es un ancestro del humano. [C. Oxnard, University of Chicago Magazine, Winter, 1974, pp. 11-22; A. Montagu, Man: His First Million Years (El hombre: su primer millón de años), World Publishers, Yonkers, N.Y., 1957, pp. 51-52].
Zinjanthropus
En 1950 Louis y Mary Leakey hallaron 400 fragmentos de un cráneo en el cañon Olduvai, en el Africa. Dijeron que era un ancestro homínido de 1 750 000 años de antigüedad. Se determinó dicha edad por la datación de las rocas en las cuales se hallaron los fragmentos óseos, según el método de potasio –argón. En 1960 los mismos investigadores hallaron el cráneo de un niño con características más humanas, en un estrato rocoso 30 cm inferior. Entonces Leakey dijo que el Zinjanthropus no era un homínido, sino completamente simio. La datación con carbono 14 de huesos de mamífero en el mismo estrato sugiere una edad de solamente 10 000 a 3 100 años.
Hombre de Nebraska
En 1922 un geólogo llamado Cook halló un diente en la Quebrada de la Serpiente, en Nebraska (EE.UU.). El profesor Osborn, con el Museo de Nueva York, y Sir Smith, de Londres, dijeron que el diente pertenecía a un homínido. Posteriormente se determinó que era el diente de una especie extinguida de cerdo . S. K. Gregory, Science Vol. 66, p. 579 (1927), citado en Evolution the Fossils Say No (Evolución: Los fósiles dicen No), p. 130, por Duane T. Gish, Ph.D. Creation Life Publishers, 1981, San Diego. CA.
Hombre de Piltdown
En 1912 Charles Dawson y otros hallaron una bóveda craneana, una quijada y dientes en una ripiera de Sussex (Inglaterra). A partir de estos restos, reconstruyeron un hombre simiesco que llamaron hombre de Piltdown y dataron 500 000 años a.C. En 1953 científicos británicos descubrieron que la quijada pertenecía a un mono y había sido coloreada para simular antigüedad. Los dientes habían sido limados para que pareciesen humanos. La “bóveda craneana” era en realidad un hueso de la rodilla de un elefante. La falsificación engañó a los expertos por muchos años. S. Zuckerman, Beyond the Ivory Tower (más allá de la torre de marfil), Taplinger Pub. Co., New York, 1970, pp. 75-94, citado en Evolution the Fossils Say No (Evolución: Los fósiles dicen No), p.132, por Duane T. Gish Ph.D. Creation Life Publishers, 1981 San Diego. CA.
El hombre de Java
En 1892 Dubois halló en Java una bóveda craneana, dientes y un fémur, a una distancia aproximada de 18 metros uno de otros. Afirmó que pertenecían a un mismo ancestro homínido y que su edad era de cerca de 500 000 años. Dubois omitió mencionar que en virtualmente el mismo nivel de excavación él había hallado dos cráneos humanos. En 1908 la expedición alemana Selenka halló que los flujos de lava en Java tornaban imposible una edad superior a los 500 años. En 1936 Dubois finalmente admitió que el “hombre de Java” no era sino un simio. W. Howell, Mankind in the Making (La hechura de la humanidad), Doubleday and Co., Garden City, N.T. 1967, pp. 155-156 citado en Evolution the Fossils Say No (Evolución: Los fósiles icen No), p. 125, por Duane T. Gish Ph.D. Creation Life Publishers, 1981 San Diego. CA.
El hombre de Pekín
Entre 1922 y 1939 se descubrieron huesos pertenecientes a 38 individuos en Choukoutien, al suroeste de Pekín. Experos de diferentes países dijeron que pertenecían a homínidos. Msgr. O’Connell, misionero en la China, sostiene que el lugar era una fosa de cal, y que los humanos mataban monos para comer sus sesos. Cuando el cerro se colapsó, la gente quedó enterrada y se fosilizó. La mezcla de huesos de simios y monos se usó para crear un homínido. Los especímenes originales se perdieron durante la Segunda Guerra Mundial. O’Connell dice que el “hombre de Pekín” es completamente humano.
El hombre de Neanderthal
Los primeros huesos del hombre de Neanderthal fueron hallados en Dusseldorf (Alemania) en 1856. Indican una postura semierecta. Se dijo que estaba un escalón por encima de los simios y se lo dató en 200 000 años. Posteriormente se halló que sufría de artritis. Desde entonces se han hallado esqueletos que indican una posición erecta en cuevas de Palestina. Su cerebro tenía mayor tamaño que el del hombre moderno.
El hombre de Cro-magnon
Se han hallado huesos del hombre de Cro-Magnon en cuevas de Francia. Se los data en 50 000 años. El tamaño cerebral del hombre de Cro-Magnon es mayor que el del hombre moderno.
La información aquí presentada apenas rasguña la superficie de algunos de los problemas de la teoría de la evolución.
Para mayor información que documenta y trata evidencia contraria a la evolución, los siguientes libros pueden ser útiles:
Darwin’s Enigma (El enigma de Darwin), por Luther D. Sunderland, Master Book Publishers, Santee, CA 1984
Evolution The Fossils say No! (Evolución: Los fósiles dicen ¡No!), por Duane T. Gish, Ph.D. Creation Life Publishers, San Diego, CA. 1981.
The Truth: God or Evolution? (La verdad: ¿Dios o la evolución?), por Marshall y Sandra Hall, The Craig Press, 1974.
Man’s Origin, Man’s Destiny (El origen del hombre, el destino del hombre), por A. E. Wilder-Smith, Bethany House Publishers, Minneapolis, Minnesota, 55438, 1975.
[Nota del traductor: Otros libros recientes sobre el mismo tema se listan a continuación]
Proceso a Darwin, 2ª Ed., por Philip E. Johnson. Grand Rapids, Portavoz, 1995.
Los hombres-simios - ¿Realidad o ficción?, por Malcolm Bowden. Terrassa, CLIE, 1984.
The collapse of evolution (El colapso de la evolución), 2nd Ed., por Scott M. Huse. Grand Rapids, Baker Books, 1993.
Defeating Darwinism by opening minds (Cómo derrotar al darwinismo abriendo las mentes), por Philip E. Johnson . Downers Grove, InterVarsity Press, 1997.
Bones of contention. A creationist assessment of human fossils (Huesos en discusión. Una evaluación creacionista de los fósiles humanos), por Marvin L. Lubenow. Grand Rapids, Baker Books, 1992.
Darwin’s black box: The biochemical challenge to evolution (La caja negra de Darwin: El desafío bioquímico a la evolución) por Michael Behe. New York, Free Press, 1996.
34 rudulf // 28 de Octubre de 2009 a la(s) 3:06 am
LOS UNICOS FOSILES QUE SON VERDADEROS ANCESTROS, SON LOS NEANDERTALES Y LOS CROMAÑONES, SIN EMBARGO PODEMOS VER COMO EN LA BIBLIA NOS DICE EN EL GENESIS 1:24 Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género,(AQUI LES DEJO UNA BIBLIA PARA QUE LO LEAN:http://www.amen-amen.net/RV1960/)
COMO PUEDEN VER SE PUEDE DAR LA APARICION DE UNA NUEVA ESPECIE O SUB ESPECIE, SIEMPRE Y CUANDO SEA DEL MISMO GENERO, A ESTO SE LE CONOCE COMO MICRO EVOLUCION, NOSOTROS PERTENECEMOS AL GENERO HOMO, NUESTRA ESPECIE ES : EL HOMO SAPIENS, Y DENTRO DE NUESTRA ESPECIE ESTAN LOS AMARILLO, LOS DE COLOR,LOS BLANCOS ETC, HAY VARIEDAD DE SUB ESPECIES.
NO SE DEJEN ENGAÑAR DE LOS EVOLUCIONISTAS, LA MACRO EVOLUCION ES UNA FALSA MENTIRA, NO EXISTE, RECUERDEN QUE SATANAS QUIERE GANAR ALMAS.
35 rudulf // 28 de Octubre de 2009 a la(s) 4:20 am
Señores, muchos evolucionistas ateos, les preguntaran, como fue que Noe pudo meter tantos animales en el arca, recuenrden que el solo metio una especie de cada genero, como por ejemplo esta el genero de los oso Ursus y dentro de ese genero hay 8 especies, Noe no tuvo que llevar las 8 especies, solo 1 y de ahi se derivaron las demas, por que La Biblia nos dice que pueden aparecer nuevas especies segun el genero en genesis 1:24(Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género)
las especies dentro del genero ursus de los osos:
Ursus americanus
Ursus arctos
Ursus etruscus †
Ursus inopinatus †
Ursus maritimus
Ursus minimus †
Ursus spelaeus †
Ursus thibetanus
Obtenido de “http://es.wikipedia.org/wiki/Ursus”
todas estas especies probienen de una sola, esto se llama micro evolucion.
Noe no tuvo que llevar insectos, los insectos no respiran por una nariz sino a través de pequeños poros (tráquea) en su esqueleto exterior (armazón). Incluso si un millón de especies de insectos tenían que estar abordo, no sería un problema, pues requieren poco espacio
las medidas del arca eran de 135m de largox 23.5me de ancho, x 13.5m de altura, lo que nos da un volumen de 43,500 m3, el promedio de todos los animales terrestres vertebrados, incluyendo las aves es de una oveja, para poner esto en perspectiva, esto es el volumen equivalente a 522 vagones de tren de carga, cada uno de los cuales puede llevar 240 ovejas, y en el arca cabrian mas de 135 mil especies, sin embargo un estudio de un clásico libro creacionista, El Diluvio del Génesis, contiene un análisis detallado hecho desde 1961. Un estudio técnico más fácil de entender y actualizado de ésta y muchas otras preguntas es el libro de John Woodmorappe Noah’s Ark: a Feasibility Study [El Arca de Noé: Un estudio de Factibilidad.
segun John Woodmorappe Noe solo tuvo que llevar 16 mil especies de cada genero, pero aun asi Noe pudo llevar 50 mil especies y el 75% del arca hubiese estado libre para guardar reservas de alimentos.
Luego lo mas seguro es que los mismo ateos evolucionistas te preguntaran¿como hicieron para meter las bacterias y los virus?, esta pregunta es tan estupida que no merece que se responda, pero no importa ustedes deben de respondercelas, diganles que se toquen la legua, que ahi hay bacterias, diganles dentro de todos los organismos vivos hay bacterias, y no solo eso si son evolucionistas preguntenles,¿¿ que acaso ustedes no creen en que una bacteria que se encontraba en el mar dio origen a la biodiversidad del planeta??, osea las bacterias pueden vivir bajo el agua, no necesitaban subir abordo, diganles que los virus son paracitos que del mismo modo solo pueden vivir dentro de otros organismos, y que dentro de todas las especies que se encontraban en el arca muchas podrian haber estado infectadas.
Luego te preguntaran, ¿como hizo Noe, para ir a america y atros continentes separados?
muestrenles el libro de estudios sociales, y les enseñan sobre la pangea o super continente, donde al principio todos los continenetes estaban unidos, y Noe no tuvo que cruzar el atlantico ni ningun otro mar para traer los animales.
conclucion:
La evolucion es una teoria estupidesca.
si quieren ver como la evidencia fosil descarta la evolucion, visiten este link:
http://www.harunyahya.es/libros/scienza/el_atlas/el_atlas_02.php
REPITO NO SE DEJEN ENGAÑAR DE LOS EVOLUCIONISTAS. LA EVOLUCION ES SOLO UNA RED DE MENTIRAS.
rudulf.
36 chalo // 28 de Octubre de 2009 a la(s) 8:53 pm
OYE RUDULF TU TIENES 100% LA RAZON.
37 Andres // 29 de Octubre de 2009 a la(s) 12:28 am
si rudulf yo te doy toda la razon, no puedo creer que hoy en dia haya gente que se crea la idiotez de la evolucion.
38 fernando // 29 de Octubre de 2009 a la(s) 12:43 am
si rudulf, totalmente deacuerdo con vos, lo que yo siempre he tenido es una pregunta que todavia no me la han respondido:
¿de verdad los evolucionistas se creen lo que dicen?
39 Ana Maria // 29 de Octubre de 2009 a la(s) 6:24 am
Jajajaja, de verdad señores, dejen de perder el tiempo haciendo debates con los evolucionistas, se necesita mas fe para creer en la evolucion, que para creer en Dios.
saludos
40 Phosphoros // 29 de Octubre de 2009 a la(s) 8:02 pm
Rudulf
Todos los argumentos que COPIASTE y PEGASTE de una página Evangelista (salvo los de Adnan Oktar=Harun Yahya) están refutados en mis post del 2 de Septiembre de 2009 a la(s) 12:57 pm, 23 de Septiembre de 2009 a la(s) 6:36 pm y 21 de Octubre de 2009 a la(s) 11:00 pm-11:02 pm. ¿No los entendiste?, no me extraña, sos creacionista, y por lo tanto, no sos muy inteligente, al igual que tus amiguitos tontos.
Para que te enteres “Yo soy el que soy” en hebreo parece derivarse del verbo “ser”, y en tercera persona, “el que es”, de donde resulta Yahvéh, en cambio, Alláh etimológicamente significa “la divinidad” o “el que está en lo alto”, pues deriva de la raíz semítica EL. Aparentemente,por respeto al nombre divino, los judíos, pronunciaban Adonay, cuyas vocales le pusieron posteriormente, y de ahí se derivó, después de la Edad Media, el nombre falsamente bíblico de Jehová. Pero, según Wilkinson, de acuerdo con Hoffmann, ha puesto de manifiesto el hecho de la relación existente entre el calificativo de Jehová y Javo, forma primitiva del vocablo Jovis, Júpiter. Sin embargo, Ausonio afirma que Baco-Dionisio era el mismo dios que los árabes llamaban Adonaí, uno de los sobrenombres de Jehová. Sin olvidarnos que los antiguos Egipcios invocaban a Yaho-Sabaho en algunos conjuros mágicos. En la declinación helénica el genitivo de Zeus es Dios y en la mitología germana anterior a Wotan u Odin se halla Ziu, el dios padre indoeuropeo, Daius Pitar=Dios Padre.
Cómo podés ver tu “dios” no es más que una idea que fue evolucionando con el tiempo, una Egrégora o un Meme, que no existe en la Realidad Física. Y sí a eso le sumás que ni Cristo ni Muhammad existieron históricamente, bueno…estás adorando NADA.
Saludos.
41 Phosphoros // 29 de Octubre de 2009 a la(s) 8:23 pm
Tontitos
Para que salgan de su estúpida ignorancia en la que los simergieron quiénes les lavaron el cerebro, léan esta, BIBLIOGRAFÍA SUGERIDA:
Audesirk, T. & Audesirk, G. Biología, La Vida en La Tierra 4ª Edición. Pearson Educación Latinoamérica, 1996.
Audesirk, T., Audesirk, G. & Byers, B.E. Biología, La Vida en La Tierra 6ª Edición. Prentice Hall, 2003.
Campbell, N.A., Mitchell, L.G. & Reece, J.B. Biología: conceptos y relaciones 3ª Edición. Pearson Educación, 2001.
Curtis, H., Sue Barnes, N., Schnek, A. & Flores, G. Biología 5ª Edición en Español. Editorial Médica Panamericana, 1994.
Curtis, H., Sue Barnes, N., Schnek, A. & Flores, G. Biología 6ª Edición en Español. Editorial Médica Panamericana, 2006.
Purves, W.K., Sadova, D., Orians, G.H., Craig Heller, H. La Vida, La Ciencia de la Biología 6ª Edición. Editorial Médica Panamericana, 2003. info@medicapanamericana.com
Solomon, E.P., Villé, C.A. & Davis, P.W. Biología, Editorial Interamericana, 1987.
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Lehninger, A., Nelson, D.L. & Cox, M.M. 2007. Lehninger Principles of Biochemistry W. H. Freeman; Fifth Edition.
Lewin, B. Genes IX. 2007. Jones & Bartlett Publishers; 9 edition
Ross, M.H. 2006. Histology: A Text and Atlas: With Correlated Cell and Molecular Biology. Lippincott Williams & Wilkins; 5th edition.
Hill, R.W. 2008. Animal Physiology. Sinauer Associates, Inc.; 2nd edition
Raven, P. 2007. Biology. Vols. I, II, III. McGraw-Hill Science/Engineering/Math; 8 edition
Hillman, C. 2007. Integrated Principles of Zoology. McGraw-Hill Science/Engineering/Math; 14 edition
Alcock, J. 2005. Animal Behavior: An Evolutionary Approach. Sinauer Associates; 8th edition
Odum, E. 2004. Fundamentals of Ecology. Brooks Cole; 5 edition
No hay nada en la Naturaleza que indique la existencia de un Creador, eso sólo existe en la muy fértil imaginación de los Creyentes.
Saludos.
P.D: Ana María, sonás muy parecida a Ana de Torres (”Investigadora”/Logos77).
42 Phosphoros // 30 de Octubre de 2009 a la(s) 5:46 pm
AUSTRALOPITHECUS Vs LAS MENTIRAS CREACIONISTAS:
Casi sin variación los creacionistas opinan que los Australopithecus sp. son simplemente monos, por ejemplo: Bowden (1977) “Es mi consideración que todos los fósiles descubiertos hasta ahora en Hadar son simplemente los de varios simios, cuyas supuestas características humanas no soportan siquiera un examen superficial”, Para los de Watch Tower (1985) “es obvio que este australopitecino [Lucy] era también sencillamente un “antropoide””, en opinión de Taylor (1997) el Australopithecus africanus “es más como un simio”, Australopithecus afarensis “es muy similar al chimpancé pigmeo”, además de Roth (1997), “Los creacionistas también están en desacuerdo sobre las interpretaciones de los tipos de fósiles de simios-humanos. Parece haber un acuerdo general de que los pequeños australopitécidos se corresponderían con una especie extinta de primates crestados”, que concuerdan con la opinión de la propaganda evangelista de Chick Publications: “Casi todos los expertos concuerdan que Lucy fue solo un chimpancé que midió 90 cms”.
Wilfred Le Gros Clark (1950) publicó un artículo en donde se preguntó si los australopitecinos eran monos o no, partiendo del supuesto de que: frente a varias formas, las más parecidas entre sí deben tener antecesores relativamente cercanos en el tiempo. Ejecutó un estudio morfológico sobre los dientes y mandíbulas de antropoides y del hombre. A partir de aquí confeccionó una lista de 11 diferencias claras y consistentes entre los dientes de humanos y monos antropoides. Luego comparó a los Australopithecus sp. con la lista, lo que pudo comprobar que los australopitecos no eran antropoides, pero que tampoco eran hombres. Al estudiar a A. africanus y A. robustus (los australopitecinos conocidos hasta esa fecha) halló que estaban más próximas del lado humano que del lado de los monos en cada característica estudiada. También Le Gros Clark (1971), demostró que los índices de altura supraorbitaria, de altura del cráneo nucal y de posición de los cóndilos occipitales están dentro de los límites de variación humanos. Además de su capacidad craneana situada entre los 435 y los 550-700 cm3, margen situado por encima de los cerebros de los antropoides, pero inferior a la capacidad de Homo erectus. Johanson (1981) retomó el trabajo de Le Gros Clark para el estudio de Australopithecus afarensis, comparándolo con el chimpancé y el hombre, comprobando que el primero ocupaba un lugar intermedio entre los hombres y los antropoides –quizá más próximo a los antropoides-, y luego realizó el mismo estudio con A. afarensis y A. ramidus, concluyendo que este último estaba más cerca de los chimpancés que de A. afarensis. Es esta situación intermedia de los dientes y la capacidad craneana lo que hace posible considerar a los australopitecos como fósiles de transición en la línea de descendencia que lleva de los antropoides a los hombres: próximos a Homo sp., pero sin ser Homo sp.
Solly Zuckerman intentó probar con estudios biométricos que los australopitecinos eran monos; pero no pudo conseguirlo y reconoció su error en la década de los 50, tras esto, su posición fue abandonada por todos los científicos del mundo. A pesar de todo, a los creacionistas les gusta citar las opiniones de Zuckerman antes de realizar el experimento como si fuesen científicamente aceptables. Charles Oxnard (1975), en un escrito que es muy citado por creacionistas, basándose en sus análisis multivariantes, afirmó que los australopitecinos están tan relacionados con los humanos como lo están los monos modernos. Esta conclusión fue rechazada varias veces por Howell (1978), ya que los resultados de Oxnard se obtuvieron basándose en huesos que normalmente estaban fragmentados y mal conservados; las medidas no describían la complejidad de algunos huesos, y no se distinguió entre aspectos que eran importantes para la locomoción de los que no lo eran. Finalmente, hay una gran prueba en contra del trabajo de Oxnard, y es un estudio realizado por casi 30 científicos que contradice completamente al primero, ya que indican que los australopitecinos parecen estar más estrechamente relacionados con los humanos que con los monos vivientes.
A pesar de todo esto, los creacionistas citan muy a menudo los resultados de Oxnard (como los Adventistas del 7º Día de “En busca de los orígenes: ¿Evolución o creación?”) y dicen que el uso de las computadoras les da la razón. Esto viene de la afirmación del creacionista Gish (1993) de que “un ordenador ni miente ni tiene influencias”. Esto es, en esencia verdad, pero los resultados que da una computadora serán tan buenos o tan malos como los datos y presunciones que se le suministren, y en este caso la primera presunción que los creacionistas introducen en la computadora es que los métodos de Oxnard son los mejores para determinar relaciones, ignorando por ejemplo los trabajos de Le Gros Clark, Johanson, etc…, además que las consecuencias de esos resultados serán analizados e interpretados por una persona que tiene la capacidad de mentir y de ser influenciada, lo que invalida la afirmación pedante de Gish.
Los creacionistas creen que los australopitecinos no eran bípedos. Lo hacen basándose en las afirmaciones de Willis (1987): “Muchos antropólogos competentes que examinaron los restos de Lucy y de otros australopitecinos concluyeron que no podían caminar erguidos”. Aunque, Roth (1997) considera a los australopitécidos “…criaturas de tamaño pequeño a mediano, similares a monos antropoides, que pueden haber caminado erguidos”. Y Taylor (1997) “Por ejemplo, pudieron haber caminado más rectos que los otros simios, pero no igual que un humano”.
La declaración de Willis surgen de unas manifestaciones que hicieron Solly Zuckerman (1970) y Richard Leakey (1971) que decían que los australopitecinos hubieran sido caminantes, cuadrúpedos, sobre nudillos. También usan una cita de Charles Oxnard acerca de la relación entre humanos, australopitecinos y monos. Pero ninguna de estas citas se refiere a Lucy, es más, las declaraciones de Zuckerman y Leakey se hicieron antes del descubrimiento de Lucy (A. afarensis).
A pesar de todo, Willis insistió que Leakey se refirió a Lucy como “un mono que no podía caminar derecho”… ¡tres años antes de que Lucy fuera descubierta!. Lo que Leakey hizo realmente 3 años antes de descubrir a Lucy fue una sugerencia acerca de los australopitecinos robustos, de la que pronto se retractó, y declaró en 1994 que Lucy era “indudablemente bípeda”. Oxnard (1975, 1987), publicó algunas opiniones poco ortodoxas acerca de los australopitecinos, pero la cita de Oxnard que Willis tomó no discutía el bipedalismo de A. afarensis.
Gish (1985) mantiene una larga polémica acerca de la locomoción de Lucy. Cita extensamente los trabajos de Susman (1983), quien lista muchos rasgos simiescos de A. afarensis y argumenta que permanecía una cantidad significante de su tiempo en los árboles. Como Gish admite, ninguno de los científicos que menciona niegan que Lucy sea bípeda, pero pasa a sugerir sin evidencia ni apoyo, que A. afarensis sería tan bípedo como los simios vivientes, que se ajustan bien al cuadrupedalismo y solo andan a dos piernas durante distancias cortas. Por contraste de pies, rodillas, piernas y pelvis de australopitecinos, vemos que se ajustan fuertemente al bipedalismo, mientras que manos y muñecas no muestran las adaptaciones a cualquier forma de cuadrupedalismo (McHenry, 1986). Por lo que se rechaza la conclusión de Gish, aunque este no lo admita.
El creacionista John Morris (1994) escribió: “Del cuello para abajo, pistas fiables sugirieron a Johanson que Lucy caminó un poco mas derecho de lo que hoy lo hacen los chimpancés. Esta conclusión, basada en su interpretación del hueso parcial de la cadera y una rodilla, ha sido calurosamente rebatida por muchos paleoantropólogos”.
Casi todo en esta cita es una distorsión (Johanson se refiere a excepciones solamente):
1. Cuando dice “pistas fiables sugirieron” no menciona que todo el hallazgo proclamaba bipedalismo a todo científico cualificado que lo miró.
2. “un poco más derecho”: Cuando todo al mundo cree que Lucy estaba completamente erguida.
3. “hueso parcial de la cadera y una rodilla”: Cuando el hallazgo de Lucy incluye casi una pelvis completa y una pierna.
4.“ha sido calurosamente rebatida”: Cuando ningún paleoantropólogo serio y honrado niega que Lucy fuese bípeda. Los debates tratan realmente de si era también arbórea y acerca de cómo era de similar el biomecanismo de su locomoción con el de los humanos modernos.
El creacionista Tom Willis (“Lucy Goes to College”, CSA News, Cleveland MO, February 1987) acusó a Donald Johanson (1986) de fraude, diciendo que el esqueleto conocido como “Lucy” constó de huesos que se habían hallado en dos sitios diferentes distantes entre 2-3 kilómetros entre sí. Willis realmente confundió dos hallazgos separados que pertenecen a la misma especie. Era un error espectacular que no podría haber cometido alguien que hubiera hecho la más mínima investigación, pero esto no detuvo a muchos otros creacionistas que recogieron la idea y la repitieron (y repiten), como por ejemplo David Buckna, que además denomina a “Lucy” como “Lucifer”, por supuesto con el más amplio rigor científico, ¿no es así?.
Otras características motivo de discusión: Los creacionistas raramente hablan de por qué los australopitecinos tienen un foramen magnum en al fondo del cráneo. También raramente hacen mención los dientes de los australopitecinos. Gish dice que Dart (descubridor en 1924 del Niño de Taung) señaló que había muchos rasgos simiescos en el cráneo del Niño de Taung (pero no dice que a Dart los dientes le parecieron muy humanos). Gish discrepa de todo diciendo que los molares a A. africanus son sumamente grandes. Lo que Gish no dice a sus lectores es que el tamaño es una de las pocas diferencias entre esos dientes y los humanos.
PARA VER MÁS:
http://es.wikipedia.org/wiki/Australopithecus
http://www.sindioses.org/cienciaorigenes/mentiras/mentiras02.html
http://www.escepticoscolombia.org/detalleContenido.php?id=cd_australopithecus
http://www.youtube.com/watch?v=My_lC6PZBVw
43 chalo // 30 de Octubre de 2009 a la(s) 8:11 pm
oigan ustedes no creen que el libro el origen de las especies, deberia ser mejor llamado, el origen de las estupideces
44 el ferefefe // 30 de Octubre de 2009 a la(s) 8:27 pm
Este video esta estupidicimo, las mismas evidencias en contra de la evolucion, son que no hay ni una sola evidencia a favor de la evolucion.
45 guns and roses // 30 de Octubre de 2009 a la(s) 9:58 pm
solo un idiota se come el cuentito de que toda la biodiversidad del planeta, proviene de una ameba.
46 Andres // 30 de Octubre de 2009 a la(s) 10:21 pm
Oye rudulf, ya visite el link que mandaste sobre el Atlas De La Creacion, esta muy bueno, exelente material.
47 Andres // 30 de Octubre de 2009 a la(s) 10:23 pm
me permito decir que vean este:
http://www.scribd.com/doc/16324535/Argumentos-Cientificos-contra-la-Evolucion
48 Andres // 30 de Octubre de 2009 a la(s) 10:34 pm
Oigan señores me puse a investigar y a ver todo el link que mando rudulf, sobre los fosiles y me parecio muy interesante, les recomiendo que lo lean todos, ese mismo autor Harun Yahya, hizo un libro aqui se los mando, es tambien muy interesante:
http://www.scribd.com/doc/14076116/Colapso-de-La-Teoria-de-La-Evolucion
49 Jorge // 31 de Octubre de 2009 a la(s) 11:18 am
La verdad es que lo veo y no me lo creo. Estoy encantado con tus lectores Phosphoros ¡y yo que pensaba que la mayoría tendría el coco sorbido por esa pseudociencia religiosa del evolucionismo! pero uno a veces se lleva sorpresas en la vida, algunas agradables.
Señoras y señores, les recomiendo éste enlace:
http://www.scribd.com/doc/12392224/EL-GRAN-GOLPE
Y éste vídeo del genial Toronto Cosme:
http://www.youtube.com/watch?v=M9ZHSkzKnwQ
Un afectuoso saludo a todos, me han alegrado el día… por cierto Phosphoros, ¿porqué no les explicas a tus lectores cómo empieza la vida, cómo se desarrolla el “primer día de la evolución” ¡ojo! que no te digo aquí en nuestro planeta, así que no me salgas con lo de la panespermia, te pregunto sobre el primer día en aquella parte (cualquiera que fuera) donde la vida surgió por primera vez.
Y por favor, no les dirijas a rollos macabéos de lectura intragable, hazlo con tus propias palabras, ¡pero sin dogmas! hazlo con hechos y con pruebas, nada de teorizar sobre el vacío.
Ya me paso otro rato a ver cómo van amigos.
50 Phosphoros // 31 de Octubre de 2009 a la(s) 4:33 pm
Queridos tontitos
Es más que evidente que NO tienen argumentos con los que responderme, sólo balbuceos estúpidos, risotadas torpes e insultos de nenitos de primaria…a lo sumo, cortar y pegar. En todos estos años me he topado con creacionistas idiotas a los que les han lavado el cerebro, pero ustedes son lo más.
Jorge, ¿querés saber cómo se originó la Vida?, te quedan dos opciones -no excluyentes-: entrá a la Universidad a estudiar Biología y/o leéte alguno de los libros que recomendé en el post del 29 de Octubre de 2009 a la(s) 8:23 pm. En caso contrario, no tenemos NADA de que hablar, simplemente porque NO vas a tener la educación necesaria para poder entenderme.
Saludos.
P.D: ¿Ustedes usan la Biblia, van a la Iglesia, pagan Diezmos y obedecen a sus Pastores, pero el de Dogmas ¡¡¡Soy Yo!!!?…estamos todos locos.
P.D.II: Refútenme con sus propios argumentos, no con lo que les enseñan en la Escuela Dominical ni con páginas creacionias, sino es al pedo.
51 Phosphoros // 31 de Octubre de 2009 a la(s) 4:35 pm
Jorge
Vos decís “no les dirijas a rollos macabéos de lectura intragable, hazlo con tus propias palabras”…para que te enteres los textos son míos, el que no los puedas entender habla mucho de vos y tus amiguitos tontos.
Saludos.
52 Fernando // 31 de Octubre de 2009 a la(s) 9:59 pm
Hola Jorge, esta muy bueno el video que enviaste de Torontocosme, pero quería hacer una critica, el astrofísico Fred Hoyle, dice que las probabilidades de la evolución, son las que un tornado pase por un vertedero de metales y construya un avión Boeing 747, con las piezas que salieron volando, pero esta comparación esta errónea, primero, por que solo el núcleo de una célula es muchísimo mas complejo que un avión Boeing 747, y por otra parte, un ingeniero genético, podría construir una célula, pero el problema es que no le da vida, la vida es un milagro de ingeniería genética que solo Dios puede lograr.
Bueno Jorge me despido, que Dios te bendiga.
P.D: se ve interesante el libro EL GRAN GOLPE, me lo voy a leer a ver que tal.
Saludos.
53 Angelica // 1 de Noviembre de 2009 a la(s) 1:03 am
Hola a todos, vean yo les quiero decir que según la teoría de la evolución el ser humano no proviene del mono, sino que tiene un ancestro en común con el mono, pero lo extraño es que siempre todos los fósiles(que por cierto o son falsos, o resultan ser simples monos), estos son mas parecidos a los monos que a los humanos, nunca se ve un hombre mitad mono mitad humano, lo que a mi me da en pensar es que los evolucionistas lo que quieren es ser monos, y para tratar de convertirse en monos, se inventan una monada de teoría.
chaito.
54 chalo // 1 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:34 pm
Estan muy wenos los libros de Harun Hayha.
55 chalo // 2 de Noviembre de 2009 a la(s) 1:01 am
vean este video, es un debate que se llama evolucionistas vs evolucion:
http://www.youtube.com/watch?v=0Fmh8PCmrlk
56 Angelica // 2 de Noviembre de 2009 a la(s) 9:01 pm
Ajajajajajajaja, Chalo, esta buenísimo el debate evolucionistas vs evolución
57 Phosphoros // 2 de Noviembre de 2009 a la(s) 11:17 pm
Hola
Este video, no sólo es mejor, sino que es mucho más honesto intelectualmente.
http://www.youtube.com/watch?v=WfJN1GkbN6U
Saludos.
P.D: Cuidado que tienen que pensar.
58 Phosphoros // 2 de Noviembre de 2009 a la(s) 11:19 pm
Angelica
Cuándo quieras me hago “La del Mono”…en tu boca.
Saludos.
59 Andres // 3 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:02 pm
jajaja, muy bueno el debata entre evolucionistas.
60 Andres // 3 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:04 pm
Oye phosphoros, debes respetar a Angelica, ella no te esta insultando, no tienes por que decirle obsenidades.
61 Phosphoros // 3 de Noviembre de 2009 a la(s) 11:45 pm
Andres
Mi comentario, fue acorde al de ella…una paja.
Saludos.
P.D: yo digo las obscenidades que quiero.
62 Phosphoros // 3 de Noviembre de 2009 a la(s) 11:49 pm
Acá tienen otro video para entretenerse…
http://www.youtube.com/watch?v=1z2nxmUP5fU
Diviértanse.
63 Angelica // 4 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:53 pm
Oye, phosphoros, que asco me das, esas cosas que dices, solo demuestran que no eres mas que un ordinario, y que te sientes impotente al ver que tus creencias religiosas (evolucionismo) no son mas que eso una fe no científica, y lo peor de todo es que es mas que evidente la furia con la que quieres imponer tus creencias hacia los demás.
Saludos.
64 Fernando // 5 de Noviembre de 2009 a la(s) 5:43 am
ajajajajajajajaja, esta muy bueno el debate de los evolucionistas contra la evolucion
65 Phosphoros // 6 de Noviembre de 2009 a la(s) 7:55 pm
Hola Angélica
Sólo me enfurece la ESTUPIDEZ, y el Creacionismo y los Creacionistas son ESTÚPIDOS, por lo tanto me enfurecen. Cualquier IDIOTA que creeé -o que le hicieron creér- que la Teoría de la Evolución Biológica es una Religión, y que además, trata de imponerme la suya, mintiendo descaradamente, disfrazándola de Ciencia, no merece mis respetos.
Saludos.
66 Phosphoros // 6 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:27 pm
¿Y el Cristianismo?…tiene los días contados.
http://cnho.wordpress.com/2009/11/06/el-ateismo-en-europa/
67 Angelica // 8 de Noviembre de 2009 a la(s) 2:05 am
Hola phosphoros, mira, la evolución no es mas que otro dogma, la única base que tiene la evolución es el parecido que tiene los seres vivos, cosa que también se podría utilizar como evidencia de un mismo ingeniero en común, tu fe phosphoros es creer que el tiempo la materia y la energía, aparecieron de la nada, tu fe es creer que una explosión pudo causar orden, tu fe es creer que la vida se inicio de la nada y de pura suerte, tu fe es creer que las cosas se pueden auto crear por si solas, esa es tu creencia, y yo te la respeto, por que eres libre, Dios te dio el libre albedrio, y yo no soy nadie para obligarte , tu eres quien decide tu vida, yo te respeto, a diferencia mi fe es que para toda creación, ha de haber un creador, para todo diseño ,debe de haber un diseñador, para todo orden debe de haber un ordenador, esa es mi creencia, muy diferente a la tuya, sin embargo yo la respeto y no te obligo a creer algo que tu no quieres y te niegas, pero yo no te insulto, yo te respeto, debes aprender a respetar para que te respeten.
Saludos
68 Angelica // 8 de Noviembre de 2009 a la(s) 2:10 am
phosporos, eso que dices de que el Cristianismo tiene los días contados, eso es una profecía Bíblica, que ya todos sabemos, es algo que ha de ocurrir con la venida del anti Cristo, no es algo que nosotros digamos: “uy no que mal”, debido a que eso ya lo sabíamos y nos hemos ido preparando para esos tiempos, eso no es nada nuevo.
Saludos.
69 Phosphoros // 12 de Noviembre de 2009 a la(s) 12:26 am
Hola Angelica
Es más que evidente que NO tenés ní ídea de lo que es un Dogma, ni en Religión, ni en Epistemología. Para que te eduques:
http://es.wikipedia.org/wiki/Dogma
http://es.wikipedia.org/wiki/Dogmatismo_(filosof%C3%ADa)
Eso del “ingeniero en común” no es más que un eufemismo, bastante estúpido, para no reconocer a un Antecesor Común. Yo no creo ni en el Big-bang, ni en la Abiogénesis, ni en la Teoría Evolutiva, lo que yo tengo es EVIDENCIA de ellas, cosa que es muy distinta. Pero dudo mucho que vos tengas evidencia de la Creación Especial, el Diseño Inteligente y el Diluvio Universal, y menos aún de la existencia de tu “dios”. Sería muy bueno, que comiences a pensar por vos misma, y no cómo te adoctrinan en tu Escuela Dominical…en tanto y en cuanto eso no suceda, no te debo ningún respeto, ni a vos, ni a tus amiguitos tontos.
Saludos.
P.D: en Anticristo es tan mítico cómo el mismo Cristo.
70 Phosphoros // 12 de Noviembre de 2009 a la(s) 11:04 pm
MENTIRAS CREACIONISTAS SOBRE EL RÍO PALUXY
Por: Phosphoros
En el lecho del río Paluxy, Glen Rose Texas (EE.UU.) se encontraron huellas fósiles (icnitas) bípedas, de un gran tamaño, con impresiones metatarsales elongadas. Puesto que aparecen en rocas de unos 100 millones de años de antigüedad, y a que tienen 50 cm de longitud, estas icnitas han sido interpretadas por los creacionistas como huellas humanas de los Gigantes de la Biblia (Gén 6,4; Núm 13,33; Dt 9,2; Jos 12,4; Sab 14,6; Bar 3,26ss), debido a su forma alargada y a la apariencia semejante a la de un talón de la impresión metatarsal. Según Bowden (1977) fueron rechazadas como tales por Ronald T. Bird (1939), su descubridor, por prejuicio y cita una película titulada “Footprints in Stone” en la que se observarían “varias largas pistas de dinosaurios, hombres y gigantes entrecruzado el área”, además del clásico testimonio, en cualquier texto creacionista, de la visita de un grupo de geólogos que cuando vieron las huellas: “Su perplejidad y total incredulidad eran evidentes, en tanto que sus comentarios eran vacilantes y no querían comprometerse. Aquí había una prueba para toda persona sin prejuicios de que los hombres y dinosaurios eran contemporáneos. Pero estos experimentados geólogos reaccionaron de la forma más evasiva posible, no debido a que la evidencia que habían examinado de primera ,mano fuera inadecuada, sino simplemente debido a sus preconcepciones. Haber aceptado esta evidencia hubiera quebrantado totalmente la credulidad de la penosamente erigida columna geológica que ha sido el dogma de fe para los expertos de muchas generaciones”, obviamente con intención de sembrar duda sobre la Teoría Evolutiva, el valor de la Columna Geológica y la Escala de Tiempo Geológico. Cualquier similitud entre el “testimonio” de Bowden y algún otro de un texto sobre los OVNIS, el piegrande o los Fantasmas, es pura coincidencia, ¿no es cierto?…
Glen Kuban, “Elongate Dinosaur Tracks”, (Gillette, D.D., Lockley, M.G., editores) Dinosaur Tracks and Traces, Cambridge University Press, pp. 273-274, Nueva York 1989, (que lo pueden encontrar en Lockley, M.G. Siguiendo las Huellas de los Dinosaurios. Editorial Mc Graw-Hill, 1993, págs. 102, 229, 240 y 293), mostró que fueron producidas por dinosaurios carnívoros que dejaron una gran impresión metatarsal, incluso algunas tenían claramente 3 dedos, ya que la progresión plantígrada también se producía en estos animales. Justamente, uno de los mejores ejemplos de icnitas de brontosaurios proviene del Dinosaur State Park, a lo largo del río Paluxy, hacia el techo de la parte inferior de la Formación Glen Rose del Cretácico de Texas, contando con aproximadamente 20 pistas de saurópodos caminando en la misma dirección a intervalos espaciados regularmente, que nunca se cruzan entre sí, y seguido por al menos 3 terópodos (carnosaurios); se sabe que los carnosaurios pasaron después, ya que sus huellas sobrepasan las de los brontosaurios. Después del trabajo de Kuban, muchos creacionistas retiraron sus argumentos basados en la evidencia icnológica, como por ejemplo el Instituto de Investigación en Geociencia de los Adventistas del 7º Día, en lo que Lockley (1991) denomina: “una clara victoria de la Ciencia sobre el Mito”, pero aún es sostenida por Santiago Escuain (2007) del SEDIN (Servicio Evangélico de Documentación e información) como una “evidencia” de que Dinosaurios y Hombres convivieron.
PARA LEER MÁS:
http://www.talkorigins.org/faqs/paluxy.html
http://oldearth.wordpress.com/2009/01/07/fosiles-que-sirven-de-evidencias-de-la-creacion/
71 Phosphoros // 13 de Noviembre de 2009 a la(s) 9:27 pm
Acá tienen un desfío…¿se aníman?.
http://oldearth.wordpress.com/2009/02/25/el-modelo-creacionista-a-examen/
P.D: sí tienen miedo, pídanle ayuda a sus Pastores o a sus Profesores de la Escuela Dominical.
72 Cesar // 14 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:05 pm
La ciencia contra la fe… darwinista
Reflexiones no académicas, heterodoxas, incrédulas y blasfemas sobre la relación entre la verdadera ciencia y la fé evolucionista.
Introducción.
Los dogmas de fé son muy difíciles -si no imposibles- de refutar con argumentos científicos. La historia de la humanidad lo atestigua sobradamente.
Nuestro tiempo no escapa, por cierto, a esta regla, ya que en la actualidad, como en todas las épocas, una buena cantidad de personas sigue obstinadamente creyendo cosas, no sólo desprovistas de todo fundamento científico, sino que, además, están en franca contradicción con el conocimiento científico que hoy poseemos.
Para dar un ejemplo, entre cientos, de lo expresado, me referiré a la insólita creencia actual de mucha gente -curiosamente, muchos de ellos científicos- de que el hombre desciende del mono.
Porque ha de saberse que el tan mentado y manoseado “antecesor común” del hombre y del mono, de quien hablan muchos científicos y divulgadores, no es ni puede ser otra cosa que un mono. El supuesto “antecesor común” sería llamado ciertamente mono por cualquiera que lo viese, afirmaba el ilustre paleontólogo de la Universidad de Harvard, George G. Simpson. Es pusilánime si no deshonesto, decir otra cosa, agregaba Simpson. Es deshonesto, agrego yo.
De manera que todos los esfuerzos de los antropólogos e investigadores en este tema, no se dirigen, en absoluto, a dilucidar, objetivamente y sin prejuicios, de qué modo se originó el hombre, sino de qué mono lo hizo.
En otras palabras: el postulado de nuestro origen simiesco es una convicción de la que se parte, y no una conclusión a la que se arriba.
Ahora bien, esta convicción, que muchos científicos y divulgadores sostienen encarnizadamente (¡hasta el punto de mostrarla al público como un hecho científico y demostrado!), es -por definición- algo que está fuera del campo de la ciencia experimental, que se basa, precisamente, en la observación y reproducción experimental del fenómeno bajo estudio. Cosas evidentemente imposibles en este caso.
De manera que, y a poco de respetar el significado de las palabras, esta creencia en el origen del hombre a partir del mono, es sólo una hipótesis de trabajo, una suposición, una conjetura, más o menos razonable, más o menos coherente, más o menos disparatada, pero siempre de carácter hipotético. No sólo no demostrada, sino, aún más -por definición-, indemostrable. Y la ciencia es demostración.
Lo que la ciencia puede legítimamente hacer a este respecto, es abordar el tema en forma indirecta, esto es, examinando la supuesta evidencia científica que demostraría la transformación del mono en hombre y, sobre todo, el mecanismo que se propone para explicar esta transformación, para ver si dicho mecanismo está en coherencia o en contradicción con las leyes científicas bien establecidas; o, al menos, con la sensatez.
En otras palabras, si bien la ciencia no puede decirnos cómo fue realmente el origen del hombre -por ser esto metodológicamente imposible-, sí puede decirnos, en cambio, como no pudo haber sido este origen.
Aclarado este punto, digamos que lo que hoy vemos (base primera del método científico) es que los hombres se originan de hombres, y que los monos engendran monos. Por consiguiente, y en razón del principio científico del uniformismo metodológico, según el cual el presente explica el pasado, lo legítimo es suponer que los hombres siempre se originaron de hombres y nunca de monos. Son los científicos que sostienen lo contrario (esto es, que alguna vez los monos engendraron hombres, o se transformaron en tales) los que llevan el peso de la prueba. Es decir, los que deberían llevarlo, si este tema fuese tratado con un mínimo de rigor y de honestidad científica.
Como no lo es, resulta que, paradójicamente, se acepta como dogma de fé (¡en nombre de la ciencia!) que el hombre desciende del mono; y a partir de este “dogma” se interpretan y manipulan los datos científicos.
Pero, ¿por qué -cabe preguntarse- esta convicción tan categórica sobre nuestro origen? ¿Cuáles son los fundamentos científicos para tamaña certeza? Bueno, como expresé más arriba, fundamentos propiamente científicos no los hay. La razón determinante y fundamental por la cual muchos autores creen que el hombre se originó a partir del mono, es porque ellos aceptan ciegamente la hipótesis evolucionista-darwinista, que así lo afirma. Y punto.
No obstante, como numerosos científicos, divulgadores, “charlatanes cósmicos” de la televisión, revistas “muy interesantes”, libros de texto y trovadores diversos nos saturan diariamente con las “evidencias científicas” que “demuestran”‘ el origen simiesco del hombre, vale la pena que analicemos sucintamente estas supuestas evidencias, “abrumadoras”", según los más fervorosos creyentes en la hipótesis evolucionista-darwinista.
Semejanzas
Pues bien, lector, aunque usted, como buen profano en el tema -al igual que yo-, nunca se haya dado cuenta o, lo que es más probable, nunca le haya otorgado la menor importancia, el hecho es que entre los monos y el hombre… ¡hay semejanzas!
De acuerdo a este sensacional descubrimiento -que corta el aliento, realmente- existen, sin lugar a dudas, semejanzas entre los monos y el hombre. Efectivamente: tenemos ojos como los monos, cuatro extremidades, estómago, hígado, pulmones, corazón de cuatro cavidades, sangre caliente (depende … ), etc.
Si usted sigue, obstinada y escépticamente, creyendo que todo esto no significa absolutamente nada, y que existe -a pesar de las semejanzas- un abismo entre el mono y el hombre, créame que está en muy buena compañía, ya que miles de científicos en el mundo (y cada día más) opinan exactamente lo mismo.
Y miles son, estimado lector. Lo que sucede es que su opinión no llega a la gente, pues en este tema existe una censura feroz. ¡Otra Inquisición y Santo Oficio! Los científicos que no aceptan el “dogma darwinista” son inexorablemente excluidos de los ámbitos académicos y de los medios de difusión.
Pero los creyentes en la hipótesis del origen simiesco del hombre, que son además -tengamos esto muy presente- los que ‘tienen la manía” política, financiera y académica, insisten con místico fervor en las semejanzas.
El eslabón perdido.
Insisten pues, no sólo en las semejanzas actuales, que demostrarían, en todo caso, que los monos son, de acuerdo a la hipótesis darwinista, nuestros “primos”; sino también, y sobre todo, en las semejanzas fósiles, que certificarían la existencia del sedicente “antecesor común”, esto es, un mono en vías de hacerse hombre: el célebre “eslabón perdido”, que ya no existe, según dicen, pero que en un tiempo, allá, hace muchos años, parece que sí.
Este mítico “eslabón perdido”, luego de engendrar al hombre, habría desaparecido; nadie tiene la más remota idea de porqué. Pero mucho me temo que lo habría hecho para no cargar con la tremenda responsabilidad de haber engendrado algo tan peligroso e inadaptado como lo que le endilgan haber engendrado: la oveja negra de la familia, verdaderamente…
De todas maneras, la excelsa dignidad de esta sublime reliquia (el “eslabón perdido”) ha suscitado tanto fervor entre muchos científicos que desde hace más de un siglo se han emprendido innumerables peregrinaciones para hallarlo.
La búsqueda del “eslabón perdido” ha sido, y es, el alfa y la omega de la antropología. Algo así como los caballeros del Rey Arturo con el Santo Grial.
¿Y cuál es el criterio para decidir si un fósil es el famoso “eslabón perdido”? Pues, muy fácil: todo fósil de mono que tenga semejanzas con el hombre es -hasta que se demuestre lo contrario- el “antecesor común”.
Fósiles.
Y aunque usted no lo crea, lector, existen, definitivamente, fósiles de monos que muestran semejanzas con el hombre. Así es. Resulta que algunos restos fósiles de mono tienen incisivos y caninos más pequeños que otros monos, en forma semejante a los del hombre. Esto constituye, para muchos investigadores, una “demostración” de que estos monos habrían sido nuestros antepasados, sin tener en cuenta -al parecer- que existen monos vivientes (el babuino gelada, sin ir más lejos) que también tienen incisivos y caninos pequeños -como el hombre-, sin dejar por eso de ser un pelo menos monos que sus congéneres.
Incluso el antropólogo Clifford Jolly señaló, hace ya más de veinte años, que las ínfimas variaciones en el tamaño y forma de los dientes de un animal son simplemente el producto de una adaptación a un tipo especial de dieta y que carecen de toda significación genealógica.
Otros restos fósiles de mono parecen indicar que dichos seres caminaban en forma aproximadamente erecta (bípeda), con lo cual se concluye, triunfalmente, que estos monos estaban haciéndose hombres.
Lo que generalmente muchos autores olvidan de aclarar al público es que varios monos actuales (hilobates moloch, pan paniscus, entre otros) caminan en forma aproximadamente erecta. Pero, que yo sepa, ninguno de estos simpáticos primates ha manifestado el más mínimo sentimiento de asombro, ni de júbilo, ¡ni de horror! tan siquiera (que sería mucho más lógico), ante la apasionante aventura dé estar transformándose en seres humanos.
Pero, me dirá algún lector, ¿y qué pasa con el famoso Hombre de Neanderthal, el Pitecantropus Erectus, los Austrolopitecos africanos? ¿No son éstos verdaderos ‘homínidos”, antepasados del hombre?
Vayamos por partes. Para comenzar, digamos que el Hombre de Neanderthal no es ciertamente un ‘homínido”. A pesar de la “difamación antropológica” darwinista (la expresión es del famoso antropólogo americano Ashley Montagu), que lo mostró durante cien años (¡y aún hoy día!) como un bruto semiencorvado, de aspecto feroz y estúpido, garrote al hombro y guarecido en su caverna, hoy es un hecho universalmente aceptado que el Hombre de Neanderthal era completamente Sapiens, aunque con algunos rasgos degenerativos producidos por enfermedades (artritis y raquitismo) y por circunstancias ambientales adversas.
A pesar de que esto del carácter plenamente humano del Hombre de Neanderthal se conoce desde el año 1957, todavía hoy es frecuente encontrar su representación semibestial; y no sólo en libros y revistas de divulgación. ¡No!, por ejemplo, el modelo semibestial del Hombre de Neanderthal recién fue retirado del Museo Field de Historia Natural de Chicago en 1975. ¿Fue arrojado a la basura? (lugar que le correspondía). Pues no, fue retirado del primer piso (orígenes del hombre) y colocado en el segundo piso, junto a los dinosaurios, con una leyenda que dice: “modelo alternativo del Hombre de Neanderthal” (!). Cabe destacar que la sección de los dinosaurios es la más visitada por el común de la gente, en especial por los niños y jóvenes de los colegios… Este es un ejemplo acabado de la “honestidad científica”, que le dicen.
Respecto de los así llamados “Homo Erectus’ (Pitecántropo y Sinántropo), habría mucho que decir. De los hallazgos originarios que dieron lugar a este grupo taxonómico, uno de ellos, el Hombre de Java (Pitecantropus Erectus), habría sido -según su propio descubridor, E. Dubois- lisa y llanamente un mono (gibón) de gran tamaño. El otro, el Hombre de Pekín, tiene todas las apariencias de haber sido otro de los tantos fraudes que se han cometido en este tema. Los supuestos “Homo Erectus” descubiertos más recientemente en Africa (Leakey y Walker, 1984) pareciera que por las descripciones serían neanderthales, esto es Sapiens.
En relación a los tan mentados Austrolopitecos de Africa (incluida Lucy) desde ya le aclaro, lector, que estos seres son definitivamente monos; no hay discusión al respecto: un metro de estatura; capacidad craneal entre 500 y 600 cc. (como el chimpancé, por ejemplo; la del hombre es de alrededor de 1500 cc.); forma del cráneo “abrumadoramente simiesca” (Lord Zuckerman); capacidad para columpiarse de las ramas como o mejor que la del orangután (Charles Oxnard), etc.
Todos esos otros nombres que uno lee o escucha (Ramapiteco, Dryopiteco, Kenyapíteco, Sivapiteco, etc.) son todos, sin excepción, “totalmente monos”.
El problema está en que el término “homínido” designa, precisamente, a cualquier mono que caminaba más o menos bípedamente, o que su descubridor sostiene que caminaba, y que tiene dientes más pequeños que los otros monos. Con eso ya es suficiente para graduarse de “homínido” y para que su descubridor (o inventor) se transforme, de la noche a la mañana en un Julio César de la antropología.
Incluso respecto de estos criterios, no es cuestión tampoco de ser demasiado exagerados, ya que con apenas un diente, un trocito de mandíbula o un pedazo de cráneo, un antropólogo puede reclamar status de “homínido” para su hallazgo.
En última instancia, un “homínido” es cualquier cosa que un antropólogo bautice como tal… ¡Inclusive un Homo Sapiens, como sucedió con el Hombre de Neanderthal!
Aunque luego haya retractaciones o refutaciones, el hecho es que en la historia de la Antropología abundan los ejemplos de “homínidos” creados de esta manera. Bástenos recordar, por ejemplo, el famoso Hombre de Nebrasca, “creado” en 1922 en base a una muela, que luego se descubrió pertenecía a un pecarí.
En las ilustraciones de la época aparecían el señor y la señora Hombre de Nebrasca, con sus dos hijos, varón y hembra por cierto -la familia tipo, digamos-; indumentaria: taparrabos, naturalmente; habitación: caverna, claro está; garrote al hombro él, amamantando ella, etc. Todo esto, repito, en base a una muela de pecari, especie de cerdo salvaje americano.
A partir de 1960 y durante veinte años, el antropólogo David Pilbeam sostuvo que el Ramapiteco era un “homínido”, basado en un par de dientes y unos trocitos de mandíbula. En 1984 cambió de opinión y cree ahora que es un mono cualquiera. Pero mientras tanto, su publicitado Ramapiteco le valió a Pilbeam pasar de profesor de Antropología de la Universidad de Yale a la de Harvard (¡nada menos!). Esto, si bien no demuestra la evolución del Ramapiteco, al menos prueba la “evolución” de Pilbeam.
En 1980, el famoso antropólogo americano Noel Boaz llamó clavícula de un “homínido” a lo que luego se vio que era la costilla de un delfín (!). Según este antropólogo, la forma de la clavícula sugería que el ser en cuestión era un chimpancé que caminaba erecto. ¿Cómo habría que haber bautizado a este “homínido”? ¿”Blooperpiteco”, quizá?
En 1984 tuvo que cancelarse presurosamente un congreso internacional de antropología en España, donde iba a ser presentado en sociedad el recientemente hallado Hombre de Orce (Andalucía), por descubrirse que el fragmento de cráneo encontrado pertenecía, en realidad, a un borrico.
En fin, la lista es larga. Y es quizá por ello que Sir Solly Zuckerman, una de las máximas autoridades mundiales en anatomía, en su libro Beyond the Ivory Tower niega el carácter científico de todas estas especulaciones sobre los fósiles, comparando el estudio de los supuestos antepasados fósiles del hombre con la percepción extrasensorial (!), en el sentido de estar ambas actividades fuera del registro de la verdad objetiva, y en donde cualquier cosa es posible para el creyente en dichas actividades.
Moléculas.
Como todo este asunto de los fósiles era tan endeble que no resistía, ni resiste, el menor examen crítico, los creyentes en la hipótesis del origen simiesco del hombre decidieron buscar nuevos horizontes hermenéuticos para poder demostrar la hipótesis. Y así apareció el argumento de las semejanzas moleculares.
Antes de proseguir, estimo conveniente hacer una aclaración categórica: todos estos argumentos, basados en semejanzas, para establecer parentescos, son sólo sofismas, pues parecido y parentesco son dos cosas perfectamente distintas. El hecho de que individuos emparentados tengan generalmente semejanzas, no autoriza, en manera alguna, a concluir que individuos (o especies) con semejanzas estén necesariamente emparentados.
Sostener lo contrario, esto es que la semejanza por sí misma constituye un prueba de parentesco, es una proposición que, estoy seguro, ningún biólogo aceptaría defender, ya que por el bien conocido fenómeno de la convergencia biológica, estructuras y funciones prácticamente idénticas pueden desarrollarse en individuos o especies genéticamente no relacionados. De manera que toda la argumentación basada en semejanzas, para probar parentescos, carece de fundamento científico.
Pero volvamos a las semejanzas moleculares. Hace ya varios años, algunos científicos, con un tono deliciosamente jubiloso, demostraron que existen algunas moléculas (proteínas y ácidos nucleicos) semejantes entre el hombre y el chimpancé. Con lo cual quedaba “demostrado” que el hombre era pariente cercano de este antropoide. Y el alborozo fue indescriptible. Pero duró poco. Y en breve se transformó en una verdadera catástrofe, entre otras cosas, porque los árboles genealógicos entre el mono y el hombre propuestos por los biólogos moleculares estaban en franca contradicción con los árboles genealógicos propuestos, en base a los fósiles, por los paleontólogos.
¡Santo cielo! Claro, los nuevos exégetas no se imaginaban ni remotamente en lo que se metían. Con ingenuidad propia de niños -al fin y al cabo, de ellos es el Reino- se abalanzaron, exultantes de regocijo, a buscar semejanzas moleculares para demostrar, esta vez sí, “científicamente”, cómo había sido el tránsito del mono al hombre.
Cuando comenzaron a darse cuenta, ya era tarde. Porque lo que encontraron tiraba por el suelo todos los supuestos árboles genealógicos construidos pacientemente por los antropólogos, en años y años de esforzada e imaginativa labor. Una verdadera tragedia evolutiva.
Tantos años de coleccionar un huesito por aquí, otro más allá, algunos dientes acullá, para armar la “evidencia” de nuestro origen; tantos años de fabricar modelos en pasta (totalmente imaginarios) de nuestros “antepasados” (vestimenta, corte de cabello, color de piel y hábitos laborales y matrimoniales incluidos); tantos años de manipular los datos radiométricos, de hacer desaparecer los fósiles “heréticos”, es decir que “no encajaban” en la hipótesis; tantos años de decirle a la gente, desde la cátedra eminente hasta el libro de divulgación, cómo y cuándo el mono se había transformado en hombre…, ahora resultaba ¡que había que cambiarlo todo! ¡No hay derecho!
Y no era para menos. Por empezar, según los antropólogos moleculares (Vincent Sarich y Allan Wilson, sobre todo) el mono y el hombre se habrían separado del “antecesor común” hace apenas unos cinco millones de años; mientras que los antropólogos fósiles (es decir los que se dedican al estudio de los restos fósiles, claro) habían demostrado hasta el hartazgo que la separación habría ocurrido hace unos veinte o treinta millones de años (!).
Le aclaro, lector, que esto de los millones de años son sólo especulaciones basadas en la hipótesis darwinista. No hay ninguna evidencia científica seria de que estos millones de años hayan realmente existido. Los menciono simplemente para mostrar las groseras incoherencias de esta hipótesis, a partir de los datos de sus propios adherentes.
Algunos, sobre todo entre los antropólogos fósiles, exclamaron: ¡herejía!, y comenzaron a blandir amenazadoramente sus huesos. Los moleculares, parapetados tras sus probetas, amenazaban con represalias a cargo de mutantes.
El problema es que, para saber qué cosa es herejía, es imprescindible conocer primero qué cosa es la ortodoxia. Vale decir, debe, necesariamente, existir una teoría sólidamente estructurada y una autoridad que la proclame. Pero si cada antropólogo se fabrica su propio árbol genealógico, según su propia imaginación, ¿en base a qué diantres va a censurar la imaginación de otro antropólogo? Si cualquier cosa es “ortodoxia”, nada es herejía.
De todas maneras, los moleculares ganaron la primera batalla, y la mayoría de los antropólogos fósiles terminaron aceptando las cifras propuestas por Sarich. Como la hipótesis dawinista -por no ser científica- es tan plástica que permite “explicar” cualquier cosa, la sangre no llegó al río.
Pero dale que darás a las moléculas, los más insólitos hallazgos comenzaron a aparecer.
La hemoglobina (proteína de los glóbulos rojos de la sangre), por ejemplo, planteó, de entrada no más, un enigmático problema. Es cierto que está presente en el hombre y en los monos, lo cual provocó un júbilo rayano en el trance místico (parece que algunos llegaron a la “visión unitiva” con Darwin). El problema es que también está presente en todos los vertebrados. Aquí los aplausos comenzaron a ralear, y hasta hubo algunas voces que aconsejaron prudencia.
Pero no faltaron los imprudentes, ya sea por un exceso de fervor y falta de una adecuada dirección espiritual, o quizá por algún resto de espíritu científico que los impulsó a tratar de ser coherentes; no faltaron, digo, quienes prosiguieron las investigaciones y encontraron que la susodicha hemoglobina -exactamente la misma clase de molécula- aparecía en las lombrices de tierra, en las almejas, en algunos insectos e, incluso, en algunas bacterias (!).
¡Qué horror! Y no era para menos: la hemoglobina no aparecía en forma gradual y progresiva, perfeccionándose cada vez más a medida que ascendía en la escala zoológica -como sería de esperar si la hipótesis evolucionista fuera cierta- sino que aparecía ya perfecta en algunas bacterias, luego desaparecía y volvía a aparecer en las almejas, luego en las lombrices, etc., sin experimentar ningún cambio evolutivo.
No había absolutamente la más remota posibilidad de encajar estos hallazgos en ningún árbol genealógico que se pudiera imaginar. Y eso que la imaginación es la facultad más desarrollada en los científicos evolucionistas.
Prácticamente los mismos resultados se obtuvieron en base a los estudios realizados con la proteína citocromo C. No existen diferencias “evolutivas”, es esto, aumento de su complejidad, entre el citocromo C de las bacterias y el del resto de los seres vivientes (!).
Pero la cosa no terminó ahí. A un investigador se le ocurrió hacer lo mismo con otra molécula de proteína humana, fascinante, que se llama lisozima y que está presente en las lágrimas, para defender al ojo de las infecciones. ¡Pobre hombre!. Creo que sufrió una grave crisis de fe (darwinista), que sólo pudo superar gracias a prolongados ayunos, flagelaciones y cilicio.
Y con justa razón; pues de acuerdo a sus brillantes trabajos con la lisozima, este científico (Richard Dickerson) demostró que el pariente más cercano al hombre es… ¡la gallina!
Y así, todos los estudios efectuados sobre diversas moléculas (insulina, mioglobina, factor liberador de la hormona luteinizante, relaxina, etc.) produjeron árboles genealógícos totalmente diferentes y contradictorios.
¡No hay tan siquiera dos estudios efectuados en base a las moléculas que hayan producido árboles genealógicos semejantes!
Esto representa el colapso total de la hipótesis evolucionísta, dice valientemente el brillante biólogo molecular australiano -evolucionista él, aclaro- Michael Denton, en su estupendo libro Evolution: A Theory in Crisis.
Y la catástrofe sigue ampliándose. En base a los estudios efectuados sobre la composición química de la leche (un líquido tan complejo y fundamental como la sangre), el animal más cercano al hombre es el burro.
Esto ya me está gustando más, pues viendo lo que escriben muchos investigadores es este tema, me da la impresión, no sólo que venimos del burro, sino que hace muy poquito que nos separamos de él. Aunque pensándolo bien, creo que soy injusto con el burro, pues, si pudiera hablar, estoy seguro que no diría disparates de este calibre. Una cosa es la ignorancia y otra la insensatez.
Por otra parte, nuestro pariente más cercano, en base al estudio de los niveles de colesterol, sería una variedad de culebra (gartner snake) y, en base al antígeno A de la sangre, sería… ¡una variedad de frijol! (butterbean).
Todos estos resultados no hacen sino confirmar lo que expresé más arriba: la semejanza -ósea o molecular- no prueba absolutamente nada relativo al parentesco.
Al fin y al cabo, todos los seres vivos están constituidos básicamente por las mismas -o semejantes- moléculas, por la muy sencilla razón de que los mecanismos vitales así lo exigen; con la obvia salvedad de que no pueden ser exactamente las mismas moléculas las de un pez, por ejemplo -que vive en el agua-, que las de un ser que vive sobre la tierra.
Por ello es que el mundo de los seres vivientes no tiene nada que ver con los árboles genealógícos; esto es una pura fantasía, el mundo de los seres vivientes es un mosaico en el cual elementos semejantes (moléculas, estructuras, funciones, etc.) se entremezclan para formar los distintos géneros o especies, sin que esto signifique que deriven unos de otros.
A la manera de un cuadro, en el que el artista no necesita utilizar un color diferente para cada figura, sino que, variando las proporciones y las formas, puede, con relativos pocos colores, representar muchas figuras.
Así, en el mundo de los seres vivos, las moléculas (estructuras, funciones) se disponen en un patrón mosaico o modular y no en un patrón arbóreo.
El modelo mosaico se limita a manifestar que los elementos materiales se repiten en muchos seres vivos, sin intentar establecer supuestos parentescos descabellados. El modelo árbol genealógico pretende establecer parentescos, en base a determinadas semejanzas, y termina fatalmente en el absurdo. El patrón mosaico es ciencia; los árboles genealógicos son fantasías.
Por ello es que en la naturaleza pueden darse multitud de seres vivientes con relativamente pocos elementos materiales. Pero por la proporción y la forma en que están dispuestos, originan seres esencialmente distintos, a pesar de las semejanzas.
Por eso -repito- es que la semejanza no prueba el parentesco.
Comportamientos.
Pero los autores evolucionistas, que parecen no entender este planteamiento, insisten con las semejanzas. Y puestos a buscarlas, algunos antropólogos se lanzaron a comparar patrones de comportamiento (que es, sin duda, tan “válido” como comparar huesos o moléculas).
El asunto tiene sus antecedentes allá por la década de 1920, cuando un biólogo (Crookshank, darwinista por cierto) sugirió que los negros (no los nuestros, sino los de Africa) descendían del gorila porque se sientan en el suelo de la misma manera que lo hace este antropoide. ¿Qué tal el razonamiento, lector? Los mongoles, en cambio -y por la misma razón- descenderían del orangután.
De más está decir que este argumento ya no es aceptado por los antropólogos; entre otras razones, porque los negros y los mongoles ahora tienen sillas para sentarse.
Pero no se crea, lector, que estas especulaciones pertenecen a la “prehistoria” de la antropología. En realidad, y digan lo que digan, la época de oro del darwinismo fueron aquellos dichosos años; no sólo porque no se tenía la menor idea de genética, biología molecular y todos estos malditos adelantos científicos que han ido, poco a poco, ahogando el vuelo imaginativo de los investigadores darwinistas, sino también porque en aquella época los darwinistas eran sinceros y tenían agallas para decir lo que pensaban, le cuadrase a quien le cuadrase.
Así, el biólogo Klaatch decía que los negros descendían del gorila, los mongoles del orangután (coincidiendo en esto con Crookshank) y los caucásicos del chimpancé; como ve, lector, nada de “antecesor común”.
Es más, ioh hermosas épocas en que se exhibían -según el orden evolutivo- el cráneo de un gorila, luego el del Hombre de Neanderthal (que por esa época era considerado poco más que un mono erguido), luego el de un negro, luego el de un irlandés (!) y luego, de más está decirlo,… el de un inglés. La evolución llegaba así a la perfección…
Parece que todos los seres de los pueblos sometidos al dominio colonial británico eran subhombres, comentaba con su habitual ironía el ya desaparecido antropólogo americano Loren Eiseley.
David Pilbeam, actual profesor de la Universidad de Harvard, cree ver en la conducta de los chimpancés suficientes semejanzas con la del hombre, como para sugerir que estos primates son los seres más estrechamente relacionados con nosotros. Jeffrey Schwartz, profesor de la Universidad de Pittsburg, ve esas ventajas, en cambio, en el orangután.
Mientras tanto, un oscuro personaje de la ciudad de Córdoba, Argentina, (si bien nada más que un diletante, y bastante desequilibrado, por cierto) cree ver notables semejanzas en el comportamiento de muchos seres humanos con ciertas especies de reptiles; las serpientes, sobre todo.
El Lenguaje
Relacionado con esto de la conducta, hay otra línea de investigación que, si bien no goza de muchos partidarios, hace algunos años suscitó gran entusiasmo entre los investigadores en este tema. Me refiero al problema del lenguaje, esa capacidad maravillosa, única, exclusiva del ser humano, de expresar su pensamiento en forma articulada y simbólica, que marca una distancia abismal entre él y los animales.
Los pensadores (científicos y no científicos) de todas las épocas sensatas entendieron que había aquí un misterio inabordable, un prodigio sin precedentes, y se limitaron a aceptar el hecho que confirmaba, una vez más, que el hombre es un ser único en la naturaleza.
Pero apareció la hipótesis dawinista, que transformó el mundo científico en la ciudadela de la estupidez y la ceguera (si hemos de tomar en serio lo que decía Bernard Shaw), y pronto no faltaron los investigadores que, coherentes con la hipótesis, se dijeron: si descendemos de los monos y somos capaces de hablar, entonces los monos también deben tener esta capacidad, al menos en potencia. Luego, si nos tomamos el trabajo de enseñarles, ellos también serán capaces de hablar.
Y dicho y hecho. Se realizaron experimentos: Lana (una chimpancé), Washoe (un chimpancé), Koko (un gorila) y Sarah (chimpancé).
El más famoso fue el realizado por el matrimonio Lachman con Lana. Durante varios años, estos investigadores se encerraron diariamente en la jaula con Lana, tratando, con abnegado y fervoroso ahínco, de enseñarle las “primeras letras”.
Desconozco francamente si estos científicos aprendieron a gruñir correctamente; es cierto que, día a día, aumentaba su repertorio de gruñidos, pero ¿cómo podríamos saber si estos gruñidos, según los monos, eran correctos? Lo que sí se sabe es que Lana, a pesar de los esfuerzos, no logró articular ni una sola palabra. ¡Qué digo palabra!, ni siquiera alguna forma de comunicación simbólica que fuese más allá de una simple respuesta condicionada, tales como las que se pueden lograr en pájaros, ratas o gusanos, como sentenció categóricamente J.B. Skinner, el “capo” en estos temas.
Ahora digo yo, ¿por qué estos investigadores, en vez de tratar tan esforzado como estéril de enseñarle a hablar a un mono, no emprendieron la muchísima más fácil e inmensamente más fructífera tarea de enseñarle a hablar al único animal que sí es capaz de hacerlo? (¡y en varios idiomas!). Sí, lector, ¿por qué no eligieron al loro? He aquí otro rotundo ejemplo del patrón mosaico o modular de que hablábamos. Un animal que, incluso en los imaginarios árboles genealógicos evolucionistas, no tiene nada que ver con el hombre, comparte con él esta singularisima capacidad de emitir sonidos articulados.
¿Por qué no eligieron el loro? Muy sencillo: porque el loro, de acuerdo a la hipótesis darvinista, no es ni remotamente antepasado del hombre. Aunque algunos chuscos sostienen que, sí bien el loro no es antepasado del hombre, sí lo sería de la mujer. Pero esto no tiene suficiente respaldo científico.
Siguen las Semejanzas…
Esto nos demuestra, una vez más, que las semejanzas entre el mono y el hombre, en las que tanto se insiste, son semejanzas seleccionadas de acuerdo a la hipótesis evolucionísta. Las semejanzas que no encajan en la hipótesis, se silencian.
De este modo, como acabamos de ver, en la capacidad de emitir sonidos articulados, característica altísimamente peculiar del hombre, somos semejantes al loro. En cuanto a la forma, tamaño relativo y posición de los órganos internos (las vísceras), el animal más parecido al hombre no es ciertamente el mono, sino el cerdo (en otros aspectos también … ). De acuerdo a la estructura del pie, el animal más parecido al hombre es el oso polar. De acuerdo al tamaño y forma del cerebro (no sólo más grande, sino con un grado de cefalización -esto es, franco predominio del lóbulo frontal, asiento de las actividades psíquicas superiores- muchísimo más avanzado que los simios), el animal más parecido al hombre es el delfín. En nuestros hábitos alimenticios (omnívoros), somos mucho más semejantes, nuevamente, al cerdo y a la rata (sin suspicacias, por favor) que a los monos, la mayoría de los cuales son frugívoros. Y seguiría una larga lista de etcétera. Todo lo cual no hace sino corroborar lo que vengo diciendo: semejanza no prueba parentesco.
Pero hay aún más. Los científicos que insisten con el tema del parentesco entre el mono y el hombre -basado en las semejanzas, y que no prueban absolutamente nada, como vimos- equiparan, debido a su fe darwinista, pariente con antepasado. Pero esto, insisto, en razón de la fe darwinista, que nos revela que venimos del mono.
Pero incluso aceptando, a los fines del argumento, que somos parientes del mono, ¿no podrían los monos ser nuestros descendientes?
Si esto le suena a disparate, lector, le aclaro que comparto su postura; pero créame que es mucho menos disparatado que lo contrario. De hecho, el feto de mono y el mono recién nacido tienen muchas más semejanzas al feto y al recién nacido humano que a los monos adultos. Es decir, los rasgos típicos del mono se van acentuando con el tiempo. Desde luego que esto tampoco prueba nada; pero si le damos importancia al argumento del parecido, seamos por lo menos coherentes y apliquémoslo siempre, y no únicamente cuando favorece la hipótesis que queremos demostrar.
No le quepa la menor duda, lector, de que, si el feto o recién nacido humano tuvieran rasgos simiescos, esto sería proclamado clamorosamente como una demostración “contundente” de nuestro origen a partir del mono.
Que el mono sea nuestro descendiente es, como dije, un disparate; pero muchísimo menor que sostener que es nuestro antecesor. Por la sencilla razón de que es infinitamente más lógico y científico hacer descender lo inferior de lo superior y no a la inversa.
De hecho, ha habido y hay destacados antropólogos y primatólogos (Otto Schindewolf, Van der Horst, Westenhüfer, de Snoo, Wood jones, Geoffrey Bourne, y varios más) que aproximadamente sostienen esa postura; esto es, que el “antecesor común” habría sido un ser mucho más parecido al hombre que al mono y que de él habrían derivado, más o menos horizontalmente, el hombre y, por degeneración, los monos actuales. Es decir que la “evolución” produciría “involución”.
Por cierto que estos antropólogos no tienen la más remota idea respecto del origen de ese supuesto “antecesor común” -casi idéntico al hombre-; pero en este sentido, ¿están en mejor posición los antropólogos darwinistas?, ¿tienen ellos, acaso, la más remota noción de dónde se originó el mono ancestral? En absoluto, no.
Aunque las especulaciones abundan, lo cierto es que ¡nadie tiene la más pálida idea de dónde se originaron los monos! Lo cual llama ciertamente la atención; pues, ¿cómo puede ser que todos los buscadores de fósiles que viven encontrando restos de monos, supuestamente antecesores del hombre, ¡nunca encuentren antecesores del mono!? ¿Es que éste se originó por generación espontánea?, ¿o vino de otro planeta? ¿Cómo puede ser que todo resto de mono encontrado sea antepasado del hombre? ¿Es que el mono no tiene antepasados?
No, lector. No los tiene; lo mismo que el hombre. Cuando aparecen los monos, son eso, perfectos monos. Cuando aparece el hombre, es hombre como nosotros. Esto es lo que muestra el estudio serio y sin prejuicios de los restos fósiles: aparición súbita y con plena perfección del hombre, del mono y de todas las especies animales y vegetales.
Le aclaro, lector, que el consenso es unánime en este sentido. Ningún paleontólogo serio en el mundo puede mostrar un solo ejemplo de “eslabón intermedio” de los cientos o miles que harían falta para dar forma a los imaginarios árboles genealógicos evolucionistas. A lo sumo se limitan a expresar su convicción (darwinista) de que serán encontrados en el futuro (lo mismo que Darwin decía hace más de un siglo). Es cuestión de seguir cavando…
LA SELECCIÓN NATURAL
Pero analicemos ahora algo sumamente importante en relación a este tema: el mecanismo que explicaría la transición del mono al hombre. Porque si no hay un mecanismo que explique más o menos racionalmente esta transición, adiós hipótesis darwinista (Darwin dixit).
Pues bien, hay expresiones que adquieren un poder de sugestión tan grande que anulan la razón y posibilitan la captación mística de la realidad, los “mantras” de los budistas, por ejemplo. La fe darwinista tiene, naturalmente, sus “matintras’, y quizá el más importante de ellos sea la famosa y todopoderosa “Selección Natural”.
Esta “explica” no sólo la transición del mono al hombre (esto es sólo una pequeña tontería), sino también el origen de todas las especies animales y vegetales de nuestro planeta. Sí, señor. Pero con una condición: que usted no pregunte qué es. Vale decir, cuál sea su naturaleza. La Selección Natural explica todo, a condición de que no se intente definirla racionalmente. En cuestiones de fe, nunca hay que racionalizar el misterio.
Si usted, como recalcitrante hombre de poca fe darwinista, intenta buscar una definición más o menos coherente de qué es la Selección Natural, no la va a encontrar. Lo que encontrará son una veintena de balbuceos incoherentes al respecto. Cada científico la “define” como quiere. En realidad, casi nunca la definen; se limitan simplemente a invocarla.
Cuando intentan dar una definición, hablan -más o menos “ex cathedra”- de reproducción diferencial, esto es, algunos individuos (los más “aptos”) tienen mayor descendencia, y éstos son los favorecidos por la Selección Natural; mientras que otros (los menos “aptos”) tienen menor descendencia y son eliminados.
El problema es que -al no existir un criterio de aptitud- lo arriba expresado se convierte, automáticamente, en una tautología; es decir, un razonamiento circular que no explica ni define nada, y confunde todo.
Para decirlo de otra forma: los individuos más “aptos” tienen mayor descendencia. Y ¿por qué tienen mayor descendencia? Porque son más “aptos”… La tautología es obvia. Tan obvia que hasta algunos darwinistas (Waddington, por ejemplo) se han dado cuenta. ¡Cómo será!
Y la razón de porqué la Selección Natural darwinista no se puede definir con un mínimo de rigor (ni definir, ni observar, ni determinar la intensidad de su acción, ni predecir sus efectos) es que ella, en realidad, no existe. Se trata sólo de una metáfora para decir que algunos individuos viven más que otros (¡vaya con la novedad!) y, supuestamente, tienen mayor descendencia.
¿Cómo? ¿Que la Selección Natural es una metáfora? Pero ¿quién se atreve a proferir semejante barbaridad? ¡Pues el propio Darwin!, en El origen de las Especies, capítulo cuarto. Y allí mismo agrega lo siguiente: “en el sentido literal de la palabra, la Selección Natural es un término falso”.
Como se ve, Darwin no era tan “darwinista” como sus seguidores. Lo que pasa es que los darwinistas creen en Darwin, pero no lo leen. Y esto no constituye de ninguna manera una excepción, mi querido lector. Esto es una constante del ser humano. ¿Cuántos marxistas leen a Marx? ¿Cuántos liberales a Rousseau? ¿Cuántos cristianos la Biblia?
Son los científicos antidarwinistas los que leen atentamente a Darwin. Los darwinistas, simplemente creen en él.
Pero aun tomando la expresión Selección Natural en sentido metafórico, como una “cosa” (que en realidad no existe) que explicaría “la supervivencia de los más aptos”, fíjese, lector, que el resultado es exactamente lo contrario de lo que suponen los evolucionistas. Porque de ser así, la Selección Natural favorecería, por ejemplo, la supervivencia de los “mejores” monos; esto es, haría que los monos fuesen cada día más monos, pero no ¡menos monos y más hombres! Esto es un disparate.
Lo que creo que sucede en relación a este punto, es que en muchos investigadores subyace, quizá en forma inconsciente, la íntima convicción -producto de antiguas creencias- de que el hombre es un ser superior al mono; es decir, más “evolucionado”, más “perfecto”. Pero desde el punto de vista meramente biológico, esto no es cierto. ¡Para nada!
El mono no es un primate imperfecto, que llegará a la perfección cuando “evolucione” hasta hombre. De ninguna manera; el mono, en cuanto mono, es perfecto. Todos los seres vivientes son perfectos en su plano. Más aún, desde el punto de vista estrictamente biológico y, más precisamente, desde el punto de vista darwinista, el mono es francamente superior al hombre (las ratas mucho más aún). La demostración es muy simple, lector: abandonemos un hombre y un mono en medio de la selva y veamos quién tiene mayor capacidad de supervivencia. La leyenda de Tarzán, aunque divertida, es puro cuento. Exactamente igual que la hipótesis darwinista de la que es hija.
El hombre no puede trepar a los árboles como el mono, no puede defenderse del sol ni del frío sin ropas, ni de las inclemencias del tiempo sin techo; necesita cocinar sus alimentos, etc., etc. Por cierto que el hombre es infinitamente “superior” al mono por su inteligencia; pero ésta no pertenece, en sentido estricto, a la biología. Lo que pertenece a esta ciencia es el cerebro, pero no la inteligencia, que se expresa a través del cerebro, pero no se identifica con él, como lo han señalado ya Bergson, W. Penfield, R. Sperry, C.D. Broad y Sir John Eccles, entre otros.
Incluso, esto de la inteligencia es muy, pero muy relativo, lector; pues cuando ella supera el nivel mínimo de astucia indispensable para reventar impunemente al prójimo, se transforma, decididamente, en un factor antisupervivencia. ¿Quién sobrevive mejor, un estafador o un pensador, un prestamista o un artista, un atorrante a un laborante, especialmente en el “primer mundo”?
Y esto, hablando de los humanos. ¡Qué no pasaría en el mundo animal! Imaginemos por un instante que, gracias a algún milagro dawinista, un pobre mono comenzara a desarrollar ciertas características humanas; que comenzara, por ejemplo, a emocionarse ante una puesta de sol; a estremecerse -como Pascal- contemplando las estrellas; a escribirle poemas a la mona dueña de su corazón (y que seguramente le habrá dado calabazas); a interrogarse sobre su origen y su destino… El mono que tuviera la singular desgracia de desarrollar cualquiera de estas características, sería inexorablemente aniquilado por la Selección Natural.
Tiene muchas más probabilidades de sobrevivir -de hacer buen dinero- un hombre haciéndose el mono, que un mono haciéndose el hombre…, como vemos todos los días, helas, en este gran circo en que estamos inmersos.
La Selección Natural, aun usada en sentido metafórico, haría que los seres vivientes se mantuvieran siempre fieles al tipo, eliminando a los que se desvíen de él. Este sería el sentido correcto de la expresión Selección Natural; expresión que, por cierto, no fue creada por Darwin -como muchos creen, y como él mismo se encargó de hacer creer-, sino, veinticuatro años más tarde por el naturalista inglés Edward Blyth, quien la usaba en el sentido que señalé más arriba.
Para el lector interesado en ver cómo Darwin ocultó deliberadamente cualquier mención de E. Blyth, después de apoderarse de su concepto y de cambiarle su sentido, me permito recomendarle el fascinante libro del ya desaparecido y famoso antropólogo americano Loren Eiseley: Darwin And The Mysterious Mr. X.
La llamada Selección Natural es una metáfora que indica la acción (imprecisa, aleatoria, imposible de determinar y cuantificar) de un conjunto de factores en la naturaleza, que hace que los seres vivientes permanezcan siempre fieles al tipo: los peces, peces; los anfibios, anfibios; los reptiles, reptiles; los monos, monos, y los hombres, hombres. Respecto de los hombres, la Selección Natural pareciera no estar muy activa últimamente…
Me apresuro a aclarar que este efecto de la Selección Natural (estabilizador o conservador del tipo) ya ha sido reconocido -aunque a regañadientes- por varios científicos darwinistas (Simpson, Maynard Smith, C. Willams, R. Lewontin y R. Leakey, entre otros). Usada en sentido contrario, esto es, como “algo” capaz de transformar una especie en otra, es un concepto absolutamente erróneo.
Y esto es así, lector, porque las características de todo ser viviente están rigurosamente programadas -hasta el último detalle- a nivel del código genético; esto es, en el conjunto de la información hereditaria que se transmite de los progenitores a su descendencia y que hace que cada ser viviente sólo pueda engendrar -en forma inexorable- otro ser viviente de su misma especie, y absolutamente ninguna otra cosa.
Para que un ser viviente pudiera engendrar otro ser viviente esencialmente distinto, habría que cambiar totalmente su código genético (!). Y la selección Natural jamás puede hacer esto; por la sencilla razón de que ella “actúa” (metafóricamente, se entiende) sobre el organismo ya formado y no sobre sus genes; o, como dicen los biólogos, ella actúa sobre el fenotipo y no sobre el genotipo.
LAS MUTACIONES
Pero, ¿y las mutaciones?, se preguntará algún lector- ¿No Pueden las mutaciones cambiar el código genético?
¡Ah!, las mutaciones… Este es otro de los sagrados “mantras” del darwinismo (en realidad del neodarwinismo). Este “mantra”, junto con la Selección Natural, explica también el origen de todos los seres vivientes; pero con la misma condición: la de no analizarlo científicamente.
Desde el punto de vista científico, las mutaciones son alteraciones al azar en la composición química de los genes, esto es, en la complejísima molécula del ácido desoxirribonucleico (ADN), donde está codificada la información hereditaria.
Ahora bien, en una estructura altamente compleja, un cambio al azar tiende inevitablemente a deterioraría. Para mejorarla, tendría que ser capaz de aumentar ese orden; y el azar -por definición- no puede ni mejorar ni crear orden. Sólo una inteligencia puede hacer esto.
Por eso es que el 99% de los cientos de miles de mutaciones estudiadas han sido dañinas, perjudiciales, deteriorativas o letales. En el mejor de los casos, han sido neutras, o porque el gen “alelo”, es decir, el que viene del otro progenitor, suple la función del gen dañado por la mutación, o porque el cambio ha sido insignificante y no ha afectado la vitalidad del organismo.
Las supuestas mutaciones “favorables” de que hablan algunos científicos, no son casi nunca verdaderas mutaciones; son solamente una manifestación de la vitalidad genética que tiene todo organismo, que hace que, en determinadas circunstancias, se expresen genes que ya estaban presentes -aunque reprimidos- porque su funcionamiento no era necesario.
Pero aun en el caso de que existieran mutaciones favorables, con eso no hacemos absolutamente nada. Pues la hipótesis evolucionista necesita, imprescindiblemente, no mutaciones favorables, sino ¡transmutaciones!, es decir, mutaciones creativas, capaces de producir novedades biológicas (ojos, plumas, sangre caliente, etc.), que expliquen la aparición de las distintas especies biológicas, desde la ameba al hombre. Y esto sí que es pura fantasía; y fantasía disparatada, irracional y anticientífica.
La imposibilidad de que las mutaciones (actuando al azar) puedan producir tan siquiera un órgano nuevo, se deriva fundamentalmente de su carácter perjudicial y de su escasa frecuencia. Además, para poder transmitiese a la descendencia, tienen que afectar a las células germinales y ser dominantes, es decir, prevalecer sobre el gen alelo, para tener algún efecto. Todo esto disminuye aún más su frecuencia.
Pero hay otro problema; para que apareciera un órgano nuevo, las mutaciones “creativas” (que son, como hemos visto, puramente imaginarias; las que la ciencia conoce son todas deteriorativas o a lo sumo neutras) tendrían que encadenarse e integrarse en un mismo segmento del cromosoma para poder sumarse y dar origen, así, a un organo nuevo, que no se produciría por la acción de una mutación, sino de miles de ellas.
Para producir un ojo, por ejemplo, todas las mutaciones tendrían que afectar el conjunto de genes que rigen esta función. Ahora bien, esto plantea una imposibilidad estadística absoluta, que ha sido exhaustivamente analizada por autores de la talla de E. Borel, C. Guye, Lecomte du Nüuy, G. Salet y otros.
Hasta aquí hemos desarrollado el argumento de las mutaciones siguiendo el esquema de la hipótesis evolucionista, para demostrar que, aun así, es totalmente imposible que las mismas puedan crear novedades biológicas y transformar así las especies.
Pero la cuestión es muchísimo más grave, aún. Y aquí hay que abandonar el dogma darwinista y pasar a la realidad; es decir, abandonar el terreno de la fantasía y pasar al de la ciencia.
Porque la pseudociencia darwinista no tiene lugar en sus esquemas para el concepto de organismo, es decir, un conjunto de estructuras integradas que funcionan como un todo. Heredera, al fin y al cabo, del mecanicismo cartesiano, la hipótesis evolucionista piensa en términos de partes. Y así los darwinistas creen posible que un organismo se puede ir modificando por partes que, al sumarse, producirían su transformación en otro organismo. Pero esto es puro desatino. Ignora la gran ley biológica del “todo o nada”.
¿De qué le serviría a un mono, por ejemplo, desarrollar piernas de hombre, sin desarrollar simultáneamente pelvis de hombre? ¿De qué le serviría una pelvis de hombre, sin columna vertebral de hombre? ¿Cómo puede haber mano de hombre, con brazo, antebrazo y hombro de mono? ¿Cómo puede haber columna vertebral de hombre, sin cráneo de hombre, y viceversa?
Todas estas estructuras, o aparecen simultáneamente y en estado de plena perfección, o no sirven para nada; por el contrario, son un estorbo para la supervivencia. Esto se aplica, por cierto, a todos los organismos vivientes.
Y para que esto suceda, tiene que cambiar todo el código genético, en forma simultánea y sin un solo error. Para ello debería ocurrir una mutación gigantesca, un reordenamiento radical de todo el código genético, dirigido y especificado hasta en los más mínimos detalles, para producir un ser ‘viviente capaz de funcionar, esto es, de vivir. Lo cual constituye un milagro más grande que resucitar un muerto.
Esto, que ya había sido planteado en la década de los 30 por el insigne biólogo y paleontólogo alemán Otto Schindewolf, encontró su más acabado expositor en Richard Goldschmidt, uno de los tres o cuatro genetistas más eminentes del siglo.
Allá por la década del 40, R. Goldschmidt, ferviente evolucionista él, después de haber dedicado prácticamente toda su vida al estudio de las mutaciones, a pesar de creer en la transformación de una especie en otra, concluye diciendo que es absolutamente imposible explicarla mediante el mecanismo de las mutaciones.
Publicó un libro (The Material Basis of Evolution) y un artículo (American Scie., 40:97, 1952) de un rigor científico ejemplar, donde demuestra en forma abrumadora el carácter totalmente anticientífico de todo este macaneo respecto de las mutaciones.
Nadie, absolutamente nadie, ha sido capaz de refutar las conclusiones de Goldschmidt en este sentido.
La comunidad científica, como generalmente sucede, no hizo el menor caso de las conclusiones de este investigador. Siguieron -y siguen- lo más campantes, hablando tonterías sobre las mutaciones, sin tomarse siquiera el trabajo de analizar sus escritos, ni los de muchos otros autores que sostienen lo mismo.
CONCLUSIÓN
Como ve, lector, en este sucinto análisis del tema, sólo he tratado de esbozar los problemas que plantea la transformación de un mono en un hombre, desde el punto de vista meramente biológico.
No he mencionado -salvo de paso- el problema capital de la inteligencia del hombre, que marca una diferencia con el mono no de grado, como sostienen los darwinistas, sino de naturaleza, ya que este problema no puede ni siquiera plantearse en este contexto.
Pretender explicar la inteligencia humana a partir de mutaciones al azar actuando sobre el cerebro de un mono es, simplemente, no saber de qué se está hablando. O, por el contrario, saberlo demasiado bien…
En suma: algunos monos tienen incisivos y caninos parecidos a los nuestros; otros caminan en forma aproximadamente erecta. Algunas moléculas de los monos son similares a las nuestras (¿y de qué pretenden los evolucionistas que estuviésemos hechos?, ¿de plástico, acaso?).
La Selección Natural, cualquier cosa que eso sea, significa que sobreviven los individuos más fieles al tipo (lo cual conserva la especie, no la transforma). Y las mutaciones son absolutamente incapaces de explicar tan siquiera la aparición de un órgano nuevo (novedad biológica).
¿Dónde está la supuesta evidencia científica de que el hombre se originó del mono? En ninguna parte, por cierto. Es sólo un dogma de fe; de fe darwinista…
Y ya sabemos que frente a la certeza de la fe, ningún argumento racional es efectivo.
73 Fernando // 15 de Noviembre de 2009 a la(s) 9:56 pm
Si Cesar tu tienes razón, por eso yo ya no discuto con los evolucionistas, es imposible darles argumentos científicos a los evolucionistas ya que ellos se basan solo en la fe, y ningún argumento científico es valido para personas con tanta fe.
A los evolucionistas no les importa que se les den argumentos científicos que les demuestre que su fe no es ciencia, a ellos solo les interesa mantener sus creencias, así que uno diciéndoles y argumentándoles, jamás los va a poder convencer así que mantenerse en debates con ellos no es mas que una total perdida de tiempo.
74 Fernando // 15 de Noviembre de 2009 a la(s) 9:57 pm
Oye Jorge ya me leí el libro que mandaste del gran golpe, estaba muy muy bueno, les recomiendo a todos que lo lean.
También les dejo este link:
http://www.harunyahya.com/other/espanol/universo01.php
Léanselo todo pero completo, para que se den cuenta de las idioteces de la teoría de la evolución, son solo 11 paginas, pero se lo pueden ir leyendo de apoquitos, abajo hay unas flechitas para cambiar las paginas, léanselo completo se los recomiendo
75 Angelica // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 5:22 am
Hola Phosporos, esta bien tranquilo, desahógate, puedo entender tu posición de impotencia, soy psicóloga, es evidente que estas pasando por un trauma, al ver la decadencia de tu religión, pero ya tranquilo desahógate e insúltame todo lo que quieras, al cabo que no me afecta.
Evidencia de la creación, hay mucha, léete todos los links, que han mandado sobre Harun Hayha, anda ve y léetelos todos, léete el Atlas de la Creación, vete los dos documentales que mando Fernando de la pagina oráculo de occidente, evidencias del diluvio, hay muchas, como los fósiles marinos encontrados en el Everest, la tasa de población mundial, y todos los fósiles que se encuentran bajo sedimento son pruebas del diluvio, el ver a un avión bonig 747 perfectamente construido, el sentido común y la razón natural nos dice que ese boing tiene un ingeniero, como insano mental se debe considerar una persona que no crea lo mismo, pero bueno es increíble el descaro con el que osan llamar a la evolución “teoría científica” , ya se sabe que la evolución es un dogma de fe a ciegas.
P.D: En realidad, Darwin nunca existió, el no es mas que un mito.
76 Angelica // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 5:29 am
véanse este documental muy bueno, que se llama el colapso del la fe, el darwinismo:
http://video.google.com/videoplay?docid=4376127363862323716#
77 Darío // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:06 pm
Sigue así y no pasarás de ser un pequeño ignorante que se refugia en libros esotéricos y absurdos como la biblia…
78 Darío // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:20 pm
¿Desde cuándo la psicología sirve para evaluar algo fuera de su ámbito?
79 Darío // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:21 pm
En realidad, Angélica no existe: es un troll.
80 Andres // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:42 pm
Oye Angelica como te atreves a decir que darwin no es existió, claro que si existió, y la sirenita también existe, es un ancestro en común que tenemos los peces y los humanos, y también existen las hadas, ellas son un ancestro en común que tiene los pigmeos y las moscas, y los sapos, los sapos se pueden convertir en príncipes, no con un beso, pero si con miles de millones de años, y ni que hablar de spiderman el también existe, es una arañita que se garcho a la mama y así dio un hibrido, esto fue posible por que tienen un ancestro en común, y no me hagas hablar de batman, por que es mas que evidente que un múrcielo le hizo el trabajo a la mama y así salió este hibrido.
Como te atreves Angelica a cuestionar la evolución, no ves que es un hecho, es como la gravedad, pese a que la gravedad no es una teoría si no una ley, pese a que la gravedad la podemos observar y la macro evolución no, aunque podamos medir el campo gravitatorio y su fuerza de atracción que en la tierra es de 9.8 Newtons, pese a que podemos hacer experimentos con la gravedad con la macro evolución no, aun así es un hecho, aunque no hayan pruebas de la macro evolución, esta es un hecho, negarlo es una blasfemia, no te atrevas nunca mas Angelica, debes respetar esta religión, por que es un hecho.
P.D: Angelica, muy bueno el video que mandaste.
P.D.2: Cesar excelente comentario, y estoy de acuerdo con vos, la evolución es una religión en contra de la ciencia.
81 Andres // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:43 pm
Oye Dario, si has leído algún comentario de Phosporos por completo, y lo has entendido te darás cuenta que no son mas que unas idioteces que no tienen ningún sentido, yo me leí todo su comentario de falacias, y la única conclusión que tuve después de leer eso es que todo lo que el dice no es mas que una falacia, léete sus incoherencias y veras que por eso da pereza leerse sus comentarios, después de que me leí todo ese largo y aburrido comentario, no me volví a leer ninguno, la vida es muy corta para gastarla en tonteras.
Y antes de que hables de cosas absurdas, recordar que vos crees que sos el mutante de una bacteria que se auto creo, es mas fácil que se auto creen por si solos un par de tráiler, a que se auto cree una bacateria, pero en fin es evidente que te tragaste todo el libro, el origen de las estupideces de darwin.
Saludos.
82 Andres // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:52 pm
“¿Desde cuándo la psicología sirve para evaluar algo fuera de su ámbito?”
Ósea Dario, vos decís que el hecho de que una persona no hay estudiado en la universidad biología, ya eso le quita el derecho de opinar, y aunque ella estudie por si sola en casa, eso no le sirve para opinar, ósea ella se tiene que tragar y comer todo el cuentazo evolucionista, y todas las personas que no han estudiado biología en la universidad, simplemente no opinen, no pregunte, solo tráguense el cuento de la evolución y ya, ingenieros, matematicos, todos solo tranguense el cuento, no estudien en los libros, ni en internet, ni nada el que no sea biólogo, el que no tenga titulo de papel de biólogo no opine.
Te das cuenta Dario de que esto es otra bonita incoherencia de parte de los evolucionistas.
“el ver a un avión bonig 747 perfectamente construido, el sentido común y la razón natural nos dice que ese boing tiene un ingeniero, como insano mental se debe considerar una persona que no crea lo mismo, … </blockquote
Tanto estudiar psicología para llegar a semejante conclusión. Y para confundir el trabajo humano con los fenómenos de la naturaleza”
Teneis razón Darío, mas fácil es crearse un Boeing 747, sin vida y por si solo, a que aparezca la formación de una vida, por si sola.
83 Andres // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 10:54 pm
“En realidad, Angélica no existe: es un troll.”
Y contadme, ¿los trolles son uno de los ancestros en común de los evolucionistas?
84 Andres // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 11:14 pm
Oye Dariito, te recomiendo que leas y veas los documentales que han mandado aquí, mírate el que nos mando Angelica, muy bueno, para obtengas cultura.
85 Darío // 16 de Noviembre de 2009 a la(s) 11:28 pm
De todas las tarugadas que escribes, Andresito, la única que por cortesía valdría la pena contestar es la siguiente:
Si quieres tener sólo opiniones, nada que decir: es tu boleto y haz lo que se te pegue la gana.
Pero si estás pretendiendo hablar sobre un tema qué no conoces y que nunca has estudiado en forma, la mínima coherencia y honestidad intelectual (¿te dicen algo estas palabras, Andrés?) te obligarían a una de dos cosas:
a) Estudiar en forma y en fondo el tema en cuestión, con el tiempo y el esfuerzo que eso significa; o
b) Leer libros sobre el tema, manuales de divulgación científica, hablar con expertos en el tema, y aceptar que tu conocimiento tiene un límite que da el conocimiento del diletante (búscate la definición en el diccionario, vamos, esfuerzate un poco) y que bajo ninguna manera podrá compararse al conocimiento del profesionista y que por lo tanto existen cosas de las cuales mejor ni hablar, por mucho que puedan afectar nuestros más profundos deseos y pensamientos.
Y al final de cuentas, Andresito, lo que digo sobre el punto b) se aplica en todas las disciplinas. Y algo que he visto es que tú y Angélica y demás fauna que los acompaña son incapaces de realizar a) por qué les da weba (tus palabras) o de quedarse en b) por soberbios y pedantes. Nada, ABSOLUTAMENTE NADA de lo que tú y la otra escriben es nuevo, repiten cual pericos cosas que al menos los literalistas bíblicos y los del diseño inteligente han puesto de manera más elegante (la misma gata revolcada) y encima se las dan de muy listos.
Solamente dan pena ajena.
86 Andres // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 12:50 am
“b) Leer libros sobre el tema, manuales de divulgación científica, hablar con expertos en el tema, y aceptar que tu conocimiento tiene un límite que da el conocimiento del diletante…”
Ay Dariito, como que no entiendes, que eso es lo mismo que yo te estoy diciendo a vos, vos la criticas por que decís que es psicóloga y le preguntas que por que se sale de su ámbito de estudio, y yo te estoy diciendo que ella puede investigar perfectamente acerca del tema y hablar con expertos, en la materia, y por consiguiente no necesita de ningún titulo universitario, para tener conocimiento del tema.
”y que bajo ninguna manera podrá compararse al conocimiento del profesionista…”
¿de verdad?, pss que raro por que Bill Gates no tienen ningún titulo universitario, ni siquiera es ingeniero en sistemas, sin embargo el 70% de los ingenieros en sistemas del mundo están trabajando para el.
“Nada, ABSOLUTAMENTE NADA de lo que tú y la otra escriben es nuevo, repiten cual pericos cosas que al menos los literalistas bíblicos y los del diseño inteligente han puesto de manera más elegante (la misma gata revolcada) y encima se las dan de muy listos.”
A bueno, ustedes siguen con lo mismo desde hace 150 años, sin haber avanzado en absolutamente nada, y aun así se atreven a decir que somos como “pericos”.
“Solamente dan pena ajena.”
Y tú crees que no nos da pena que ustedes crean que son los mutantes de una ameba.
87 Darío // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 12:57 am
jojojojojojo Andresito
Háblame cuando tengas algo interesante que decir, niño.
Que estés bien.
88 ralvar // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 5:02 am
“..ya se sabe que la evolución es un dogma de fe a ciegas…”
“…es imposible darles argumentos científicos a los evolucionistas ya que ellos se basan solo en la fe, y ningún argumento científico es valido para personas con tanta fe
A los evolucionistas no les importa que se les den argumentos científicos que les demuestre que su fe no es ciencia, a ellos solo les interesa mantener sus creencias, así que uno diciéndoles y argumentándoles, jamás los va a poder convencer así que mantenerse en debates con ellos no es mas que una total perdida de tiempo.”
Al leer estos párrafos pensé que había entrado en un blog cómico, por lo de “el evolucionista tiene fe y el creacionista habla de ciencia”.
Pero no, iba en serio, entonces me dije, debe ser una manada de adolescentes queriendo incomodar a alguien, por lo de utilizar las palabras dogma, religión, creencias, etc, sin respetar sus definiciones, armando frases sin sentido.
Pero no, iba en serio, son, aparentemente, adultos (por la edad) que están discutiendo.
Llegando a esta conclusión, debo decir que no solo no están en condiciones, por el momento, de discutir de ciencia sino que no están en condiciones de discutir, pues tienen problemas con el lenguaje, se ve que muchos de los términos que utilizan desconocen su significado, o lo que es peor, quieren darle otro significado del que realmente tienen.
Otra cosa que quería decirles, mis adultos adolescentes, es que descalificar al evolucionismo porque es un dogma de fe, para ustedes es un suicidio, ¿no se dan cuenta? esto es realmente muy gracioso.
Nunca me imaginé encontrarme con un sitio de un nivel tan bajo en las respuestas (de adolescentes, como el presentar videos, realmente ridículo para un adulto) a los argumentos bien presentados por gente contraria a las ideas de este lugar (les cuento algo por si no se dieron cuenta, no refutaron nada de lo expuesto, de forma seria, obviamente).
En síntesis y para terminar ustedes son el perfecto ejemplo de la frase que dice:
“Es más fácil creer que pensar”, y yo le agrego al final, “CUIDADO”, como una advertencia, no para ustedes, sino para lo que pensamos distinto.
89 Andres // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 6:03 am
“jojojojojojo Andresito
Háblame cuando tengas algo interesante que decir, niño.
Que estés bien.”
Pero que estas diciendo pibe, vos ¿estas loco o que?, entraste a este blog sin decir absolutamente NADA CIENTIFICO, lo único que hiciste todo el tiempo fue cuestionar a Angelica, y aun así decís que te hable cuando tenga algo interesante que decir, pibe anda tomate un vaso de agua y reflexiona lo que decís.
P.D: igualmente que estés bien, cuídate y bendiciones.
90 Andres // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 6:14 am
Bueno ralvar, evidente mente estas obsesionado con los “adultos adolecentes”, utilizaste la palabra unas varias veces, de ahí en adelante lo único que se merece contestar es que la evolución si es una creencia de fe, y segundo vos decís:
“les cuento algo por si no se dieron cuenta, no refutaron nada de lo expuesto, de forma seria, obviamente”
Léete todos los links que han mandado y mírate todos los documentales, ahí se refutan, son tantos los tópicos que se refutan de los evolucionistas que hacerte un resumen para que lo leas en este blog seria imposible, por eso anda ve a leértelo.
Y con respecto:
“de adolescentes, como el presentar videos, realmente ridículo para un adulto”
Déjame preguntarte que te parece el video de Phosporos(un evolucionista), que dice: “¡¡Elvis nunca se drogo!!”, anda ojéate ese video que mando un evolucionista, y después hablamos de seriedad.
Saludos.
91 chalo // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 7:22 am
92 ralvar // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 2:39 pm
Andrés:
En tus respuestas lo único que haces es afirmar lo que digo, sin ir más lejos “adolescente” se escribe con “sc”, así que, a estudiar niño, que no manejas ni siquiera un lenguaje apropiado.
O es que es más fácil comenzar a creer y empezar a decir cosas (sin sentido) que evidencian una falta de preparación para lo elemental, por eso copian y pegan sin ninguna elaboración propia, obviamente porque no pueden ni siquiera expresarse correctamente (esto no es solamente para ti), y cuando lo intentan…se nota.
Evidentemente es mucho más difícil estudiar durante años, pero, para qué, no?
El no saber les mantiene en una zona donde creen que saben, pero así lo único que logran es hacer el ridículo pues ignoran que ignoran (espero que esto no sea demasiado difícil de entender para ustedes).
Están cometiendo un error gravísimo ya que, al no saber, creen que saben y al no encontrar una explicación a determinadas cosas (el que ustedes no sepan explicarlo no significa que no haya explicación) saltan a lo sobrenatural (típico del ignorante).
Esto lo llamo “la soberbia de la ignorancia” que hace que sus vacíos cognitivos los llenen con explicaciones mágicas de todo tipo.
Para saber, no incursionen más por sitios pseudo científicos, traten de ser serios.
Resumiendo, estudien (y dejen de ver videos ridículos).
93 Darío // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 2:51 pm
No cabe duda que la ignorancia tiene el sabor de la arrogancia.
94 ralvar // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 2:58 pm
“… adolescentes, utilizaste la palabra unas varias veces, de ahí en adelante lo único que se merece contestar es que la evolución si es una creencia de fe…”
Léete y comprenderás lo que digo.
Armas frases sin sentido, que tiene que ver que yo utilice la palabra adolescente, varias veces, para que concluyas que la evolución sea una ciencia de fe..
Ves que lo que digo es correcto, cuando quieres expresarte, haces el ridículo.
Andrés, hazte un favor y ve a estudiar.
95 ralvar // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 3:08 pm
“…entraste a este blog sin decir absolutamente NADA CIENTIFICO, … ”
Uy Darío, nos equivocamos, ¿este es un blog científico? JEJE
Abrazo
96 ralvar // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 3:10 pm
“…entraste a este blog sin decir absolutamente NADA CIENTIFICO, …”
Uy Darío, no equivocamos ¿este es un blog científico? JEJE
97 ralvar // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 3:13 pm
Perdón por repetir
98 Darío // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 3:36 pm
Hola Ralvar:
El blog sí me parece bueno, pero como ya sabemos de otros blogs amigos, los alucinados esotéricos estilo Andresito o la psicóloga corazón parece sangijuelas obligadas de viaje, al menos por temporadas.
Un abrazo.
99 Darío // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 3:37 pm
Corrección: sanguijuelas
100 ralvar // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 6:33 pm
Darío:
Tienes razón, me disculpo humildemente.
Es que estos zotes me han despistado.
Un abrazo
101 chalo // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:01 pm
HEY RALVAR, SI LO QUE QUIERES ES QUE SE REFUTE LA EVOLUCION, LO HUBIESES PEDIDO ANTES, AQUÍ TE PEGO UN “PEQUEÑO” RESUMEN HECHO POR ORLANDO FEDELI, ANDA LEETELO TODITO DE CABO A RABO.
YA NO PODRAS DECIR QUE NO REFUTAMOS LA EVOLUCION.
EVOLUCIONISMO, FE RELIGIOSA DISFRASADA DE CIENCIA.
Orlando Fedeli
Orlando Fedeli
Fábio Vanini, biólogo
Marina Marques Vanini, doctoranda en Biología
Marcelo Murai, Maestro en Biología
Luciana Kauer Murai, graduada en Biología
Dr. Daniel Almeida de Oliveira, Médico
Quant à la réalité de l’évolution organique, ma croyance est inébranlable… Il n’en est pas moins vrai que les explications clasiques de la genèse des espèces sont loin de contenter tous les esprits. Pour ma part, je les tiens toutes pour des contes de fèes à l’usage des adultes… Il faut avoir le courage de reconnaître que nous ignorons tout de ce mécanisme”
(Jean Rostand, Ce Que Je Crois, Graset, Paris, 1953).
[”En cuanto a la realidad de la evolución orgánica, mi creencia es inquebrantable. No deja de ser verdad que las explicaciones clásicas de la génesis de las especies están lejos de contentar todos los espíritus. De mí parte yo las considero todas como cuentos de hadas para uso de adultos…. es preciso tener el coraje de reconocer que ignoramos todo sobre ese mecanismo”]
(Jean Rostand, Lo que yo creo, Graset, Paris, 1953)
(Jean Rostand fue Premio Nobel de Medicina y defensor del evolucionismo)
I - EVOLUCIONISMO Y RELIGION
1 - EVOLUCIONISMO Y RELATIVISMO
El evolucionismo es uno de los “dogmas” de la mentalidad moderna.
Extrapoló el campo puramente biológico, y es aplicado a todo: nada es más considerado estable, pues que se cree que todo evoluciona. En este sentido, la creencia en el evolucionismo puede ser señalada como una de las causas del relativismo triunfante en nuestros días. No habría ningún valor absoluto. Ni verdad, ni moral, ni belleza, ni religión, ni dogmas, nada tendría estabilidad, pues que todo estaría bajo la ley de la evolución, esta sí, tomada como siendo absoluta.
Por tanto, el evolucionismo actual es más que una teoría biológica: es un principio absoluto — un dogma religioso– de una metafísica relativista. Y he ahí una contradicción sintomática y reveladora: ¡el relativismo se fundamenta en un principio absoluto!
La amplitud atribuida al evolucionismo es de tal porte metafísico que — como no podía dejar de ser — alcanza la esfera religiosa: el propio Dios es considerado como un eterno devenir, y no como el Ser inmutable, “Aquel que es” (Ex. III, 12).
El Padre Teilhard de Chardin — que Stephan Jay Gould juzga haber sido el principal responsable por la famosa fraude del Hombre de Piltdown (Cfr. JAY GOULD, Stephen, La Conjura de Piltdown, in La gallina y sus dientes, ed. Paz y tierra, São Paulo, 1992, pp. 201 a 226, y, del mismo autor, El Pulgar del Panda, Martins Fontes, S. Paulo, pp. 95 a 109) — declaró:
“¿La evolución es una teoría, un sistema, o una hipótesis?”
“Es mucho más que eso. Es una condición general a la cual se deben doblegar todas las teorías, todas las hipótesis, todos los sistemas; una condición a que deben dar satisfacción en adelante para que puedan ser tomadas en consideración y para que puedan ser ciertas”. (TEILHARD de CHARDIN, O fenómeno Humano, p. 245).
Julian Huxley, por su vez, muestra cómo el dogma de la evolución se impone como el fundamento de la moderna religión relativista:
“En el tipo de pensamiento evolucionista, no hay lugar para seres sobrenaturales (espirituales) capaces de afectar el curso de los acontecimientos humanos, ni hay necesidad de ellos. La tierra no fue creada. Se formó por evolución. El cuerpo humano, la mente, el alma, y todo lo que se produjo, incluyendo las leyes, la moral, las religiones, los dioses, etc., es enteramente resultado de la evolución, mediante la selección natural”. (Cfr. HUXLEY, J. Evolution after Darwin, p. 246, apud OSSANDON VALDÈS, Juan Carlos, En torno al concepto de evolución, artículo en la revista Philosophica, de Santiago de Chile, Suplemento doctrinario de la revista Jesus Christus, número 50, de Buenos Aires).
Creemos que estas afirmaciones de Teilhard de Chardin y de Huxley sean suficientes - más allá del examen de lo que ocurre hoy - para confirmar lo que dijimos arriba: el evolucionismo es el dogma fundamental del relativismo moderno.
Hoy, ese dogma es inducido por repetición continúa y por embebecimiento a todos, ya que toda la sociedad lo respira continuamente.
En el artículo del profesor Ossandón Valdés, encontramos una cita de J.C. Mansfield en la cual pide que:
“los estudiantes secundarios sean embebidos del pensamiento de la evolución de tal modo que se acostumbren a pensar todo en términos de proceso, y no en términos de situación estática”.
Evidentemente es lo que se ha practicado a escala mundial, para crear en los jóvenes una mentalidad relativista.
2 - EVOLUCIONISMO: el concepto y su origen
Evolucionar es término que proviene del latín evolvere que significa desarrollar algo que estaba envuelto. Evolucionar es hacer germinar lo que ya existía potencialmente en algo.
Por Evolucionismo se entiende la doctrina que afirma que los seres vivos provinieron de la materia inorgánica, y que de las plantas se originaron los animales, y, por fin, de los animales habría provenido el hombre. Siempre, pues, de lo menos habría venido lo más, del inferior, por germinación, habría venido lo superior.
Según los científicos presentes en el Congreso de Chicago, en 1959, a fin de conmemorar el centenario de la obra de Darwin, el concepto de evolución sería el siguiente:
“La evolución puede definirse, en términos generales, como un proceso unidireccional e irreversible que, en el transcurso del tiempo, genera novedad, diversidad y niveles de organización más elevados”. (Apud OSSANDON VALDÈS, art. cit. p. 7).
Esa conceptualización es bien diversa de aquella que tenía Darwin, pues no hace referencia alguna a la selección natural. Volveremos al tema, más adelante.
Actualmente, son consideradas diversas definiciones como “cambio de frecuencia génica”, “cambio harmónico”, “descendencia modificada”, etc. Se evita tratar la evolución como un desarrollo en forma de línea genealógico, lo que daría pronto una idea de progreso. Como los científicos no consideran, por lo menos académicamente, evolución como “progreso” de los seres, se utiliza la idea de árbol filogenético, con ramas que derivan de ancestros comunes. Sin embargo, en principio, recae exactamente sobre el mismo fundamento.
Aunque el termino Evolución esté, hoy, estrechamente ligado a Darwin, no fue él su inventor.
En la Antigüedad, la filosofía de Heráclito — típicamente gnóstica — ya negaba la existencia de sujeto en los cambios, afirmando que la única realidad era el cambiar, o el devenir.
En la Stoa, Zenón y sus discípulos defendían, también, la ilusión de la realidad del mundo material visible.
Todas las sectas gnósticas de todos los tiempos creían que la divinidad era un perpetuo fluir, y que, por eso, toda realidad era mutable. Para los gnósticos el Dios que se presentó a Moisés — el Dios que se decía inmutable — era el demiurgo creador del mundo material y del mal. Ese Demiurgo malo sería el defensor de falsos valores inmutables.
En los siglos XVII y XVIII, con el recrudecer del gnosticismo, que se alimentó en el cabalismo gnóstico de Jacob Boehme, se difundió en los medios místicos y esotéricos, la idea de evolución universal. Para esas sectas cabalistas y gnósticas, el proceso de auto-manifestación de Dios incluiría no sólo al universo, sino también a la Historia.
“Hoy, cuando hay una discusión apasionada sobre el evolucionismo soteriológico del Padre Teilhard de Chardin, es preciso recordar que el término evolución no fue inicialmente introducido por los sabios de las ciencias naturales del siglo XIX en torno de Charles Darwin, sino que el término fue utilizado, como término teológico y soteriológico, por los teósofos del siglo XVIII. Así, fue adoptado por los filósofos del idealismo alemán Hegel, Schelling, Baader, como término soteriológico, para describir el proceso teogónico, en el cual Dios se manifiesta a sí mismo tanto en el universo como en la soteriología “a fin de que Dios sea todo en todos” (I Cor. XV, 28). Este versículo de San Pablo que es tantas veces citado por Teilhard de Chardin, es el versículo favorito de Schelling, de Baader y, antes de ellos, de Oetinger. Fue Baader quien publicó un escrito sobre “El evolucionismo y el Revolucionismo, o sobre la evolución positiva y negativa de la vida en general y de la vida social en particular” en los Anales de Baviera, 1834, nº 28, p. 219-224 y nº. 62, p. 483-490″. (BENZ, Ernst, Les sources mystiques de la philosophie romantique allemande, Vrin, Paris, 1968, p. 58).
Curiosamente, hoy, el dogma de la evolución es aceptado por casi todos sin ningún examen más profundo. En el medio estudiantil, es general la aceptación de que el hombre tiene origen simiesco, o de un ancestro común del macaco y del Hombre. Entretanto, nadie se pregunta qué animal irá a ser generado por el hombre en el futuro. Pues si la evolución es ley general y fundamental de la naturaleza, ella hará al hombre evolucionar hacia un estadio que será para el hombre, así como este es para el macaco.
En otros términos, debería surgir un super-hombre.
Esa cuestión, por pensar en la posibilidad de existencia de una raza superior, pone en evidencia la relación del evolucionismo con el nazismo, y por eso casi nadie la aborda. ¿Por qué se deja de mostrar que el evolucionismo fue una de las raíces ideológicas del sistema asesino del nazismo?
3 - EVOLUCIONISMO – PANTEÍSMO Y GNOSIS
También se evita reconocer que el pretendido origen simiesco del Hombre no responde a la cuestión fundamental puesta por la teoría de la evolución: ¿de dónde vino el universo?
La negación de que el hombre fue creado por Dios trae encajada la negación de creación del universo. Si el hombre tiene origen animal, ¿de dónde vino vida, y de dónde vino la materia prima del universo?
¿El universo siempre existió y siempre existirá? ¿La materia es eterna? ¿La materia es infinita? ¿La materia es omnipotente? ¿La materia es Dios?
Un evolucionismo coherente desemboca necesariamente en el panteísmo, pues que debe admitir que la materia siempre existió, por tanto, que ella es eterna, infinita y omnipotente. Lo que significa dar a la materia las cualidades propias de Dios. En cuanto al ateísmo - inclusive el de Darwin - sólo enmascara un panteísmo subyacente. El ateo es un panteísta que no osa confesar que se cree el propio Dios.
Si el evolucionismo negara la divinidad de la materia universal, necesariamente, entonces, deberá caer en la Gnosis, esto es, si no acepta que la materia es divina, tendrá que admitir que, en el interior de ella, reside, o mejor, que en ella está preso un espíritu que, a través de la evolución, busca liberarse de la prisión de la materia, lo que es la sustancia del pensamiento gnóstico.
Entre el Panteísmo y la Gnosis, los evolucionistas han oscilado, pero, en ambos casos, el evolucionismo cae siempre en un problema religioso.
De cualquier modo, aunque muchos evolucionistas superficiales no se den cuenta del problema, él existe: el evolucionismo biológico sirve sólo de biombo táctico, para un sistema más que metafísico, para un sistema religioso.
De ese cuestionamiento religioso profundo escondido en el vientre de las teorías evolucionistas es que proviene el “fervor” de adhesión a las tesis evolucionistas, y, a veces, la furia de que son tomados los evolucionistas, cuando se cuestiona el dogma-tabú del darwinismo.
Y esta adhesión incondicional a un “dogma” indemostrado es la que explica porqué la teoría de la evolución es aquella que cuenta en su historia con el mayor número de fraudes y escándalos en la historia de la ciencia. Veremos, más adelante, algunos de los fraudes perpetrados por científicos famosos para “arreglar” la prueba de la evolución que no encontraron en la naturaleza. Ahora bien, bastaría conocer que una teoría intentó ser comprobada fraudulentamente, para que se desconfiase de ella. Con el evolucionismo esa regla no es aplicada. A pesar de esa teoría haber tenido más fraudes que pruebas, continúa siendo presentada como verdadera, a punto de que, recientemente, el propio Papa Juan Pablo II haberla defendido como verosímil si no como cierta (Juan Pablo II, discurso a la Academia Pontificia de Ciencias, 1997).
También es interesante notar cómo términos religiosos son comunes en los textos de los defensores de la evolución. Véase, por ejemplo, como el famoso evolucionista Stephan Jay Gould habla de “ortodoxia” y de “apostasía”, de “herejía”, de “dogma”, de “devoción”, etc. al tratar de la adhesión, desvío o repudio de la teoría de la evolución (Cfr. Stephan Jay Gould, El Pulgar del Panda, ed cit. pp. 167-168-169).
Paul Lemoine escribió:
“La evolución es una especie de dogma, en el cual sus sacerdotes ya no creen más, sin embargo lo mantienen para el pueblo: es preciso tener coraje para decir esto a fin de que los hombres de la futura generación orienten sus investigaciones de otro modo” (Encyclopédie Française, Tomo V, p. 5-82-3, 5-82-8, 1938, apud P. TROADEC, op. cit. p. 37).
Jean Rostand tiene la misma posición religiosa frente a la evolución, cuando afirma:
“Creo firmemente… que los mamíferos proceden de los lagartos, y los lagartos de los peces, sin embargo, prefiero dejar en lo vago el origen de estas escandalosas metamorfosis a añadir a su inverosimilitud la de una interpretación ilusoria” (Apud Ossandón Valdés, op. cit. p. 15).
Para Rostand, el evolucionismo es más religioso que científico, porque: “deliberadamente deja sin respuesta la formidable cuestión del origen de la vida y…sólo propone soluciones ilusorias al problema, no menos formidable, de las transformaciones evolutivas”. “Aún estamos esperando una sugestión suficiente a respecto de las causas de las transformaciones de las especies”…”Cuando hablamos de evolución suponemos la existencia de una naturaleza imaginaria, dotada de poderes radicalmente diferentes de todo lo que es conocido científicamente” (Jean Rostand, apud G. Salet, citado por Ossandón Valdés, op. cit. p. 15).
Errol White, especialista de biología acuática, escribió:
“Aún ignoramos el mecanismo de la evolución a pesar de la súper confianza alardeada en algunos sectores, y probablemente ni haremos posteriores progresos en este punto, por medio de los clásicos métodos de la Paleontología y de la Biología; y ciertamente no avanzaremos en el asunto saltando por encima y por debajo y gritando: “Darwin es Dios, y yo, Fulano de Tal, soy su profeta” (Cfr. Duane T. Gish, “Evolution: the Challenge of the fósil Record, Creation-Life Publishers, El Cajón, 7a. ed. 1992, p. 68).
Lynn Margulis, profesora emérita de Biología de la Universidad de Masasuchets considera que, la Historia acabará por considerar el neo-darwinismo como “una pequeña secta religiosa del siglo XX, dentro de la fe religiosa general de la biología anglo-sajona” (C. Mann, “Lynn Margulis,: Science’s Unruly Earth Mother”, In Science, 1991, n. 252, pp 378-381, apud Michael Behe, “A Caja negra de Darwin” Jorge Zahar Editor, río de Janeiro, 1996, p. 35).
Otros autores conocidos como defensores del evolucionismo admiten que el darwinismo no es científico, o aún que el evolucionismo es más una fe que una ciencia.
Así N. Macbeth, dice textualmente “El darwinismo no es ciencia” in American Biology Teacher Noviembre de 1976, p, 496, apud Duane T. Gish, op. cit., p. 14).
L. Harrison Matthews, geólogo evolucionista, confiesa:
“El hecho de que la evolución es la espina dorsal de la Biología y que la Biología está entonces en la posición particular de una ciencia fundamentada en una teoría no comprobada, — ¿es entonces una ciencia o una fe? creer en la evolución es entonces el paralelo exacto del creer en una especial creación — ambos son conceptos cuyos creyentes creen como verdad, mas que ni uno ni otro, hasta el presente, fue capaz de probar ” (L.H. Matthews, Introducción para a “The Origin of Species, de Charles Darwin, Dent and Sons, London, 1971,p. XI, apud Duane T. Gish, op. cit. p. 15).
El evolucionismo es entonces el dogma central de una secta de carácter gnóstico, y, como toda secta, es intolerante.
Richard Dawkins, científico ardoroso defensor de la evolución, escribió que los negadores de la evolución son “ignorantes, estúpidos o insanos (o malos — pero yo preferiría no considerar esa posibilidad)” (Apud M. Behe, op cit. p. 251).
John Madox, editor de la revista Nature declaró en su revista: “Talvez no demore mucho para la práctica de la religión ser considerada como anti ciencia” (Apud M. Behe, op cit. p. 252) y “Daniel Dennet compara los creyentes religiosos — 90 % de la población — a animales salvajes, que necesitan ser enjaulados y dice que deben ser impedidos (a través de la coerción, se presume) de informar a sus hijos sobre la verdad de la evolución, que para él es tan evidente” (Apud Michael Behe, op. cit. p. 252).
4 — EVOLUCIONISMO Y FILOSOFIA
La ingenuidad geométrica de algunos “científicos” llega al absurdo de imaginar que el evolucionismo darwiniano es un posicionamiento puramente científico, sin ninguna relación con la historia, con la filosofía o con la religión. Ellos imaginan que el evolucionismo surgió apenas, y tan sólo, de los estudios científicos de Darwin y de sus seguidores, todos herméticamente aislados en sus laboratorios, profilácticamente preservados de cualquier contagio metafísico o teológico.
Separando, de este modo, el darwinismo de su contexto histórico y cultural, quedan imposibilitados de tener verdadera comprensión del problema y de su significado histórico.
En verdad, el evolucionismo es un capítulo injertado en la Historia de la Filosofía y en la Historia de la Religión, el Occidente. Sólo puede ser verdaderamente entendido en su contexto cultural.
“(…) el pensamiento evolucionista de Darwin no era una simple hipótesis científica que ocurrió para combatir ideas religiosas admitidas en ciertas cuestiones de hecho. Era, antes, el producto y, una parte esencial, de una Weltanschauung — una visión del mundo — próximamente ligada a la producción de la revolución industrial y a las revoluciones políticas, principalmente a la Revolución Francesa, estos grandes acontecimientos históricos desarrollados entre los años 1776 y 1848”. (Howard E. Gruber, op. cit. p. 47). Por tanto, el darwinismo sólo puede ser entendido como parte de una “visión del mundo” — de una Weltanschauung — y de una Weltanschauung revolucionaria.
El propio Darwin, en su Autobiografía confiesa que fue al leer una obra de Malthus sobre población que tuvo la idea de la selección natural, a través de la lucha por la sobrevivencia, la cual haría ser eliminado siempre el más débil.
Stephan Jay Gould, defensor de un evolucionismo reformado, citando los últimos estudios de Howard E. Gruber y Silvan S. Schweber sobre la vida de Darwin muestra como o fundador del evolucionismo moderno no se fundamentó en la biología para establecer su teoría.
“Al leer la narración pormenorizada de Schweber de los momentos que precedieron a la formulación de la teoría de la selección natural por Darwin, fui particularmente tocado por la ausencia de influencias decisivas a partir de su propio campo, la biología. Los precursores inmediatos fueron un científico social [Comte], un economista [Adam Smith] y un estadístico [Adolph Quetelet]” (S. Jay Gould, El pulgar del Panda, p.55).
Jay Gould dice que a obra de Schweber demuestra que “las piezas finales [de la teoría de la evolución de Darwin] no surgieron a partir de nuevos hechos de la historia natural, sino de las incursiones intelectuales de Darwin en campos distantes. Al leer una extensa revisión del “Cours de Philosophie positive — el trabajo más famoso del filósofo [Sic!] y científico natural [Sic!] Augusto Comte — Darwin quedó particularmente impresionado con la insistencia del autor en que una teoría adecuada debe ser profética [Sic!] y, en lo mínimo, potencialmente cuantitativa” ( S. Jay Gould, O pulgar del panda, p. 55)
“De hecho, acredito que la teoría de la selección natural debería ser vista como una analogía ampliada - si consciente o inconsciente de la parte de Darwin, no se — a la economía del laisez-faire, de Adam Smith” (Jay Gould, op. cit. p. 55).
Y más:
“La teoría de la selección natural constituye una transferencia creativa, para la biología, del argumento básico de Adam Smith a favor de una economía racional: el equilibrio y el orden de la naturaleza no surgen de un control externo más elevado (divino) o de la existencia de leyes operando directamente sobre el todo, sino a partir de la lucha entre individuos por sus propios beneficios (en términos modernos, por la transmisión de sus genes a generaciones futuras a través del éxito diferencial en la reproducción). (Jay Gould, op. cit. p. 56).
Jay Gould procura minimizar la sorpresa — o el espanto generado por su afirmación — de que la teoría de la evolución no se fundamentó, inicialmente, en descubrimientos biológicos, diciendo:
“Muchas personas se sienten perturbadas al oír un argumento tal: no compromete la integridad de la ciencia el hecho de algunas de sus conclusiones primarias se originasen, por analogías, de la política y de la cultura contemporáneas, en vez de basarse en los datos de la propia disciplina ” (Jay Gould, op. cit. p. 56).
Tales hechos son comprometedores, sí, en la medida en que el evolucionismo ha sido sistemáticamente presentado como una teoría puramente científica y biológica, cuando, en la verdad, no es.
5 - DARWINISMO y MARXISMO
Se la teoría de la evolución darwinista tuvo origen en lecturas filosóficas y económicas de Darwin, sus efectos sólo podrían agradar al materialismo marxista.
En efecto, “Marx fue un grande admirador de Darwin” (Jay Gould, op. cit. p.57).
“Cuando el ”Origen de las especies” apareció, Marx y Engels, estos apóstoles del mundo como flujo, lo saludaron con entusiasmo. En 1860, Marx escribió para Engels: “Aun que desarrollado en crudo estilo inglés, este es el libro que contiene la base de nuestras percepciones en Historia Natural” (Howard E. Gruber, Darwin on Man, The University Chicago Pres1981, p.71).
Marx escribió:
“Es notable como Darwin reconoce, entre animales y plantas, su sociedad inglesa, con las divisiones de trabajo, la competencia, la apertura de nuevos mercados, la “invención” y la malthusiana “lucha por la sobrevivencia”. Es el bellum omnium contra omnes (la guerra de todos contra todos) de Hobbes” (Marx, apud Jay Gould, op. cit. p.56-57). y con la eliminación del más débil. Por tanto, justificando la ley del más fuerte, para la vida humana.
No hay duda entonces de que la doctrina evolucionista es una doctrina capitalista…apreciada, ayer, por Marx, hoy, por los marxistas.
Marx quiso hasta dedicar el segundo volumen de “Das Kapital” a Darwin, tanto lo admiraba. Fue Darwin quien pidió a Marx que no lo hiciera (Cfr. H. E. Gruber, op. cit., p. 72 y Gérard Bonnot, Lo que quedó del darwinismo, entrevista con Jacques Ruffié, autor del libro Traité du Vivant, in O Estado de São Paulo, 9 de mayo de 1982).
Pierre Thuillier, en su libro Darwin et Cie. descubre el ideólogo escondido en el científico:
“El [Darwin] había decidido antes mismo de haber interpretado sus famosas observaciones, que debía formular una explicación global mecanicista”. “Darwin era un militante del ateísmo y del materialismo que tomaba mucho cuidado en esconder sus verdaderas motivaciones bajo las apariencias de un procedimiento científico riguroso. “Debo evitar mostrar a que punto creo en el materialismo, escribe”. (Artículo A noso origen: una antigua y apasionada discusión - L’Expres, in O Estado de São Paulo - Jornal de la Tarde, Cuaderno de lecturas, 13 de febrero de 1982).
Tal vez haya sido entonces para ocultar su activismo materialista y su ateísmo que Darwin no aceptó el homenaje de Marx con la dedicatoria de El Capital.
Gilles Lapouge saca la misma conclusión a respecto de Darwin y de su obra:
“Darwin desea hacer creer que es un esclavo de la ciencia (…) disimula que, en la realidad, partió de una ideología y organizó sus observaciones en el archivo teórico, ideológico que tenía en mente”. (…)
(…)”Debemos añadir lo siguiente: como toda gran ofensiva de la ciencia, la teoría de la evolución está doblemente envuelta en ideología. Por un lado, el propio Darwin confiesa que su visión materialista precedió a la coleta de los hechos. Por otro, porque hace cien años el darwinismo alimenta otras teorías, otras ideologías que extraen del darwinismo justificativas para su filosofía o metafísica”. (G. Lapouge, Darwin y la evolución, artículo in Cultura, Suplemento de O Estado de São Paulo, año II nº. 95, 4 de abril de 1982).
Richard Dawkins, científico evolucionista intransigente, hizo una declaración que vale como una confesión. Dice que Darwin hizo posible al hombre ser un “ateo intelectualmente realizado” (Apud M. Behe, op. cit. p. 252).
Otro célebre evolucionista, Richard Lewontin, confesó: “Nos quedamos del lado de la ciencia, a pesar del patente absurdo de algunas de sus construcciones, a pesar de su fracaso para cumplir muchas de sus extravagantes promesas en relación a la salud y a la vida, a pesar de la tolerancia de la comunidad científica en pro de teorías ciertamente no comprobadas, porque tenemos un compromiso previo, un compromiso con el materialismo. No es que los métodos y instituciones de la ciencia de algún modo nos compelen a aceptar una explicación material de los fenómenos del mundo, mas, al contrario, somos forzados por nuestra previa adhesión a la concepción materialista del universo a crear un aparato de investigación y un conjunto de conceptos que produzcan explicaciones materialistas, no importa cuan contradictorias, cuan engañosas y cuan mitificadas para los no iniciados. Además de eso, para nosotros el materialismo es absoluto; no podemos permitir que el ‘pié Divino’ entre por nuestra puerta.” (New York Reviews of Books, 1987).
La estrecha ligación de evolucionismo con el marxismo es comprobada por lo que cuenta Monseñor O’Hara, Obispo de Yuanling, en la China. Conforme al testimonio de ese Prelado, cuando el llamado Ejército de Liberación comunista de Mao Tsé Tung entraba en una localidad, toda la población era constreñida a participar de un curso de propaganda y adoctrinamiento, y, la primera lección no era sobre la doctrina de Karl Marx, sino sobre el evolucionismo, intentándose convencer al pueblo de que el hombre vino del macaco. (Apud Patrick Troadec, L’Évolucionisme, apostilla francesa, p. 2).
Está claro, entonces, que el evolucionismo no tuvo origen científico sino ideológico y religioso.
Por eso, el evolucionista Y. Dolage declaró:
“ESTOY ABSOLUTAMENTE CONVENCIDO QUE SE ES O NO TRANSFORMISTA, NO POR RAZONES SACADAS DE LA HISTORIA NATURAL, SINO EN RAZÓN DE SUS OPINIONES FILOSÓFICAS” (Apud Patrick TROADEC, L’Évolucionisme, p. 2).
El evolucionismo no nace de una investigación científica imparcial, sino de un ateísmo anterior que pretende, más que probar la evolución, negar que hubo un Creador. El evolucionismo es fruto necesario del ateísmo. Es lo que confiesan varios de sus paladines.
Caullery, en su libro Le point de l’évolution, afirma, sin rodeos:
“Sí, las especies actuales son estables, pero ellas ni siempre lo fueron, si no sería preciso recurrir a un Creador para explicar la aparición de los seres vivos. Ahora, el creacionismo es anti-científico. Por tanto, la transformación de las especies es un hecho” (Apud P. Troadec, op. cit. p.28).
6 - EVOLUCIONISMO Y NAZISMO
Entretanto conviene mostrar algo más: la ligación entre el evolucionismo de Darwin y otras criminales teorías racistas que lo adoptaron, principalmente la doctrina nazi.
Es verdaderamente chocante verificar como las evidentes implicaciones racistas de las teorías de Darwin no son percibidas por los actuales defensores del evolucionismo, y cómo se niegan a admitir la evidencia, cuando esta les es mostrada. El comportamiento de ciertos darwinistas — negando lo obvio - es muy semejante al de ciertos sectarios cuando son puestos frente a una contradicción de ellos con el propio texto bíblico, en el cual dicen basarse. Es actitud típica de fanatismo: negar la evidencia de los hechos, o negarse a sacar una conclusión obvia de un raciocinio cierto.
La doctrina darwinista sometía la evolución a la ley de la sobrevivencia del más apto. Las especies lucharían entre si, y las más débiles, o las menos aptas, perecerían. “La esencia del darwinismo reside en una única frase: la selección natural es la fuerza creadora principal del cambio evolutivo” (Jay Gould, op. cit. p.171).
Más adelante analizaremos más a fondo este principio darwinista. Por ahora, queremos apenas retirar del él las evidentes implicaciones racistas en él incrustadas.
Si es la victoria del más apto que garantiza la continuación de la evolución, es claro que esa ley universal debe ser aplicada también dentro de cada especie. Las varias razas de una especie también estarían sometidas a la ley de la sobrevivencia, y la raza más apta debería eliminar a las más débiles, para que la especie tenga más posibilidad de perfeccionarse y de sobrevivir.
La teoría de Darwin presupone una desigualdad de las razas y una lucha entre ellas para eliminar las que serían inferiores.
Alguien podría alegar no haber pruebas de que Darwin pensase así, y que habría repudiado el racismo. Lo que se discute no es a posible reacción de Darwin ante el nazismo, que acontecería muchas décadas después de su muerte. Lo que procuramos hacer ver es que el evolucionismo trae, en su vientre, las simientes de las leyes racistas de Hitler.
“El propio Darwin (…) habla de razas humanas “inferiores” y cree, siguiendo la expresión de Thuillier, en la “existencia de una jerarquía absoluta de la humanidad” (L’Express, artículo A nossa origem: uma antiga e apaixonada discussão, in Jornal da Tarde - Cuaderno de Programas y Lecturas, 13 de febrero de 1982).
Dice Gilles Lapouge:
“En verdad, Darwin trae en si buena parte de las teorías racistas, si bien que ele tenga sido completamente reacio a cualquier especie de racismo” “El darwinismo, hace un siglo, sirve de justificativa teórica a muchos pensamientos racistas y elitistas” (G. Lapouge, Darwin y la evolución, Cultura, nº 95, O Estado de São Paulo, 4 de abril de 1982).
El propio primo de Darwin — Galton, que era biólogo — propuso que la ciencia asumiese el papel que la naturaleza desempeña en la evolución, seleccionando los elementos más dotados. El quería que la sociedad, a través de la aplicación de métodos científicos, hiciera “con previsión, rapidez y benevolencia, aquello que la naturaleza hace ciega, lenta y sin piedad”. (Apud G. Lapouge, art. cit.).
Galton ya proponía - con base en el darwinismo - los criminosos métodos nazis.
“Otro caso ilustra los venenos camuflados en el seno del darwinismo. Es el de Konrad Lorenz, premio Nobel, y merecidamente considerado uno de los grandes etnólogos de la modernidad. Ahora, Lorenz, que apela constantemente a Darwin, fue un defensor de la selección artificial y de los ideales racistas bajo Hitler. En 1940, bien joven aún, publica un artículo increíble que habla de selección, de pureza racial y hasta mismo de eliminación de los seres moralmente inferiores (…) Pretende, justamente gracias al darwinismo, extender al hombre las leyes del reino animal, lo que haría de la biología la única verdadera ciencia del Hombre, una ciencia al mismo tiempo moral, política, etc.”(G. Lapouge, art. cit.).
Otro ejemplo de darwinista racista, dado por Lapouge, es el de MacFarlane Burnett, que ganó un premio Nobel en 1960. El defiende la tesis de que los progresos de la medicina impiden a la naturaleza seleccionar las especies y los elementos, permitiendo la sobrevivencia de los débiles. También acusa al espíritu democrático de impedir la eliminación de los inferiores.
Lapouge cita el siguiente texto de MacFarlane Burnett:
“Podemos calcular, explica, que, desde la evolución de los primates hasta el final del periodo de los cazadores colectores, casi 90% de los descendientes generados morían antes de alcanzar la edad de la reproducción. al contrario, en las sociedades occidentales, los niños no mueren mucho más. Apenas 5% de los niños, una verdadera miseria, mueren. Esta súbita retracción de la función de trilla propia de la selección natural debe llevar a una acumulación de individuos que podemos llamar inferiores de acuerdo con las normas corrientes relativas a la salud, inteligencia y agresividad”. (MacFarlane Buttler, apud G. Lapouge, art. cit.).
MacFarlane Buttler constatando que,
“es probablemente imposible, hoy, utilizar un medio legal para matar visando la protección de una sociedad”
Concluye que “El internado perpetuo, sea en una prisión, sea en un hospital” sería el medio más apropiado para impedir el crecimiento del número de individuos inferiores. (Cfr. G. Lapouge, art. cit.).
Se sabe, también, que el eugenismo, bastante difundido en el inicio del siglo XX, debe soporte “científico” a los millares de esterilizaciones en masa, en Europa y Estados Unidos, entre locos, enfermos e indigentes. En total, fueron 375.000 esterilizaciones en Alemania nazi, y – pasmen – 30.000 en los Estados Unidos, entre 1927 y 1972 (Razón y revolución: Filosofía marxista y ciencia moderna; A. Woods & T. Grant, fundación F. Engels, 1995). Uno de sus mayores abogados fue el conceptuado Ronald Fisher, científico inglés de fundamental importancia para las teorías seleccionadoras del inicio del siglo XX.
Hasta parece una pesadilla! A que consecuencias absurdas conduce el darwinismo! por los frutos se conoce el árbol. Por las absurdas consecuencias, se comprende el error del principio.
¿Pero por qué no se divulgan ampliamente esas consecuencias, que manifiestan lo que estaba oculto en la simiente plantada por Darwin?
7 - EL EVOLUCIONISMOACTUAL y las FILOSOFIAS DIALÉTICAS
La selección natural, motor de la evolución, también tiene fundamento filosófico. Jay Gould muestra que Darwin, al aceptar los presupuestos filosóficos en su tiempo, adoptó el principio de que “natura non fac saltum”, lo que lo llevó a afirmar que la evolución es lenta y pasa, de etapa en etapa, hasta la formación de una nueva especie. Ahora, es universalmente aceptado, hoy, que esto es falso, pues en el registro fósil no se encuentran vestigios de la evolución lenta. Cuanto más ella fuese lenta y cuanto más tiempo durase, más se encontrarían fósiles intermediarios entre dos especies. ¡Y eso no se da!
Por eso, Jay Gould dice que necesitó recurrir a otro modelo filosófico para justificar la evolución repentina de una especie para otra, como la expone en su hipótesis de “evolución puntuada”.
¿Y a qué filosofía recurrió Jay Gould? ¡A la filosofía dialéctica de Hegel y Marx!
Veamos o que dice o líder del evolucionismo de nuestros días.
“El registro fósil no ofrecía cualquier apoyo al cambio gradual: faunas enteras habían sido erradicadas durante intervalos de tiempo extremamente cortos. las nuevas especies aparecieron en el registro fósil casi siempre de manera abrupta, sin eslabones intermediarios a los antepasados en las rocas más viejas de la misma región” Jay Gould, El pulgar del panda, p. 161; el subrayado es nuestro).
“La extrema rareza de las formas de transición en el registro fósil permanece como “secreto del negocio” de la paleontología. Los árboles genealógicos que adornan nuestros manuales tienen datos apenas en las puntas y en los nudos de sus ramas; el resto, por más razonable que sea, es inferencia, y no evidencia de fósiles. Entre tanto, Darwin se aferró tanto al gradualismo, que comprometió toda su teoría (…) (Jay Gould, op. cit. p. 163).
“Si el gradualismo es más un producto del pensamiento occidental que un hecho de la naturaleza, entonces deberíamos considerar filosofías alternativas de cambio para ampliar nuestro universo de preconceptos constreñidores. En la Unión Soviética, por ejemplo, los científicos son entrenados en una filosofía del cambio muy diferente — las denominadas “leyes dialécticas”, reformuladas por Engels a partir de la filosofía de Hegel. Las leyes dialécticas son explícitamente puntuativas; hablan, por ejemplo, de la “transformación de la cantidad en cualidad”. Eso puede parecer un poco sin sentido, pero sugiere que el cambio ocurre en saltos largos, que se siguen a una lenta acumulación de tensiones a las que un sistema resiste hasta alcanzar el punto de ruptura. Calienten el agua y ella acabará hirviendo. Opriman a los operarios cada vez más y provocarán la revolución. Elredge y yo quedamos fascinados al saber que muchos paleontólogos rusos defienden un modelo semejante a nuestro equilibrio puntuado”(Jay Gould, op. cit. p. 166).
Son muy importantes eses textos de Jay Gould por las confesiones que cuentan, además de comprobar la facilidad con que científicos de alto nivel pueden incurrir en errores filosóficos groseros. Por ejemplo, el agua calentada no “evoluciona” para vapor de agua. Vapor de agua continúa siendo substancialmente agua, en cuanto la evolución supone un cambio de especie, esto es, de forma substancial.
E también no es verdad que la opresión creciente producirá necesariamente la revolución: los operarios fueron tremendamente oprimidos por el nazismo y por el comunismo estalinista, y no se revelaron. Por el contrario, muchos continuaron apoyando a Hitler y a Stalin hasta el fin. La masa ama a los tiranos y Nerón, Mao y Pol Pot fueron adorados…
Como se ve, Jay Gould confiesa haber adoptado la dialéctica marxista como instrumento útil para confirmar sus tesis evolucionistas.
8 - EVOLUCIONISMO Y MISTICISMO GNÓSTICO
La confesión de Jay Gould de que sólo se salva el evolucionismo por la adopción de un modelo filosófico hegeliano y marxista, esto es, adoptando un pensamiento dialéctico, lanza, más aún, la doctrina evolucionista en la esfera de la Gnosis.
En efecto, a Gnosis es esencialmente dialéctica. su primera ley es a de la igualdad dos contrarios. Para a Gnosis, el Ser evoluciona constantemente porque seria constituido de principios contrarios e iguales.
Además a dialéctica de Engels y Marx es derivada de Hegel. Este, a su vez, confesa que la heredó de Jacob Boehme, el cual se inspiró en la Cabala, que según Gerschom Scholem es la Gnosis judaica (Cfr. Gerschom Scholem, A Mística Judaica (Major Trends in Jewish Mysticism), Perspectiva, São Paulo, 1972, p.).
Dos fueron las fuentes de la filosofía dialéctica de Hegel, ambas de carácter gnóstico: Mestre Eckhart y Jacob Boehme.
“Hegel fue adepto de Boehme desde su juventud, y varias veces lo elogió en sus obras y en sus cartas” (Ernst Benz, op. cit. p. 20).
“Hegel descubrió la base de su interpretación idealista de la realidad en las especulaciones de Mestre Eckhart, en las cuales su amigo (el teósofo) Baader lo había iniciado”(E. Benz, op. cit. p. 14).
Nos cuenta Baader: “En Berlín, frecuentemente yo estaba en compañía de Hegel. un día, en 1824, yo le leí textos de Mestre Eckhart, del cual, hasta entonces, él conocía sólo de nombre. El quedó tan entusiasmado que dio, otro día, toda una conferencia sobre Mestre Eckhart delante de mí, y que terminó con estas palabras:
“Da haben wir es ja, was wir wollen”
“He ahí exactamente lo que queremos, he ahí el conjunto de nuestras ideas, de nuestras intenciones” (E. Benz, op. cit. p.12)
“Hegel introducido personalmente en las ideas de Mestre Eckhart por su amigo Baader, encontró en él a constatación y la confirmación de su propia filosofía del espíritu (…) ele encontró en Mestre Eckhart la forma anticipada y mismo acabada de la especulación metafísica nueva de su tempo” (E. Benz, op. cit. p.12).
Mestre Eckhart y Jacob Boehme tenían una metafísica dialéctica que Hegel adoptó y que el marxismo siguió. Jay Gould en los informa que la teoría del evolucionismo sólo puede ser salva por la dialéctica de Hegel y Marx. con esto ele confirma que el evolucionismo sólo es aceptable y posible con una visión dialéctica y gnóstica del universo.
102 chalo // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:02 pm
II - EVOLUCIÓN Y METAFÍSICA
1 - EL PROBLEMA DEL ORIGEN DE LA VIDA
Lo que es la vida y cual a su origen son dos problemas que, escapando del puro campo biológico, se extienden a la Metafísica y a la Teología. no es de espantar, pues, que las discusiones sobre el evolucionismo resbalen siempre para el terreno religioso.
No mundo, a grande distinción es entre seres racionales y seres puramente materiales.
Acontece, sin embargo, que mismo entre los seres puramente materiales aparece la vida, y que el hombre, aun que dotado de alma racional, espiritual por tanto, tiene también un cuerpo animal. De ahí nacen algunos problemas importantes. Estos son algunos:
1- ¿Qué es la vida vegetal y qué es la vida animal?
2 - ¿tendrían ellas origen puramente material?
3 - ¿Habría en el vegetal y en el animal un principio vital que no fuese estrictamente material?
4 – La solución de esas cuestiones, ¿qué problemas traería para explicar lo que es el hombre?
Con la decadencia de la filosofía Escolástica, al final de la edad Media, dos tendencias se harán marcantes:
1a. - Corriente Materialista - teniendo raíces en la filosofía Nominalista de Ockham, el materialismo adquirió, posteriormente, múltiples formas. En todas, se procuraba dar a los problemas metafísicos una solución de carácter racionalista, cientificista, mecanicista y materialista. No es a la toa que defiende el filósofo nominalista, Ronaldo Fisher, en su libro The Genetical Theory of Natural Selection. (Oxford: Clarendon Pres, 1930; New York: Dover Pubns., 1958).
2a - Corriente Gnóstica - en directa oposición al materialismo, se desarrolló una corriente cuyos orígenes remontan a Eckhart y al misticismo de las sectas medievales, y que, rechazando total o parcialmente la materia, afirman un dualismo que da valor y realidad sólo al espíritu. De fondo platónico y gnóstico, se multiplican las sectas secretas esotéricas, desde que se perdió la seguridad de la Escolástica y la sumisión a la Iglesia y a la primacía de la Fe. Estas sectas, en general, eran anti-racionales, anti-científicas, mágicas, y contrarias a la materia que consideraban prisión del espíritu y producto del Dios del mal.
Con relación al problema del origen de la vida la corriente materialista decía que la causa de la vida era totalmente material. La simple ordenación de la materia tendría el poder de generar la vida. De modo general, las corrientes evolucionistas se afilian al materialismo.
En oposición, la corriente espiritualista y gnóstica, afirma que la vida es la manifestación de un espíritu divino inmerso en la materia y que procura libertarse. Las sectas alquímicas están en este último caso.
A posición de Teilhard de Chardin procura conciliar las dos corrientes, aun que su pensamiento sea típicamente gnóstico.
Ya sea la explicación mecanicista de la vida adoptada por la corriente materialista, ya sea la concepción vitalista y espiritualista de la vida, de la corriente gnóstica, se oponen a la concepción católica y a la Escolástica.
Por reacción al mecanicismo materialista, algunos néo- escolásticos terminaron - por equívoco - tendiendo a dar una solución de tonos vitalistas al problema de la vida vegetal y animal.
Para Santo Tomás, la vida vegetal y animal corresponde a la forma substancial material de la planta y del animal. La doctrina hilemorfista de Aristóteles y Santo Tomás afirma que en todo ser material hay una composición de materia y forma substancial. En los vegetales y animales, la materia es ordenada potencialmente a tener vida vegetal o animal, que les es dada por su forma substancial material. Así, la vida de una planta o de un animal corresponde a su forma substancial. El morir del animal y de la planta es la pérdida de su forma animal o vegetal, apenas eso. En la planta y en el animal no hay entonces ningún principio vital extrínseco a la materia.
El problema es cómo se da la constitución del ser vegetal y del animal por la actualización de la potencialidad de la materia a tener vida. En otras palabras, cómo la potencia de la materia a tener vida es actualizada por su forma, sin la cual ella no es ni vegetal ni animal. Es claro que la pura potencia no existe, y, por tanto no existe la pura materia en cuanto sólo potencia. La materia del vegetal y del animal es la misma materia mineral, esto es, es una materia que tiene ya materia y forma mineral.
Como entonces la materia mineral pasa a ser vegetal?
Para los mecanicistas, la materia mineral, simplemente por su ordenación se transforma en vegetal, esto es, hacerse materia viva.
Para los vitalistas, el vegetal sólo se vuelve tal por la inclusión en él, a partir del exterior, de un “espíritu” el principio vital.
Para la filosofía escolástica, ni el mecanicismo, ni el vitalismo corresponden a la verdad. La materia mineral se vuelve vegetal por la asunción de una nueva forma. Así como la madera es tal por su forma substancial, y pasa a ser ceniza, cambiando de forma substancial por la acción del fuego, así también la materia puramente mineral se hace vegetal, y por tanto viva, por un cambio de forma substancial.
Entretanto, queda responder una cuestión crucial: ¿qué hace a la materia mineral cambiar a forma substancial vegetal?
En la doctrina aristotélica-tomista, nada pasa de potencia para acto de por sí. Todo movimiento exige que el Ser en potencia para una cualidad reciba esa misma cualidad de otro ser que ya la posee en acto.
Habiendo la materia mineral la potencia de hacerse viva por la asunción de una nueva forma substancial, es necesario que esa forma sea dada - por lo menos inicialmente - por otro ser que no sea la pura materia mineral que, estando en potencia para la vida no puede tenerla actualmente.
De hecho, en el Génesis se lee que, al principio Dios dice: “produzca la tierra hierba verde y que de simiente y árboles frutales que den fruto según su especie, cuya simiente esté en ellos mismos para reproducirse sobre la tierra” (Gen, I, 11). Y aún: “Produzcan las aguas reptiles animados y vivientes y aves que vuelen sobre la tierra bajo el firmamento del cielo. Dios creó los grandes peces y todos los animales que tienen vida y movimiento, los cuales fueron producidos por las aguas según su especie, y todas las aves, según su especie” (Gen, I, 20-21).
En el texto del Génesis está dicho que Dios usó la tierra y las aguas como materia, y su orden infundió en la materia la forma vegetal o animal. De paso, conviene notar que el texto del Génesis afirma que cada planta y animal fue creado capaz de dar fruto “según su especie”, y que esta expresión es diez veces repetida en el primer capítulo del Génesis.
Concluyendo, la vida vegetal y la vida animal no son ni el resultado de una ordenación mecánica, ni la inserción de no se sabe bien qué espíritu vital en ellos, sino simplemente la forma substancial vegetal (puramente material) de la planta, y la forma substancial animal (puramente material) del animal.
2 - EVOLUCIÓN Y PRINCÍPIOS DEL SER
El buen sentido y la metafísica enseñan:
1. Que el Ser es idéntico a si mismo. (Principio de identidad). Pan es pan. Piedra es piedra.
2. Que una cosa no puede ser y no ser, al mismo tiempo, bajo el mismo aspecto. (Principio de no-contradicción).
Estos dos principios derivan de la propia noción del ser Absoluto, Dios.
En efecto, conforme demuestran Aristóteles y Santo Tomás de Aquino, repugna a la perfección del ser absoluto la posibilidad de cambio. El Ser perfecto no puede ni hacerse más perfecto, ni decaer de perfección. Dios, siendo puro acto, sin ninguna potencia, es incapaz de cualquier cambio.
Cambiar es pasar de potencia de una cualidad para la realización o posesión de esa cualidad. Dios no tiene potencia pasiva. Luego, Dios no puede cambiar.
Y es impresionante constatar que, aquello que Aristóteles concluyó con su raciocinio, Dios ya lo dijera en las Sagradas Escrituras.
Así, cuando Moisés preguntó a Dios cuál era su nombre, Dios le respondió:
“EGO SUM QUI SUM” [”Yo soy el que soy”] (Ex. III, 14). Dios es aquel que no cambia.
esto fue confirmado por Dios en otros pasajes:
“Ego enim Dominus et non mutor” [”Yo soy el Señor y no mudo”] (Mal..III, 6).
“Non est Dios quasi homo, ut mentiatur: Nec ut filius homini, ut muetur” [“Dios no es como el hombre, capaz de mentir; ni como el hijo del Hombre capaz de cambiar”] (Num. XXIII, 19).
Entonces, el Ser por excelencia es inmutable.
Frente al Ser absoluto, sólo hay dos visiones posibles:
1a. — o se admite lo que El es, como El es;
2a. — o se Lo niega, afirmando que El no existe (ateísmo) y que sólo existe a cambio (Gnosis).
Los seres creados son seres por analogía con relación al Ser absoluto. Todo ser creado tiene cualidades en acto y cualidades que puede llegar a tener, que están en potencia.
Cambio o movimiento es el paso de potencia para una cualidad para la posesión de aquella misma cualidad. cambiar es pasar de potencia para acto, con relación a una determinada cualidad.
Todo ser creado cambia.
Si se niega que los seres contingentes cambian, entonces se los iguala a Dios, cayendo en el panteísmo. Fue este el error de Parménides, al no distinguir los seres por el principio de la analogía, y afirmando entonces que sólo existe el Ser absoluto, inmutable. Al caer en ese error, identificaba el Ser de la piedra con el Ser divino, y tenía, entonces, que negar la evidencia de los cambios.
Heráclito cayó en el error opuesto al afirmar que sólo había cambio sin que existiese un sujeto que cambiaba. De este modo, Heráclito negaba el Ser y caía en la Gnosis.
Los seres creados son análogos, esto es, semejantes al Ser absoluto. En los seres por analogía, algo no cambia y algo cambia.
Cada ser análogo es lo que es, por su forma substancial.
También la forma substancial es capaz de cambios: la madera quemada se vuelve ceniza. Pero ella no puede ser madera y ceniza al mismo tiempo. Ni es capaz de cambiar por sí misma. Para cambiar, ella tiene que recibir la cualidad para la cual está en potencia, de otro ser, que tenga aquella cualidad en acto.
Para el evolucionismo, tal no acontece.
El ser tendría, en sí mismo, una fuerza inmanente que lo llevaría necesariamente a hacer germinar lo que en él ya existía en estado latente.
El primer y único ser sería como una simiente de la cual germinó todo el universo.
Como afirma la dialéctica hegeliana, el Ser es lo que no es, y no es lo que es.
Es la negación, per diametrum, del “Ego sum qui sum ” de la Escritura.
3 - EVOLUCIONISMO Y ANALOGIA DEL SER
Vimos que hay una estrecha relación entre el evolucionismo y una concepción o monista-panteísta del ser, o una visión gnóstico-dialéctica del universo. De cualquier modo, el evolucionismo afirma un igualitarismo metafísico: en el fondo, todas las cosas serían transformaciones de un único ser, o material o espiritual. En ambas las variantes — panteísta o gnóstica - se niega que el universo tenga sido creado por un Dios trascendente.
Por otro lado, la afirmación de que todo, en el fondo, es una sola realidad, redunda en una negación de la analogía del ser.
En efecto, en el universo constatamos una jerarquía metafísica.
Todo lo que existe es ser, pero no es ser del mismo modo. El concepto de ser no es ni unívoco, ni equívoco, sino análogo.
Así, el pié de una silla, el pié de un animal y el pié humano tienen algo en común: todos sustentan algo. Entretanto, el pié de la silla sólo es “pié” en la medida en sustenta a silla, del mismo modo que el pié sustenta el cuerpo humano. El pié de la silla ni tiene vida, ni tiene las cualidades múltiples de un pié de verdad. El “pié” de la silla sólo es “pié” por comparación, por analogía con el pié humano.
El “pié” de un animal se parece más con el pié humano, porque tiene vida y más otras funciones semejantes a las del pié humano. En razón de aquello que difiere de un pié humano es que se le da el nombre de pata, y no de pié. Pié verdadero, es sólo o del Hombre. Pié de la silla y pié de animal son pies por analogía o semejanza con el pié humano.
Del mismo modo, todo lo que existe es ser. Sin embargo, las cosas que encontramos en el universo apenas tienen el ser. No son el Ser.
Ser, en sentido propio y absoluto, es aquello que existe por si mismo, que es inmutable, eterno y infinito. En sentido estricto, sólo Dios es Ser. Las cosas que Dios creó son semejantes a El en grados diversos. En la medida en que una cosa posee cualidades en acto, en esa misma medida se parece con el Ser y es ser.
Así las cosas puramente materiales tienen la menor analogía con el Ser absoluto, y son, pues, el menor grado de ser posible. Ya los vegetales, además de existir, tienen vida. En el hombre, la forma racional lo hace una imagen de Dios, y, por eso, el Ser humano es mucho más semejante al Creador. Los ángeles, por fin, siendo puros espíritus, se parecen más con Dios que el hombre. Hay, pues, una escala metafísica en el universo, cada reino transcendiendo al inferior, del mismo modo - no en el mismo grado — que Dios transciende el universo creado.
Para el evolucionismo, no existiría realmente una jerarquía metafísica, pues lo que es hoy una piedra, con el tiempo y gracias a la evolución se volverá, ser vivo, ser racional, y - ni todos lo dicen explícitamente como lo hace Teilhard de Chardin - finalmente se volverá Dios.
El evolucionismo supone - y a veces predica — que hay un verdadero monismo metafísico. Y es esta concepción monista y igualitaria del ser que revela su fondo religioso. Cuando el evolucionista considera que sólo existe la materia en perpetua e infinita evolución, se afilia al monismo panteísta. Cuando el evolucionismo considera que la realidad última de las cosas no es la materia, sino un espíritu aprisionado en ella y que intenta liberarse de ella a través de la evolución, él es una expresión de la Gnosis con ropaje “científico”. De cualquier modo, el evolucionismo es la expresión de una concepción igualitaria del ser, negando la analogía del ser, así como cualquier trascendencia.
4 - EVOLUCIONISMO Y CAUSA FINAL
El evolucionismo contraría el principio de finalidad. Todas las cosas existentes tienen una finalidad. Ahora bien, los seres racionales tienen una finalidad intencionalmente. Al contrario del Hombre, que conoce sus fines y los busca voluntariamente, los seres irracionales actúan ciegamente. Cada un de ellos busca su fin sin conocerlo. Así, una flecha, de por sí, es incapaz de buscar el blanco. Para buscarlo, necesita ser dirigida. Las bolas del juego de billar sólo pegan unas en las otras, buscando el encajonamiento de una de ellas, porque alguien inteligente les de la dirección y la fuerza. Ellas necesitan de un agente intencional.
Siendo así, no se explica el inmenso orden del mundo no racional en busca de un fin, si no existiese un agente inteligente que diseccionó todo el orden universal, apuntando a un fin último.
Este argumento teleológico - que es la quinta vía de Santo Tomás probando la existencia de Dios, fue desarrollado por varios pensadores, con variaciones de ejemplos, en el transcurso de la Historia.
Si una nave interplanetaria descendiese en otro planeta y allí encontrase una simple flecha, todos los evolucionistas clamarían - y con razón - que esa flecha probaría la existencia de vida inteligente fuera de la tierra. Con razón, sí, porque sería imposible a la flecha haberse constituido sin la acción de un ser inteligente.
Ahora bien, lo que los evolucionistas estarían aplicando, en ese caso, sería el conocido argumento del reloj y del relojero. Si existe reloj, tiene que haber existido un relojero que lo construyó.
Así también, si existe orden en el universo es porque existe un Ordenador sapientísimo que estableció ese orden.
Michael Behe, en su muy buen libro “La Caja negra de Darwin” que ya citamos, hace innumerables aplicaciones de ese mismo principio de finalidad.
Conforme a ese autor, ningún sistema irreductible podría evolucionar. El llama sistema irreductible a todo aquel que es constituido de múltiples partes, todas absolutamente necesarias para que el sistema alcance su objetivo.
Bien didácticamente expone este principio con el ejemplo bien simple de una ratonera, cuyos componentes son todos absolutamente necesarios para que alcance su finalidad. Una ratonera jamás podría evolucionar, porque, faltando o no estando plenamente realizadas sus partes ella sería absolutamente inútil.
Del mismo modo, explica Michael Behe, el ojo humano, una célula, una simple ceja celular, son sistemas irreductibles extremamente complejos, en los cuales la falta de cualquier elemento constituyente, o el no desarrollo completo de las partes constituyentes, tornaría el sistema completamente frustrado e incapaz de existir, y, por tanto, incapaz de alcanzar el fin para el cual existe. Luego, concluye, Behe, la macro evolución es imposible y jamás se dio. (Cfr. Michael Behe, La Caja negra de Darwin, Zahar, río, 1996)
5 - EL PROBLEMA DE LAS ESPECIES Y LOS UNIVERSALES
Darwin dio a su obra más importante el título de “El origen de las especies”. El pretendía explicar cual es el “origen” de las especies, esto es cual habría sido la causa eficiente del surgimiento de las especies. No lo hizo. Porque decir que el hombre viene del macaco, por evolución, no responde, sino que apenas disloca el problema, en el tiempo. ¿Y el macaco, de dónde vino? ¿Y el primer ser?
Darwin quería negar Dios y, lógicamente, sólo podía transferir para la materia bruta la eternidad, la infinitud y la omnipotencia activa, propias de Dios. El sólo podía sustituir a Dios por la materia, cayendo en el Panteísmo, caso afirmase que la propia materia tenía las cualidades de Dios; o en la Gnosis, caso afirmase que en la materia estaba aprisionado el espíritu divino.
Así como Darwin no respondió cual había sido, de hecho, el origen, esto es, la causa eficiente del universo, así tampoco no definió lo que eran especies.
La palabra “species”, en latín, significa mirar, visión, rostro, figura, y correspondía a la idea platónica de un ser.
Para Aristóteles la “species” era la forma substancial, esto es, aquello que hace a un ser lo que él es. La especie reúne en su concepto todos los seres que tienen la misma forma substancial.
En el fondo, entonces, el término especie es un universal
Desde el final de la edad Media, se discutió con ardor si el universal existía o no.
El gnóstico Mestre Eckhart, renovando la concepción platónica, negaba cualquier valor al ser individual, y afirmaba que sólo existía el universal. Para él, sólo existiría la especie.
Ockham, por su lado, negaba cualquier existencia al universal, defendiendo que sólo existía el Ser individual. Para Ockham, no existirían especies, siendo el universal un puro nombre. De ahí su doctrina ser llamada nominalismo.
Darwin va repetir la tesis nominalista y materialista de Ockham al decir:
“El término especie llega, así, a no ser más que una abstracción mental inútil que implica y requiere un acto de creación distinto” (Darwin, apud Ossandón Valdés, op. cit. p. 9).
E más:
“Considero que el término especie fue dado arbitrariamente, por motivo de conveniencia, para reunir en grupo, individuos que se asemejan íntimamente entre sí”. (Darwin, apud Crowson, Darwin y la clasificación, citado por Ossandón Valdés, op. cit. p.11).
De este modo Darwin escribió un libro — El origen de las especies — no explicando cual es el origen de aquello — las especies — que, según él, no existía.
Los científicos, hoy, llegaron a identificar más de 1.000.000 de especies diferentes, siendo que cerca de 850.000 son de insectos. Entretanto, no llegaron a un acuerdo sobre lo que son especies. Normalmente, ellas son consideradas como “comunidades de reproducción”, esto es, los miembros de una especie sólo se reproducen con otros de su misma especie.
Esta conceptualización moderna es bastante errada porque, al tener en cuenta apenas la cuestión reproductiva, y al dejar de lado los aspectos formales, hace imposible hablar de especie dónde no se de la reproducción, lo que deja sin posibilidad de clasificación todo el universo unicelular, animal y vegetal.
Hay quien afirme que especie es el conjunto de los seres que tiene el mismo origen. Pero, si la evolución fuese un hecho, esa conceptualización sería falsa, porque, para los evolucionistas, todos los seres vivos tendrían un sólo origen, y entonces todos formarían una sola especie, lo que es absurdo.
T. Dobhansky afirma que la única cosa cierta es que existen las especies y que estas son aquellas que el sentido común siempre identificó como tales. Dobhansky admite aún que las especies están separadas entre sí por hiatos intransponibles, al punto de no existir seres intermediarios entre ellas. Si hubiese seres intermediarios entre las especies, ellos no tendrían posibilidad de vivir (T. Dobhansky, ” La idea de especie después de Darwin, en Barnett et alii, Un siglo después de Darwin, Buenos Aires, 1982, p. 39, apud Ossandón Valdés, op. cit. p. 10).
El propio Dobzhanski pone un problema para la teoría: ¿cómo un proceso continuo, el de la evolución, puede generar productos discontinuos? (Organic Diversity. In Genetics and the origin of species, 1937).
“Especies son entidades reales en la naturaleza”, es lo que también afirma Eliot Sober (Philosophy of Biology, 1993).
Es exactamente por eso que jamás se vio surgir una nueva especie. Las actuales son las mismas del tiempo de Aristóteles, tales cuales él las describió. No evolucionaron.
Haldane, estudiando la extensión de los osos, llegó a la conclusión que en los últimos 10.000 años no hubo evolución. Hudson Hoagland asevera que:
“las partes del cerebro filogenéticamente antiguas, en oposición al neo-córtex, cambiaron muy poco en los últimos 50.000.000 de años de evolución de los mamíferos”
(H. Hoagland, “Biology, brains and insight”, apud Ossandón Valdés, op. cit. p. 10).
Ossandón Valdés nos hace ver que el problema de los híbridos pone nuevas dificultades para la teoría evolucionista, porque, cuando los híbridos son fértiles, sus descendientes acostumbran tener hijotes que retornan a tener las características formales de las especies originales.
6 - EVOLUCIONISMO Y CAUSALIDAD
El nominalismo de Ockham tenía dificultad en admitir el principio de causalidad. El darwinismo, también nominalista, acaba teniendo graves problemas con la causalidad.
En efecto, toda causa tiene que ser anterior y mayor del que su efecto.
¿En qué sentido mayor?
Ningún efecto puede tener, en sí, algo que no haya recibido de sus causas.
Así, una carga explosiva de potencia x no podrá explotar con una potencia mayor que x. Si tengo fuerza 5 en mi brazo, no podré, yo solo, levantar un peso mayor que 5.
Supongamos que en una heladera existan aguacate, banana y cereza. Podré hacer una vitamina compuesta de aguacate y banana.
ABC > AB.
Esto es posible y lógico. Porque, ahí, la causa es mayor que el efecto.
Supongamos, en un segundo caso que se tenga, en la heladera aguacate, banana y cereza. ¿Sería posible hacer, en la licuadora, una vitamina que contuviese aguacate, banana, cereza, damasco, higo, guayaba, naranja, mexerica, nabo, pitajaya, zapote, vaina y uva?
Evidentemente, no. Porque, ahí, la causa es menor que el efecto.
ABC < ABCDFGLMNPSVU.
Esto es ilógico. Es absurdo. Es imposible que suceda, pues, en ese caso, el efecto sería mayor que la causa.
Ahora, el evolucionismo afirma que la materia inorgánica causó la vida vegetal; que del vegetal provino la vida animal, que es superior a la vida vegetal; que de la vida animal vino el hombre con vida racional.
Mineral < vegetal < animal < hombre
Conforme al evolucionismo, el efecto es siempre mayor que la causa. El evolucionismo encaja en el segundo caso analizado.
El evolucionismo es ilógico, absurdo y metafísicamente imposible.
La doctrina evolucionista contraría el principio de causalidad.
Es claro que los evolucionistas sólo pueden huir de esta concepción absurda, si consideran que el primer ser a existir, como una simiente, contenía en sí todo lo que iba a ser después germinado por el proceso evolutivo.
Pero, entonces, el evolucionismo tendría que admitir que esta primitiva simiente universal era eterna, infinita y omnipotente, esto es, habría que admitir el panteísmo.
El evolucionismo es una pretensa teoría científica que oculta en su seno una doctrina religiosa.
103 chalo // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:03 pm
III - EVOLUCIÓN de la teoría EVOLUCIONISTA
1 - INTRODUCCIÓN
Las Escuelas Evolucionistas
La Ciencia busca el conocimiento de las leyes naturales. Estas leyes son universales e inmutables. Descubierta una ley, es siempre comprobada por nuevas experiencias. Así, el descubrimiento de la vacuna oral contra el virus que causa la poliomielitis por Sabin permite que siempre esa vacuna impida que alguien sea victima por la enfermedad.
Tal cosa no se dio con el evolucionismo y tal no se da. Jamás fue comprobado por hechos o por experiencias. Peor: fue variando su explicación, a la medida que la ciencia progresaba e iba refutando sus errores. La única cosa que el evolucionismo comprobó es que es una teoría en constante evolución. Lo que no comprueba ni su carácter científico, ni su veracidad.
De cualquier modo que se entienda lo que es una especie, al afirmar que una especie deriva de otra, los evolucionistas tenían que explicar cómo acontecía eso. Desde el inicio, hubo divergencias a respecto de eso entre los evolucionistas, dando origen a varias corrientes o escuelas.
En el decorrer de su Historia, el evolucionismo presentó las siguientes escuelas o corrientes:
1a. — Escuela de Lamarck.
2a. — Escuela de Darwin
3a. – Escuela Néo- Darwinista o Escuela Sintética Moderna
4a. — Escuela del equilibrio puntuado
2 - EL LAMARCKISMO
Para Lamarck (1744-1829), los seres vivos derivarían unos de los otros por la obediencia a dos leyes:
1a. ley de los caracteres adquiridos.
2a. ley de la influencia del medio y del modo de vida
Lamarck escribió dos obras defendiendo su teoría: “filosofía Zoológica” y “Historia Natural de los Invertebrados”.
Según Lamarck, el ambiente en que viven los animales y su modo de vida influirían en ellos de modo a adaptarlos cada vez más y mejor a las nuevas condiciones. Los cambios paulatinos adquiridos en la vida de un animal serían transmitidos a sus descendientes. Es la ley de los caracteres adquiridos.
En la realidad, para Lamarck, las circunstancias ambientales servirían apenas para desencadenar fuerzas inherentes a un organismo, para hacerlo cambiar. Por eso, el Lamarckismo merece, de hecho, el nombre de evolucionismo, pues pretende que principios inherentes al ser vivo son los causantes de su cambio.
Como prueba de su teoría, Lamarck presentaba el hecho de existir, en seres vivos, algunos órganos atrofiados “por falta de uso”, en cuanto otros órganos se desarrollaban más por el uso exagerado de ellos.
Ejemplo típico y famoso dado por la escuela Lamarckista como exceso de uso es el del cuello de la jirafa. Conforme Lamarck, la jirafa, no encontrando alimento suficiente en la superficie del suelo, comenzó a procurarlo en lo alto de los árboles. Para esto, ella fue estando obligada a estirar cada vez más su cuello. De este modo, sus hijos comenzaron a nacer con un cuello cada vez mayor. La pobre jirafa, si hubiese desarrollado su enorme cuello para más fácilmente alimentarse de los más tiernos y altos brotes de los árboles, cuanto más crecía su cuello, más difícil le quedaba tomar agua. Jirafal dilema le habría sido escoger entre estirar el cuello para comer, o encogerlo, para beber más fácilmente.
Ya Cuvier, al hacer el elogio fúnebre de Lamarck, al pié de su sepultura, enterró junto con él su teoría, al señalar que, si es el ejercicio continuo de un órgano lo que provoca su desarrollo, ¿cómo podría haber surgido él, si no podía ejercitarse antes de existir? y, si cuando está semi-desarrollado es inepto para ejercer funciones, ¿para qué serviría el nuevo órgano? Sería, en esa fase, más prejudicial que útil.
Stephen Jay Gould, a su vez, nos cuenta que las avestruces, aún dentro de sus huevos, ya presentan callosidades típicas de las avestruces adultas, y esas callosidades no surgieron por el uso (S. Jay Gould, El Pulgar del Panda, p. 70).
Y la gallina de agua, que vive hace tanto tiempo – si no desde siempre — en los pantanos, no desarrolló una membrana palmiforme en sus patas. No se transformó en palmípeda, aun que eso le habría sido muy útil.
Es falso, por tanto, que la necesidad crea el órgano o lo transforma.
El descubrimiento del ácido desoxiribonucléico y de la corriente del DNA probó que todos los caracteres son heredados por vía genética. Además ya se sabía que innumerables caracteres adquiridos durante la vida jamás son heredados. Así, desde que el mundo es mundo, las mujeres, para generar, pierden la virginidad, y ni por eso sus hijas dejan de nacer en estado virginal.
Completamente refutado por la Ciencia y por la Lógica, la herencia de los caracteres adquiridos del Lamarckismo continúa siendo citada en ciertos libros y en ciertas cátedras, y hasta, veladamente, por connotados autores.
Por ejemplo, conforme los transformistas, el hueso articular y el hueso cuadrado del maxilar de los reptiles se habría transformado en el martillo y en la bigornia del oído de los mamíferos.
Ahora ese cambio es absurdo e imposible pues, durante la evolución de una situación para otra, el reptil no podría comer, ya que el maxilar no quedaría preso firmemente en nada. Y antes de terminar la transformación, el animal sería sordo.
Aún sobre la adaptación del animal al medio, hay un caso bien curioso y que queda bien difícil para la teoría evolucionista explicar: el dilatarse el agua, cuando congela.
Normalmente, todo cuerpo calentado se dilata, y, enfriado, se contrae.
Ahora, con el agua ocurre algo muy curioso. Cuando el agua es enfriada, hasta 4º se contrae. Continuando a ser enfriada, entre 4º y 0º vuelve a dilatarse.
En consecuencia de este hecho, cuando el agua de un lago se congela, se da una dilatación de su volumen, y esto es lo que permite la fluctuación del hielo en el agua. Entretanto, las camadas más profundas del lago no llegan a congelarse, porque quedan sin espacio para dilatación. Por eso, en un lago congelado, las camadas más profundas permanecen siempre a 4º de temperatura y jamás se congelan, lo que permite sobrevivir a la vida lacustre.
En ese caso, entonces, no fueron los animales y vegetales que se adaptaron al ambiente. Fue el ambiente que se “adaptó” a los seres vivos, para que pudiesen sobrevivir!
Ahora bien, esto sólo puede ser explicado por una Sabiduría superior que ordenó todo el universo y no por el evolucionismo. A menos que se admita que la materia es inteligente y el agua comprendía que no se podía congelar; si no, mataría todos los peces.
3 - EL DARWINISMO
Para Darwin, la evolución se habría dado por la selección natural, a través de la lucha por la existencia.
Al contrario de lo que afirmaba Lamarck, para Darwin, la causa de la transformación de una especie en otra sería enteramente extrínseca al su organismo. La lucha por la sobrevivencia es que sería el verdadero motor de la evolución, permitiendo que continuasen existiendo apenas las más aptas. Malthus, Adam Smith y la selección artificial del gado practicada por los creadores ingleses es que inspiraran Darwin.
Darwin consideraba simplista la explicación de Lamarck, pero realmente nunca profundizó el tema.
“S. A. Barnett lo reconoce expresamente en su volumen de homenaje a Darwin: “El propio Darwin jamás formuló (su teoría de la selección natural) de un modo lógicamente válido” (Ossandón Valdés, op. cit. p. 12).
Lo que Darwin decía de la selección natural era una mera tautología: la selección natural sólo hace sobrevivir lo más apto, porque sólo lo más apto puede sobrevivir.
Para Darwin, las especies sufrirían variaciones accidentales pequeñas que, paulatinamente se iban acumulando, y serían transmitidas de generación en generación,
Toda selección importa en la adopción de un criterio, y todo criterio supone una mente inteligente que lo escoge e impone.
La naturaleza, de por sí, no causa una selección natural. Ya está visto que muchas especies desaparecieron por simples accidentes naturales. Así, por ocasión de las grandes orogenias, muchas especies desaparecieron con el sumergimiento de continentes enteros y otras desaparecieron por elevación de los fondos oceánicos. Hoy, se imagina que la súbita extinción de los dinosaurios fue debida a algún fenómeno cataclísmico, y no por selección paulatina.
Por otro lado, si hubiese selección del más apto apenas, con el tiempo, habría una disminución del número de especies, y por fin, quedaría sólo una, lo que no acontece.
Si los hombres provienen de los macacos por sobrevivencia de los más aptos, ¿cómo entonces continuaron existiendo macacos? siendo menos aptos, todos los que no se transformaron en hombres deberían haber desaparecido.
Hay macacos aún, y el evolucionismo, a pesar de todas las sus evoluciones teoréticas, continúa afirmando, aún hoy, lo no se comprobó que desde Darwin.
Además, hoy se sabe que las especies sólo sobreviven en un ecosistema equilibrado, y que la desaparición de una especie tiende a hacer desaparecer otra especie que vivía de ella.
Además de eso, debería acontecer también una selección dentro de la especie, permitiendo la sobrevivencia apenas de la raza más apta. Con el transcurrir de la evolución entonces, acabaría existiendo una sola especie y una sola raza, lo que es un absurdo.
Decougis, en su obra “Le vieillisement des êtres vivants” [El envejecimiento de los seres vivos] afirma:
“La Paleontología nos muestra que las especies fósiles extinguidas son, la más de las veces, especies gigantes o, a veces, enanas, pero preservando siempre trazos de degeneración acromegálica muy acentuados” (Apud Patrick Troadec, op. cit. p. 24).
Galton descubrió que los caracteres seleccionados por los creadores retornan a su estado primitivo luego que cesa la selección.
Hugo de Vries concluyó que la selección sólo era posible por saltos y no por cambios lentos y paulatinos como decía Darwin. Y concluyó De Vries que “la selección no conduce al origen de nuevas especies” (Apud Ossandón Valdés, op. cit. p. 13).
El mismo Ossandón Valdés afirma, en su estudio, que “interesantes experiencias han demostrado que la selección [artificial] tiene limites que es imposible ultrapasar, por más esfuerzos que haga el seleccionador. Simplemente los animales prefieren morir del que continuar cambiando”. (Ossandón Valdés, op. cit. p. 12).
Los conocidos biólogos Kimura y Ohno criticaron mucho la evolución con base en la selección natural. Esos dos científicos insisten en que hay un conservadurismo de las especies, y, como De Vries y Jay Gould, afirman que la evolución se haría por saltos.
Si hubiese evolución lenta que transformase una especie en otra, deberían existir fósiles intermediarios entre las especies. Ahora bien, tales fósiles nunca fueron encontrados. Veremos más adelante, al estudiar los fósiles, que jamás fueron encontrados los eslabones perdidos entre dos especies.
El propio Darwin se espantaba con la estabilidad de las especies que las torna tan bien definidas:
“¿Por qué las especies están tan bien definidas? ¿Dónde están entonces las gradaciones infinitas que mi teoría exige? ”
Darwin tuvo la sinceridad de escribir esto. Los profesores actuales secundarios – e inclusive muchos universitarios — garantizan a sus alumnos y al mundo, que tales intermediarios fueron encontrados. Juran que sí.
Si la evolución — como la defendía Darwin — fuese verdadera, se deberían encontrar, aún hoy, especies en fase de evolución. Tal cosa no ocurre.
Los darwinistas se salen de esta dificultad diciendo:
1 - la evolución exige largo periodo de tiempo para realizarse;
2 - las condiciones ambientales actuales, diferentes del pasado, no permiten la evolución, hoy.
Lo que se ha constatado en la investigación paleontológica es exactamente lo opuesto de lo que esperaba Darwin y de lo que decían sus seguidores iniciales. No sólo no fueron encontrados fósiles intermediarios entre dos especies, si no que se hallaron especies que durante los largos periodos en que vivieron jamás evolucionaron. Los llamados “fósiles vivos” están en ese caso.
Se llaman “fósiles vivos” determinados seres de los cuales sólo se habían encontrado ejemplares fósiles, y de los cuales, posteriormente, se hallaron ejemplares vivos y exactamente iguales a los ejemplares fósiles de millones de años atrás.
Ejemplo clásico de fósil vivo es el celecanto, pez de que se conocía apenas el ejemplar fosilizado hace 300.000.000 de años. Recientemente, se descubrieron innumerables celecantos vivos exactamente idénticos a los fósiles. El celecanto atravesara 300.000.000 de años sin evolucionar, aun que haya enfrentado las condiciones ambientales en las cuales se pretendía haber sido posible la evolución.
Hay muchos otros casos de animales que atravesaron prácticamente toda la historia geológica de la tierra y no evolucionaron. La cucaracha está en ese caso. La cucaracha antigua era tan asquerosa cuanto la de nuestros días.
En cuanto a la argumentación de que la evolución exige largos periodos de tiempo para realizarse, ella va contra el darwinismo. Si eso fuese verdad, cuanto más tiempo llevase una especie para transformarse en otra, mayor número de ejemplares intermediarios deberían haber sido encontrados. Nada de esto se halló fosilizado en la columna geológica.
Para explicar la súbita y sorprendente aparición de nuevas especies en las camadas geológicas, los evolucionistas recurrieron a la idea de evolución acelerada. En las épocas de cataclismos, en las cuales habría gran posibilidad de desaparecer una especie, por un instinto desconocido e inexplicable, la especie, para sobrevivir, evolucionaría rápidamente para otra forma o especie diferente, capaz de sobrevivir en el nuevo ambiente que se iría a formar. Esto era atribuir a la especie amenazada no sólo capacidad de cambiar, como, más aún, capacidad de prever el cataclismo y cuales serían las condiciones futuras. ¡Realmente quiromántico!
Esta tentativa de explicación ridícula, cae fácilmente por tierra, porque, si fuese verdadera, deberían existir innumerables ejemplares de fósiles intermediarios entre dos especies, sucediéndose en corto espacio de tiempo. Ahora bien, esto jamás fue constatado.
Acorralados, los evolucionistas saltaron para otra rama explicativa: la onto-mutación.
Por onto-mutación entendían que, en una época de peligro, una pareja de una especie generaría directamente un ejemplar de otra especie. La tentativa de explicación era tan absurda y tan ridícula que la lógica, el buen sentido, así como los nuevos descubrimientos científicos - el del ADN – la hicieron caer rápidamente en el olvido.
4 — EL NEO-DARWINISMO, EL EVOLUCIONISMO SINTÉTICO
La llama del neo-Darwinismo fue iniciada por Hugo de Vries (1848-1935). Su tesis era que, en determinada raza pura aparecerían mutantes que transmitirían a sus descendientes sus nuevos caracteres, surgiendo así nuevas especies.
Considerando los descubrimientos de la genética, quedó imposible sustentar la teoría de la herencia de los caracteres adquiridos. Todo lo que aparece en una especie está ya determinado en su información genética.
Ocurre, sin embargo, que pueden darse mutaciones genéticas espontáneas cuyas causas no son aún muy claras. Pronto, los evolucionistas recurrieron a la hipótesis de que acumulándose mutaciones accidentales se podría haber causado la evolución.
Esto también es imposible.
Las mutaciones son raras. Su tasa corresponde a 1 por 100.000. La probabilidad de apenas dos mutaciones correspondiendo a de los caracteres distintos está en la proporción de 1 para 10.000.000.000. ¡Una posibilidad para 10 000 millones! Tales mutaciones no pueden ser dirigidas y, además de eso, las mutaciones son en general nocivas. Una tasa de 12 mutaciones, normalmente, es letal para un organismo.
La baja tasa de mutación espontánea es decurrente de la alta eficacia del sistema de reparos del DNA de que los organismos están dotados. Tales mecanismos de reparo son una prueba de que las mutaciones son indeseables para la especie, que apunta a mantenerse estable, además de demostrar un orden bastante grande, inclusive hasta en el nivel molecular.
Cuando el DNA se presenta danificado por una mutación, se activa un elaborado sistema de reparación, compuesto por una serie de enzimas y mecanismos. Tal sistema está presente desde en una simple bacteria Gram Negativa, como la Escherichia coli, hasta en mamíferos superiores y en el hombre. En esa bacteria citada, hay por lo menos cinco mecanismos diferentes de reparación del DNA mutado: el reparo dependiente de luz la foto reactivación, reparo por escisión, reparo de mal apareamiento, reparo polvos-replicación y sistema de reparo libre de error (Cf. Simmons. Fundamentos de la Genética. Río de Janeiro: Guanabara Koogan, 2001, pp. 332-336).
En los hombres, a excepción de la foto reactivación (la mayoría de las células humanas no están expuestas a la luz), todos esos mecanismos fueron comprobados y hubo otros mecanismos propios de la especie (Cf. Simmons, 2001; Lewontin. Genética Moderna. Río de Janeiro: Guanabara Koogan, 2001, pg. 192-197; Bottino. Genética. Río de Janeiro: Guanabara Koogan, 1991, pg. 216-219).
Las mutaciones no letales constatadas afectan apenas puntos accesorios o entonces producen degeneraciones, además de, en la mayor parte de las veces, causar esterilidad en el individuo mutado, lo que impide la transmisión del carácter mutado.
A pesar de todo esto, y apenas para argumentar, si las mutaciones hubiesen sido las causantes de la evolución de una especie a otra, esto habría ocurrido:
a) o por acaso;
b) o por error genético;
c) o por tentativa, buscando un progreso vital;
d) o por cálculo inteligente.
Si la evolución hubiese ocurrido simplemente por acaso, sería inexplicable y absurdo que los millones de acasos necesarios para evolucionar de la primera molécula hasta el hombre hubiesen producido una secuencia tan perfecta y tan sabiamente ordenada para mejor. Es contra la inteligencia afirmar que millones de acasos hubiesen como resultado un orden y una secuencia tan excelentes.
También es inadmisible imaginar que millones de errores genéticos hubiesen producido efectos cada vez más complejos, y, al mismo tiempo, pero cada vez más ordenados, aún más si tenemos en mente el sistema del DNA.
Si la evolución hubiese sido producida por tentativas de encontrar mejores soluciones para adaptaciones a nuevos ambientes, la Matemática demostró que ni habría tiempo, ni material en el universo para posibilitar la realización de la evolución por tentativas.
Émile Borel calculó matemáticamente lo que llamó límite de imposibilidad en cuanto a la posibilidad de un acontecimiento. Así, demostró que el límite de imposibilidad cósmica es del orden de 10 elevado a la potencia 200. Esto es de una posibilidad para seguido de 200 ceros. De ese modo, “acontecimientos notables de probabilidad suficientemente débil, no se producen”. Y ese matemático, en la conclusión de su trabajo dice:
“Un acontecimiento muy poco probable no se puede realizar”.
Aplicando esas conclusiones de Borel al campo de la biología, Georges Salet calculó que para las mutaciones produjeren apenas un órgano minúsculo, la edad de la tierra tendría que ser multiplicada por un número indicado por 1 seguido de varias centenas o millones de ceros. Esto es, ¡el tiempo necesario para que la evolución se hubiese dado por mutaciones sería superior a la edad del universo!
Para una simple bacteria producir, por mutaciones al acaso, un metazoario, el límite de imposibilidad estaría de lejos ultrapasado. Esto es, la bacteria no puede haber producido el metazoario por mutaciones al acaso.
Restaría una evolución dirigida por cálculo inteligente. En este caso, o se admite que la propia materia bruta es inteligente, y se cae en la Gnosis, como ocurrió con la doctrina del Padre Teilhard de Chardin, o se admite una Inteligencia trascendente a la materia, esto es Dios.
Pero, si se tiene que admitir que Dios guió la evolución, todo el evolucionismo materialista cae por tierra. Y más. Si se acepta que Dios existe y que El guía la evolución, la discusión deja de ser biológica, para tornarse teológica. En este caso, no se podría negar la creación tal cual fue revelada en las Sagradas Escrituras.
Es claro que el evolucionismo derrotado y en fuga, va a agarrarse al evolucionismo moderado, esto es a aquel que admite la evolución biológica de los primates, después de que Dios habría infundido un alma racional en un macaco, para crear el primer hombre, Adán.
Este evolucionismo mitigado o religioso es talvez, y en cierto sentido, aún más absurdo y contradictorio que el evolucionismo materialista. Pero, como su refutación exige argumentos de otra naturaleza que la biológica, trataremos de eso, más tarde.
Actualmente, inclusive hasta científicos evolucionistas reconocen que es imposible atribuir a las mutaciones la causa de la evolución.
El científico ateo y evolucionista Jean Rostand afirmó:
“Las mutaciones, que se quieren tornar responsables por la evolución del mundo vivo, son privaciones orgánicas, son deficiencias, pérdidas de pigmento o desdoblamientos de órganos. Nada traen de nuevo, de original en el plano orgánico y funcional, nada que sea el fundamento o el comienzo de un nuevo órgano. No, no puedo pensar que el ojo, el oído y el cerebro se hayan formado de ese modo.” (J. Rostand, apud P. Troadec, op. cit. p.15).
5 — ESCUELAEVOLUCIONISTA del “EQUILÍBRIO puntuado”
Constatada la inexistencia de fósiles intermediarios, Stephen Jay Gould, Nils Elredge y Steven Stanley propusieron la teoría del “equilibrio puntuado”.
Darwin afirmara que la evolución se diera en un proceso extremamente lento y que exigía la existencia de los intermediarios. Era la teoría que recibió el nombre de “gradualismo filético”. Vimos que, teniendo en vista las fallas de la escuela darwiniana, los evolucionistas crearon la teoría del “evolucionismo sintético”. El estudio más apurado de las mutaciones genéticas comprobó que también el evolucionismo sintético estaba errado.
Por todo eso, y teniendo en cuenta que la total ausencia de los intermediarios entre las varias especies, en el registro fósil, los científicos supra citados, con ocasión del centenario de Darwin, en 1960, presentaron una nueva teoría evolucionista: la del “equilibrio puntuado”.
Tal teoría parte de la constatación de que no existen, en el registro fósil, pruebas de una evolución lenta de una especie a otra. Se verifica que las nuevas especies surgen abruptamente ya perfectamente formadas y así permanecen por largos periodos de tiempo, en la escala de los millones de años. A esa estabilidad de las especies Gold, Elredge y Stanley llaman de “fase de equilibrio”. Es esto lo que se constata en los fósiles. Entonces, por una razón que no se conoce, un pequeño número de ejemplares de una especie se aísla de su especie, y, también por razones desconocidas, rápidamente evoluciona para una nueva especie. La evolución habría sido tan rápida que no habría dejado pruebas fósiles de su realización. A este periodo, relativamente corto, de evolución acelerada, lo llaman de “periodo puntuado”.
La nueva teoría evolucionista del “equilibrio puntuado” es así enteramente gratuita: no explica porque un grupo se aísla, ni dice porqué evoluciona, ni porqué evoluciona rápidamente. De este modo, en cuanto el evolucionismo clásico, durante un siglo, procuró los eslabones perdidos de la evolución, porque solamente su existencia comprobaría realmente la teoría evolucionista, ahora, la teoría del “equilibrio puntuado” da como prueba de la veracidad de la evolución de las especies exactamente la inexistencia de los fósiles intermediarios entre una especie y otra.
De esta forma, el evolucionismo sería cierto, porque se encontrarían los eslabones perdidos. Era sólo una cuestión de tiempo y de búsqueda. Ahora, el evolucionismo tiene que ser aceptado, porque los eslabones perdidos nunca existieron. Pero, el dogma de la evolución tiene que ser aceptado, porque es un dogma.
Se verifica pues que, en la historia de la teoría de la evolución, la única cosa que realmente evoluciona es la propia teoría. Como los macacos, ella salta de rama en rama…
104 chalo // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:04 pm
IV - ¿EL EVOLUCIONISMO ES CIENTÍFICO?
1 - FRAUDES, CONTRADICCIONES, AFIRMACIONES GRATUITAS DE LOS EVOLUCIONISTAS
Cuando alguien intenta probar algo por medios fraudulentos, esto se constituye en una confesión de que se reconoce que no se tienen pruebas reales de aquello que se quiere probar.
Ahora, en el decorrer de su historia, el evolucionismo recurrió muchas veces a falsificaciones fraudulentas, para convencer a la comunidad científica y al público que el hombre provino de un animal inferior y que, por tanto, no habría sido creado por Dios. Nunca hubo, en la Historia de la Ciencia, una teoría que quedó viciada, en su historia, de tantos fraudes cuanto el Evolucionismo. A pesar de esto, continúa siendo presentado como verdadero.
Trataremos de los fraudes más famosos practicados por científicos famosos, cuando analizamos los fósiles humanos.
Las contradicciones también son muy comunes.
Actualmente, por ejemplo, los paleontólogos y los biólogos evolucionistas no están de acuerdo con respecto de la edad del Hombre.
Los paleontólogos atribuyen a los fósiles hominídeos o humanos edades fabulosas que llegan a 3 millones de años. Los biólogos son mucho más modestos en sus cifras.
En 1987, biólogos moleculares americanos, comparando el material genético del lado materno de poblaciones de varios continentes, llegaron a la conclusión de que todos los hombres descienden de una única madre. Entonces habría existido realmente una “madre de todos los vivientes” humanos, expresión que es designada en la Escritura con el nombre de Eva.
Más importante es la edad que esos biólogos calcularon para la aparición de esa madre única: aproximadamente 200.000 años.
Ese número provocó enormes protestas de los paleontólogos, pues que afirmaba implícitamente que todos los fósiles antiquísimos que han sido presentados como antepasados del Hombre, o inclusive como hombres primitivos, quedaban descalificados.
¿En qué Ciencia creer? ¿En la Paleontología o en la biología? Dilema angustiante para los que creen ciegamente en las pruebas de la Ciencia.
Teniendo en cuenta tantas variaciones, fraudes, contradicciones y absurdos anti-científicos de la Historia de la teoría evolucionista, no es de espantar que Marcel de Corte haya dicho de ella:
“El evolucionismo toca las campanas para el funeral de la inteligencia. La inteligencia está en peligro de muerte”
2 - OPINIONES DE CIENTÍFICOS CONTRA LA TEORÍA EVOLUCIONISTA
Desde la aparición de la teoría darwinista, suscitó objeciones que la ciencia ha confirmado.
En 1871, St George Mivart levantó argumentos que continúan en pié contra el evolucionismo darwinista:
“Lo que cabría alegar (contra el darwinismo), podría ser resumido de la forma siguiente: que la “selección natural” es incapaz de explicar las etapas incipientes de las estructuras útiles. Que no se armoniza con la coexistencia de estructuras muy semejantes, de origen diferente. Que hay fundamentos para pensar que diferencias específicas pueden ser desarrolladas súbita, y no gradualmente. Que aún es sustentable la opinión de que las especies tienen límites definidos, aunque muy diferentes, para su variabilidad. Que ciertas formas transicionales fósiles están ausentes, cuando se podría esperar que estuviesen presentes… Que hay numerosos fenómenos notables en formas orgánicas sobre los cuales la “selección natural“ poco tiene que decir” (Apud M. Behe, op. cit. p. 39).
Y varios de estos argumentos aún no fueron respondidos, y, después de un siglo de investigaciones y de propaganda masiva continúan en pié.
En los últimos tiempos, muchos científicos se han pronunciado contra la teoría evolucionista, y especialmente contra el darwinismo. Michael Behe da muchas citas de científicos famosos que se mostraron desilusionados con el darwinismo. Estas son algunas de esas citas:
Richard Goldschimidt, famosos genetista, ya en la década de 1940 — por tanto bien antes del descubrimiento del DNA y del desarrollo de la Bioquímica — se mostraba desencantado con la teoría evolucionista darwiniana, llegando entonces a proponer la teoría del llamado “monstruo esperanzado”: un reptil, por ejemplo, podría tener un huevo del cual habría nacido un ave. (Cfr, M. Behe, op. cit. p. 35).
El famoso paleontólogo Nils Elredge - fundador con Jay Gould de la teoría evolucionista del “equilibrio puntuado” — declaró:
“No es de espantar, que los paleontólogos hayan ignorado la evolución por tanto tiempo. Aparentemente, ella jamás ocurre. La colecta cuidadosa de material en la superficie de peñascos muestra oscilaciones en zig-zag, pequeñas, y una acumulación muy rara de leves cambios – en el decorrer de millones de años, a una tasa demasiado lenta para explicar todo el cambio prodigioso que ocurrió en la historia evolutiva. Cuando vemos la aparición de novedades evolutivas, eso ocurre en general con un estruendo y, no raro, sin ninguna prueba sólida de que los fósiles no evolucionaron tampoco en otros lugares! La evolución no puede estar ocurriendo siempre en otros lugares. Aún así, fue de esa manera que el registro fósil pareció a mitos desesperados paleontólogos que querían aprender alguna cosa sobre la evolución “. (M. Behe, op. cit., p. 36).
Dos biólogos ingleses Mae-Wan Ho y Peter Saunders afirman:
“Pasó aproximadamente medio siglo desde la formulación de la síntesis neo darwiniana. Gran volumen de investigación fue realizado dentro del paradigma que define. Aún así, los sucesos de la teoría se limitan a las minucias de la evolución, tal como el cambio adaptativo de la coloración de mariposas, al mismo tiempo que poquísimo tiene que decir sobre las cuestiones que más nos interesan, como, para comenzar, de qué manera surgieron las mariposas” (Apud M. Behe, op. cit. p. 37).
El genetista John McDonald muestra un enigma inexplicable para el darwinismo:
“Los resultados de los últimos veinte años de investigación sobre la base genética de la adaptación nos llevaron a una gran paradoja darwiniana. Aquellos [genes] que son obviamente variables en poblaciones naturales no parecen constituir la base de muchos de los grandes cambios de adaptación, en cuanto que aquellos [genes] que parecen constituir, de hecho, el fundamento de muchas, si no de la mayoría, de los grandes cambios de adaptación, aparentemente no son variables en poblaciones naturales “.
En otras palabras, los genes que varían, no causan cambios;
los genes que no varían, causarían adaptaciones.
¡Exactamente lo opuesto a lo que exige el darwinismo!
Jerry Coyne, del Departamento de Ecología y Evolución de la Universidad de Chicago sentencia:
“Concluimos — inesperadamente — que hay pocas pruebas que sustenten la teoría neo darwiniana: sus aliceres son débiles, así como las evidencias experimentales que la apoyan” (Apud M. Behe, op. cit. p. 37).
Otro genetista, John Endler, de la Universidad de California, afirmó:
“Aun que se sepa mucha cosa sobre mutación, aún es, en la mayor parte, una “caja negra” en lo que dice respecto a la evolución. Funciones bioquímicas nuevas parecen ser raras en la evolución, y la base de su origen es virtualmente desconocida” (apud M. Behe, op. cit. p. 38).
También los más recientes estudios matemáticos se han mostrado contrarios a la teoría evolucionista. Hubert Yockey, teórico de la información, dice que la “información necesaria para iniciar la vida no podría haber surgido por acaso, y sugiere que la vida sea considerada un dato, como la materia y la energía” (M. Behe, op. cit. p. 38).
En un simposio de matemáticos y biólogos realizado en 1966 en el Wistar Institute de Filadélfia, los matemáticos mostraron que el tiempo para que hubiese las mutaciones necesarias para la formación de un ojo era absolutamente insuficiente para que esto se hubiese dado, y concluyeron:
“Hay una gran laguna en la teoría neo darwiniana de la evolución, y creemos que ella es de tal naturaleza que no pueda ser conciliada con la concepción corriente de la biología” (Apud M. Behe, op cit. p. 38).
Inclusive quien no niega frontalmente el darwinismo, lo pone en duda.
Martin Kauffman, del Santa Fe Institute, escribió:
“Darwin y la evolución nos dominan, cualesquiera que sean las quejas de los científicos creacionistas. ¿Pero será correcta esa tesis? Mejor aún, ¿será adecuada? Creo que no. No es que Darwin haya errado, sino, comprendido apenas parte de la verdad”. (Apud M. Behe, op. cit. p. 38).
Es bien difícil entender como Darwin elaboró una teoría no “correcta”, ni “adecuada”, y, al mismo tiempo, que no fuese “errada”. Véase en esa declaración el temor de contrariar el evolucionismo, ese ídolo del mundo moderno.
Klaus Dose, ilustre científico especializado en el problema del origen de la vida, concluyó:
“Más de treinta años de experimentación sobre el origen de la vida en los campos de la evolución química y molecular llevaron a una percepción más clara de la enormidad del problema de su aparición en la tierra, en vez de a su solución. Actualmente, todas las discusiones sobre los principales experimentos y teorías en ese campo terminan en un impase o en una confesión de ignorancia” (Apud M. Behe, op. cit. p. 172).
Michael Behe:
“La afirmación de la existencia de la evolución molecular darwiniana es simplemente bazofia”
De ahí, el propio Michael Behe, al final de su libro, concluye que:
“La evolución molecular no se basa en autoridad científica. No hay publicación en la literatura científica — revistas de prestigio, revistas especializadas o libros — que describa cómo la evolución molecular de cualquier sistema bioquímico real, complejo, ocurrió o podría haber ocurrido. Hay afirmaciones de que tal evolución ocurrió, pero ninguna de ellas con base en experimentos o cálculos pertinentes. Una vez que nadie conoce la evolución molecular por experiencia directa, y también por no haber autoridad sobre la cual fundamentar argumentos de conocimiento, podemos decir con convicción que — tal como a argumentación de que nuestro equipo vencerá el campeonato este año — la afirmación de la existencia de la evolución molecular darwiniana es simplemente bazofia.” (M. Behe, op. cit. P. 189).
Fue exactamente después de que tantos científicos de renombre se declararon escépticos o contrarios a la teoría darwinista que Juan Pablo II afirmó que la evolución dejó de ser una hipótesis para ser una teoría científicamente comprobada.
“Hoy, casi medio siglo después de la Encíclica [Humani Generis, de Pío XII] nuevo conocimiento llevó al reconocimiento en la teoría de la evolución de que ella es más que una hipótesis. Es, en la verdad, notable que esta teoría ha sido progresivamente acepta por los investigadores, siguiendo una serie de descubrimientos en varios campos del conocimiento. La convergencia, ni pensada, ni fabricada, de esos resultados de trabajo conducidos independientemente, es, en si misma, un argumento significativo en favor de esa teoría”. (Juan Pablo II, Mensaje a la Pontificia Academia de Ciencias, 22 / X / 1996).
Curiosamente, el mismo año en que Michael Behe publicó su libro mostrando que genetistas, bioquímicos, matemáticos, paleontólogos, biólogos, dudan o niegan el evolucionismo darwinista en nombre de la Ciencia, concluyendo que “la evolución molecular darwiniana es una bazofia”, el Papa Juan Pablo II declara que las investigaciones científicas más recientes permiten afirmar que el evolucionismo dejó de ser hipótesis para ser teoría científicamente comprobada…
3 - EL ORIGEN DE LA VIDA - TENTATIVAS MAQUINISTAS PARA PRODUCIR VIDA
Como vimos, no es posible discutir la doctrina evolucionista sin focalizar el problema del origen de la vida. Para los evolucionistas, la vida no es un hecho que transcienda el puro reino mineral. Defendiendo el más radical igualitarismo metafísico y el “maquinismo”, los evolucionistas tienen que buscar el surgimiento de la vida en meras combinaciones químicas.
Desde los años 50, la Bioquímica hizo enormes progresos. El microscópico electrónico permitió grandes avances en el conocimiento del funcionamiento y de la estructura celular. Darwin desconocía completamente el por qué si daban modificaciones en una especie, y a pesar de ese desconocimiento lanzó la hipótesis del cambio de especie para otra especie. Fue sólo con las sofisticadas técnicas descubiertas en este siglo que se hizo posible examinar el nivel básico de la vida, y, ese examen descalificó las pretendidas explicaciones darwinianas.
“Aunque la ciencia haya hecho enormes progresos en la comprensión de cómo funciona la química de la vida, la sofisticación y la complejidad de los sistemas biológicos a nivel molecular paralizaron sus tentativas de explicar las orígenes de los mismos. No hubo virtualmente tentativa alguna de la ciencia de explicar el origen de sistemas biomoleculares específicos, complejos, y muy menos cualquier progreso en ese sentido muchos científicos afirmaron valerosamente que ya tiene explicaciones, o que las tendrán más temprano o más tarde, pero ningún apoyo para esas argumentaciones se puede encontrar en la literatura científica. Más importante aún, hay razones irresistibles — basadas en la propia estructura de los sistemas — para pensarse que una explicación darwiniana de los mecanismos de la vida será siempre engañosa” (Michael Behe, op. cit. p. 8).
En la década del 50, en la Universidad de Chicago, Stanley L. Miller, joven de 23 años, habría conseguido reproducir en laboratorio, las condiciones existentes en la tierra, en la época en que habría surgido la vida. El colocó en un aparejo metano, amonio, hidrógeno y agua. A continuación, produjo una descarga eléctrica y calor. Después de algunos días, Miller encontró, en su aparejo, una sustancia rojiza. Sometiéndola a análisis, constató que eran amino-ácidos, esto es, el compuesto orgánico necesario para formar proteínas, el elemento básico para la vida.
Stanley L. Miller publicó, entonces, un pequeño artículo de dos páginas, en la revista Science, narrando su experiencia.
La repercusión del artículo fue enorme. Se decía que quedaba comprobado que la vida provenía de puras reacciones químicas. Miller habría hallado la “receta” del origen de la vida y de su “sopa primordial”.
Hasta hoy, en los arrabales suburbanos de la ciencia y de la cultura, continúa a ser citada la famosa “sopa primordial” de Stanley Miller, aunque ya hace tiempos, haya sido retirada del menú científico evolucionista más desarrollado. El propio Stanley Miller — que se hiciera profesor de Química, en la Universidad de California, en San Diego, declaró:
“El problema del origen de la vida se reveló mucho más difícil de lo que yo, y muchas otras personas, juzgábamos” (John Horgan, artículo In the begining…, revista Scientific American, febrero de 1991, p. 101).
En 1953, James D. Watson y Francis H. C. Crick descifraron la estructura del ácido deoxiribonucléico (DNA) que proporciona las informaciones para las células “construir” y organizar las proteínas
El descubrimiento de Watson y Crick trajo problemas para la “sopa primordial” de la vida como fuera sugerida por Stanley Miller.
Crick y Watson mostraron que las proteínas son formadas de acuerdo con las instrucciones codificadas en el DNA. Acontece sin embargo que el DNA es incapaz de hacer esto — inclusive de hacer más DNA — sin la ayuda de proteínas catalíticas, o enzimas. En suma, proteínas no pueden formar proteínas sin DNA, pero ni el DNA se forma sin proteínas. Se cae entonces en el problema de la gallina y del huevo. Sin huevo, no nacen gallinas, pero sin gallina no se tienen huevos. Sin proteína, no hay DNA, pero sin DNA, no se forman proteínas. Impase.
En los años 80, Thomas R. Cech de la Universidad del Colorado, y Sidney Altman de la Yale University, intentaron solucionar el problema sugiriendo que el RNA habría sido la primera molécula auto-reproductora. Sólo no se había aún mostrado cómo ella podría hacer eso sin la ayuda de enzimas. Cech y Altman descubrieron entonces que ciertos tipos de RNA podían actuar como sus auto-enzimas esto les valió el premio Nobel de 1989. El RNA servía de generador y catalizador, al mismo tiempo.
Nuevas experiencias parecerán comprobar que el RNA estaba en el origen y en la explicación de la vida.
Entretanto el entusiasmo evolucionista y ateo tuvo poca duración. Otros problemas surgieron.
¿Cómo se formó el primer RNA? Si es una sustancia difícilmente producida en laboratorio, con condiciones ideales, mucho más difícilmente sería producido en la naturaleza.
¿Como el fósforo — relativamente raro en la naturaleza como sustancia — se hizo un ingrediente tan crucial en el RNA y en el DNA?
Más aún. Sintetizado el RNA sólo es capaz de hacer copias de si mismo con una gran ayuda del científico. En el decir de un científico, “el RNA es una molécula inepta, especialmente si es comparada con proteínas” (John Horgan, art cit. p. 103).
Actualmente, los investigadores consideran que “una simple bacteria es tan terriblemente complicada que, desde el punto de vista de un químico, es casi imposible imaginar como aconteció” (Harold P. Klein, de Santa Clara University, apud J. Hoargan, art. cit. p. 104).
Por otro lado, es preciso tener en cuenta con mucho cuidado cuáles habrían sido las condiciones existentes en la tierra, cuando la vida habría surgido. Es una ilusión imaginar que las condiciones existentes entonces eran más o menos las actuales.
J. William Schopf, de la Universidad de California, en Los Angeles, calculó que las primeras señales de vida - probablemente en forma de algas - habrían surgido hace cerca de 3.500.000.000 de años. Según Manfred Schidlowski del Instituto Max Planck de Química de Mainz, habría evidencias de existencia de organismos capaces de realizar fotosíntesis hace 3.800.000.000 de años. Entretanto, Roger Buck, un paleontólogo australiano juzga que los datos que señalan la existencia de vida hace 3 500 o 3 800 millones de años son dudosos, y los llama de “dúbio-fósiles”. Para Roger Buck los primeros fósiles evidenciando clara estructura celular datan de 3 100 o 3 200 millones de años.
David J. Stevenson, del Instituto de Tecnología de la California, y Norman H. Sleep, de Stanford, trabajando independientemente uno del otro, demuestran que el bombardeo de meteoritos sufrido por la tierra en sus primordios fue tan intenso y terrible que, el calor producido por los impactos podría vaporizar océanos y levantarían inmensas nubes de polvo, de tal modo que toda vida incipiente habría sido destruida, especialmente la vida que dependiese de fotosíntesis. Calcularon que es sólo al rededor de 3 800 millones de años atrás que habría sido posible surgir vida.
Más aún. Parece que la composición de la atmósfera terrestre en esa época “no habría favorecido la síntesis de compuestos orgánicos, tanto cuanto se había pensado” (J. Hoargan, art cit. p. 105).
Reconstrucciones en laboratorio computarizadas de la atmósfera de entonces, realizadas por James C. G. Walter de la Universidad de Michigan, en Ann Arbor, sugieren que las radiaciones ultra-violeta provenientes del Sol, y que hoy son bloqueadas por la capa de ozono, habrían destruido las moléculas basadas en hidrógeno, y el hidrógeno libre habría escapado hacia el espacio. La atmósfera de ese tiempo tendría, como mayores componentes, dióxido de carbono y nitrógeno, expelidos por los volcanes. Tal atmósfera no habría sido favorable a la síntesis de amino-ácidos y otros precursores de la vida.
Las dificultades para explicar el origen de la vida, desde un punto de vista puramente naturalista, son tan grandes que algunos comenzaron a levantar hipótesis sobre la venida de simientes de vida de fuentes extra-terrestres. Ahora, esto empujaría el problema hacia otros mundos, - sería una nueva ciencia “del otro mundo” — pero no explicaría cómo la vida habría surgido allá. Además, la migración a la tierra de elementos vivos traídos por meteoritos no tiene en cuenta que, el calor producido por el impacto sería suficiente para destruir toda simiente de vida que por acaso existiese en ellos. Más aún, muchos científicos contestan esa hipótesis afirmando que jamás se encontraron microbios en el espacio, y que el ambiente espacial es adverso a la vida.
Orgel y Crick, en los últimos años, lanzaron la “idea” — como una especie de broma, vistas las dificultades y el berenjenal en que se metió la ciencia para explicar el origen de la vida — que la vida llegó la tierra por medio de naves espaciales provenientes de otro planeta.
“Como Crick escribió una vez: “El origen de la vida aparece casi como un milagro, tantas son las condiciones que eran necesarias para que se diese” (J. Hoargan, art. cit. p. 109).
Milagro… los científicos modernos lo admiten, desde que sea hecho por la naturaleza y no por Dios.
Tales son las dificultades encontradas por la ciencia para explicar el origen de la vida, y tan grandes han sido los fracasos del cientificismo racionalista en ese campo que Klaus Dose expresó todo el pesimismo reinante con las siguientes palabras:
“Más de treinta años de experimentación sobre el origen de la vida en los campos de la evolución química y molecular llevaron a una percepción más clara de la enormidad del problema de su aparición en la tierra, en vez de a su solución. Actualmente, todas las discusiones sobre los principales experimentos y teorías en ese campo terminaron en un impase o en una confesión de ignorancia” (Apud M. Behe, op. cit. p. 172).
“Nunca hubo conferencia, libro o artículo sobre detalles de la evolución de sistemas bioquímicos complejos” (…) “Una vez que acabamos de ver que la literatura bioquímica no contiene trabajos o libros que expliquen, en detalle, cómo podrían haber surgido sistemas complejos, ¿por qué, a pesar de eso, el darwinismo es aceptado por muchos bioquímicos? una parte importante de la respuesta es que les fue enseñado, como parte de formación bioquímica, que el darwinismo es verdad” (M. Behe, op. cit. p. 183).
“La Bioquímica, en la verdad, reveló un mundo molecular que resiste bravamente a la explicación por la misma teoría por tanto tiempo aplicada en el nivel del organismo completo. Ninguno de los dos puntos de partida de Darwin — el origen de la vida y el origen de la visión — fue explicado por su teoría. Darwin nunca imaginó la complejidad extrañamente profunda que existe hasta en los niveles más básicos de la vida ” (M. Behe, op. cit. p. 177).
Cuando los mayores científicos naturalistas confiesan estar en ese impase, ¿de dónde viene la certeza de tantos profesores, en Brasil, de que la ciencia ya explicó el origen de la vida?
El Profesor Dr. Klaus Dose, uno de los mayores nombres en el problema sobre el origen de la vida afirma: “En el momento presente todas las discusiones en las principales teorías y experimentos en el campo o terminan empantanadas o en una confesión de ignorancia (art. The Origin of life: More Questions Than Answers. Interdisciplinary Science Review, 1988). En este artículo, el Dr. Dose muestra lo insostenible de las teorías desde el neo vitalismo hasta las más recientes.
Como nota Michael Behe, “privadamente, muchos científicos admiten que la ciencia no tiene explicación para el inicio de la vida” (M. Behe, op. cit. p. 176). Pero, en público, temen decir lo que piensan… ¿Por qué? Pero lo que nunca queda evidenciado es que muchos defienden, hoy, el evolucionismo más por “Fe” en la evolución que por comprobaciones científicas.
La evolución es un dogma de una fe panteísta o gnóstica. Es un dogma religioso y no una verdad científica.
105 chalo // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:04 pm
V - FÓSILES
1 - INTRODUCCIÓN
Para estudiar las formas primitivas de vida surgidas en el decorrer de la historia terrestre, los científicos recurren a los fósiles. En las rocas sedimentares pueden ser encontrados restos, o hasta indicios, de animales y de vegetales petrificados: son los fósiles. Es claro que la fosilización de un vegetal o de un animal exige condiciones especiales. Normalmente los seres orgánicos se descomponen, pero, sometidos a ciertas condiciones, pueden petrificarse. Los casos de fosilización son relativamente raros, y, encontrar ejemplares fósiles es bastante difícil.
Normalmente, cuanto más profundamente una camada de sedimentos se sitúa en la costra terrestre, más antiguos son los fósiles que se encuentran él. Pero puede haber excepciones a esta correspondencia entre profundidad de la roca y antigüedad, cuando se da un pliegue geológico que produzca una inversión de posición de las camadas geológicas.
La datación ya sea de los fósiles, ya sea de las camadas geológicas envuelve procesos muy complejos y su resultado es de precisión un tanto relativa. Evidentemente, cuanto más antigua la camada o el fósil, más imprecisa es su datación. Conociéndose la edad probable de una determinada camada geológica, se puede presumir que, normalmente, los fósiles en ella encontrados tienen su edad.
Evidentemente, en los primeros tiempos geológicos, la tierra no ofrecía condiciones ambientales propicias a la existencia de vida. Sólo después algunos miles de millones de años, fue posible existir las condiciones ambientales necesarias para que seres vivos pudiesen existir. Se estima que la tierra tiene cerca de 4 500 millones de años y que la vida sólo habría surgido entre 5 y 3,5 millones de años atrás, lo que es un tiempo relativamente corto.
El tiempo geológico está dividido, para fines de estudio, en eras y periodos.
La Geología y la Paleontología presentan el siguiente cuadro de las eras geológicas.
ERAS
PERIODOS
DATACION AVALIADA
ARQUEOZÓICA
Entre 1800 y 1000 millones de años atrás
PROTEROZÓICA
Entre 1 000 y 600 millones
PALEOZÓICO
(Primario)
CAMBRIANO
Entre 600 y 200 millones
ORDOVICIANO
SILURIANO
DEVONIANO
CARBONÍFERO
MISISIPIANO
PENNSYLVANIANO
PERMIANO
MESOZÓICO
(Secundario)
TRIÁSICO
Entre 200 y 70 millones
JURÁSICO
CRETÁCEO
CENOZÓICO
(Terciario)
PALEOCENO
Entre 70 y 60 millones
EOCENO
Entre 60 y 35 millones
OLIGOCENO
Entre 35 y 25 millones
MIOCENO
Entre 25 y 5 millones
PLIOCENO
Entre 5 y 1,8 millón
QUATERNÁRIO
PLEISTOCENO
Entre 1,8 millón y 10 mil
HOLOCENO
10 mil años atrás
2 - MICRO-ORGANISMOS
Los manuales escolares — todos ellos evolucionistas primarios — acostumbran presentar la aparición de los seres vivos en una secuencia que insinúa la verosimilitud de la evolución. Así, dicen que los primeros seres vivos de que se tiene noticia son seres unicelulares, después, habrían surgido los metazoarios, los animales de cuerpo blando, los animales de caparazón, los insectos, los vertebrados, los anfibios, los reptiles, las aves, los mamíferos, y, por fin, el hombre. Por qué la evolución habría parado en el hombre, no lo explican.
Esta secuencia causa la impresión de que las varias especies vinieron las unas de las otras, como si hubiese existido un único filón genético. Entretanto, la realidad es mucho más compleja.
Cuando se estudian los registros fósiles, lo que se encuentra es una gran multiplicidad filo-genética. Cada especie surge de modo repentino, sin nunca presentar antecedentes genéticos, y, muchas veces, desaparece también bruscamente; pluralidad de secuencias filo-genéticas indica entonces que los seres vivos no provienen unos de los otros. Cada especie surge de modo abrupto - sin antepasados conocidos — vive durante un periodo relativamente extenso sin cambiar nunca en su forma esencial, y desaparece repentinamente, sin ligación genética con las especies posteriores a ella.
Este hecho es el gran tropiezo para la teoría evolucionista.
Si la aparición de nuevas especies vivas es un misterio para la Ciencia, la desaparición de algunas de ellas puede ser explicada por fenómenos cataclismicos — como las orogenias — que podrían haber aniquilado los seres vivos de una región o un continente.
Como vimos, se calcula que seres vivos podrían haber comenzado a existir, en la tierra, hace 3 500 millones de años. Se admite que los primeros seres vivos fueron micro-organismos unicelulares. Cómo aparecieron estos seres unicelulares y cómo habrían evolucionado para seres más complejos, continúa siendo un misterio.
Los metazoarios, que son los primeros seres vivos multi-celulares y complejos, surgen de modo repentino, y sin antecedentes claros, en los registros fósiles.
Paleontólogos canadienses descubrieron los fósiles más antiguos registrados hasta el presente. Son fósiles de seres de cerca de 2 metros, bastante complejos para los hallados hasta ahora (Narbonne, Guy M., James G. Gehling, Geology, vol. 31, n.1, de 2001, Life after snowball: The oldest complex Ediacaran fosils). Eso es una evidencia de que el registro fósil hasta el presente no muestra ni de lejos una escala creciente de complejidad. Como la teoría de la evolución permite todas las hipótesis, se supone ahora que la vida tenga un origen complejo.
Antes de ese reciente descubrimiento canadiense, los registros de los primeros indicios de vida, que datan del periodo Pré-Cambriano, son raros. En 1947, el geólogo australiano R.C. Spring encontró en Ediacara Hills, al sur de Australia, depósitos sedimentarios marinos con ricos ejemplares fósiles Pré-Cambrianos. Nuevas investigaciones, en el lugar, enriquecieron aún más el tesoro fósil encontrado. Actualmente, se clasificaron cerca de 600 especies diferentes provenientes de Edicara, datando del Pré-Cambriano. Allí fueron hallados animales marinos de cuerpo blando (Jellyfishes), corales blandos, pedazos de gusanos con cabezas solidamente escudadas, “plumas — marinas”. Todos estos seres de cuerpo blando pertenecían, de modo general, al hilo de los celenterados. (Cfr. Martin F. Glaesner, “Pre-Cambryan Animals”, artículo en la revista Science).
Hay un hecho muy impresionante en los fósiles de Edicara: quedó comprobado que los fósiles celenterados de Edicara no son celenterados y equinodermos del mismo tipo que los del Cambriano. Por el contrario, son tan diferentes de ellos que no hay posibilidad de haber sido sus ancestros.
Repentinamente, en las camadas geológicas del Cambriano, aparece un número tan grande de fósiles de tan variados tipos — inclusive con vertebrados — que se habla de la “explosión de vida del Cambriano”. Si la teoría darwiniana fuese verdadera, se deberían encontrar fósiles predecesores de esta “explosión de vida cambriana”. Nada existe antes que pueda explicar el surgimiento de tan gran número de especies tan diversas y tan complejas. Y las especies encontradas y que sobrevivieron durante largos periodos geológicos nunca evidenciaron señales de evolución.
Inclusive hasta científicos insospechables de ser anti-evolucionistas confiesan que la aparición explosiva de nuevas especies en el Cambriano, sin ningún antepasado comprobado, “mayor misterio de la historia de la vida” (George Gaylord Simpson, apud D. T. Gish, op. cit. p. 56). El propio Elredge - uno de los fundadores de la teoría evolucionista del “equilibrio puntuado” –reconoce que la fauna de Edicara y la “explosión cambriana” constituyen un gran desafió para la Ciencia. Entiéndase, para el evolucionismo.
Elredge intenta solucionar este misterio diciendo que no se hallaron fósiles antecesores de la vida cambriana, porque los seres del Pré-Cambriano eran de cuerpo blando, lo que habría impedido la formación de fósiles. Ahora, si fuese así, no se habría podido conocer la existencia de los animales de cuerpo blando de eras geológicas pasadas.
Gish se espanta con esta disculpa desgarrada de Elredge, recordando que, si fueron hallados indicios de seres microscópico y de unicelulares, con mayor razón pueden ser encontradas señales de vida de animales de cuerpo blando del Pré-Cambriano, como además lo fueron, en Edicara, Entretanto, no fueron hallados, hasta hoy, los fósiles intermediarios entre los seres del Pré-Cambriano y los del Cambriano. En este punto también el evolucionismo darwinista o moderno carece de comprobación.
3 - LA APARICIÓN DE LOS INSECTOS
La aparición de los insectos es tan repentino cuanto la de los vertebrados: no hay especies anteriores de las cuales habrían evolucionado. Los primeros ejemplares de insectos fosilizados aparecen en las rocas del periodo Devoniano, mas es en el Carbonífero (especialmente en el sub-periodo Pensilvaniano) que aparecen en tan gran cantidad que esa época es llamada la edad de los insectos. Existen fósiles de libélulas de ese tiempo de 5 a 7 cm de largo. Las cucarachas que surgieron en el Carbonífero tenían ya el mismo aspecto desagradable que tienen hoy, conforme Duane Gish hace cuestión de recordar citando a Betty Fisher del Museo Americano de Historia natural (P. 61). La cucaracha ha producido el mismo asco desde hace 200.000.000 años. No evolucionó en todo ese enorme espacio de tiempo.
Los evolucionistas pretenden que los insectos voladores provinieron de insectos incapaces de volar. Entretanto, hasta hoy, jamás se encontró o espécimen intermediario entre los insectos no- alados y los alados. Sólo se encuentran fósiles de insectos alados o no alados. El semi-alado no existe.
Un caso reciente, de publicación en la revista Nature, divulgado a partir de un estudio realizado por el biólogo Michael Whiting, entre otros científicos, mostró que, “evolutivamente”, los insectos popularmente llamados “bicho-palo” habrían perdido y recuperado las alas por lo menos cuatro veces, en 50 millones de años (Whiting, M. F., Bradler, S., Maxwell, T.; Nature, jan/2003). Ahora bien, creer en eso es considerar que esos animales habrían tenido una “suerte” inmensa.
4 - INVERTEBRADOS Y VERTEBRADOS
Es también una afirmación sin base en la realidad la de que los animales vertebrados evolucionaron a partir de los invertebrados. No hay ninguna base fósil para la tesis evolucionista en este reino de la naturaleza. Conforme Ommanney hay un intervalo de 100.000.000 de años entre los primeros peces vertebrados y los más recientes invertebrados.
Los primeros seres semejantes a peces vertebrados — los Agnata — aparecieron en la era Paleozoica, durante el periodo Siluriano, esto es, hace cerca de 600.000.000 años atrás. Ningún antepasado fósil puede ser presentado como antepasado directo de esos especimenes vertebrados. Los Agnata aparecen - como todos los otros seres vivos - de modo abrupto, y no como efecto de una larga evolución.
En el pasado, algunos evolucionistas pretendieron que los peces con estructura cartilaginosa habrían dado origen a los peces con estructura ósea. Así, se dice que los Chondrichthyes habrían sido los ancestros intermediarios entre los peces con estructura ósea y los cartilaginosos. Pero pretendieron, según Romer, autor de la obra “Paleontología Vertebrada”, la investigación lleva a la conclusión opuesta a la pretendida por los evolucionistas: los tiburones habrían involucionado de una estructura ósea mayor a otra menor. El mismo Romer afirma que la aparición de los peces de estructura vertebrada en el registro fósil es dramáticamente brusca, sin ancestros aparentes. Dice: “El ancestro común de los varios grupos de peces de estructura ósea es desconocido” (apud Duane T. Gish, op cit p.68).
Todd, discutiendo el ORIGEN de los peces vertebrados observa que:
“Todas las tres subdivisiones de los peces vertebrados aparecen aproximadamente al mismo tiempo, en el registro fósil. Ellos eran ya morfológicamente largamente divergentes desde el punto de vista morfológico, y estaban pesadamente acorazados. ¿Cómo se originaron? O ¿qué les permitió divergir tan largamente? ¿Cómo todos consiguieron tener pesada coraza? ¿y por qué no hay traza de especies anteriores intermediarias?” (Todd, apud D. T. Gish, op. cit. p. 69).
¡Excelentes y embarazosas preguntas para los defensores de la teoría evolucionista!
Duane Gish, en su excelente libro en el que nos estamos basando, cita otro especialista en vida acuática, Errol White, que, a pesar de ser evolucionista afirma:
“Pero cualquiera sean las ideas que las autoridades tengan sobre el asunto, los peces pulmonares, como todos los grupos mayores que conozco, tienen su origen firmemente basado en nada… “. (Errol White, apud Duane T. Gish, op. cit. p. 68).
Por tanto, también para los peces, la teoría evolucionista no fue probada. Se funda en Nada.
Cuanto mayor es la autoridad de un científico en determinada ciencia biológica, más énfasis pone él al confesar la falta de fundamento de la teoría evolucionista.
Cuanto más se desciende en el nivel de autoridad, más énfasis y convicción — para no usar el término fanatismo — se encuentra en la defensa de la teoría evolucionista.
5 - LA TRANSICIÓN DE LOS PECES A LOS ANFIBIOS
Vimos, hasta ahora, que el evolucionismo, a cada paso del estudio de los fósiles, sólo ha encontrado problemas. Pero no les ha dado solución. Es lo que le aconteció, también, al investigar el paso de los invertebrados a los vertebrados. Aunque se hayan sugerido las más variadas soluciones para demostrar que los vertebrados vinieron de los invertebrados, ninguna terminó siendo comprobada. Se supuso que está transición se haya dado a través de animales “cordados”, esto es, de animales que hubiesen una especie de “notocuerda”. Entretanto, jamás tal hecho fue comprobado por medio de fósiles.
También el paso de los peces a anfibios encontró la misma imposibilidad. Aunque este paso hubiese requerido un largo espacio de tiempo, hasta hoy, no se encontró la conexión entre esas dos especies de animales.
Algunos autores han defendido la hipótesis de que el pez crossoptergiano habría originado el anfibio del género ichthyostega. Entre eses dos géneros, hay un enorme intervalo de tiempo que habría permitido la aparición de innumerables formas transicionales. Ellas, sin embargo, no existen. Ni en el Ichthyostega hay vestigios de aleta s de sus supuestos antepasados, ni en los Crossopterigianos hay formas incipientes de los futuros miembros de los anfibios ichthyostegas. En ningún pez se hallan elementos ligando las aletas a la estructura vertebral. Cuando aparecen pequeños huesillos estructurales de las aletas, son siempre muy pequeños, apenas ligados a los tejidos del pez, y nunca tiene una ligación ósea con la espina dorsal del pez, formando una estructura firme que le posibilitase el caminar.
Por el contrario, en los anfibios, la estructura ósea que liga los miembros a la columna vertebral es siempre muy fuerte y bien desarrollada. No fue jamás encontrado un fósil con estructura ósea intermediaria entre el pez y el anfibio.
Conforme al evolucionista Rommer, habrían sido las sequías — comunes en el periodo Devoniano — que obligaron a los peces a desarrollar pulmones al mismo tiempo que continuaban teniendo agallas, para poder vivir fuera del agua. Habría sido de estos animales intermediarios que habrían venido los anfibios actuales. Acontece que en las camadas devonianas no se encuentran fósiles que confirmen esa hipótesis de Rommer.
Los evolucionistas afirman que la transición del pez a anfibio habría ocurrido hace 70 millones de años atrás. Ahora, en 1939, fue pescado, en el litoral de África, un pez un Latíneria que es un pez crossoptergiano. Era exactamente igual al pez de 70 millones de años atrás; en todo ese tiempo, en vez de evolucionar para tornarse anfibio, continuó un Latínéria, contrariando las teorías que deseaban que hubiese evolucionado
6 - DE LOS ANFIBIOS A LOS REPTILES y MAMÍFEROS
Tanto la transformación de un invertebrado en vertebrado, cuanto al cambio de un pez en anfibio, o la evolución de un reptil a ave requieren una verdadera revolución estructural y morfológica en el animal. Es evidente que tal revolución — si ella existió — tendría que haber dejado innumerables comprobaciones fósiles.
Los reptiles se distinguen de los anfibios especialmente por el huevo amniótico. Los mamíferos se distinguen de los reptiles por su anatomía y fisiología, su modo de reproducción, sangre caliente y no fría, posesión de diafragma que le permite respiración diversa, capacidad de chupar de los hijuelos y el tener pelos.
La sucesión anfibios-reptiles-mamíferos presenta problemas cronológicos insolubles para los evolucionistas, porque los ancestros de los mamíferos existieron antes que los propios reptiles.
En efecto, los evolucionistas aseveran que los predecesores de los reptiles fueron los Seymuria y Dialectes que existieron al inicio del periodo Permiano. Ellos admiten también que los antecesores de los mamíferos ya existían en el periodo Carbonífero (sub-periodo Pensylvaniano). De este modo, los antecesores de los mamíferos habrían existido antes que los reptiles, de los cuales tendrían que venir los mamíferos. La pretendida sucesión de la evolución no se encaja en la sucesión cronológica de los fósiles.
Por otro lado, algunos evolucionistas admiten que no fueron descubiertos los intermediarios de los 32 órdenes de mamíferos.
George Gaylord Simpson afirma:
“Esto es verdad para los treinta y dos ordenes de mamíferos… los primeros y más antiguos miembros de cada orden ya tienen los caracteres básicos de su orden, y en ningún caso es conocida una secuencia continúa aproximativa de un orden para otro. En muchos casos la ruptura es tan aguda y el intervalo es tan largo que el origen del orden es especulativo y muy disputado” (G. G. Simpson, tiempo and Mode in Evolution, Columbia Univ. Pres p. 105, apud Duane T. Gish, op. cit. p.78).
7 - EL PROBLEMA DE LOS MAMÍFEROS MARINOS
En los colegios brasileros, se ha hablado mucho del origen terrestre de las ballenas y de otros mamíferos marinos. Estos seres aparecen — como todos los demás — de modo repentino en los registros fósiles. No hay intermediarios fósiles entre las ballenas y demás mamíferos marinos y sus supuestos progenitores terrestres. Es lo que asegura E. C. Olson. (The Evolution of Life, apud Gish, op. cit. p. 78). Lo que es confirmado por A. S. Romer cuando dice a respecto de las ballenas y delfines: “Desconocemos sus antecedentes terrestres y no podemos estar seguros de su lugar de origen” (A. S. Romer, Vertebrate Paleontology, apud Gish, op. cit. p.79).
También E. H. Colbert, (Evolution of Vertebrates) afirma a respecto del origen de las ballenas: “Estos mamíferos tienen que haber tenido un origen antiguo porque no existen formas intermediarias entre las ballenas y los animales placentáceos del periodo Cretáceo, en el registro fósil. Como los murciélagos, las ballenas (…) aparecen repentinamente en el comienzo del periodo Terciario, completamente adaptadas por profundas modificaciones de la estructura básica mamífera para un modo de vida altamente especializado. En verdad, las ballenas están aún más aisladas que los murciélagos con relación a los demás mamíferos. Las ballenas permanecen absolutamente aisladas.” (Apud D. T. Gish, op. cit. pp. 80).
8 - LOS DEDOS DE LOS CABALLOS Y LA EVOLUCIÓN
Los evolucionistas, si no han procurado pedir a los caballos que les den una mano, a fin de probar la evolución, les han, por lo menos, pedido algunos dedos.
En efecto, casi todo el mundo oyó hablar de la famosa evolución del caballo primitivo — que habría cuatro dedos — para o caballo intermediario con tres dedos, hasta llegarse al caballo actual, cuyo casco es, en la realidad, la uña de un dedo muy desarrollado.
Aún que hubiese sido así, a transformación de una forma accidental — a cambio de cuatro para tres, y para un dedo — no significaría que el caballo habría evolucionado, pues en todos los casos el sujeto permaneció el mismo: el caballo. Si hubiese habido evolución, tendrían que admitirse tres sujetos distintos, lo que no acontece.
Todavía, cuando se estudia más seriamente la cuestión, se verifica que la historia fósil es bien diversa de la que se acostumbra a presentar en los libros estudiantiles.
Es lo que en los dicen J. B. Birdsell y G.G. Simpson. (Cfr. D.T. Gish op. cit. p. 82).
Duane T. Gish demuestra que la secuencia de los antepasados del caballo moderno, por el menos no que atañe a los fósiles suramericanos contraría la tesis de la evolución del caballo tal cual ella acostumbra ser presentada.
Así, los fósiles encontrados en la América del sur muestran que de hecho hubo seres del género equídeo, con cuatro, tres y un dedo. Entretanto, a secuencia histórica no es esa. El fósil más antiguo, de ese género, en la América del Sur, es el Diadiaphorus (con tres dedos) y el thoatherium (con un sólo dedo) eran contemporáneos ya en el periodo Mioceno. Acontece, sin embargo, que Macrauchenia (de cuatro dedos) sólo va a surgir mucho más tarde, en el Plioceno, cuando el Thoatherium (de un dedo sólo) ya estaba extinguido. Es la secuencia inversa de la presentada en los libros la que es verdadera! (Cfr. Gish, op. cit. pp. 83 y 84).
Se podría, aún así, argumentar que, de cualquier modo, hubo una secuencia evolutiva, si bien que diversa de la presentada en los manuales, y que la secuencia de los fósiles de la América del Norte, presentada por los manuales, es verdadera: el Hyracotherium (Eohippus) tenía cuatro dedos; el Merychippus tenía tres dedos; el Equus modernicen un sólo dedo.
El problema es que científicos insospechables contestan que el Eohippus fuese realmente caballo . H. Nilson afirma que el Eohippus no se asemeja al caballo! Para Nilson el Eohippus, tanto morfológicamente cuanto con relación al hábitat, se asemeja más al género Hyrax (H. Nilson, Synthetische Artbuilding, apud D. T. Gish, op. cit. p. 85).
Con esto concuerda también C. A. Kerkut (Implications of Evolution):
“En primer lugar, no está claro que el Hyracotherium (el Eohippus) sea el ancestro del caballo. Por eso Simpson (1945) afirma, ‘Matthew mostró y insistió que el Hyracotherium (incluyendo el Eohippus) es tan primitivo que definitivamente no es mucho más equídeo que el tapirídeo, rinocerontideo, etc. Pero es contumazmente colocado en la raíz del grupo equídeo” (Apud D. T. Gish. op. cit. p. 86). Y Kerkut concluye que “De algún modo, parece que el modelo de la evolución del caballo puede ser inclusive tan caótico cuanto aquel que Osborn propuso para la evolución de los Proboscídeos…” Apud Gish p. 86). Nada probado, por tanto.
9 - LOS ROEDORES
Los mamíferos roedores, siendo los mamíferos más prolíficos, o que tiene mayor número de especies y viviendo en habitats bien diversos, podrían fornecer más probablemente, mayor número de pruebas de la evolución. También con relación a ellos se repite el “ritornello”: no se tiene conocimiento de formas transicionales que hubiesen dado origen a los roedores.
Romer dice de ellos: “El ORIGEN de los roedores es oscuro (…) formas transicionales [relacionadas con ellos] no son conocidas” (Apud Gish op. cit. p. 87).
10 - SERES MAMÍFEROS y SERES ALADOS
Aunque los evolucionistas garantizan que los reptiles habrían dado origen a los mamíferos, la transición de un grupo para el otro continúa siendo un misterio. Y un misterio de “caer el mentón”, ya que una de las cuestiones no explicadas es a respecto del modo de juntura del mentón con el cráneo en los reptiles y en los mamíferos.
En los reptiles, el maxilar inferior es formado por seis huesos en cada lado de la cabeza, en cuanto que, en los mamíferos, el maxilar inferior es constituido por un hueso único. Además de eso, en los reptiles, la mandíbula se junta al cráneo por medio del “hueso cuadrado”, que no existe en los mamíferos. Los reptiles tienen un sólo hueso en el oído, en cuanto que los mamíferos tienen tres huesos en el oído: el estribo, el martillo y el yunque. Existen, evidentemente, aún otras diferencias entre los reptiles y los mamíferos, pero tengamos en vista especialmente estas.
Los reptiles aparecieron, junto con los mamíferos-semejantes a los reptiles, en el periodo Carbonífero. Los mamíferos propiamente dichos surgieron, más tarde, en el Triásico, periodo en que desaparecieron los mamíferos-semejantes a reptiles.
Conviene observar, de paso, que la existencia de seres con características morfológicas comunes a dos géneros o especies diferentes no significa, de sí, que ella sea intermediaria entre esos dos géneros o especies. Así, el ornitorrinco tiene características de mamífero, de ave y de reptil. A primera vista, podría ser tenido como un animal intermediario, como un antecesor de los mamíferos que hubiese conservado aún características de ave y de reptil. Nada más falso, porque, es posterior al surgimiento de los mamíferos. El existe apenas hace 150 millones de años, en cuanto los mamíferos, siendo del Triásico tienen, por el menos, 200 millones de años.
Generalmente se dice que los intermediarios entre los reptiles y los mamíferos habrían sido animales como o Morganucodon y el Kuehneotherium. Estos eran dos pequeños seres que datan del Triásico. De ellos fueron hallados apenas fragmentos de huesos que no permiten conocer como, de hecho, era a juntura de sus mandíbulas a sus respectivos cráneos. Todo lo que de ellos se dice es mera suposición. Tanto el Morganucodon cuanto el Kuehneotherio tienen mandíbula típica de reptil con seis huesos en cada lado de la mandíbula. Ambos también presentan la junta de la mandíbula con el cráneo con hueso cuadrado, típico de los reptiles.
Conforme afirman los evolucionistas, estos dos animales tendrían mandíbula que se unía al cráneo de un modo intermediario entre los reptiles y los mamíferos, en cuanto que su oído habría también una estructura ósea intermedia. Lo que no explican los evolucionistas es — si hubiese sido así — cómo esos pobres animales conseguían comer en la fase de transición, y cómo sobrevivieron, habiéndose entonces tornado, por lo menos temporalmente, sordos.
Todos los fósiles de reptiles hasta hoy encontrados, todos, tienen apenas un único hueso en el oído. Jamás fue hallado un ser intermediario entre reptil y mamífero que poseyese dos huesos en el oído.
Otro gran misterio para los evolucionistas es la “desaparición” de los mamíferos por un largo periodo de 120.000.000 de años, periodo ese dominado por los llamados dinosaurios, por los grandes reptiles marinos y por los reptiles voladores. Esta “desaparición” de los mamíferos en el periodo Triásico permanece inexplicada. Durante 120 millones de años los fósiles de mamíferos prácticamente desaparecen, para, de repente, reaparecer en número enorme, con sus 32 diferentes ordenes plenamente constituidas y estables. Evidentemente, no pueden haber surgido en el Triásico, después, haberse extinguido, y finalmente reaparecido. Deben haber tenido una fuerte disminución numérica de sus miembros, motivada por razón que desconocemos, para después, cesada esa razón, multiplicarse nuevamente en grande número. Posiblemente esa relativa desaparición de los mamíferos en el Triásico se debió a la existencia de los grandes saurios predadores. Cuando estos desaparecieron — por razón tan misteriosa cuanto a la de la “desaparición” de los mamíferos, estos últimos volvieron a multiplicarse.
Tratando de este hecho dice G. G. Simpson:
“El más intrigante evento en la historia de la vida en la tierra es el cambio del Mesozoico, la edad de los reptiles, a la edad de los mamíferos” (Apud D. T. Gish, op. cit. p. 95).
11 - EL ORIGEN DE LOS SERES ALADOS
La aparición de seres alados en los varios géneros de animales - insectos, reptiles, aves y mamíferos (murciélagos) — si existiese la evolución, exigiría una verdadera revolución estructural en los seres no alados. Para que un ser no-alado pasase a ser capaz de volar no le bastaría, simplemente, desarrollar alas. Ele habría que cambiar sus huesos de pesados y llenos, para leves y huecos. Debería desarrollar un sistema muscular enteramente diverso, y revolucionar su sistema nervioso.
En cuanto esos cambios estuviesen ocurriendo, caminaría mal y no volaría aún. es esto lo que los evolucionistas entienden como adaptación al ambiente y como sobrevivencia del más apto. es evidente que este ser intermediario entre no alado y alado seria presa fácil dos sus predadores, pues ni andaría, ni volaría perfectamente: sería un alejado fácilmente destructible. Este es el más apto a sobrevivir: un alejado e impotente.
Es claro que también aquí los evolucionistas no disponen de ningún fósil de ser intermediario entre no alados y alados en cualquier género de animal.
E. C. Olson - que es evolucionista - afirma:
“En lo que se refiere al vuelo, por más lejos que se va en el pasado, hay algunos verdaderos grandes intervalos en el registro fósil “
E cuanto a los insectos, dice el mismo Olson:
“No hay casi nada para dar cualquier información acerca de la historia de la ORIGEN DEL vuelo no que se refiere a los insectos”.
Cuanto a los reptiles voladores, dice Olson:
‘Verdadero vuelo es registrado, entre los reptiles, por los pterosáurios en el periodo Jurásico. Aun que lo más primitivo de estos animales fuese menos especializado para volar del que los posteriores, no hay absolutamente ningún sinal de estadios intermediarios”.
Sobre los mamíferos alados, afirma Olson:
“La primera evidencia de vuelo en los mamíferos existe en murciélagos plenamente desarrollados, en el Eoceno” (Citas de Olson apud Gish, op. cit. pp. 103 y 104).
O caso de los reptiles alados es particularmente impresionante.
Gish, en el bien argumentado libro que hemos seguido y citado, muestra las diferencias estructurales enormes existentes entre el Saltoposuchus - tecodonte reptil que Romer considera ser el antepasado de los dinosaurios, de las aves y de los reptiles alados — y el Rhamphorrhyncus, pteosaurio alado cuyo enorme cuarto dedo, sustentaba la membrana que le permitía volar.
El Pteranodon — un animal del grupo de los pteosaurios — tenía un dedo de más de 15 metros de extensión, y un inmenso pico desprovisto de dientes.
Entre el pterosáurio de dedo inmenso y el tecodonte, no existe ningún intermediario con dedo de tres, cuatro, seis, diez metros. No hay intermediario entre los dos.
A su vez, los murciélagos son tenidos como habiendo evolucionado de un mamífero insectívoro no-alado. En el murciélago, cuatro de sus cinco dedos son extremamente extensos para que puedan soportar sus membranas-asas. Si los evolucionistas estuviesen correctos en su hipótesis, el mamífero insectívoro que dio origen al murciélago tuvo que desarrollar — por errores genéticos casuales recuérdese — no sólo sus dedos inmensos, si no que también sus membranas, y, más aún — y no poco — su sistema de radar que le permite volar en las tinieblas. De esta evolución deberían existir innumerables fósiles comprobantes. Como siempre, no hay ningún fósil intermediario entre el insectívoro y el murciélago. Y Gish da la foto del fósil más antiguo de murciélago ya encontrado. Es un fósil de 50 millones de años. Y es igualito a un murciélago actual. También los murciélagos no evolucionaron. Quien sabe por qué les faltó la luz del darwinismo…
12 - ORIGEN DE LAS AVES
Es en este capítulo que los evolucionistas presentan su gran triunfo: el Archaeopteryx. Es un espécimen del cual fueron encontrados cinco ejemplares fósiles y una pluma, datando del periodo Jurásico, teniendo, por tanto, cerca de 150 millones de años. El Archaeoptéryx era considerado ave más antigua de que se tiene conocimiento.
Realmente, la Archaeoptérix es un animal bien extraño: parece ave, pico y dientes, y, si no hubiese plumas, parecería un reptil. Entretanto, sus plumas son diferentes de las plumas de las aves actualmente conocidas, pues el pedúnculo de las plumas corre simétricamente por el eje de ellas, lo que no le permitiría un vuelo perfecto. Las aves, para volar bien, necesitan tener plumas divididas asimétricamente por sus pedúnculos. La aerodinámica del vuelo correcto exige esto. Este aspecto extraño — medio de ave, medio de reptil — hizo de la Archaeoptéryx el ejemplar clásico de la pretensión de evolución gradual, hoy repelida por los evolucionistas del “equilibrio graduado” de Jay Gould y Elredge. El hecho de existir un animal con características de especies diferentes no significa, necesariamente, que sea un antecesor intermediario entre dos especies diferentes. Caso contrario se debería admitir que el ornitorrinco es antepasado de mamíferos y de los patos.
Ya Romer había afirmado que la Archaeoptéryx no podía ser considerada como la antecesora original de los pájaros. Pero, posteriormente a esta afirmación James Jensen descubrió restos de pájaros modernos en rocas del primitivo Jurásico!
Este descubrimiento derrumbaba a la Archaeoptérix como prueba de la evolución. Si había pájaros modernos en Jurásico — contemporáneos de la Archaeoptéryx — entonces ella no fue el eslabón intermediario de los pájaros! Lo que acaba con la exhibición de este pretendido triunfo darwinista.
Pero la búsqueda de un sensacional eslabón perdido entre reptiles y aves prosigue, y el desespero de obtenerse una prueba de la evolución es tal que llevó a otro fraude más.
Recientemente, el paleontólogo Tim Rowe lo desveló. Un fósil encontrado en China, divulgado como reportaje de capa de la revista National Geographic, fue desmentido por el paleontólogo americano Rowe. En el artículo “Forensic palaeontology: The Archaeoraptor forgery” (Nature, 410, 29/mar/2001), el autor demostró el fraude grosero de un fósil que supuestamente sería un eslabón perdido entre aves y reptiles, en un montaje de un esqueleto con partes de cuatro dinosaurios y de una ave. Fue el fin del Archaeoraptor.
13 - DINOSAURIOS
Se ha escrito mucho respecto de los dinosaurios, especialmente sobre su misteriosa e inexplicada repentina desaparición. Estos animales enormes — el Brontosauro pesaba cerca de 80 toneladas — constituyen un problema más para el evolucionismo, no por su desaparición, sino por su surgimiento. Si la evolución es verdadera, ¿de dónde y de qué animal vinieron esos gigantescos saurios? ¿Cómo no se tiene ninguna traza de su origen? y las trazas de sus antepasados debían ser bien respetables! Nada. Ellos entran en la historia de la vida sin antecedentes y sin sucesores. De ellos también se busca en vano el eslabón perdido. En verdad, están perdidos los defensores de la evolución.
106 chalo // 17 de Noviembre de 2009 a la(s) 8:05 pm
VI - ORIGEN DEL HOMBRE
1 - INTRODUCCIÓN
La gran cuestión, subyacente a todo evolucionismo, es la del ORIGEN del hombre: ¿fue el hombre creado por Dios? La afirmación darwinista de que el hombre habría evolucionado del macaco era, en verdad, una negación más o menos velada del creacionismo, aunque la tesis evolucionista no explicase de dónde habría venido la materia. Para el vulgo, sin embargo, quedaba implícita la victoria del ateísmo y del materialismo, en el caso de que el darwinismo fuese verdadero. Y aún hoy es así. Normalmente, se enseña el evolucionismo, para, en entre líneas — y muchas veces en las líneas — atacar a la religión como anti-racional y anti-científica, y lanzar sus enseñanzas a la esfera de la leyenda o del mito.
Desde la aparición de la tesis de Darwin, lo que se procuró constantemente — y sin éxito — fue encontrar el eslabón perdido entre el macaco y el hombre, entre el irracional y el racional. La búsqueda frenética — y tantas veces fraudulenta — de fósiles intermediarios entre varias especies animales sólo quería establecer una premisa mayor, necesaria para montar el silogismo, cuya conclusión fuese: “luego, el hombre desciende del animal… Y la Escritura mintió”.
Inicialmente, Darwin y sus seguidores buscaron el eslabón entre el macaco y el hombre. Cuando quedó patente que ese eslabón no existió, cambiaron su argumentación: el hombre y el macaco habrían tenido un ancestro común muy antiguo.
Para el materialismo, la diferencia entre el hombre y el animal no es esencial. El hombre sería un animal apenas más perfecto, pero no se distinguiría del animal por tener un alma espiritual. La inteligencia humana sería el efecto de reacciones químicas y eléctricas en el cerebro humano. Siendo así, los animales también tendrían una “inteligencia” incipiente. Instintos y racionalidad no tendrían distinción substancial.
Para Marx, lo que diferencia al hombre del animal no es a racionalidad, fruto del alma espiritual del Hombre. Lo que distingue al hombre del animal es el trabajo. Engels definió al hombre como “el animal que trabaja”, lo que es una tontería, pues hormiga y castor trabajan, y no son humanos. Para el marxismo, habría sido el trabajo que habría hecho surgir, en el hombre, el lenguaje, y, de ésta, la racionalidad. Por tanto, en el principio estaría el trabajo y no el Verbo. En el principio, estaría el grito, la interjección y no la palabra. En el principio no estaría la Sabiduría, y sí la materia.
Para el materialismo, los animales antepasados del Hombre y del macaco — los primates — habrían dejado de vivir en los árboles y pasado a tener vida en el suelo. Poco a poco, habrían abandonado el caminar apoyado en los cuatro miembros y pasado a caminar erectos. Esto les dará la posibilidad de usar las manos. En seguida, habrían comenzado a usar palos y piedras como armas, y, después, como instrumentos. De ahí las denominaciones de “Homo Faber” y de “Homo Habilis”, de los cuales habrían nacido lo que ellos llaman “Homo Sapiens”.
En la realidad, lo que distingue al hombre del animal es el alma espiritual y racional. Por eso, el hombre es siempre “Sapiens”, aunque muchas veces no tenga sabiduría…
El árbol genealógico del Hombre, según los evolucionistas actuales sería el siguiente:
{Gibao
{Gorila
Homínidos {{ de 17 a 10 millones de años, Ramaphitecus,{de 4 a 1 millón de años Australophitecus{ de 1.5 millón de años a 300 mil años, Homo habilis,{Homo Faber,{Homo Erectus, { 100 mil años, Homo sapiens.
{Chimpancé
{Orangután
Las dataciones de esos pretendidos antepasados del Hombre son muy elásticas, variando de autor para autor, con diferencias, a veces, gigantescas. Para los evolucionistas, la variación de algunas centenas de millones de años no impresiona mucho…
Véase, por ejemplo, que la datación del ancestro común del Hombre y de los macacos varía de 4 a 3,5 millones de años. Parece poco, si se miran apenas los números. Es una diferencia inmensa de medio millón de años, esto es, de 500.000 años!
Conforme al esquema generalmente presentado, el pariente más próximo del Hombre sería el chimpancé, porque tendrían códigos genéticos con números muy aproximados.
Hay otros, como Schwartz, que teniendo en cuenta ciertos aspectos morfológicos, consideran que el hombre es más próximo del orangután del que del chimpancé. Esta aproximación del Hombre con los macacóides procura señalar apenas semejanzas morfológicas entre ellos, dejando a la sombra lo que los distingue realmente, que es la racionalidad consecuente de la existencia de alma espiritual en el hombre. Se recalcan aspectos accidentales semejantes, no se teniendo en cuenta, sin embargo, que una pequeña diferencia en los cromosomas significa una enorme diferencia específica, o que una semejanza accidental nada significa delante de una diferencia esencial. Reducir la diferencia humana con relación al animal apenas al número de cromosomas significa afirmar que a única diferencia entre el hombre y el animal es material. Ora, la principal diferencia del Hombre con el animal es espiritual y no material.
En el afán de probar que la evolución era una verdad, algunos científicos evolucionistas no titubearán en recurrir a la mentira y al fraude. Nunca hubo, en la Historia de la Ciencia tantos fraudes escandalosos cuanto se registraron en la polémica evolucionista. El Batibius Haeckeli, el hombre de Piltdown, el hombre de Java, el hombre de Pekín, la mandíbula infantil de Ehringsdorf, fueron algunos de los fraudes más famosos utilizadas para probar que el hombre no fue creado por Dios, sino que tuvo origen puramente animal.
Analizaremos inicialmente los fraudes evolucionistas en el campo de los fósiles humanos, para, después, examinaremos los fósiles presentados como antepasados del Hombre, en los días de hoy.
2 - FRAUDES EVOLUCIONISTAS
a) El “Hombre” de Java
El primer fósil humano fraudulento presentado como prueba de la evolución, y hasta hoy tenido como auténtico por muchos autores, fue el famoso Hombre de Java, también, llamado de Pithecanthropos Erectus (macaco-hombre erecto).
El fue descubierto, en 1891, por el holandés Eugène Dubois, en Java. Dubois se agregó al ejército holandés, y inicialmente fue a servir en Sumatra, dónde inició también sus investigaciones paleontólogas. No encontrando nada en Sumatra que tuviese mayor importancia científica, se transfirió para Java, dónde dice haber hallado inicialmente una calota craniana macacóide. Al año siguiente, y a 15 metros de distancia del primero hallado, Dubois dice haber encontrado un fémur humano. Más tarde aún, encontró tres dientes, de los cuales describió dos, que eran de macaco. El tercer diente lo mantuvo durante largo tiempo oculto, y nada dijo sobre él.
La calota craniana encontrada por Dubois tenía paredes finas y casi no tenía testa, indicando un ángulo facial muy agudo, típico de macacos. Las arcadas supra-orbítales eran muy salientes, lo que era otra característica macacóide. El científico holandés calculó que la capacidad craniana de este fósil habría sido de 900 centímetros cúbicos, bien menor, pues, que la del Hombre actual, que tiene cerca de 1.500 cm cúbicos.
Juntando esa calota craniana macacóide, el fémur humano y dos dientes de macaco que encontrara, Dubois montó un esqueleto, completando con masa lo que faltaba. Nació así el hombre de Java, que ele llamó de Pithecanthropos Erectus. Pithé (macaco), por causa de la calota craniana macacóide y por los dos dientes de macaco. Anthropus (hombre), por causa del fémur humano. Este fósil fue entonces presentado como siendo el eslabón intermediario entre el macaco y el hombre, que los evolucionistas hace tanto tiempo deseaban encontrar para comprobar su hipótesis, haciéndola tesis científica demostrada; un ser con características de macaco y de hombre, al mismo tiempo.
Es claro que este procedimiento de Dubois era anti-científico, porque no es legítimo juntar fósiles encontrados separados. Nada garantiza que el fémur humano, encontrado a 15 metros de distancia de la calota craniana macacóide hubiesen pertenecido al mismo ser. Si excavamos en un local y encontramos un cráneo de onza, y, 15 metros más lejos, encontráramos un pico de arara, no podremos concluir que otrora las onzas tenían pico de arara.
Dubois descubrió aún, cerca de Wadjak, en Java, y en la misma camada geológica en que achara los fósiles anteriores — por tanto teniendo supuestamente la misma edad – de los cráneos humanos con capacidad entre 1550 y 1650 centímetros cúbicos. Entretanto, Dubois se cuidó bien de revelar este descubrimiento. Por más de 30 años lo ocultó, porque demostraba la falsedad de su Pithecanthropos Erectus, que hasta hoy continúa “vivo” y con “buena salud” en los manuales escolares evolucionistas.
Fue sólo en 1922, cuando un descubrimiento parecido hecho en Wadjak iba a ser anunciado, es que Dubois repentinamente se apresuró en revelar haber encontrado en Wadjak los dos cráneos humanos. En 1895, exhibió apenas su montaje del Pithecanthropos Erectus - un fósil Frankstein — en el Congreso Internacional de Zoología de Londres.
A pesar del estruendo de triunfo de los evolucionistas — que son muy hábiles en organizar torcidas y falsas unanimidades –la aceptación del Pithecanthropos no fue universal. Desde el principio, hubo extrañeza y algunos científicos se mostraron escépticos con relación a ese fósil montado. Se extrañó principalmente que se hubiese juntado a calota craniana macacóide con un fémur humano encontrado a 15 metros de distancia una del otro.
Se interrogó a Dubois respecto del tercer diente que - incomprensiblemente mantenía oculto. Al final, Dubois tuvo que revelar que ese tercer diente era humano. En la misma boca, el Pithecanthropos habría tenido dientes de macaco y de hombre. Era una conjunción extraña para un ser en evolución que debería tener dientes semi-macacóides y semi-humanos, y no dientes de macaco y de hombre, al mismo tiempo… Era mucha confusión por una sola boca.
La revelación de 1922 hecha por Dubois de que, en la misma camada geológica de sus primeros hallazgos, encontrara también dos cráneos humanos, probaba que ya existían seres humanos en el tiempo en que vivera o dueño de la calota macacóide del “Pithecanthropos Erectus. Luego este último no era antepasado del Hombre. El propio Dubois acabó confesando, poco antes de fallecer, que la calota craniana que encontrara en Java era la de un gibado gigante. Así, el hombre de Java falleció antes que su descubridor y podador.
Von Koenigswald, famoso paleontólogo alemán, estudiando los dientes encontrados por Dubois, llegó a la conclusión que eran dos molares de orangután, y que el tercer diente - un pré-molar — ¡era humano! a pesar de esto, esos dientes continúan unidos con masa a la famosa calota macacóide del Hombre de Java, y continúan dando fraudulentas mordidas evolucionistas y materialistas al creacionismo.
El mismo Von Koenigswald, investigando en Java, en el local denominado Sapiran, en los años que precedieron a la segunda guerra mundial (1936-1939), encontró nuevos fósiles semejantes a los que habían sido hallados por Dubois, y los llamó de Pithecanthropos II, III, y IV.
Marcelin Boule — una de las más altas autoridades en morfología fósil y adepto del evolucionismo — clasificó los fósiles de Sapiran como siendo del mismo tipo que el Pithecanthropos de Dubois: eran simios (Cfr. Gish, op. cit. p. 182).
Boule y Vallois mostraron que, en los fósiles hallados por Von Koenigswald, el pré-molar y los molares estaban colocados en línea recta, dando al paladar la forma de U, típicamente simiesca, en cuanto que, en el hombre, el paladar presenta un formato semejante al de una herradura.
Así, el famoso Pithecanthropus era realmente un Pithé. Esto es, era realmente un macaco, pero no era anthropus, esto es, no era hombre.
A pesar de las omisiones maliciosas y fraudulentas de Dubois, a pesar de sus confesiones desmoralizantes, el fósil que montó es mantenido aún hoy Erectus por la “terquedad” poco sincera y nada científica del evolucionismo. También en la Historia de la evolución queda comprobada la verdad recomendada por Voltaire a sus discípulos, para combatir a la Iglesia: “Mentid, mentid siempre. Alguna cosa quedará…”
b) El “Hombre” de Piltdown
El segundo gran fraude practicado por los evolucionistas para hacer pasar como verdad que el hombre tuvo origen animal fue el famoso Hombre de Piltdown (Eanthropos Dawsoni), encontrado por Charles Dawson, en la primera década del siglo XX.
En 1908, un operario encontró, en Piltdown, fragmentos de un cráneo humano fosilizado, y contó su descubrimiento al médico Charles Dawson, que era también paleontólogo por afición.
Fue en ese año también que el futuro célebre jesuita, Pierre Teilhard de Chardin - entonces simple seminarista — fue encaminado al seminario de Ore Place, Hastings, cerca de Piltdown. Teilhard estudió en el seminario jesuita de Lyon, dónde conoció y fue influenciado por el pensamiento del Padre Rouselot, cuyas afinidades doctrinarias con el Modernismo lo llevaron a ser condenado en 1920. En ese mismo seminario de Lyon, Teilhard conoció y se hizo amigo del Padre Auguste Valensin, discípulo de Maurice Blondel. También el Padre Valensin estuvo implicado en el Modernismo. Teilhard llamaba al Padre Valensin de “Padre espiritual”, y decía que fue él quien le enseñó a pensar. Fue Valensin quien llevó Teilhard a escribirse con Blondel, uno de los líderes del Modernismo, aun que jamás hubiese sido condenado por la Iglesia.
El Modernismo es una herejía que tiene exactamente el evolucionismo metafísico como fundamento de todo su sistema herético. Teilhard de Chardin fue el teólogo — si se le puede llamar a su Gnosis de Teología — que hizo la ligación entre el Modernismo gnóstico y el evolucionismo darwinista.
Llegando a Inglaterra, Teilhard conoció luego a Dawson. Consta que ellos fueron presentados el 31 de mayo de 1909, haciéndose inmediatamente amigos personales y colaboradores en las investigaciones paleontológicas de campo. Juntos hicieron excavaciones en Piltdown. Exactamente fue durante una excavación que hacían juntos, cierto día, en Piltdown, que Dawson habría hallado la famosa mandíbula macacóide del “Hombre de Piltdown”. (Cfr. Stephen Jay Gould, “Piltdown Revisado”, in “El pulgar del Panda”, p. 96). Esa mandíbula cuyo descubrimiento fue atribuido a Dawson, había dos dientes molares macacóides, pero cuyo desgaste era típicamente humano, y como jamás se desgastan los dientes de macaco. Y Teilhard excavaba ya con Dawson…
En esa mandíbula, muy bien conservada, faltaba exactamente el cóndilo, esto es, la protuberancia ósea por la cual la mandíbula se encaja en el cráneo. Es por el encaje perfecto realizado a través del cóndilo con el cráneo que se comprueba que un maxilar pertenece, de hecho, a determinado cráneo. Pero… “como si fuese a propósito, faltaba el cóndilo”, iría a escribir, años después, el Padre Teilhard de Chardin…(Cfr. S. Jay Gould,” La conjura de Piltdown, in “La gallina y sus dientes”, p. 218).
“Como si fuese a propósito”… a la mandíbula — encontrada por Dawson, cuando excavaba junto con Teilhard — faltaba el cóndilo…
Dawson juntó entonces los fragmentos encontrados del cráneo humano y el maxilar macacóide, para montar así –¡¡¡Al fin!!! — la prueba de que el hombre descendía del macaco, haciendo — ¡¡¡Al fin!!! — la demostración científica de que la teoría de Darwin era verdadera.
Teilhard habría aún descubrió, en Piltdown, algunos fósiles de mamíferos (un hueso de rinoceronte y un diente de elefante) que ayudarían a comprobar la datación de los fósiles encontrados.
Dawson llevó entonces todo el material encontrado para Smith Woodward, Conservador del Departamento de Geología del Museo Británico (Historia natural). En 1912, Woodward y Dawson presentaron los fósiles, en la Sociedad Geológica de Londres.
En el año siguiente — 1913 — Teilhard de Chardin, de nuevo excavando juntamente con Dawson en Piltdown, encontró un diente canino inferior. Era un diente simiesco, sin embargo, como los molares del maxilar hallado anteriormente, ese canino también presentaba un desgaste típico de diente humano.
En 1914, comenzó la primera guerra mundial, y Teilhard fue convocado para servir en el ejército francés. Durante los cuatro años que duró la guerra, actuó como camillero, en el frente.
En cuanto a eso, Dawson excavaba en otro local (Piltdown 2) que tenía las mismas características geológicas de Piltdown 1, dónde habían sido hallados los primeros fósiles. En el local 2 de Piltdown, Dawson encontró otros dos fragmentos de cráneo humano esparcidos, y un diente simiesco, también gastado, a la manera humana.
Los nuevos hallazgos eran tan providencialmente complementarios de los primeros fósiles encontrados en Piltdown que H. Fairfield Osborn, el principal paleontólogo americano de aquel tiempo, declaró:
“Si hay una Providencia pairando sobre los asuntos del Hombre pré-histórico, ciertamente se manifestó en ese caso, porque los tres segmentos del segundo Hombre de Piltdown encontrados por Dawson son exactamente aquellos que habríamos seleccionado para confirmar la comparación con el tipo original” (S. Jay Gould, “Piltdown Revisado” in “El Pulgar del Panda”, p. 97).
¡Pero qué coincidencia feliz!…Realmente, mucha suerte la de quien hace excavaciones con un Padre, especialmente si es el Padre Teilhard de Chardin!…
Desde el descubrimiento de los fósiles hasta la década del 50, el hombre de Piltdown fue proclamado con trompetas en las cátedras universitarias, en las conferencias de intelectuales famosos, en los medios, y hasta en los púlpitos, como siendo la prueba de que Darwin tenía razón: el hombre era de hecho hijo de macaco y no hijo de Dios.
En 1949, Kenneth P. Oakley aplicó el test de fluoración — usado para la datación de fósiles — a las varias piezas halladas en Piltdown. Y ¡oh sorpresa! las piezas tenían un tenor de fluor muy bajo, lo que indicaba que habían estado poco tiempo en la tierra.
Cuatro años después — en 1953 — el mismo Oakley, teniendo la cooperación de J. Weiner y de W. E. Le Gros Clark, comprobó que el cráneo de Piltdown y la mandíbula a él atribuida tenían edades diferentes. La mandíbula era la de un orangután y era mucho más vieja que el cráneo que era de un hombre moderno.
Era un descubrimiento de caer o mentón!
Examinándose los fósiles más atentamente, se vio claramente que habían sido “trabajados”… Tanto el cráneo cuanto la mandíbula habían sido teñidos. Los dientes, a su vez, habían sido limados y raspados para dar la impresión del desgaste típico de los dientes humanos. Por fin, se comprobó que los fósiles de mamíferos (el hueso de rinoceronte y el diente de elefante) encontrados por el Padre Teilhard en Piltdown, habían sido traídos de otros lugares.
¡Todo no era sino un inmenso fraude!
La perfección y los cuidados para engañar indicaban que el falsificador era un especialista y no un simple aficionado, como Dawson…
Toda la culpa por el fraude fue lanzada sobre Dawson, disculpándose al Padre Teilhard de Chardin. Un Padre no podría ser falsificador.
Recientemente, sin embargo, Stephen Jay Gould, dejando el “clericalismo” de lado, osó preguntarse si el Padre Teilhard era inocente en ese fraude gigantesco. Hizo largas investigaciones que dieron origen a un ensayo intitulado “La Conjura de Piltdown”, editado en su libro “La gallina y sus dientes” (pp. 201 a 220). De la investigación y del ensayo, el Padre Teilhard sale enteramente culpable. Jay Gould concluye que fue Teilhard el principal responsable por el fraude. Principal, pero no el único, pues si hubo “conjura”, necesariamente ella implica a varios culpados.
Descubierto y revelado el fraude, aún en 1953, Oakley escribió al Padre Teilhard de Chardin preguntándole a respecto de su trabajo con Dawson, en Piltdown.
Teilhard respondió negando admitir que Dawson y Smith Woodward pudiesen estar implicados en el fraude. (¿Quién entonces sería el culpado?)
En la misma carta, sin embargo, poco después de excusar Dawson y Woodward, Teilhard cometió un error fatal que reveló quien era el verdadero culpable por el fraude. En la carta a Oakley, Teilhard dice que, en 1913 Dawson lo llevó al local 2 de Piltdown dónde habían sido hallados el molar aislado y restos del cráneo. Ahora bien, Dawson sólo habría hecho ese descubrimiento en 1915, y no en 1913. Teilhard jamás podría haber sido llevado por Dawson al lugar en 1913, pues entonces aquellos descubrimientos no habían sido aún hechos. Lo fueron en 1915. Y en este año de 1915 Teilhard no habría ido a Piltdown, pues desde 1914 servía no frente francés, dónde se quedaría hasta 1918, al final de la primera guerra mundial. Teilhard mentirá.
Jay Gould, habiendo hecho la constatación de que el Padre Teilhard mintiera, fue a investigar toda su correspondencia — primero editada, después en los manuscritos originales — procurando todo lo que escribió sobre el descubrimiento de Piltdown.
¡Nueva sorpresa!
Jay Gould constató que en la propia edición de las obras de Teilhard habían sido eliminados todos los trechos sobre el hombre de Piltdown que existían en los manuscritos originales. Había sido hecha una censura meticulosa de los originales, para que en las obras editadas nada apareciese que pudiese implicar al Padre Teilhard en el fraude!
Stephen Jay Gould es americano e imaginó que el motivo que llevó Teilhard a montar el fraude de Piltdown habría sido apenas el de divertirse con Dawson. Habría sido, inicialmente, apenas una broma del Padre con Dawson. Este, sin embargo, muy ingenuamente creyó de hecho que hiciera un gran descubrimiento e hizo a Woodward aceptarla. Cuando los dos publicaron el descubrimiento del Hombre de Piltdown, habría quedado muy difícil para Teilhard deshacer la “broma”… El retorno quedó imposible y en el mundo científico aceptado el fraude.
Lo que parece, en la verdad, broma es esa hipótesis de Jay Gould. Basta conocer un tanto que sea la doctrina modernista, defendida por Teilhard, basta conocer, un tanto que sea, los métodos y engaños modernistas, para comprender que el fraude tuvo causa mucho más seria que una simple broma.
Desvendada el fraude, era de esperar que se dejase de citar inmediatamente el hombre de Piltdown como prueba de la evolución del macaco para el hombre. Así no fue, y, durante muy tiempo aún, fue posible encontrar manuales que enseñaban, a los estudiantes que el hombre de Piltdown probaba que el hombre venía del macaco y que Darwin tenía razón.
c) El “Hombre” de Nebraska
Este es un fósil poco conocido en Brasil, pero que tuvo, en su tiempo, repercusión en los Estados Unidos, dónde fue encontrado. En Nebraska, en 1922, fue descubierto un diente. Examinado por Henry Fairfield Osborn y otros, fue declarado como siendo de un ser que combinaría las notas características del chimpancé, del Pithecanthropos y del Hombre. Era una mixtura extraordinaria. Llamaron a este supuesto cock-tail paleontológico de “Hesperopitheus Haroldcookii”, o más simplemente, “Nebraska Man”.
Ele tuvo vida y fama científica muy curta. Cinco años después del descubrimiento, mejores análisis habiendo sido realizados, quedó probado que el “Nebraska Man” no era de modo algún un ser intermediario entre el macaco y el hombre. Era simplemente un fósil de una especie de porco! (Cfr. D. T. Gish, op. cit. pp. 187-188).
d) El “Hombre” de Pekín
Un cuarto fósil, que hasta hoy es considerado auténtico, aun que tenga una historia casi tan misteriosa y rocambolesca cuanto el hombre de Piltdown — inclusive también con a presencia de la sospechosísima figura del jesuita Teilhard de Chardin — es el “Sinanthropus Pekinensis” o Hombre de Pekín.
Su historia bien complicada comienza en 1921, cuando dos molares fueron encontrados, provenientes de Chou-Kou-Tien, una aldea cerca de Pekín. Seis años después - 1927 - un tercer molar fue dado al Dr. Davidson Black fueron estos tres dientes que permitieron comenzar a hablar del Hombre de Pekín. Las excavaciones en el local quedaron entregadas a la dirección del paleontólogo chino Dr. W. C. Pei, que, en 1928, encontró en el mismo local fragmentos de cráneos y de maxilares inferiores. Black hizo de esas piezas una descripción que las califica como más semejantes a fósiles de macacos que a seres humanos.
A partir de 1929, el Padre Teilhard de Chardin — el mismo que es acusado de forjar el fraude de Piltdown — pasó a participar de las investigaciones en Chou-Kou-Tien, en calidad de consejero geológico…
Coincidentemente, fue en 1929 también, que o Dr. Pei reveló a descubrimiento de un cráneo bien conservado y semejante al del Hombre de Java. Junto con los fósiles citados fueron encontrados también muchos fósiles de diversos tipos de animal.
Otros tres cráneos fueron hallados en 1936, cuando las investigaciones, desde 1934, año de la muerte del Dr. Black, estaban a cargo del científico americano, pero de origen alemán, Franz Weidenreich; uno de esos tres cráneos fue examinado por el famoso especialista en fósiles Marcellin Boule, en el propio lugar de lo encontrado, que lo llama de muy semejante al Pithecanthropos de Java. Boule escribió: “En la totalidad, la estructura del Sinanthropus es aún muy parecida con la de un macaco” (Cfr. D.T. Gish, op. cit. p. 192).
En cuanto a la capacidad craniana de esos fósiles, se calculó que estaban entre 900 y 1200 centímetros cúbicos, esto es, entre a capacidad craniana del macaco y del Hombre actual. También los maxilares inferiores, así como los dientes, fueron descritos como siendo parecidos con los de macacos, aun que la arcada dental superior fuese en forma de herradura más que en U, como es típica en los macacos.
As características de los fósiles de Pekín, siendo muy próximas de las del Pithecanthropus de Java, Boule y Vallois le dieron el nombre de Pithecanthropus Pekinensis, por tanto, mucho más parecido con macaco que con un ser humano. En este sentido, Boule y Vallois criticaron al Dr. Black por haber denominado el fósil de Chou-Kou-Tien de Sinanthropus, esto es, Hombre de la China, cuando tenía por base, en ese tiempo, apenas dientes, cuando sería necesario nombrarlo sólo cuando se tuviese el cráneo.
De los fósiles originales, el Dr. Weidenreich hizo sacar un modelo de masa.
Al comenzar la guerra chino-japonesa, los huesos habrían sido mandados para los Estado Unidos, y… desaparecieron; de ellos se tienen apenas los modelos de masa hechos por Weidenreich, los cuales no son fiables, pues ni fueron sacadas fotos de los fósiles que desaparecieron.
Lo que aumenta aún más la sospecha respecto de esos modelos de masa es que, las primeras descripciones hechas de ellos por Black, y, después, por Boule y Vallois, decían que se parecían más a macacos que a hombres, en cuanto que el aspecto de los modelos es enteramente humano. Los modelos de masa no parecen haber reproducido fielmente los fósiles originales, sino la concepción, las ideas, y el deseo de Weidenreich.
¿Dónde fueron a parar los fósiles originales? ¿Cómo desaparecieron? Misterio…
La Ciencia y el mundo tienen hoy que acreditar en la fidelidad de los modelos de Weidenreich sin tener los originales para comparación. El Sinanthropus pasó a exigir un acto de fe!…
No sólo la desaparición de los fósiles era un misterio, sino que la divergencia entre las descripciones de ellos y la apariencia actual de los modelos de masa levantan sospechas muy justificadas. Además todo esto, había una porción de problemas colaterales no resueltos. Por ejemplo, ¿por qué sólo se encontraron cráneos, y ningún hueso largo, como los fémures?
En efecto, los cráneos encontrados en Chou-Kou-Tien — Todos! y eran casi cuarenta! — tenían un furo no occipital, indicando que habían sufrido muerte violenta. Ora, en las mismas camadas geológicas, habían sido hallados instrumentos y armas de piedra, así como señales de hogueras (Cfr. H. Brodrick, El hombre pré-histórico, Fondo de Cultura Económica, 1955, apud Atanasio Aubertin, Evolución de la especies, apriorismo y confesiones gnósticas, artículo, 1962). Evidentemente, eran pruebas de que entonces ya existían hombres.
Todos los que estudiaron el caso - hasta mismo Weidenreich - consideran que los fósiles de Pekín son de seres que habían sido cazados.
Con mucha propiedad preguntaron Boule y Vallois:
“¿Cómo explicar la casi completa ausencia de huesos largos y esta especie de selección de partes óseas, todas perteneciendo al cráneo, y en las cuales predominaban los maxilares inferiores? Weidenreich creía que estas partes seleccionadas no llegaron a la caverna [donde fueron halladas] por medios naturales, sino que debían haber sido llevadas para allí por cazadores que atacaban principalmente individuos jóvenes, y escogían, de preferencia, como expoliación o trofeos, cabezas o partes de ellas. En si, esta explicación es plausible. Pero el problema es ¿quién era entonces el cazador?” (Cfr. D. T. Gish, op. cit. p. 195).
Para Weidenreich, o cazador habría sido el propio Sinanthropus! Habría sido, al mismo tiempo, la caza y el cazador! Boule y Vallois, de modo más plausible, afirmaron:
“El cazador era un verdadero hombre” (Cfr. Gish op. cit. p. 196)
El problema quedaría resuelto si existiesen en las mismas camadas fósiles humanos verdaderos. Ahora bien, después de muchas tergiversaciones, el Padre Teilhard confesó que, de hecho, en las mismas camadas en que fue hallado el Sinanthropus, fueron encontrados también fósiles humanos. Luego, el Sinanthropus no fue un antepasado del Hombre, ya que ya había hombres en sus contemporáneos.
El Padre Patrick O’Connell que estaba en la China en el tiempo del descubrimiento de los fósiles de Chou-Kou-Tien, en su libro Science of Today and the Problems of Genesis, afirmó creer que el Dr. Pei destruyó los fósiles originales antes que el gobierno chino retornase a Pekín, a fin de ocultar que los modelos hechos por Weidenreich no eran copias fieles de los fósiles. O’Connell resaltó que muy poco destaque se ha dado al hecho de que los fósiles de 10 hombres modernos habían sido hallados en el mismo sitio de Chou-Kou-Tien, y que estos hombres estaban relacionados con los instrumentos de piedra numerosos encontrados en ese lugar. Conforme O‘Connell, el Sinanthropus es un fraude.
e) la mandíbula infantil de Ehringsdorf
Este fósil fue descubierto en 1916, en camadas del Paleolítico medio, y era de la raza de Neanderthal. Era, por tanto, un fósil humano. Lo que en él causó mucho interés fue el hecho de que, aunque siendo humano presentaba una característica dentaria macacóide. En ese fósil neanderthalense, el diente molar era de raíz, en cuanto el segundo pré-molar aún era de leche. Ahora, esto sólo acontece con la dentición de los macacos, y desde 1939 se probar a que la dentición de los neanderthalenses era igual a la dentición humana.
Los científicos americanos K. Koski y S. M. Garnno demuestran que ese molar era postizo. Habían arrancado un molar de leche del fósil de Ehringsdorf, e incrustado en su lugar un molar de raíz.
Más tarde, el paleontólogo francés Pierre Legoux, en comunicado a la Academia de Ciencias de Paris, demostró que toda la mandíbula era fraudulenta, habiendo sido montada y presentando flagrantes contradicciones entre sus partes. (Cfr.Pierre Legoux, Comptes rendus de l´Ácadémie de Sciences, tomo 252, p. 1821, año de 1961, apud Atanasio Aubertin, art. cit.).
3 — pretendidos ANCESTROS del Hombre
Como vimos, al quedar comprobado que el hombre no descendía del macaco - como pretendiera Darwin — los evolucionistas adoptaron la tesis de que macacos y hombres tuvieron un antepasado común. Aunque no considerándose más hijos de macacos, pasaron a tenerse como primos de ellos…
De ese ancestro común a los macacos y a los hombres habría provenido, hace cerca de 10 a 17 millones de años atrás, el Ramapithecus. De este, habrían derivado los famosos Australopithecus, que tanto prestigio han gozado en los Campus universitarios, y que tanto han frecuentado revistas y diarios. Estos rivales en prestigio periodístico de los mayores cantantes del Rock, habrían vivido entre 4 y un millón de años atrás. De estos Australopithecus, habrían nacido — entre 1,5 millón y 300.000 años atrás – ya sea el falsificado por montaje Hombre de Java, ya sea el postalmente escamoteado Sinanthropus. Estos falsos hijos de los Australopithecus son conocidos como siendo del tipo Homo Erectus, a pesar de nada sustentarlos en pié. Lo que evidentemente lanza sospechas también sobre sus supuestos “padres”. Los fraudes sobre los hijos fueron tantos y tan graves, que la prudencia lleva a tener duda a respecto de toda su evolucionística familia. por fin, de los fraudulentos hijos del Homo Erectus habría nacido lo que se llama hoy de Homo Sapiens, extraña denominación que significa apenas Hombre, animal racional, y que tan poco Sapiens se ha revelado, particularmente cuando se torna materialista.
Ejemplos de Homo Sapiens habrían sido el hombre de Neanderthal y el de Cro-Magnon, que habrían principiado a existir 100.000 años atrás.
Estudiemos, ahora, esta tan falsificada familia, para averiguar lo que en ella puede haber de auténtico, y comencemos por el bisabuelo Ramapithecus.
a) El Ramapithecus
Los primeros fragmentos fósiles del Ramapithecus fueron encontrados en 1915. En 1932, en la India, nuevos elementos de este ser fueron hallados, mas fue solamente en 1960 que la nueva ““estrella” del evolucionismo fue lanzada con todo el estruendo de la propaganda que saludó la nueva prueba de que Darwin acertara. Fueron principalmente los paleontólogos David Pilbeam y Elwyn Simons que lo presentaron como siendo el antepasado del Hombre.
¿En base a qué afirmaban esto? con muy poca base, pues disponían tan sólo de algunos dientes del Ramapithecus, y nada más.
Con tan poco fundamento, la vida de astro de la evolución del bisabuelo Ramapithecus fue muy curta. Cuando tenía apenas 12 años de fama universitaria, ya le tiraron un primer dardo que lo alcanzó de pleno. El Dr. Robert Eckhardt, de la Universidad de Pensilvânia, en un artículo publicado en 1972 se preguntaba si el Ramapithecus podría ser tenido como un ancestro del Hombre, y respondía:
“Si se considera el autor de variabilidad genética, la respuesta es no” (Cfr. D.T. Gish, op. cit. p. 141).
Eckhardt hizo muchas mediciones de los dientes del Ramapithecus y del Dryopithecus, pues fueron estas mediciones que se fundara Pilbeam para afirmar que el Ramapithecus era antepasado del Hombre. Ora, segundo las mediciones hechas por Eckhardt, había más variaciones entre chimpancés vivos del que entre el Ramapithecus y el Dryopithecus. Eckhardt concluyó entonces que el Ramapithecus era un macaco, quiere cuanto a su aspecto morfológico, como cuanto a su comportamiento. Más tarde, esta conclusión de Eckhardt fue confirmada por otros científicos que comprobaron que la arcada dentaría del Ramapithecus era igual a de los macacos, pues no tenía la forma de herradura, típica del paladar humano. Alan Walker y Richard Leakey establecieron definitivamente que el Ramapithecus nada tiene que ver con el origen del hombre.
El propio “padrino” del Ramapithecus - David Pilbeam - afirmó que era un abuso concluir que el Ramapithecus andaba erecto, apenas por el examen dos sus dientes. A pesar de esto, Pilbeam insiste que su Ramapithecus es un homínido. Leakey y Walker, sin embargo, consideran-no un mero orangután, y tan parecido con este animal que eles llegaron a declarar: es herético decirlo, puede ser que los orangutanes son fósiles-vivos [do Ramapithecus ]. Entretanto, contradiciendo las sus propias conclusiones, Walker escribió después que el Ramapithecus era “ancestro del orangután, del chimpancé, del gorila y del Hombre” (cfr. D.T. Gish, op. cit. p. 143).
Después de tantas contradicciones, el Ramapithecus abandonó la pasarela de la fama, dónde hizo corta carrera.
b) los Australopithecus
Éstos continúan en plena gloria, bajo el foco de los reflectores de la mídia y de los intelectuales materialistas.
El primero de ellos fue hallado en 1924 por Raymond Dart, que lo denominó Australopithecus Africanus. Su descubridor lo presentaba como siendo parecido a los macacos en la forma del cráneo, pero también semejante al hombre por algunas particularidades del cráneo y de los dientes.
En 1936, fue hallado un cráneo de Australopithecus Africanus adulto, en Sterkfontein, en Transvaal. Dos años después, en Kromdraai, Robert Broom encontró un fósil que fue clasificado como Australopithecus Robustus, por causa de su aspecto más rústico, grosero y fuerte, sus dientes grandes y gruesos.
Nuevos e importantes descubrimientos de fósiles africanos fueron realizadas por Louis Leakey y por su esposa Mary, en la década de 1950 a 1960, en la garganta de Olduvai, en la Tanzânia. Los fósiles encontrados eran semejantes a los que habían sido descubiertos por Broom.
Por lo que encontraron los Leakey, llegaron a la conclusión que los fósiles de Olduvai tendrían cerca de 2 millones de años. Curiosamente, en la misma camada geológica en que Louis Leakey encontró los sus fósiles, había también instrumentos y armas de piedra. Uno de los hijos de Leakey, Jonathan, encontró un cráneo fósil semejante al Australopithecus, sin embargo con capacidad craniana bien mayor — cerca de 700 cc. — lo que llevó a los Leakey a considerarlo, inicialmente, como un intermediario entre el Australopithecus y el hombre. Louis Leakey lo llamó entonces Homo Habilis por causa de los instrumentos de piedra hallados en la misma camada geológica.
Más tarde, sin embargo, el propio Leakey clasificó este fósil como un Australopiteco, por esto su nombre científico actual es Australopithecus Bosei.
De estos Australopitecos, se distinguen dos especies diversas: una, más fuerte, y otra, relativamente más delicada. Son el Australopithecus Robustus y el Australopithecus Africanus, ambos con pequeña capacidad craniana (cerca de 500 c.c.), lo que los aproxima a los gorilas. Los científicos evolucionistas, en general, llegaron a la conclusión que estos seres andaban comúnmente de pié.
No hubo, entretanto unanimidad. El célebre anatomista inglés Solly Lord Zuckerman estudió por más de 15 años estos fósiles, comparándolos con los huesos de macacos y de hombres, y llegó a la conclusión que el Australopithecus es macaco!
Charles Oxnard, otro científico de la Southern California University, habiendo estudiado al Australopiteco concluyó que, aunque la mayoría de los estudiosos hubiese considerado que el Australopiteco caminaba de pié, y por eso era tenido como antepasado del Hombre, sus estudios de los huesos de este ser lo llevaron a decir que ni caminaba de pié, ni parecía estar relacionado con el hombre, y ni siquiera con los chimpancés y con los gorilas.
Rak y Clarke demuestran también que el hueso-bigornia del Australopiteco es más diferente del hueso bigornia del Hombre, de lo que es, el de los macacos actuales. Los macacos actuales son entonces, en este punto, más semejantes al hombre del que el Australopiteco, y nadie osa afirmar - hoy - que el hombre viene del macaco. Pues tampoco viene del Australopithecus.
c) “Lucy”
Particularmente famoso se hizo el fósil descubierto, en Hadar, en la Etiopía, por Donald Johanson y Maurice Taieb, en 1973, y que inicialmente Donald Johanson y Taieb consideraron como siendo de un macaco. El hueso que habían hallado era el de la junta del rodilla. Después, habiendo encontrado otros fósiles, consideraron que esta junta de rodilla era semejante a la humana. De ahí el haber concluido que los fósiles de Hadar habrían pertenecido a un ser intermedio entre el macaco y el hombre.
Cuanto a la edad del fósil, le atribuyeron 3.000.000 de años, l que era un record para fósiles humanos. Este sería entonces el fósil humano más viejo jamás encontrado.
Habiendo examinado la famosa junta de la rodilla de Hadar, Mary Leakey, Richard Leakey y C. Owen Lovejoy afirmaron que esta junta era la de un rodilla humana.
En nuevas investigaciones en el mismo lugar, en 1974, se descubrieron nuevos fósiles, a respecto de los cuales Donald Johanson declaró: “Todas las teorías anteriores sobre el origen del linaje que lleva al hombre moderno, ahora, tiene que ser totalmente revisadas. Debemos lanzar fuera muchas teorías y considerar la posibilidad de que el origen del Hombre se dio hace más de 4 millones de años atrás” (Cfr. D.T. Gish, op. cit. p. 152).
Al mes siguiente (noviembre de 1974), Johanson encontró un fósil de un hueso del brazo de un homínido, y, después, encontró partes de un cráneo, y otros huesos, formando, en total, cerca del 40% de un esqueleto. Era el esqueleto fosilizado de un ser femenino que Johanson denominó “Lucy”, por que, en la hora de la descubrimiento, oía la canción de los Beatles Lucy in the Sky with Diamonds (cuyas iniciales eran las del ácido lisérgico, LSD).
El cráneo que habían encontrado parecía ser el de un macaco, y su capacidad era de cerca de 380 a 450 c.c.
Johanson se apresuró a proclamar que “Lucy” era un homínido de 3,5 millones de años, que andaba de pié, tal cual los hombres actuales, aun que hubiese cráneo macacóide.
En 1975, nuevos fósiles fueron encontrados en Hadar. Pertenecían a 13 individuos, siendo 9 adultos y 4 seres aún jóvenes. Johanson luego los llamó “La Primera Familia”.
En el año siguiente (1976), Donald Johanson y Maurice Taieb publicaron un trabajo en el cual decían que el material hallado pertenecía al género Homo, y que “Lucy” tenía aspectos semejantes al Austalopitheco.
Gish muestra que el haber dado un nombre de mujer a su fósil, o usar expresiones como “La Primera Familia”, “niños”, y aún otros términos referentes a seres humanos inducía a las personas a creer que, de hecho, “Lucy” era el famoso eslabón perdido entre el macaco y el hombre.
Entretanto, pronto surgieron las contestaciones. Tim White, científico que Johanson asociara a sus investigaciones, divergió de él, y al final lo convenció de que los fósiles de Hadar eran simples Australopitecos. Desde entonces se cambió su denominación a “Australopithecus Afarensis”.
Se montó entonces el siguiente cuadro general:
Australopithecus Africanus { Australopithecus Robustus
Lucy: {
Homo Habilis{ Homo Erectus(Java, Pequim) {Homo Sapiens
Este pretendido árbol genealógico del Hombre colocaba un serio problema.
Por largos años de estudio hechos por Lord Zuckermann y por Oxnard a respecto de los Australopithecus Africanus y Robustus, quedó comprobado que no andaban con los dos pies, al modo humano. Ahora bien, si esto era cierto, ¿cómo entonces un antepasado de ellos - Lucy - ya andaba de pié hace millones de años antes? Algo estaba errado.
Otros científicos, habiendo estudiado mejor los fósiles de Hadar, concluyeron que eran meros Australopithecus Africanus, contra la pretensión de Donald Johanson.
Jack T. Stern y Ronald Susman, anatomistas de la Universidad de nueva York, concluyeron por sus estudios de los fósiles de Hadar que eran seres que trepaban en árboles, teniendo vida casi que exclusivamente arbórea, aun que ocasionalmente pudiesen andar de pié, en el el piso. Esto derrumbaba las pretensiones de Donald Johanson de presentar a su “Lucy” como ser homínido.
Stern y Susman mostraron que “Lucy” y la “Primera Familia” tenían innumerables características macacóides, entre las cuales:
a) manos largas y curvas, parecidas con las de los chimpancés, y apropiadas para agarrar ramas;
b) pies largos, encorvados y muy musculosos, propios de seres que trepan en árboles;
c) la cavidad glenoidea era también típica de trepadores en árboles;
d) la lamina ilíaca era más parecida a la del chimpancé que a la del Hombre;
e) la cabeza del fémur era más parecida con la del chimpancé que con la del Hombre;
f) lo mismo se daba con la fíbula;
g) la famosa junta de la rodilla, que Donald Johanson clasificara como muy semejante a la humana o directamente humana, fue considerada como macacóide y propia para locomoción arbórea.
De todo esto Stern y Susman concluyeron que los fósiles de Hadar — inclusive “Lucy” — eran Australopithecus, y que su bipedalidad ocasional era semejante a la de los chimpancés y macacos-araña.
A su vez, Paul Turtle, un antropólogo de Chicago, concordó con Stern y Susman en la tesis de que “Lucy” debía haber tenido vida arbórea.
d) el cráneo 1470 del Hombre del lago Turkana
Richard Leakey, uno dos hijos del matrimonio Louis y Mary Leakey, se hizo famoso por los descubrimientos hechos por su equipo junto a las márgenes del Lago Turkana (ex Lago Rodolfo), en el África Oriental.
Richard Leakey, aunque habiendo aprovechado las enseñanzas y experiencia de sus progenitores, no tuvo formación universitaria regular, lo que lo obliga a recurrir a especialistas para analizar y clasificar sus descubrimientos fósiles.
En 1968, Richard Leakey descubrió tres maxilares fósiles de Hominídeos, junto al Lago Turkana. En el año siguiente, encontró un cráneo de Australopitheco Bosei, semejante al llamado Hombre de Olduvai, encontrado en 1959.
En 1972, uno de los hombres del equipo de Richard Leakey — Bernard Ngeneo - encontró restos fracturados de un cráneo que fue denominado posteriormente de Cráneo 1470, número sacado de la clasificación del fósil en el Museo Nacional de Kenya. Los fragmentos encontrados fueron ajuntados y solidificados, formando el cráneo de un ser que clasificaron como homínido.
Richard Leakey atribuyó a ese cráneo 1470 una edad tan grande que pode, entonces afirmar: “O botamos fuera este cráneo, o botamos fuera nuestras teorías sobre el hombre primitivo”.
En particular, el descubrimiento de Richard Leakey más del que poner en jaque el fósil de Donald Johanson: lo eliminaba como ancestro del Hombre, pues, si el cráneo 1470 era el de un antepasado del Hombre, entonces, el fósil conocido como Lucy no podría considerarse más como tal. Los evolucionistas tenían que escoger entre uno o el otro. Los dos no podrían ser antepasados del Hombre.
Ocurre que también Donald Johanson consideraba que, después del descubrimiento de “Lucy”, ninguna teoría sobre el origen del Hombre podría ignorarlo.
El Cráneo 1470 era sorprendentemente avanzado para la enorme edad que le atribuían - entre 3 y 4 millones de años. El no presentaba los huesos superciliares salientes, y la cumbre del él era elevada. Su capacidad craniana era de cerca de 800 c/c., y su aspecto era aún más moderno del que el del Homo Erectus, esto es, tenía una apariencia más próxima del Hombre actual del que el hombre de Java y a del Hombre de Pekín.
Así lo describió Leakey: “En su conjunto, la forma de la caja craniana recuerda notablemente la del Hombre moderno, faltándole las pesadas y salientes arcadas orbitales, que son características del Homo Erectus de depósitos recientes en África y en Asia” (Walter Sullivan, art. Cráneo aumenta la historia, in O Estado de São Paulo).
El descubrimiento de Richard Leakey lanzaba a la basura, todos los fósiles idolatrados por los evolucionistas. Y hacía cuestión de presentarlo como el más auténtico y comprobado antepasado del Hombre.
“Aunque el cráneo sea diferente del de nuestra especie Homo Sapiens, es diferente también de todas las otras formas conocidas del Hombre primitivo, no encajando, pues, en ninguna de las teorías existentes sobre la evolución del Hombre”, afirmó R. Leakey. (Cfr. Walter Sullivan artículo Cráneo aumenta la Historia, in O Estado de São Paulo, ).
En 1981, surgió una primera divergencia. En cuanto Richard Leakey insistía que el cráneo 1470 era el de un Homo Habilis, un de sus científicos adjuntos, Alan Walker afirmaba que era un Australopiteco.
A pesar de esto Leakey insistía. En una conferencia en San Diego, en la California afirmó: “El Cráneo 1470 invalida todos las teorías corrientes sobre el origen del hombre, no exista nada más para ser colocado en lugar de ellas” (Cfr. D.T. Gish, op. cit. p. 166).
Otras dudas surgidas dicen respecto a la datación del Cráneo 1470: aun que encontrado en una camada antigua, estaba tan poco fosilizado que tuvieron que emplear substancias especiales para solidificarlo, y hasta una gota que cayese sobre él era capaz de perforarlo. Si era tan antiguo, debería tener un grado mucho mayor de petrificación. El propio R. Leakey, así como Alan Walker, habían afirmado esto. Entretanto, en 1973, Leakey dice que todos los fósiles hallados en el Lago Turkana eran pesadamente mineralizados. ¿Por qué la contradicción?
En debate con Donald Johanson, R. Leakey hizo una gran x sobre el árbol genealógico del Hombre propuesto por Donald Johanson en que “Lucy” era la figura principal, y cuando este le preguntó que colocaba en su lugar, Leakey escribió un grande punto de interrogación. Sobre esta grande divergencia, James Lewin, un articulista de la famosa revista científica “Nature”, escribió su famoso libro “The bones of contention” (“Los huesos de la discordia”), dejando claras las divergencias entre los antropólogos evolucionistas en nuestros días. Tal fue o escándalo causado por el libro de Lewin, que un dos comentadore