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¿Que pasa con Microsoft?

22 de Noviembre de 2006 · 1 Comentario

Hace unas semanas, Microsoft firmó un acuerdo de cooperación con Novell, acuerdo que desperto las suspicacias de toda la comunidad Linux. Luego, Microsoft anunció su intención de firmar acuerdos similares con otras distribuciones, anuncio que que la comunidad recibió con un discreto silencio. Ahora, Microsoft amenaza con demandar a las distribuciones que se nieguen a firmar.

Cuando se firmó el acuerdo Novell/Microsoft se dispararon las especulaciones; la idea mas general es que se trataba de un sibilino plan contra el soft libre; se habló de que Microsoft podría estar intentando introducir código propietario en Linux, como preparación de un futuro ataque usando patentes. ¿Es correcta esta hipótesis? Personalmente lo dudo; y por una razón muy simple: Porque la forma como está actuando Microsoft es extactamente lo opuesto a ser sibilino; de hecho, si analizamos la secuencia de acontecimientos, el comportamiento de Microsoft tiene todo el aspecto de ser una pataleta; es decir, da la impresión de que tras el acuerdo con Novell, la compañía de Redmond esperaba que las diferentes distribuciones harían cola para firmar acuerdos similares, y el que eso no haya ocurrido ha despertado las iras de Steve Ballmer.

Lo que está sucediendo con Microsoft es facil de comprender si consideramos las dos características básicas de toda gran corporación:

  • Las grandes compañías tienen una inercia enorme: Las grandes empresas, como los grandes barcos mercantes, tienen muy poca capacidad de maniobra; cualquier pequeño cambio de rumbo les supone un gran esfuerzo, por lo que les cuesta mucho reaccionar ante los cambios en su sector de negocio.
  • Las compañías, en general, se resisten a cambiar su línea de negocio: Cuando una empresa ve que su línea de negocio va en una dirección diferente a la que lleva su sector, la reacción natural es oponerse al cambio, mantenerse en su línea a toda costa; normalmente, no cambiará de rumbo hasta que tenga claro que mantenerse en la línea antigua le está perjudicando.

En el caso de Microsoft, esta compañía lleva flirteando con el soft libre desde, mas o menos, el 2000; sin embargo, desde hace algunos meses la compañía está mostrando un inusitado interes en colaborar con la comunidad… ¿A que se debe este cambio? Si examinamos la historia con mas detalle, detectaremos un punto de inflexión muy claro: La estandarización del formato ODF. No es ningún secreto que Microsoft puso toda la carne el asador en el intento de conseguir que los formatos MS-Office fueran aprobados como estandar ISO, y para ellos la elección final de ODF fue un golpe muy duro; de hecho, su primera reacción fue rechazar el estandar, aunque luego cambiarían de opinión y aceptarían incluirlo en su paquete ofimático.

A partir de estos hechos no es dificil imaginarse lo ocurrido: Microsoft sabe desde hace años que Linux y el software libre han venido para quedarse, así que, aunque seguía con su línea de negocio de toda la vida, le tenía puesto un ojo encima. En el momento en que MS-Office es rechazado por la ISO, Microsoft se da cuenta de que su línea clásica ya no sirve (está empezando a causarle pérdidas) y tiene que cambiar de rumbo; pero, aunque se decide a entrar en el juego del software libre, la inercia pesa mucho y no puede evitar caer en sus viejos hábitos; así, en el caso de su pretensión de firmar acuerdos con las distribuciones de Linux, no ha podido evitar caer en la tentación del “ordeno y mando”, del “yo soy el mas poderoso, así que yo dicto las reglas”. Por supuesto, la respuesta de la comunidad Linux ha sido un corte de mangas, lo que les ha enfurecido.

En resumen; la situación es que, en estos momentos, Microsoft ya ha aprendido que no son todopoderosos, que tienen que contar con los demas; pero parece que todavía les queda otra lección muy importante por aprender: En esta partida, ellos son solo uno de los jugadores, no la banca; la duda es cuanto tiempo tardarán en aprenderla y cuantos destrozos harán por el camino.

Por supuesto, aunque Microsoft se haya dado cuenta de que el mundo está cambiando y debe adaptarse, es previsible que hará todo lo que esté en su mano para mantener su hegemonía, de manera que no es prudente bajar la guardia; afortunadamente, parece que para combatir esta guerra ha elegido como arma una espada de cartón; me estoy refiriendo a las patentes. Microsoft es una empresa muy vulnerable a las demandas por patentes; de hecho, todos sabemos que es uno de los objetivos primarios de los “patent trolls“; en estas condiciones, resulta incomprensible la fe que está mostrando tener en las patentes.

¿Como terminará todo esto? La respuesta la tendremos en los próximos meses; no cabe duda de que el año 2007 va a ser muy interesante.

Actualización: Leo en Barrapunto que Microsoft se ha retractado de las palabras de Ballmer. ¿Estará Microsoft aprendiendo la lección?

Etiquetas: Tecnologia

1 respuesta ↓

  • 1 Alberto Barrionuevo // 28 de Noviembre de 2006 a la(s) 9:34 pm

    Es interesante la argumentación, pero sin embargo, me quedo con “cuántos destrozos harán en el camino”, y coincidimos en la conclusión final de todo este proceso: el software libre está ahí para quedarse… y para crecer más y más.

    Por otra parte, es erróneo eso de que ISO ha rechazado a Microsoft. El formato ofimático de Microsoft, el que denominan “MS Office Open XML”, está a punto de ser estandarizado por ECMA bajo la tutela de Microsoft que es quien lidera y controla el proyecto, y en coalición con Novell que lo apoya desde el principio (de hecho una de las razones del pago de MS a Novell es la inclusión de ese formato en OpenOffice lo antes posible).
    Una vez que MSOOX sea estandarizado por ECMA (nada difícil teniendo en cuenta el historial de trágala de ECMA con Microsoft), entrará por “fast track” en ISO para ser o no ser aprobado como estándar ISO incompatible y competidor de OpenDocument. El hecho de que ISO admita dos estándares competidores teniendo en cuenta que uno de ellos ya existe y cuenta con muchísimas implementaciones en el mercado (OpenDocument) y que el otro difícilmente para la fecha contará con una o dos, está por ver, pero el riesgo de la bicefalidad de estándares ofimáticos está ahí, y el riesgo de que el que acabe imperando sea el estándar medio-abierto (bajo patentes) de Microsoft también está ahí. No en vano cuentan con el monopolio en la base instalada de aplicaciones ofimáticas mundial, y eso es una gran ventaja que les permite ir con el retraso que van y aún así gozar de cierta tranquilidad.

    En todo caso, lo que está claro es que ya hay un avance importante: han tenido que tragar la carta de los estándares y ahora las especificaciones de su nuevo formato son públicas, cosa que antes no ocurría con las sucesivas versiones de los formatos de MS-Office.

    El secuestro de nuestros documentos está llegando a su fin. Sólo queda por ver cuándo acabará definitivamente.

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